el-euribor-frena-su-tendencia-alcista-en-junio-y-estabiliza-las-hipotecas

El euríbor frena su tendencia alcista en junio y estabiliza las hipotecas


Gráfico del euríbor en junio

Tras un inicio de año un tanto movidito, el euríbor de junio ha decidido tomarse un pequeño respiro y dar un respiro a quienes vigilan de cerca sus finanzas. Después de tres meses consecutivos en los que el índice no paraba de escalar, este mes de junio ha cerrado con una ligera corrección, situándose en el entorno del 2,8%. Esta cifra supone un cambio de ritmo respecto al 2,804% que registramos en mayo, marcando un punto de inflexión que muchos analistas llevaban tiempo esperando para ver si la presión sobre los bolsillos de las familias empezaba a aflojar un poco.

Aunque ver una bajada en el dato mensual siempre es una buena noticia, no podemos lanzar las campanas al vuelo tan pronto, ya que el impacto real en el bolsillo sigue siendo notable. Si comparamos la situación actual con la de hace un año, cuando el indicador estaba bastante más bajo, la realidad es que a la mayoría de los españoles que les toque pasar por el examen de la revisión anual de su préstamo les va a tocar rascarse el bolsillo. Lo cierto es que, aunque el índice se haya quedado estancado, la diferencia interanual sigue siendo el factor que determina cuánto dinero extra se nos va en la letra del banco cada mes.

El BCE sube los tipos pero el mercado mantiene la calma

Viviendas e hipotecas

Una de las grandes citas de este mes ha sido la reunión del Banco Central Europeo (BCE), donde se ha decidido subir el precio del dinero en 25 puntos básicos, dejando los tipos en el 2,25%. Lo curioso es que, a pesar de este movimiento al alza, el euríbor no ha reaccionado con histeria. Esto sucede principalmente porque los mercados financieros ya habían anticipado esta jugada desde hace meses, ajustando sus expectativas de antemano. Es como si el euríbor ya hubiera hecho los deberes antes de que la profesora Lagarde saliera a dar la noticia oficial en Fráncfort.

La situación geopolítica, especialmente con las tensiones en Oriente Medio, sigue siendo el gran elefante en la habitación que condiciona cualquier previsión a largo plazo. Esta incertidumbre hace que el BCE actúe con pies de plomo, intentando controlar una inflación que todavía no se ha dado por vencida del todo. Por ahora, el escenario de tipos de interés parece haber alcanzado una meseta, lo que permite que el euríbor se mueva en una banda bastante estrecha sin dar sustos de última hora, siempre y cuando los datos de los próximos meses sigan acompañando la moderación de los precios.

Impacto real en la cuota de los hipotecados

Vayamos a lo que de verdad importa a pie de calle: los números. Para una hipoteca media en España, que suele rondar los 150.000 o 160.000 euros a 25 años, el cierre de este mes se traduce en un incremento en la cuota que oscila entre los 60 y los 65 euros mensuales. Si echamos la cuenta de la vieja, esto supone un sobrecoste anual de unos 720 a 780 euros, una cifra que, sin ser dramática, obliga a muchas familias a reajustar el presupuesto para las vacaciones o el ahorro mensual. Para quienes tengan préstamos mayores, la subida podría superar fácilmente los 100 euros al mes.

En el caso de las revisiones semestrales, el golpe es algo más llevadero, ya que la diferencia respecto a hace seis meses no es tan abultada como la interanual. Aun así, el encarecimiento se sitúa cerca de los 50 euros al mes, lo que confirma que el ciclo de hipotecas baratas ha quedado definitivamente atrás. Es fundamental que cada usuario revise las condiciones particulares de su contrato, ya que el diferencial aplicado por el banco y el capital pendiente son los que terminan de definir el sablazo final que aparecerá en el extracto bancario el mes que viene.

¿Es el momento de cambiar a una hipoteca fija?

Con el euríbor estabilizado pero todavía en niveles altos, muchos propietarios se están preguntando si no sería mejor buscar la seguridad de una cuota fija y dejarse de líos. La subrogación, que no es más que llevarte tu deuda a otro banco que te trate mejor, está ganando muchos adeptos este mes de junio. Las entidades están lanzando ofertas competitivas para captar clientes, con tipos nominales que en algunos casos rondan el 2,75% o 2,85%, siempre que estemos dispuestos a vincular nuestra nómina y seguros con ellos, algo que conviene valorar con calma.

Hay bancos que incluso están asumiendo parte de los gastos de tasación o eliminando las comisiones de apertura para resultar más atractivos frente a la competencia. Sin embargo, no todo es el tipo de interés nominal; es vital fijarse en la TAE, que es la que nos dice lo que vamos a pagar de verdad sumando todos los gastos y productos asociados. Al final, protegerse de futuras subidas del euríbor mediante una novación o una subrogación puede ser una jugada maestra para dormir tranquilos, especialmente si no queremos estar pendientes de lo que se decida en las próximas reuniones de política monetaria en Europa.

El escenario hipotecario de este verano nos deja una sensación de calma tensa, donde el euríbor parece haber encontrado un suelo estable pero todavía exigente para el bolsillo medio español. La clave para los próximos meses residirá en la capacidad del Banco Central Europeo para equilibrar el crecimiento económico con el control de los precios, algo que dictará si el índice empieza por fin a bajar de forma clara o si nos quedaremos instalados en este nivel durante una buena temporada. Por ahora, lo más inteligente es comparar las condiciones actuales de nuestro préstamo y echar números para ver si nos compensa dar el salto a una modalidad más estable que nos evite sobresaltos cada vez que toque revisar la letra.


Leer más
la-cnmc-pone-bajo-la-lupa-a-los-grandes-bancos-espanoles-por-posibles-pactos-en-el-precio-de-las-hipotecas

La CNMC pone bajo la lupa a los grandes bancos españoles por posibles pactos en el precio de las hipotecas


Edificio de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia

El sector financiero nacional se encuentra en estos momentos en el ojo del huracán tras la inesperada decisión de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) de incoar un expediente sancionador contra los pesos pesados del sector. La investigación se centra en Santander, BBVA, CaixaBank, Sabadell, Bankinter y Unicaja, a quienes se les acusa de haber realizado presuntas prácticas que atentan contra la libre competencia en el ámbito de los préstamos para la compra de vivienda. Según el organismo regulador, existen sospechas fundadas de que las declaraciones públicas de algunos de sus responsables habrían servido para dar pistas a sus rivales sobre futuras estrategias comerciales.

Esta maniobra de Competencia, que ha caído como un jarro de agua fría en las torres de la Castellana y en las sedes de los principales bancos, se produce en un contexto donde los tipos de interés han dado mucho que hablar. El regulador sospecha que, mediante intervenciones en ruedas de prensa y foros especializados, los directivos podrían haber anticipado sus movimientos en las hipotecas fijas, permitiendo que el resto de las entidades se alinearan con las condiciones del mercado de una forma poco natural. Aunque el proceso acaba de empezar, la sombra de una posible infracción del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea ya planea sobre las seis cotizadas.

El origen del conflicto: ¿fueron simples opiniones o señales de mercado?


Detalle de un contrato hipotecario y llaves de una vivienda

La clave de todo este embrollo reside en las comparecencias de los últimos trimestres, donde varios consejeros delegados no se cortaron un pelo al criticar lo que consideraban una competencia irracional. Desde algunas entidades se llegó a sugerir que firmar hipotecas fijas al 2% a plazos de 30 años era crear carteras deficitarias de cara al futuro, un mensaje que la CNMC ha interpretado como una posible consigna para que el sector dejara de tirar los precios. No es poca cosa, ya que estas declaraciones podrían haber funcionado como un mecanismo indirecto para que todos los actores subieran el listón de los intereses al unísono.

Entre las voces más destacadas que ahora están bajo escrutinio se encuentran directivos de Bankinter y Santander, quienes en su día calificaron el panorama comercial de poco lógico. Mientras algunos argumentaban que los retornos estaban al límite de la rentabilidad aceptable, otros anunciaban que no entrarían en guerras de precios si esto no garantizaba beneficios claros. Para la CNMC, estas reflexiones en voz alta podrían constituir indicios de una infracción grave, puesto que habrían facilitado que la banca y el crédito para hipotecas española se pusiera de acuerdo sin necesidad de reuniones secretas, simplemente escuchándose unos a otros en los medios.

Por su parte, los consumidores no han tardado en reaccionar. Asociaciones como Asufin llevan tiempo dando la voz de alarma sobre lo que llaman comportamientos paralelos en la banca española. Aseguran que es sospechoso cómo las entidades adoptan estrategias comerciales casi calcadas tanto en la oferta de créditos como en la escasa remuneración que ofrecen por los depósitos. Desde este colectivo se reclama una investigación a fondo que aclare si realmente los ciudadanos están pagando más por sus casas debido a este presunto intercambio de información entre los gigantes del IBEX 35.

A pesar del revuelo, es importante recordar que la apertura de este expediente no significa que los bancos sean culpables todavía. La CNMC tiene ahora por delante un periodo máximo de dos años para investigar cada detalle y decidir si impone sanciones. No obstante, el momento elegido para lanzar este aviso a navegantes es significativo, coincidiendo con los últimos días de mandato de la actual presidencia del organismo, lo que deja claro que la supervisión de la competencia en sectores estratégicos sigue siendo una prioridad absoluta en la agenda institucional.


