
Bankinter ha presentado los resultados del primer semestre del año con una estrategia hipotecaria que da prioridad a la rentabilidad frente al volumen. Mientras en España la nueva producción de créditos para vivienda se ha desplomado un 34%, en Portugal e Irlanda el banco ha pisado el acelerador y ha registrado un aumento conjunto del 19%. Esta decisión, según explicó la consejera delegada Gloria Ortiz, responde a una reasignación de capital hacia negocios que ofrecen un mejor retorno ajustado al riesgo.
El grupo cerró junio con un beneficio neto de 605 millones de euros, un 12% más que en el mismo periodo de 2025 y una nueva marca histórica. La rentabilidad sobre fondos propios tangibles (ROTE) se situó en el 20,4%, uno de los niveles más altos entre los bancos europeos, mientras que la ratio de morosidad mejoró ligeramente hasta el 1,92%. Las cuentas reflejan un crecimiento del margen de intereses del 5,4% (1.160 millones) y de las comisiones netas del 16% (440 millones).
La estrategia hipotecaria: menos en España, más en el exterior
La producción hipotecaria global del grupo alcanzó los 2.900 millones de euros en el semestre, un 16% menos que un año antes. La caída se concentró en España, donde la entidad ha optado por no competir en precios que considera “irracionales”, como ya había avanzado Ortiz en trimestres anteriores. Esta postura provocó que la CNMC investigara una posible concertación entre bancos, algo que la entidad rechaza. “Estamos convencidos de que hemos actuado correctamente”, afirmó la consejera delegada, que evitó profundizar en el asunto durante la presentación de resultados.
En paralelo, Bankinter espera que la caída de la nueva producción hipotecaria en España toque suelo antes de que termine el año. Ortiz señaló que, aunque la demanda sigue siendo fuerte, la prioridad sigue siendo la rentabilidad. El saldo total de la cartera hipotecaria se sitúa en 39.000 millones de euros, un 3% más interanual, gracias al crecimiento en los mercados exteriores. En Portugal e Irlanda, el banco ha aumentado un 19% la concesión de nuevos préstamos para vivienda, compensando parcialmente el retroceso en el mercado doméstico.
Récord de beneficios y rentabilidad
El resultado neto de 605 millones de euros supera las previsiones de los analistas y confirma la tendencia al alza de los últimos trimestres. El margen de intereses creció un 5,4% hasta los 1.160 millones, impulsado por la subida de tipos en los mercados y una mejor gestión del balance. Las comisiones, por su parte, aumentaron un 16% gracias al negocio de gestión de activos fuera de balance, que ya supone 440 millones de ingresos. La consejera delegada destacó que este crecimiento es sostenible, ya que el ahorro de los españoles sigue aumentando y demanda más asesoramiento.
La contención de costes también ha contribuido al resultado. Los gastos operativos crecieron solo un 2,7%, por debajo de la inflación, hasta los 550,6 millones. La ratio de eficiencia mejoró desde el 36,1% hasta el 34,3%, lo que refleja una mayor productividad. El banco mantuvo una sólida posición de capital, con una ratio CET1 del 12,9%, ligeramente inferior a la de hace un año pero aún dentro de los objetivos del grupo.
El papel de la inteligencia artificial y el empleo
Bankinter ha sido uno de los primeros bancos en integrar la inteligencia artificial en su operativa diaria. La entidad utiliza asistentes Copilot desde el año pasado y este año ha distribuido licencias a todos los empleados. Además, está desarrollando lo que denomina “galería de agentes” para automatizar procesos internos. Según la dirección, la IA ha permitido que los volúmenes de actividad sean un 55% superiores a los de diciembre de 2020, con una plantilla que solo ha crecido un 9% y el mismo número de oficinas.
A pesar de los avances tecnológicos, la entidad descarta cualquier plan de prejubilaciones. “No pensamos que la IA tenga que venir a destruir empleo”, afirmó Ortiz, en clara diferencia con otras entidades como Santander y su estrategia hipotecaria. Bankinter asegura que la digitalización permite liberar al personal de tareas repetitivas para centrarse en el asesoramiento de valor, y que el talento seguirá siendo el factor diferencial. De hecho, el banco ha incrementado su plantilla en los últimos años, algo poco habitual en el sector.
Países Bajos, próximo objetivo
La internacionalización sigue siendo una de las palancas de crecimiento del grupo. Después de Irlanda y Portugal, ahora el foco está en Países Bajos a través de la plataforma Tulp, que hasta ahora actuaba como intermediario hipotecario. Bankinter prevé que Tulp comience a conceder préstamos con balance propio, un modelo similar al que desarrolló con Avantcard en Irlanda. La idea es ofrecer hipotecas a tipo fijo con plazos de cinco y diez años, y más adelante explorar otros negocios, como la captación de depósitos.
Gloria Ortiz dejó claro que España seguirá siendo el mercado principal, pero el objetivo es que a medio plazo el 70% de los beneficios proceda del negocio doméstico y el resto del exterior. Actualmente, cerca de un tercio de los ingresos ya se genera fuera de España. El director financiero, Jacobo Díaz, añadió que el exceso de capital se destinará primero a oportunidades de crecimiento rentable en los mercados actuales y a nuevas apuestas como Tulp y los fondos de inversión alternativa, antes de devolverlo a los accionistas.
La combinación de una estrategia hipotecaria centrada en la rentabilidad, una expansión internacional bien medida y un uso eficiente de la tecnología ha permitido a Bankinter mantener un ritmo de crecimiento que pocos bancos europeos pueden igualar. Con una rentabilidad del 20,4% y una morosidad controlada, la entidad afronta la segunda mitad del año con la confianza de que la producción hipotecaria en España dejará de caer y que los nuevos mercados aportarán el impulso necesario para seguir batiendo récords.