Directivos bancarios en una reunión institucional

La defensa de las entidades y las posibles consecuencias económicas

Logotipo de un banco español en la fachada de una oficina

Desde la Asociación Española de Banca (AEB), la respuesta ha sido de total tranquilidad y defensa de la profesionalidad de sus asociados. Su presidenta, Alejandra Kindelán, ha sido tajante al afirmar que las entidades cumplen estrictamente con la legalidad vigente. De hecho, el argumento estrella del sector es que el mercado hipotecario de nuestro país sigue siendo de los más agresivos y beneficiosos para el usuario de toda la zona euro. Según los datos que manejan, los préstamos en España son significativamente más baratos que la media europea, superando incluso las condiciones que se ven en Alemania o Francia.

Sin embargo, si la investigación llegara a puerto y se confirmaran las malas prácticas, las multas no serían ninguna broma. La normativa de defensa de la competencia contempla sanciones que pueden alcanzar el diez por ciento de la facturación anual de cada grupo bancario, una cifra que en el caso de las grandes entidades supondría desembolsos astronómicos. Además, no se descarta que los propios directivos tengan que responder de forma individual con multas que podrían llegar a los sesenta mil euros por cabeza si se demuestra su implicación directa en estas decisiones coordinadas.

Mientras tanto, el Banco de España observa la situación desde una barrera prudente. José Luis Escrivá ha señalado que, por ahora, no percibe un problema de restricción de crédito y que la banca ha mejorado su solvencia, aunque reconoce que la atención al cliente todavía cojea en algunos aspectos. La institución monetaria también estudia si en el futuro será necesario limitar las hipotecas y su impacto para evitar riesgos sistémicos, siguiendo la estela de lo que ya hacen otros países vecinos, aunque es una decisión que se está tomando con pies de plomo para no frenar la economía.

El futuro de este expediente marcará un antes y un después en la forma en que los banqueros se comunican con el mercado. Si finalmente hay sanción, las ruedas de prensa de resultados pasarán a ser eventos mucho más parcos en palabras para evitar cualquier malentendido con el regulador. Lo que está claro es que la transparencia y la libre competencia vuelven a estar sobre la mesa en un sector que ya ha tenido que lidiar con otros expedientes por los créditos ICO o el mercado de depósitos en el pasado reciente, aunque en esas ocasiones el organismo no encontrara pruebas suficientes para castigar a las entidades.

Gráfico de la evolución de tipos de interés hipotecarios

A modo de cierre, esta investigación abierta por la CNMC pone de relieve la tensión constante entre la libertad de expresión de los directivos y la necesidad de proteger un mercado justo para los hipotecados. La resolución de este caso, que se demorará un par de años, determinará si las quejas públicas sobre la baja rentabilidad de las hipotecas fueron una estrategia orquestada para elevar los márgenes o si, por el contrario, simplemente formaban parte del análisis cotidiano de un mercado financiero extremadamente volátil. Por ahora, el sector aguarda con cautela el avance de la instrucción, mientras los consumidores esperan que estas acciones sirvan para garantizar que la competencia en los préstamos para vivienda siga siendo real y efectiva en el territorio español.


Leer más
santander-dispara-un-44%-la-concesion-de-hipotecas-en-espana

Santander dispara un 44% la concesión de hipotecas en España

Evolución hipotecas Banco Santander en España

El negocio hipotecario vuelve a ganar protagonismo en la estrategia de Banco Santander en el mercado español. La entidad ha registrado un repunte del 44% en la nueva producción de hipotecas en España durante el primer trimestre, un movimiento que contrasta con la retirada de otros competidores de la llamada guerra hipotecaria.

Este giro se produce en un contexto marcado por el encarecimiento de la financiación y por un mercado de vivienda tensionado por la falta de oferta. Aun así, Santander considera que el entorno actual sigue siendo atractivo para conceder crédito para vivienda, especialmente a clientes con los que ya mantiene una relación de largo recorrido.

El 44% más de hipotecas: cambio de ritmo en pleno enfriamiento del sector

Crecimiento del crédito hipotecario Santander

Mientras otros bancos han frenado su actividad hipotecaria, Santander ha acelerado la concesión de hipotecas en España con un aumento del 44% en nuevas operaciones en apenas tres meses. La cifra cobra relevancia si se compara con el descenso superior al 40% en la producción hipotecaria anunciado por Bankinter en el mismo periodo.

El consejero delegado del grupo, Héctor Grisi, ha explicado que este repunte llega después de un año en el que la entidad se había mostrado más prudente con este producto. Ahora, la hoja de ruta pasa por recuperar cuota de mercado hipotecario apoyándose en una oferta que el banco considera rentable, a pesar de la presión competitiva y del entorno de tipos.

Grisi subraya que el banco está viendo «signos de normalización» en el mercado y que el crédito para vivienda vuelve a encajar en su esquema de rentabilidad. Según el directivo, la mayoría de las nuevas hipotecas se dirigen a clientes que ya trabajan con el banco, reforzando así la vinculación y el peso de cada cliente dentro de la entidad.

El impulso hipotecario llega, además, en un momento en el que otros competidores han criticado el nivel de precios y la presión sobre los márgenes, hasta el punto de reducir de forma notable su actividad. Santander, en cambio, interpreta el escenario como una ventana de oportunidad para ganar peso en este mercado.

Tipos en el 2,8% y apuesta clara por el tipo fijo

Una de las claves de esta estrategia está en el precio y en la estructura de las nuevas operaciones. El banco sitúa el tipo de interés medio de las hipotecas recién firmadas en torno al 2,8%, un nivel que, según Grisi, permite seguir viendo este negocio como atractivo para la entidad.

Ese 2,8% se encuentra por debajo de la media de la eurozona, que ronda el 3,4%, lo que sitúa a España entre los países con hipotecas más baratas del entorno europeo. De hecho, el país figura como el tercero con el crédito hipotecario a menor coste dentro de Europa, un factor que también influye en la percepción de oportunidad por parte del banco.

Otra pieza importante es la estructura de los nuevos préstamos: la inmensa mayoría de las hipotecas que concede ahora Santander son a tipo fijo, mientras que únicamente alrededor del 16% de las nuevas contrataciones se formalizan a tipo variable. De esta forma, la entidad apuesta por ofrecer estabilidad de cuotas a los clientes, para lo que es útil conocer los mejores simuladores de hipotecas en la comparativa y decisión del producto.

El repunte del euríbor en los últimos meses, intensificado por episodios de tensión como la guerra en Irán, ha empujado a esta referencia a aproximarse también al entorno del 2,8%, alineándose con el coste medio de las nuevas hipotecas de Santander. Aun así, el banco defiende que, con estos niveles de tipos y los plazos de devolución habituales, el margen del negocio sigue siendo razonable.

Un mercado con poca deuda y fuerte desapalancamiento de los hogares

Más allá del precio, el grupo fundamenta su apuesta hipotecaria en la situación financiera de las familias españolas. Grisi recuerda que en la última década y media se ha producido un fuerte proceso de desapalancamiento en España: el endeudamiento de los hogares ha caído aproximadamente de un 86% a un 43% de su renta desde 2010.

Además, solo en torno a un 24% de los hogares mantiene una hipoteca para la vivienda habitual, una cifra que, según la entidad, deja margen para seguir creciendo de manera ordenada sin disparar los niveles de riesgo sistémico. Esta menor carga financiera es uno de los argumentos del banco para reforzar su posición en el crédito a vivienda, incluso para opciones como la hipoteca al 100 para tu primera vivienda en casos concretos.

El consejero delegado considera que la actual «crisis de vivienda» en España responde sobre todo a un problema de oferta y no de demanda, con escasez de vivienda disponible frente a un interés sostenido por parte de los compradores. En esta coyuntura, Santander entiende que hay espacio para seguir financiando adquisiciones, incluida la inversión en segunda vivienda, siempre que se cumplan los criterios prudentes de riesgo.

La entidad también destaca que la combinación de tipos fijos, plazos largos y un nivel de deuda familiar contenido dibuja un perfil de riesgo manejable. De ahí que el banco se muestre “totalmente abierto” a seguir concediendo hipotecas en España, manteniendo un volumen significativo de producción nueva a lo largo del año.

Crecimiento en clientes y foco en la experiencia, no en pagar más por los depósitos

El tirón hipotecario se complementa con una evolución positiva en la base de clientes. En los primeros meses del año, Santander ha sumado alrededor de 75.000 nuevos clientes en España, encadenando 55 meses consecutivos de captación neta positiva en esta filial.

A escala global, el grupo ha incorporado unos dos millones de nuevos clientes entre enero y marzo, hasta acercarse a los 176 millones de usuarios en todas las geografías donde opera. El objetivo para finales de 2028 es alcanzar en torno a 210 millones de clientes activos, con una aportación relevante de Europa y, en particular, de España.

En este contexto, la dirección insiste en que la prioridad no es competir a golpe de remuneración del ahorro. Según Grisi, para ganar peso en el mercado «puedes ser el que más paga por los depósitos o apostar por mejorar la experiencia del cliente» y la estrategia del grupo se inclina claramente por la segunda vía.

Esta orientación se traduce en una oferta más amplia de productos y servicios, un uso intensivo de canales digitales y una integración progresiva de nuevas soluciones tecnológicas. El objetivo es que los clientes con más productos contratados generen más negocio para el banco, algo que encaja con el refuerzo del segmento hipotecario y asegurador.

Reorganización interna: menos plantilla en procesos, más empuje comercial y seguros

Para sostener este crecimiento y mejorar su eficiencia, Santander está llevando a cabo una profunda reorganización de su plantilla a nivel global. En el último año, el grupo ha reducido su número total de empleados en más de 11.000 personas, alrededor de un 6%, hasta situarse en unos 185.250 trabajadores.

El ajuste viene impulsado por la simplificación y la automatización de procesos, que permiten operar con menos personal en áreas internas como Operaciones. Sin embargo, la entidad subraya que el foco no está únicamente en recortar, sino en recolocar: buena parte de los trabajadores está siendo reubicada en puestos comerciales.

De forma particular, muchos empleados se están destinando a la venta de seguros, una línea de actividad que el grupo identifica como una de sus grandes palancas de crecimiento futuro. Grisi resume la idea con claridad: «Mucha de nuestra gente va a dedicarse precisamente a vender seguros».

El banco está construyendo una plataforma de seguros integrada que abarca Vida, Pensiones y Protección, con la intención de que se convierta en uno de los motores de resultados en los próximos años. Actualmente, la cuota de mercado de Santander en seguros se sitúa por debajo de la que tiene en otros negocios, especialmente en España, Portugal, México y Brasil, lo que deja margen para avanzar.

Seguros como complemento clave al crédito hipotecario

La expansión en seguros no se entiende de forma aislada, sino como un complemento natural al negocio de financiación, incluidas las hipotecas. La entidad está impulsando productos que puedan asociarse a la compra de vivienda, como coberturas de vida, protección de pagos o seguros de hogar, reforzando así la vinculación del cliente.

Según explica la dirección, el objetivo es igualar progresivamente la cuota de mercado en seguros con la del resto de negocios del banco. Para lograrlo, Santander trabaja de cerca con sus socios aseguradores en los distintos países, al tiempo que refuerza sus capacidades internas con más fuerza de ventas especializada.

El proceso de digitalización y la incorporación intensiva de tecnologías como la inteligencia artificial y la automatización están liberando recursos en tareas administrativas. Esos recursos se están orientando hacia actividades con mayor impacto en ingresos, como la comercialización de seguros y productos de valor añadido para los clientes.

En paralelo al impulso hipotecario, esta apuesta por el seguro permite al banco diversificar sus fuentes de ingresos, reducir su dependencia del margen de intereses puro y construir relaciones más amplias con cada cliente, algo especialmente relevante en un entorno de tipos incierto y con mayor supervisión regulatoria.

El movimiento de Santander combina, por tanto, un crecimiento decidido en hipotecas a tipo fijo con tipos medios en torno al 2,8%, una base de clientes en expansión, un nivel de endeudamiento familiar más saneado que en el pasado y una apuesta clara por el negocio de seguros y la experiencia de cliente frente a la mera competencia por precio; una estrategia con la que el grupo aspira a ganar cuota en España y reforzar su posición en el mercado europeo sin perder de vista la rentabilidad y el control del riesgo.


Leer más
euribor-hoy-19-de-febrero:-dato-del-dia,-media-y-efectos-en-las-hipotecas

Euríbor hoy 19 de febrero: dato del día, media y efectos en las hipotecas

Gráfico del euríbor a 12 meses

El euríbor a 12 meses, principal referencia para las hipotecas variables en España, continúa dando señales de cierta estabilidad en pleno mes de febrero. Tras varios ejercicios de fuertes subidas, el índice se mueve ahora en una franja mucho más moderada que la vivida en los peores momentos de la escalada de tipos.

En la jornada de hoy, miércoles 19 de febrero de 2026, el indicador se sitúa en torno al 2,198% en su valor diario, un nivel que consolida la tendencia de los últimos meses y que se traduce en cuotas algo más llevaderas para muchos titulares de hipotecas variables, aunque sin grandes rebajas espectaculares.

Euríbor hoy, 19 de febrero de 2026: dato del día y media de febrero

El dato del euríbor hoy, 19 de febrero, se fija en torno al 2,198% para el plazo de doce meses, lo que supone repetir prácticamente el mismo nivel que en las sesiones inmediatamente anteriores. En la práctica, esta estabilidad implica que, al menos a corto plazo, no se esperan cambios bruscos en las cuotas para quienes tengan revisión muy próxima.

Con los registros acumulados hasta la fecha, la media mensual provisional de febrero se mueve alrededor del 2,22%-2,23%. Esto la coloca ligeramente por debajo del promedio de enero de 2026, que se situó en torno al 2,245%, y por debajo también de los niveles de finales de 2025. Aunque la diferencia en puntos pueda parecer pequeña, en hipotecas a 25 o 30 años esa variación tiene impacto en la cuota de muchas familias.

Si se compara con el mismo periodo del año anterior, el contraste es aún más claro: la media de febrero de 2025 se movió en torno al 2,40%, de modo que en doce meses el euríbor ha recortado alrededor de dos décimas largas. Esta reducción acompaña a la bajada progresiva que ya se venía observando desde la segunda mitad de 2025, tras dejar atrás picos que, en algunos momentos, llegaron a rozar el 4%.

Además, la media anual de 2025 se cerró aproximadamente en el 2,22%, más de un punto por debajo de la media de 2024, que rondó el 3,27%. Esa caída acumulada, aunque se ha ido produciendo de forma gradual, ha supuesto un cierto respiro para los hipotecados después de varios años en los que cada revisión traía consigo un nuevo encarecimiento.

Para la jornada inmediatamente posterior, los datos adelantan un ligero repunte: el 20 de febrero de 2026 el euríbor se situará alrededor del 2,205%, apenas 0,007 puntos por encima del dato de hoy. Movimientos tan pequeños son habituales y se encuadran en la normalidad de la cotización diaria del índice.


Datos diarios del euríbor

Evolución reciente del euríbor en febrero: del 2,21% al 2,20%

La evolución del euríbor en febrero de 2026 muestra pequeñas oscilaciones diarias, pero dentro de una banda muy estrecha. A lo largo del mes se observan jornadas con ligeras subidas y bajadas, lo que refleja un contexto de relativa calma tras las fuertes tensiones de años anteriores.

En los días previos al 19 de febrero, el indicador se ha movido en un rango próximo al 2,20%. Valores como el 2,218%, el 2,225% o el 2,234% han sido habituales en las últimas sesiones, siempre en esa zona ligeramente superior al 2,2%. En el entorno inmediato, jornadas como el 18 de febrero han marcado un 2,198%, muy alineado con el valor de hoy.

Si se amplía el foco a las últimas semanas, se aprecia que el euríbor se ha desplazado entre el 2,21% y el 2,25% en la mayor parte de las sesiones. Ha habido días con cotas algo más altas, en torno al 2,24%-2,25%, y otros con niveles ligeramente inferiores, pero sin sobresaltos bruscos, lo que refuerza la percepción de un periodo de transición en el que el mercado asimila el nuevo entorno de tipos del Banco Central Europeo (BCE).

Esta dinámica encaja con la idea de que, por ahora, el euríbor se mantiene anclado en un entorno de estabilidad moderada. Para los analistas, esta senda es coherente con unos tipos oficiales estabilizados en torno al 2%, lo que reduce la probabilidad de giros extremos en el corto plazo.

En términos prácticos, para un titular de hipoteca variable que revise su préstamo con los datos de febrero de 2026, el impacto dependerá de la comparativa con la referencia anterior (seis o doce meses antes). En muchos casos, esa referencia de 2025 será más alta, de modo que el resultado puede traducirse en cuotas algo más bajas o, al menos, en la desaparición de las fuertes subidas que se veían hace no tanto.


Evolución del euríbor en gráfico

Medias mensuales: del pico de 2025 al respiro en 2026

Para entender mejor el contexto del euríbor hoy, 19 de febrero, conviene echar un vistazo a la serie de medias mensuales de los últimos meses. En enero de 2026, el índice se situó en torno al 2,245%, por debajo de los 2,267% de diciembre de 2025 y de los niveles de meses anteriores como marzo o febrero de 2025, que se movieron alrededor del 2,39%-2,40%.

Durante 2025, la trayectoria fue claramente descendente. Tras arrancar el año con un enero cercano al 2,525%, el euríbor fue moderándose hasta acabar diciembre en torno al 2,267%. La diferencia total, de unas dos o tres décimas a lo largo del ejercicio, supuso un cambio de tendencia frente a años anteriores, cuando las subidas eran la tónica dominante.

En meses como octubre de 2025, el índice ya se movía alrededor del 2,19%, y en noviembre se mantenía próximo al 2,22%. Esa franja de entorno al 2,1%-2,2% se ha consolidado desde entonces y explica por qué hoy, con el euríbor en el 2,198%, muchos hipotecados perciben que, aunque el índice siga lejos de los valores negativos de hace una década, la situación es notablemente más llevadera que cuando se acercaba al 4%.

La lectura agregada es que, tras la fuerte subida vinculada a la respuesta del BCE ante la inflación, el euríbor ha entrado en una nueva fase en la que se corrigen los excesos al alza y se abre la puerta a un periodo de mayor tranquilidad financiera. Aun así, los expertos advierten de que nos seguimos moviendo en niveles superiores a los que se consideraban normales antes de la crisis inflacionaria, por lo que el esfuerzo hipotecario de los hogares continúa siendo considerable.

En este contexto, para quienes tengan revisiones anuales con referencia a los tipos de hace justo un año, la reducción de unas décimas respecto a febrero de 2025 puede traducirse en pequeños ajustes a la baja en la cuota. No se trata de una rebaja drástica, pero sí de un alivio progresivo que muchos hogares agradecen tras varios ejercicios de tensión.


Hipotecas ligadas al euríbor

Qué es el euríbor y por qué afecta tanto a las hipotecas

El euríbor (siglas de Euro Interbank Offered Rate) es el tipo de interés de referencia que refleja el coste al que una selección de grandes bancos de la zona euro está dispuesta a prestarse dinero entre sí en el mercado interbancario. A partir de esas operaciones, se calcula un valor diario para distintos plazos, siendo el de 12 meses el más relevante para las hipotecas en España.

Este índice funciona como piedra angular de buena parte del sistema financiero europeo. Se utiliza como referencia no solo para hipotecas variables, sino también para otros préstamos a empresas, créditos al consumo y determinados productos de inversión. En el caso español, su influencia es especialmente visible porque la mayoría de hipotecas firmadas en las últimas décadas han estado indexadas al euríbor, con revisiones periódicas.

En una hipoteca variable típica, la entidad aplica un diferencial fijo (por ejemplo, euríbor 0,80%) sobre el valor de este índice. De este modo, cuando el euríbor sube, el tipo resultante se incrementa y la cuota mensual aumenta. Si el euríbor baja, el interés total disminuye y las mensualidades se abaratan. Por eso, movimientos aparentemente modestos de 0,20 o 0,30 puntos pueden traducirse en cambios de varios euros al mes, especialmente en préstamos con importes elevados y plazos largos.

Desde el 1 de enero del año 2000, el euríbor a 12 meses se ha consolidado como principal índice de referencia para las hipotecas en España. Se calcula que más de cuatro millones de hogares tienen préstamos vinculados a este indicador y que en torno al 75% de las hipotecas vigentes se referencian a él. Por eso, cualquier variación del dato diario o de la media mensual tiene un impacto directo en la economía doméstica de buena parte de la población.

En los años en los que el euríbor se mantuvo en niveles cercanos a cero o incluso negativos, muchas familias pudieron financiar la compra de vivienda a costes históricamente bajos. La posterior subida, que llevó al índice a superar en algunos momentos el 4%, supuso un duro golpe para los presupuestos familiares. Ahora, con el euríbor alrededor del 2,20%, el escenario se sitúa en un punto intermedio: ni tan barato como en la década pasada, ni tan exigente como en los picos más recientes.

Cómo y cuándo se calcula el euríbor diario

El euríbor diario se determina en los días laborables (de lunes a viernes) alrededor de las 11:00 de la mañana, tomando como referencia las operaciones y tipos de interés comunicados por un panel de entidades financieras de primer nivel de la zona euro. A partir de esos datos, se calcula el valor del índice para distintos plazos, siendo el de 12 meses el más seguido por los medios y los mercados.

En España, el dato oficial del euríbor se publica en el Boletín Oficial del Estado (BOE), lo que le otorga carácter de referencia legal a efectos de contratos financieros y revisiones hipotecarias. Además, puede consultarse a diario en múltiples portales financieros y medios de comunicación, que recogen tanto el valor del día como la evolución de la media del mes en curso.

El índice se actualiza a varios plazos: una semana, uno, tres, seis y doce meses, entre otros. Sin embargo, es este último el que marca el pulso del mercado hipotecario en España. Las entidades toman como referencia el valor de cierre del euríbor correspondiente al periodo fijado en el contrato (seis o doce meses) para recalcular el tipo de interés que se aplicará hasta la siguiente revisión.

En la práctica, el funcionamiento es sencillo: cuando llega la fecha de revisión, el banco consulta el euríbor publicado para el plazo acordado y lo suma al diferencial establecido en la escritura. Con este nuevo tipo, se recalcula la cuota que el cliente pagará durante los siguientes meses. Por eso, muchas familias están muy atentas a la evolución diaria y mensual del euríbor, sobre todo cuando se acercan sus revisiones.

Este sistema hace que cada cambio de ciclo de tipos de interés marcado por el Banco Central Europeo termine filtrándose, con cierto retraso, a las cuotas hipotecarias. Cuando el BCE sube los tipos oficiales, el euríbor suele reaccionar al alza, y cuando se estabilizan o bajan, el índice tiende a moderarse, como está ocurriendo en estos momentos.

Impacto del euríbor de hoy en hipotecas y mercado inmobiliario

El hecho de que el euríbor hoy, 19 de febrero de 2026, se mantenga en torno al 2,198% y que la media de febrero ronde el 2,22%-2,23% tiene implicaciones concretas para quienes tienen o planean contratar una hipoteca. Para los titulares de préstamos variables que se revisen con datos de este mes, el resultado serán ajustes suaves en la cuota, en muchos casos a la baja si la referencia previa fue de los meses más altos de 2025 o finales de 2024.

Este entorno de tipos algo más contenidos ha contribuido a que, durante 2025, se mantuviera un intenso dinamismo en el mercado hipotecario. El número de hipotecas constituidas sobre viviendas superó las 500.000 operaciones, la cifra más alta desde 2010, apoyada en unos tipos de interés medios en torno al 2,8%-3% y en una fuerte competencia entre entidades por captar clientes.

La bajada progresiva del euríbor desde los máximos ha supuesto un alivio para muchas familias, que han visto cómo se frenaban las subidas continuas de los años anteriores. En algunos casos, las revisiones ya han empezado a reflejar reducciones en la cuota, lo que libera algo de margen en el presupuesto mensual. Este respiro llega en un contexto de precios de la vivienda al alza, lo que complica la accesibilidad para quienes buscan comprar por primera vez.

Al hilo de esta situación, también ha crecido el número de operaciones realizadas sin necesidad de hipoteca. En los últimos años, el porcentaje de compradores que adquieren su vivienda pagando al contado ha aumentado, hasta situarse en torno a un 35%, según encuestas recientes del sector. Este fenómeno refleja tanto la existencia de ahorro acumulado en determinados perfiles como las dificultades de acceso al crédito o a las condiciones deseadas para otros.

Las previsiones de los expertos apuntan a que, de cara a los próximos meses, el mercado hipotecario seguirá mostrando actividad elevada, pero con un crecimiento más moderado. El escenario más probable es el de un euríbor que se mueve en una banda relativamente contenida, sin volver a los extremos de años anteriores, mientras los bancos ajustan al alza, de forma gradual, los tipos de las hipotecas fijas y mantienen ofertas competitivas en las variables.

Qué puede pasar con el euríbor en los próximos meses

Las perspectivas sobre el futuro del euríbor están muy ligadas a lo que haga el BCE con los tipos oficiales y a la evolución de los principales datos macroeconómicos, como la inflación y el crecimiento económico en la eurozona. Tras un periodo de fuertes subidas para combatir el encarecimiento generalizado de los precios, la autoridad monetaria ha optado por una postura de mayor prudencia, manteniendo los tipos en niveles cercanos al 2%.

En este contexto, muchos inversores consideran poco probable que se produzcan movimientos bruscos a corto plazo en el euríbor. El escenario central que manejan distintos analistas es el de ligeros ajustes al alza o a la baja, pero siempre dentro de una horquilla relativamente acotada. Es decir, un entorno en el que el índice se mantenga más o menos en los niveles actuales, con oscilaciones moderadas en función de los datos que se vayan conociendo.

No obstante, existe cierta divergencia de opiniones respecto al número y la intensidad de posibles recortes de tipos que podría llevar a cabo el BCE a lo largo de 2026. Si la inflación se modera más de lo previsto y la economía se enfría, se abriría la puerta a bajadas adicionales, lo que podría empujar el euríbor algo más abajo. Si, por el contrario, reaparecen presiones inflacionistas, la institución podría optar por mantener o incluso endurecer su política, limitando el recorrido a la baja del índice.

Para las familias y los compradores potenciales de vivienda, esta situación dibuja un escenario en el que, salvo sorpresas, no se esperan vuelcos drásticos en las cuotas hipotecarias a corto plazo. Sí es probable, en cambio, que el mercado siga muy segmentado: hogares con hipotecas ya firmadas que se benefician poco a poco de la moderación del euríbor, y nuevos compradores que se enfrentan a precios de vivienda elevados y a condiciones de financiación algo más exigentes que las de hace años.

Con todo, el dato del euríbor hoy, 19 de febrero de 2026, encajado en torno al 2,198%, refuerza la idea de que se ha entrado en una etapa de cierto equilibrio. No es un nivel tan bajo como para hablar de crédito barato, pero sí lo bastante contenido como para evitar nuevas tensiones severas en los presupuestos de los hogares endeudados.

El índice se mueve, por tanto, en un punto de compromiso entre el esfuerzo hipotecario de las familias y la rentabilidad que buscan las entidades, a la espera de que la evolución económica global y las decisiones del BCE marquen el siguiente gran movimiento. Mientras tanto, quienes tienen revisiones cercanas pueden seguir de cerca la media del mes, porque pequeñas variaciones en torno a este 2,20% seguirán determinando, euro a euro, el coste real de su vivienda.


Leer más
7.500-operaciones-acogidas-al-nuevo-codigo-de-buenas-practicas-bancario

7.500 operaciones acogidas al nuevo Código de Buenas Prácticas bancario


Codigo de Buenas Practicas y alivio hipotecario

En los últimos años, el sistema financiero español ha recurrido con intensidad al nuevo Código de Buenas Prácticas para aliviar la carga hipotecaria de los hogares más expuestos a las subidas de tipos de interés. Entre 2022 y 2024, las entidades han tramitado alrededor de 7.500 operaciones bajo este paraguas normativo, con un volumen conjunto cercano a los 860 millones de euros.

Estos datos proceden del informe «La contribución del sector bancario al crecimiento económico y el progreso de la sociedad», elaborado por las asociaciones bancarias AEB, CECA y Unacc. El documento pone el foco en cómo estos códigos específicos han servido como red de seguridad para familias en situación delicada, especialmente en un contexto de Euríbor disparado y financiación más cara.

Qué es el Código de Buenas Prácticas y a quién protege

El estudio recuerda que en España conviven dos versiones del Código de Buenas Prácticas dirigidas a deudores hipotecarios con problemas de pago. La primera se aprobó en 2012, en plena resaca de la crisis financiera, y se actualizó en 2022; la segunda vio la luz precisamente en 2022, en un escenario marcado por la inflación y la rápida escalada de los tipos oficiales.

El código de 2012 está orientado a quienes se encuentran en el llamado «umbral de exclusión», es decir, hogares con graves dificultades para hacer frente a la hipoteca sobre su vivienda habitual. Su objetivo principal es permitir una reestructuración viable de las deudas con garantía hipotecaria, de forma que las cuotas se acerquen a una hipoteca asumible para cada familia.

Desde su puesta en marcha hace más de una década, y tras la revisión de sus condiciones en 2022, este marco ha posibilitado que en torno a 70.000 familias hayan renegociado su préstamo con su banco. En la práctica, esto se materializa en alargamientos de plazo, ajustes de tipo de interés o cambios en las condiciones para aliviar la presión mensual.

El código aprobado en 2022, por su parte, se dirige a deudores considerados en riesgo de vulnerabilidad, una categoría algo más amplia que la del umbral de exclusión. Este segundo paquete de medidas se centra menos en la reestructuración profunda y más en ofrecer flexibilidad para adaptar las hipotecas a un entorno de tipos altos.

Entre las opciones contempladas se incluyen el cambio de hipotecas de tipo variable a tipo fijo y la posibilidad de realizar amortizaciones totales o parciales de préstamos variables sin tener que abonar comisiones. Estas alternativas buscan limitar la exposición de los hogares a futuras subidas del Euríbor, al tiempo que permiten adelantar pagos cuando la economía familiar lo permite.

7.500 operaciones y 860 millones bajo el nuevo marco

De acuerdo con las cifras recogidas por AEB, CECA y Unacc, entre 2022 y 2024 las entidades financieras han gestionado unas 7.500 operaciones adheridas al nuevo Código de Buenas Prácticas. El importe conjunto de estas actuaciones ronda los 860 millones de euros, lo que da una idea del volumen de hipotecas que se han modificado o refinanciado dentro de este esquema.

Estas actuaciones no se limitan a un único tipo de medida: abarcan desde renegociaciones de cuotas y plazos hasta cambios en el tipo de interés aplicado o amortizaciones sin penalización. El denominador común es que todas se realizan bajo las condiciones y salvaguardas previstas en los códigos, que fijan criterios de acceso y líneas de actuación para garantizar un trato homogéneo.

Las asociaciones bancarias subrayan que el uso de estos códigos se ha concentrado en el periodo en el que el encarecimiento de la financiación ha sido más intenso. No obstante, insisten en que el mecanismo sigue disponible para quienes cumplan los requisitos de vulnerabilidad o riesgo establecidos y necesiten un respiro en su hipoteca.

En términos de impacto agregado, estas 7.500 operaciones se suman al histórico de intervenciones del código original, que desde 2012 ya había ayudado a decenas de miles de familias a salvar su vivienda habitual o a mantener sus pagos en niveles asumibles.

El informe de las patronales señala que estas cifras pueden no reflejar la totalidad de acuerdos alcanzados entre bancos y clientes, ya que a menudo se negocian soluciones individuales fuera del marco formal de los códigos, pero en línea con su espíritu de protección al deudor vulnerable.

El papel del BCE y del Euríbor en la activación de las medidas

La generalización de estas herramientas a partir de noviembre de 2022 se explica, en gran medida, por el rápido giro en la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE). Para contener una inflación en máximos de varias décadas, el organismo inició una subida acelerada de los tipos de interés oficiales, que tuvo un efecto inmediato en el coste de las hipotecas variables.

Durante 2022, el Euríbor a 12 meses pasó de valores negativos a situarse por encima del 2% en apenas unos meses. Este salto se tradujo en revisiones al alza de las cuotas hipotecarias para millones de hogares españoles cuyo préstamo estaba referenciado a este índice.

La tendencia alcista continuó y, ya en 2023, el Euríbor llegó a situarse cerca del 4%, consolidando un escenario de financiación mucho más exigente para las familias. El impacto fue especialmente notable entre los titulares de hipotecas a tipo variable con rentas más ajustadas, que vieron cómo el recibo mensual se incrementaba de forma significativa.

Ante esta situación, el Gobierno y las entidades financieras pactaron reforzar y ampliar los Códigos de Buenas Prácticas para ofrecer un colchón a los deudores más expuestos. Fue en este contexto cuando se impulsó el uso del nuevo código de 2022, complementando al ya existente de 2012.

Las medidas acordadas incluían desde congelaciones temporales de cuotas hasta reestructuraciones más profundas de la deuda, pasando por la opción de transformar préstamos variables en fijos para ganar estabilidad a largo plazo. La prioridad era evitar que el repunte de tipos se tradujera en un aumento drástico de la morosidad y en un deterioro de la situación social de los hogares más frágiles.

Reducción de la carga financiera de los hogares

Más allá del número de operaciones concretas, las patronales bancarias ponen el acento en la evolución de un indicador clave: el porcentaje de hogares con una carga financiera considerada elevada. Según el informe, entre 2022 y 2024 este porcentaje habría descendido del 4,6% al 4,1%.

El descenso es todavía más intenso en el segmento de población con menores ingresos. En el quintil de renta más baja, la proporción de familias con un esfuerzo financiero alto habría pasado de alrededor del 12% a situarse por debajo del 10% en el mismo periodo analizado.

Las asociaciones bancarias atribuyen esta mejora a una combinación de factores: por un lado, el efecto directo de las operaciones acogidas a los códigos, que alivian la cuota mensual a los hogares en problemas; por otro, un contexto macroeconómico que, pese a la inflación y la subida de tipos, ha mostrado cierta resiliencia en términos de empleo y actividad.

En cualquier caso, el informe subraya que la finalidad de estos mecanismos es evitar situaciones de sobreendeudamiento insostenible, que puedan desembocar en impagos masivos o en pérdida de vivienda. De ahí que las medidas se concentren en aquellos colectivos que cumplen criterios estrictos de vulnerabilidad.

Desde el sector financiero se defiende que la aplicación de los códigos ha contribuido a moderar el impacto social de la subida de tipos en España, en contraste con escenarios anteriores en los que la red de protección institucional era menor y las consecuencias de las crisis recaían con más fuerza sobre los deudores hipotecarios.

Contando tanto el código de 2012 como el de 2022, el conjunto de actuaciones muestra un uso creciente de herramientas de alivio hipotecario que, según las patronales, ha ayudado a amortiguar el ajuste y a mantener el sistema bancario y a las familias en una posición más equilibrada.

La experiencia de estas 7.500 operaciones vinculadas al nuevo Código de Buenas Prácticas, sumadas a las cerca de 70.000 familias que han renegociado su hipoteca desde 2012, dibuja un escenario en el que la regulación específica y la colaboración entre bancos y administraciones se han convertido en piezas clave para gestionar periodos de tensión financiera y ofrecer una vía de salida a los deudores en dificultades sin recurrir a soluciones traumáticas.


Leer más
euribor-hoy:-dato-diario,-media-de-noviembre-y-efecto-en-hipotecas

Euríbor hoy: dato diario, media de noviembre y efecto en hipotecas

Euríbor hoy

El euríbor a 12 meses registra hoy un leve movimiento dentro del rango de las últimas sesiones. Con una lectura que consolida la estabilización vista en otoño, el indicador se mantiene muy cerca del nivel del 2,20% que los mercados vigilan de reojo.

En la sesión de hoy, viernes 7 de noviembre, el euríbor se sitúa en el 2,212%, una variación de 0,001 puntos frente al valor de ayer. Esta trayectoria confirma una tendencia de ligías oscilaciones sin sobresaltos relevantes.

Euríbor hoy: datos del día y tendencia inmediata


Valor del euríbor diario

El dato diario de hoy queda en 2,212%, apenas una milésima por encima del cierre previo (2,211%). Con las primeras jornadas del mes contabilizadas, la media provisional de noviembre avanza hasta el 2,208%, coherente con el comportamiento reciente del indicador.

Así ha sido la secuencia de las últimas sesiones (tasa diaria):

  • 07/11/2025: 2,212%
  • 06/11/2025: 2,211%
  • 05/11/2025: 2,212%
  • 04/11/2025: 2,206%
  • 03/11/2025: 2,199%
  • 31/10/2025: 2,196%
  • 30/10/2025: 2,186%

Con esta serie, el euríbor se mueve en una horquilla estrecha entre el 2,19% y el 2,21% en el arranque de noviembre, lo que sugiere un tramo de estabilidad a corto plazo.

Evolución por meses: del inicio de año a noviembre


Evolución mensual del euríbor

Tras los descensos encadenados desde principios de año y el leve repunte de otoño, la normalización progresiva se coloca en 2025 reflejando una recuperación desde los picos del ciclo anterior.

Medias mensuales recientes del euríbor a 12 meses (zona euro):

  • Noviembre 2025 (provisional): 2,208%
  • Octubre 2025: 2,187%
  • Septiembre 2025: 2,172%
  • Agosto 2025: 2,114%
  • Julio 2025: 2,079%
  • Junio 2025: 2,081%
  • Mayo 2025: 2,081%
  • Abril 2025: 2,143%
  • Marzo 2025: 2,398%
  • Febrero 2025: 2,407%
  • Enero 2025: 2,525%
  • Diciembre 2024: 2,436%
  • Noviembre 2024: 2,506%

La diferencia interanual frente a noviembre de 2024 ronda los -0,30 puntos, un alivio que se traduce en menores intereses de referencia para los préstamos indexados al euríbor.

Cómo afecta a tu hipoteca en España


Euríbor y efecto en hipotecas

Conviene seguir de cerca las próximas decisiones de política monetaria del BCE y la evolución de la inflación en la eurozona, factores que suelen trasladarse al euríbor con cierto adelanto.

¿Qué es el euríbor y cómo se calcula?


Qué es el euríbor

El euríbor (Euro Interbank Offered Rate) refleja el tipo de interés promedio al que un panel de bancos europeos se presta dinero en el mercado interbancario. Es el referente dominante para hipotecas variables en España.

Se publica de lunes a viernes, en torno a las 11:00, y su uso como índice de referencia alcanza a préstamos y otros productos financieros. En España, el valor oficial se difunde también en el Boletín Oficial del Estado.

Su evolución está condicionada por el entorno macroeconómico y por las expectativas de tipos de interés del BCE. Por eso, episodios de inflación o cambios en la senda de tipos suelen reflejarse con rapidez en el indicador.

Con los últimos datos sobre la mesa, el euríbor sigue anclado cerca del 2,20%, dibujando una fase de transición tras los descensos del año y los ligeros repuntes del otoño. Para hogares y empresas, esto implica un escenario de cierta estabilidad a corto plazo, a la espera de nuevas señales del ciclo monetario.


Leer más
hipoteca-para-local-comercial:-guia-completa-de-financiacion,-requisitos,-bancos-y-gastos

Hipoteca para local comercial: guía completa de financiación, requisitos, bancos y gastos


Financiación de local comercial

Comprar un local para montar un negocio o invertir no se parece en nada a adquirir tu vivienda. La hipoteca para local comercial tiene sus propias reglas: más requisitos, porcentajes de financiación más bajos y plazos algo más cortos. Por eso conviene ir con los deberes hechos para no llevarse sustos a mitad del proceso. Para orientarte, consulta las claves para contratar una hipoteca.

Además de la compra, casi siempre hay que adaptar el espacio a normativa, mejorar instalaciones o hacer una reforma integral. Financiar la compra y la reforma puede combinar hipoteca, préstamos y ayudas públicas, y si lo planteas bien, el banco verá tu proyecto con mejores ojos. Si incorporas mejoras de eficiencia, mira también la hipoteca verde.

Hipoteca para local: por qué el banco la ve con más riesgo

Las entidades consideran que, ante problemas de liquidez, es más probable dejar de pagar la hipoteca de un local que la de la vivienda habitual. Ese mayor riesgo percibido se traduce en condiciones menos flexibles que en una hipoteca residencial, con análisis de riesgos más exhaustivos. Si necesitas contexto sobre cómo funcionan estos productos, consulta cómo funcionan las hipotecas.


Hipoteca para local comercial

Diferencias clave frente a una hipoteca de vivienda

Plazos de amortización más cortos

En vivienda lo habitual son 20 a 30 años, mientras que en locales lo normal ronda los 15 a 20. Devolver el préstamo antes implica cuotas mensuales más altas, así que debes encajarlas bien en la caja del negocio.

Tipos de interés más altos

El interés es el precio del dinero pendiente en cada momento. En tipo fijo pagarás la misma cuota durante toda la vida del préstamo; en tipo variable, el coste se revisa de forma periódica (trimestral, semestral o anual) sumando un índice de referencia, habitualmente Euríbor, más un diferencial. Para decidir, consulta si es mejor contratar una hipoteca a tipo variable o fijo.

Cuanto más bajo sea el tipo fijo o el diferencial del variable, menor será la factura total. También pesan otros factores: comisiones, posibilidad de carencia, amortización anticipada, vinculaciones (seguros, domiciliaciones) y la propia flexibilidad del contrato (habitualmente ligado al Euríbor, ver la bajada del Euríbor).

Menor porcentaje de financiación

En vivienda es frecuente llegar al 80% del valor de tasación; en locales, lo que se ve más a menudo es entre el 60% y el 70%. Necesitarás más ahorro propio para la entrada y para cubrir gastos e impuestos de la operación.

Más gastos a cargo del cliente

La normativa que desplazó parte de los gastos al banco en hipotecas residenciales no aplica de la misma forma a locales. En un local comercial el cliente suele asumir IAJD, notaría, registro, gestoría y otros costes asociados a la formalización.

Convertir un local en vivienda

Se puede financiar la compra de un local que vas a transformar en vivienda, pero la hipoteca se concede sobre un local. A efectos legales y de riesgos, el banco lo trata como inmueble de uso no residencial, con las condiciones propias de ese segmento.

Intereses hipotecarios: cómo funcionan y qué mirar

El interés es el precio del dinero pendiente en cada momento. En tipo fijo pagarás la misma cuota durante toda la vida del préstamo; en tipo variable, el coste se revisa de forma periódica (trimestral, semestral o anual) sumando un índice de referencia, habitualmente Euríbor, más un diferencial.

Cuanto más bajo sea el tipo fijo o el diferencial del variable, menor será la factura total. También pesan otros factores: comisiones, posibilidad de carencia, amortización anticipada, vinculaciones (seguros, domiciliaciones) y la propia flexibilidad del contrato.

Requisitos y documentación que te pedirán

Para estudiar tu operación, el banco te pedirá acreditar ingresos, estabilidad profesional y ahorro suficiente para cubrir al menos el 30% del precio, además de alrededor de un 15% adicional para gastos e impuestos. Si eres autónomo prepara IRPF, facturación, estados financieros y, muy recomendable, un plan de negocio que explique viabilidad y rentabilidad del local. Para elegir la financiación adecuada, revisa cómo elegir una buena hipoteca.

La entidad estudiará el inmueble: inscripción registral, cargas, si es hipotecable y, por supuesto, su valor a través de tasación oficial. Cuanta más documentación clara aportes (contratos, presupuestos, licencias en marcha), más fluido será el análisis; además, ten en cuenta los aspectos que debes fijarte al contratar una hipoteca.

De cara a orientarte con realismo, es muy útil conseguir una preaprobación. Una preaprobación hipotecaria refuerza tu posición negociadora con la propiedad y evita hacer ofertas que luego no puedes respaldar financieramente. También te pueden ayudar las 5 claves para contratar una hipoteca que suelen destacar los asesores.

Como referencia, en vivienda suele vigilarse que la cuota no supere el 30-40% de los ingresos. En locales el filtro se apoya además en proyecciones del negocio, la ubicación y la capacidad real de repago del proyecto; sigue además consejos para abaratar tu hipoteca si buscas reducir costes.

Opciones de financiación cuando no basta la hipoteca

Si no te encaja la cuota o no te llega la hipoteca, puedes combinar varias vías. El préstamo personal aporta agilidad y no exige hipotecar el local, aunque su coste suele ser más alto y el plazo, más corto.

Otra alternativa flexible es la línea de crédito para ir disponiendo según avanza la obra o conforme surgen pagos. Bien usada, te ayuda con el circulante en fases de reforma o puesta en marcha.

Para empresas y autónomos existe el leasing inmobiliario en algunos casos. Funciona como un alquiler con opción a compra, lo que te permite empezar a usar el local sin un desembolso inicial tan fuerte.

También puedes pactar un alquiler con opción a compra con el propietario. Este esquema te da uso inmediato mientras reúnes financiación, valoras la ubicación y preparas la compra futura en condiciones cerradas.

Financiar la reforma: cómo plantearlo

Además de la hipoteca para la compra, puedes solicitar un préstamo de reformas específico para la obra. Presenta un presupuesto detallado con partidas, materiales, plazos y responsables; facilita mucho la evaluación de riesgos y te evitará desviaciones.

Si tu proyecto revitaliza un local vacío, mejora accesibilidad o eficiencia energética, mira las ayudas de tu comunidad autónoma o ayuntamiento. Hay programas que subvencionan parte de la reforma, especialmente si incorporas aislamiento, iluminación eficiente o mejoras sostenibles.

Las líneas del ICO para empresas y autónomos, que se canalizan a través de la banca, pueden apoyar inversión en inmuebles y reformas con condiciones atractivas. Consulta las líneas vigentes porque suelen facilitar plazos y costes más competitivos que la financiación puramente privada.

Si apuestas por eficiencia energética o sostenibilidad, pueden existir fondos europeos como Next Generation para determinadas actuaciones. Infórmate con antelación porque estas convocatorias tienen requisitos y calendarios propios.

Bancos que contemplan hipotecas para locales comerciales

  • BBVA: Hipoteca orientada a negocios para compra de locales, hasta el 70% del valor de tasación, plazos de hasta 20 años y posibilidad de carencia de dos años. Admite tipo fijo o variable; pueden solicitarla autónomos y empresas. Consulta también las tendencias de las hipotecas.
  • Santander: Productos específicos para locales comerciales, especialmente pensados para quienes emprenden un proyecto desde cero, con análisis de riesgos caso a caso.
  • CaixaBank: Hipotecas para locales a tipo fijo, variable o mixto, con plazos que suelen alcanzar 15 años. Incluyen acompañamiento en la búsqueda de inmuebles adecuados en su ecosistema.
  • Bankinter: Financiación hipotecaria para locales con ratios del 60-70% de tasación. Ofrece también préstamos personales para locales e instalaciones fijas con plazos hasta 5 años.
  • Targobank: Hipotecas para adquirir locales con condiciones en línea con el mercado (habitualmente hasta el 70% y plazos de hasta 20 años), ajustadas al perfil del solicitante.
  • Banco Sabadell: Hipoteca comercial con financiación de hasta el 70% sobre tasación y plazos de amortización de hasta 20 años. Exige documentación económica y justificantes de la actividad a desarrollar en el inmueble.

Gastos, impuestos y seguros a tener en cuenta

En la hipoteca de un local el cliente suele correr con la mayoría de gastos de constitución del préstamo. Cuenta con la tasación, la gestoría, notaría e inscripción en el Registro de la Propiedad.

Además, se paga el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD) asociado a la escritura hipotecaria, así como los impuestos de la compraventa (IVA o ITP según corresponda). Incluye en tu presupuesto estos importes para no quedarte corto de liquidez.

Es frecuente que el banco pida un seguro de incendios o multirriesgo sobre el local. Más que una vinculación comercial, protege la garantía real que respalda el préstamo. Ten cuidado al contratar una hipoteca bonificada si esa vinculación condiciona demasiado el coste.

Las hipotecas sobre locales y otros inmuebles afectos a la actividad no se benefician del paraguas de la Ley 5/2019 igual que las residenciales. El prestatario asume más gastos iniciales y el inmueble queda como garantía real, aunque los titulares responden también de forma personal.

Plazos, carencias y cómo encajar la cuota

Lo más habitual es encontrar plazos de 10 a 20 años, más cortos que en vivienda, lo que eleva las cuotas mensuales. Algunas entidades permiten carencia en los primeros años (por ejemplo, dos años en determinados productos), útil mientras arrancas el negocio.

Antes de firmar, simula escenarios con variaciones de ventas, gastos y posibles subidas del Euríbor si optas por variable. Tu objetivo es una cuota sostenible con el flujo de caja del negocio y un colchón para imprevistos. Para entender mejor la relación, mira cómo se relacionan hipotecas y Euríbor.

Consejos prácticos para que te aprueben la financiación

Llega al banco con todo preparado: memoria del proyecto, cifras clave, presupuestos de obra y licencias previstas. Explica cuánto pides y para qué, cómo vas a devolverlo y qué aportas en recursos propios.

No pidas de más “por si acaso”. Es preferible ajustar y, si hace falta, combinar varias fuentes (hipoteca para la compra, préstamo para la reforma, línea de crédito para el circulante). Esta estrategia mejora el encaje de plazos y costes.

Evita arrancar obras sin el dinero asegurado. Incluye licencias, impuestos e imprevistos en el presupuesto; son los olvidos más frecuentes que disparan la factura final.

Un apunte operativo que te ahorrará disgustos: la “fecha de valor” de las transferencias determina cuándo entra de verdad el dinero en cuenta. Comprueba la fecha de valor al pagar tasaciones o impuestos para evitar retrasos o descubiertos por un descuadre de días.

Si tienes dudas, apóyate en un asesor financiero o un especialista en financiación inmobiliaria para empresas. Más que un gasto, puede evitar errores que luego cuestan mucho dinero.

Particularidades del mercado de Barcelona y otras plazas

En mercados dinámicos como Barcelona conviene planificar la financiación antes de hacer cualquier oferta. Valora tu capacidad real (ingresos, endeudamiento, ahorro) y calcula impuestos, notaría, comisiones y posibles reformas para fijar un precio máximo asumible.

Los bancos ponen el foco en dos pilares: el valor de tasación (garantía real) y tu capacidad de pago. Una preaprobación hipotecaria no solo te da tranquilidad, también te hace más sólido ante el vendedor a la hora de negociar.

Hay agencias y departamentos especializados en locales que te acompañan durante todo el proceso: simulación de cuotas y costes, negociación con entidades y búsqueda de vías alternativas si no basta la hipoteca tradicional. Contar con ese apoyo te permite centrarte en el negocio mientras afinan financiación y condiciones.

Ofertas de hipoteca de vivienda como referencia del mercado

Aunque son productos diferentes, mirar hipotecas residenciales ayuda a entender el contexto de tipos y bonificaciones. Existen hipotecas mixtas y fijas con financiación habitual del 80% y tipos que, con bonificaciones (nómina, seguros), pueden ser competitivos. También se observan movimientos en las hipotecas a tipo variable del mercado.

Ejemplos representativos del mercado residencial incluyen una hipoteca fija con TIN alrededor del 2,5% y TAE en torno al 3,3% con varias vinculaciones, u opciones mixtas con tramo fijo inicial por debajo del 2,5% y luego variable próximo a Euríbor más un diferencial ajustado. También se ven diferenciales reducidos sobre Euríbor en productos mixtos de entidades digitales, siempre sujetos a condiciones y bonificaciones. Recuerda: son referencias de vivienda, no aplican tal cual a locales.

Por qué a veces cuesta que te la concedan

Las hipotecas para locales requieren un estudio muy detallado del negocio y del inmueble. Los bancos online rara vez las ofrecen porque el análisis de riesgos que exigen estas operaciones no encaja con sus modelos “solo digital”.

Que te concedan la hipoteca dependerá de la ubicación, la actividad, la rentabilidad esperada y tu capacidad financiera. Si buscas financiar el 100%, suele ser necesario acudir a inmuebles de cartera del propio banco, algo menos frecuente en locales comerciales.

En este escenario, muestra rigor en tu plan de negocio, solvencia en tus números y realismo en las proyecciones. Esta combinación es la que mejor convence a los comités de riesgos.

Al reunir toda la información y valorar alternativas, verás con claridad si te compensa la compra. Conocer plazos, tipos, gastos, ayudas y bancos activos te permitirá cerrar la operación con seguridad y sin sobresaltos, incluso cuando además de comprar tengas que reformar para abrir las puertas en plazo.


Leer más
¿cual-es-el-ahorro-de-los-hogares-segun-nivel-de-renta-en-2025?

¿Cuál es el ahorro de los hogares según nivel de renta en 2025?

Comparte esta entrada



Desde la pandemia, la tasa agregada de ahorro en términos de contabilidad nacional se ha situado en niveles elevados, alcanzando en 2024 el 13,6 % de la renta disponible. Esta ratio se reducirá ligeramente en 2025, aunque situándose en un nivel próximo al 13%. En todo caso, se situará en los dos dígitos, muy por encima del promedio del 8,6% del período 2000 a 2019. La información disponible sobre cómo se distribuye el ahorro, cuántos hogares consiguen ahorrar y cuánto ahorran según rasgos socioeconómicos es muy escasa. Esta entrada ayuda a cubrir el hueco, utilizando los microdatos de la Encuesta Funcas de Economía y Finanzas de 2025 (EFEF).

En términos de cuentas nacionales, el ahorro de los hogares se define como la diferencia entre los ingresos y el consumo realizado en un periodo determinado. El ahorro puede tener múltiples destinos[1], entre los que se incluyen las amortizaciones de los préstamos hipotecarios. De hecho, las cantidades declaradas por los entrevistados como ahorro en la EFEF incluyen tales cuotas hipotecarias. Debe advertirse, no obstante, que las cifras de la EFEF en cuanto a ingresos o ahorro no son exactamente comparables a las de la Contabilidad Nacional, debido a diferencias conceptuales. 

Los resultados de la EFEF muestran que el 68% de los hogares consigue ahorrar, frente a un 32% que no lo hace. Previsiblemente, una parte de estos ahorradores tendrán como fuente sustancial de ahorro el pago de las cuotas hipotecarias. En todo caso, el 62% de los hogares que ahorran consideran que la cantidad ahorrada es reducida. La causa principal es la insuficiencia de ingresos (64%), aunque un 14% alude tanto a un gasto excesivo como a la existencia de demasiadas deudas. 

La tasa media de ahorro se sitúa en 2025 en 390 euros mensuales (y, como se dijo antes, incluye los pagos por cuotas hipotecarias). El ingreso medio declarado por los entrevistados se sitúa en 2.477 euros mensuales. Por tanto, la tasa de ahorro estimada en 2025 es del 15,7%. Esta cifra se encuentra en línea con las estimaciones de Contabilidad Nacional[2].  


Como muestra el gráfico 1, un tercio de los hogares ahorradores consigue un montante de entre 250 y 500 euros mensuales. En los extremos de la distribución, un 11,9% consigue ahorros superiores a los 1.000 euros mensuales, en tanto que un 7,9% ahorra menos de 100 euros. Según la edad del cabeza de familia, el mayor nivel de ahorro se produce en los hogares de menos de 45 años (gráfico 2)[3]. Estos hogares conforman la cohorte poblacional con mayor peso de préstamos hipotecarios vivos (Romero-Jordán, 2024)[4] lo que podría explicar su mayor esfuerzo ahorrador. Como era de esperar, el ahorro es creciente con el nivel de renta, alcanzando unos 750 euros mensuales en hogares con ingresos situados entre 4.000 y 5.000 euros mensuales, mientras que los hogares con ingresos situados entre 600 y 1.000 euros ahorran alrededor de 190 euros[5]. Dada la estrecha relación entre estudios y nivel de renta, el gráfico también muestra una relación positiva entre ahorro y nivel de estudios del cabeza de familia. El ahorro alcanza los 550 euros mensuales en hogares donde el cabeza de familia tiene estudios universitarios frente a alrededor de 300 euros cuando el nivel alcanzado es el de estudios secundarios.

Finalmente, la EFEF también incluye preguntas relativas a la tenencia de productos financieros. Los resultados muestran que la mayoría de los entrevistados dispone de cuentas corrientes (casi 8 de cada 10). Otros productos tradicionales como planes de pensiones, depósitos o fondos de inversión tienen una penetración menor (15-22%). La propiedad de vivienda principal es mayoritaria (51%), mientras que la segunda vivienda u otros inmuebles son menos frecuentes (20%). Por último, activos más recientes, como las criptomonedas, apenas alcanzan al 3-4% de la población. 


[1] El ahorro se destina bien a invertir directamente –fundamentalmente en vivienda–, bien a reducir pasivos financieros –por ejemplo, pagar las cuotas mensuales de la hipoteca– o a adquirir activos financieros: ingresos en cuentas corrientes o de ahorro, adquisición de participaciones en fondos de inversión, etc.

[2] Conforme a la contabilidad nacional, el ahorro total de las familias en 2024 ascendió a 129.000 millones de euros, lo que supone una media de 3.100 euros por hogar al año, o 260 euros por hogar al mes, cifra que es plenamente consistente con los resultados de esta encuesta, teniendo en cuenta que hay un porcentaje importante de hogares (la tercera parte) que no ahorran. De hecho, dicha cifra de la contabilidad nacional equivale a un ahorro medio de casi exactamente 390 euros para los hogares que ahorran.

[3] Los encuestados no declaran la cuantía exacta de ahorro, sino que escogen entre los diferentes rangos que se recogen en el gráfico 1. En este trabajo, para calcular el ahorro medio según las diferentes variables de clasificación (edad, nivel de estudios y nivel de renta) se ha tomado como referencia el valor medio de cada rango, ponderando cada valor medio según el porcentaje de respuestas.

[4] Los resultados relativos a los hogares de menos de 30 años no se han tenido en cuenta puesto que el número de observaciones es muy reducido.

[5] Para los tramos de renta superiores a 5.000 euros e inferiores a 600 no se ha calculado el ahorro medio debido a que los rangos de ahorro escogidos por muchos de los entrevistados son abiertos (menos de 100, o más de 1000), y, además, el número de respuestas es muy reducido.

Comparte esta entrada



Leer más
no-mejora-el-problema-de-la-vivienda

No mejora el problema de la vivienda

Comparte esta entrada



El acceso a la vivienda en España, tanto en alquiler como en propiedad, es un tema recurrente en el debate público y una fuente de frustración ciudadana. El constante encarecimiento de la vivienda no ha sido acompañado por un aumento proporcional en los ingresos familiares, afectando no solo a los sectores más vulnerables, como los jóvenes, sino también a trabajadores con ingresos medios o incluso superiores. Este fenómeno contribuye significativamente a una percepción pesimista de la economía, a pesar de que los indicadores macroeconómicos del país sean positivos.

En la última década, el precio medio del alquiler en España ha aumentado más de un 50%, especialmente en grandes ciudades que han atraído más capital humano. Paralelamente, los precios de compra han experimentado una fuerte recuperación. Sin embargo, los ingresos no han seguido el mismo ritmo. El salario medio bruto anual ronda los 28.000 euros, lo que se traduce en unos 1.800 euros netos mensuales. Con un alquiler medio (60 metros cuadrados) que puede superar fácilmente los 1.000 euros mensuales en muchas capitales, el esfuerzo resultante es del 50%, que es desproporcionado y frecuentemente inasumible.

La compra de vivienda mediante hipoteca tampoco es una solución fácil. Aunque las cuotas hipotecarias pueden ser algo más bajas que un alquiler equivalente, los requisitos de entrada, como el pago del 20% del valor de la vivienda más los gastos (notaría, impuestos, tasación), hacen que esta opción esté fuera del alcance de muchas personas sin ahorros significativos. Ahora existen avales del Instituto de Crédito Oficial y otras agencias financieras regionales para esa parte no cubierta, y también ayudan unos tipos de interés (euribor) más bajos, pero de nuevo no son suficientes. Los más perjudicados son los jóvenes menores de 35 años, generando un retraso generalizado en la edad de independencia de sus padres. Este fenómeno tiene repercusiones demográficas preocupantes, como una baja tasa de natalidad y un envejecimiento de la población que compromete el futuro económico del país.

Las soluciones propuestas, hasta ahora, han sido claramente insuficientes. Se debería ampliar enormemente la oferta de vivienda tanto de compra como de alquiler. Sin embargo, lo que ha ocurrido fundamentalmente, incluida en la última Ley de Vivienda, son controles en los precios del alquiler que han llevado a la retirada de muchas viviendas de la oferta de alquiler. Aunque se empieza a reactivar el parque de vivienda pública, el gran desafío es una estrategia a largo plazo de planificación urbanística que incremente notablemente la oferta accesible sin recurrir a la especulación. Para ello, sería necesario algo comentado con frecuencia, como es un gran acuerdo nacional, como la aprobación de una nueva Ley del Suelo, que elimine algunos de los principales obstáculos para aumentar el stock de vivienda.

Este artículo se publicó originalmente en el diario La Vanguardia.

Comparte esta entrada



Leer más
sintomas-de-burbuja-inmobiliaria

Síntomas de burbuja inmobiliaria

Comparte esta entrada



Que el mercado inmobiliario sufra una escasez crónica de oferta es una realidad cada vez más palpable. Y pese a ello es probable que los precios empiecen a moderarse en un horizonte no muy lejano, o a registrar caídas, incluso si el déficit habitacional persistiera como parece probable. Estamos por tanto en plena burbuja, no de crédito sino de expectativas, y por tanto distinta a la que desató la crisis del ladrillo. 

Esta previsión de moderación de los precios puede parecer sorprendente habida cuenta de la situación de déficit habitacional, algo que en principio genera inflación, tal y como ha ocurrido hasta ahora. Pero la contradicción no es tal, si se tiene en cuenta las especificidades del mercado residencial.  

Los bienes inmobiliarios son activos que, contrariamente a los bienes “normales” que se consumen prácticamente en el momento de su adquisición, se pueden revalorizar en el tiempo. El resultado es que la decisión de comprar una vivienda no depende solo de los “fundamentales” del mercado (relación entre el precio y los ingresos de los hogares, tipos de interés y otros factores subyacentes): también influye la expectativa de realizar una plusvalía como consecuencia de la subida continuada de los precios. 


En este sentido, da la sensación de que los precios se sitúan ya claramente por encima de lo que justifican los fundamentales. Esta, que es una percepción bastante extendida, se apoya en las tendencias más recientes. En primer lugar, la compraventa al contado, es decir sin hipoteca, es un fenómeno cada vez más extendido, que se concentra en las personas que reciben una herencia o los compradores no residentes, cuyo número se ha disparado en los últimos años. Dos de cada tres transacciones proceden de hogares que se hipotecan, frente a más del 70% antes de la pandemia. Y dentro de este grupo, el que más mengua es el colectivo de los nuevos compradores, como los jóvenes, que no disponen de un capital inicial por el esfuerzo que suponen los precios en vigor. 

En segundo lugar, la rentabilidad de una operación de adquisición de vivienda depende de manera creciente de la evolución de los precios, y menos del beneficio que puede suponer la puesta del bien en el mercado del alquiler. En los últimos trimestres, el efecto de las expectativas de precios alcanzó el 75% del valor de la tasa de rentabilidad esperada de la inversión en vivienda, 20 puntos más que hace un lustro. Esto es porque el coste de las nuevas compras se ha encarecido a mayor rapidez de lo que han podido subir los alquileres en términos promedios: éstos se ven constreñidos por el poder adquisitivo de las familias (además de la inercia que confiere el periodo de renovación de los contratos). 

En suma, los precios se han alejado de los valores de equilibrio, de modo que una corrección es inevitable (si bien la pregunta del millón es cuándo se producirá). En esta ocasión el ajuste procederá de una vuelta a la realidad de las expectativas de mercado, y no de un hipotético pinchazo financiero: la concesión de préstamos hipotecarios está embridada por las normas impuestas tras el descalabro de la crisis financiera. 

Conviene, sin embargo, anticipar la inflexión. Pensemos en las pérdidas potenciales de ingresos para los municipios. La situación de sobrevaloración también avala también la recomendación de Bruselas de acelerar la construcción de vivienda asequible, menos vulnerable a los vaivenes del mercado libre. Por otra parte, la financiación de las nuevas promociones de vivienda libre debe basarse en parámetros realistas y no en los precios observados. Y naturalmente los incentivos a la demanda como los avales o la reducción de tasas no harán más que agravar el desequilibrio. Es posible que los precios sigan repuntando en el corto plazo, pero la burbuja se hará cada vez más evidente. 

EXTRANJEROS | La elevación de los precios explica que la dinámica del mercado inmobiliario se sostenga cada vez más en los colectivos que apenas necesitan recurrir al crédito hipotecario. Entre éstos, además de las personas que pueden comprar una vivienda gracias a haber recibido una herencia, destacan los extranjeros no residentes: el número de operaciones de compra inmobiliaria realizadas por este grupo se incrementaron un 35% entre 2019 y 2024. Durante el mismo periodo, las compras realizadas por los extranjeros que residen en España subieron un 29%, y las de los hogares españoles un 21%. 

Este artículo se publicó originalmente en el diario El País.

Comparte esta entrada



Leer más