las-senales-financieras-de-francia

Las señales financieras de Francia

Comparte esta entrada



Desde las elecciones legislativas de junio de 2024, Francia se ha visto sumida en una inestabilidad institucional profunda con una ausencia de una mayoría clara que ha convertido al Parlamento en un espacio de tensiones constantes entre bloques contrapuestos. El Ejecutivo ha encadenado gobiernos breves de Michel Barnier, François Bayrou y Sébastien Lecornu que han caído por no poder proponer presupuestos viables. Lecornu ha recibido dos oportunidades esta semana para formar gobierno, pero la incertidumbre política sigue en máximos. El país galo no es el único ejemplo, pero sí el más notorio. Estados Unidos, Reino Unido, Italia o España son otros casos, aunque el alcance de los problemas sea diferente. Quizás el Reino Unido es el más similar y curiosamente el que más se “contagia” de Francia a través de las tensiones financieras de la deuda pública. Su primer ministro Keir Starmer está bajo una presión constante casi insoportable por errores propios y las malas decisiones de anteriores gobiernos durante la última década. Los países que no son capaces de gestionar el día a día son los que más sufren las consecuencias, también en los mercados de capitales, que dudan de su solvencia y viabilidad financiera. Aviso para navegantes, como es el caso de España, con altas tasas de crecimiento del PIB, pero que no parece suficiente para continuar gestionando el día a día de los próximos años al no estar resolviendo, hasta ahora, problemas estructurales como el de la falta de presupuestos, el acceso a la vivienda o el futuro de su competitividad que pueden cambiar en el medio plazo como la perciben los mercados. 

En Francia el detonante más evidente ha sido el bloqueo del proyecto de ley de presupuesto del Estado. Tras muchos años procrastinando con las reformas, el país galo precisa con urgencia de ajustes considerables para contener el déficit público. Eso sí, chocando, y de qué manera, con la resistencia política y social.  Esa parálisis política ha llevado al Ejecutivo a recurrir a leyes de emergencia o mecanismos extraordinarios para mantener el funcionamiento del Estado sin las reformas estructurales deseadas. Modelo de funcionamiento que ya no convence a los mercados, y que sitúan la prima de riesgo en máximos anuales (en torno a 85 puntos básicos respecto al bono alemán), muy elevada para un país que apenas crece y no reforma. El mercado ha olido sangre, además, de una enfermedad enquistada, y las consecuencias son imprevisibles. 

La crisis francesa no es solo un asunto interno. Para Europa, el riesgo reside en que se desencadene un efecto dominó financiero, tensionando los mercados de bonos soberanos (sobre todo de países con deuda elevada como Italia, Portugal o España), exigiendo una posible intervención del BCE y renovando dudas sobre la viabilidad de la eurozona frente a shocks internos. Un escenario que nadie desea pero que vuelve a sobrevolar el Viejo Continente.

Este artículo se publicó originalmente en el diario La Vanguardia.

Comparte esta entrada



Leer más
transferencias-inmediatas:-nueva-verificacion-bancaria-en-espana

Transferencias inmediatas: nueva verificación bancaria en España

Verificación bancaria en transferencias inmediatas

Desde hoy cambian las reglas de juego de los pagos en euros: entra en funcionamiento en España la verificación del beneficiario para las transferencias, una comprobación previa que coteja el nombre del destinatario con el IBAN antes de autorizar el envío.

La actualización, enmarcada en el Reglamento (UE) 2024/886, persigue reforzar la seguridad, reducir errores y cortar fraudes sin sacrificar la rapidez de las operaciones ni imponer costes adicionales a los usuarios en la zona SEPA.

Qué cambia en las transferencias inmediatas y las estándar

Las transferencias instantáneas siguen funcionando en cuestión de segundos, 24/7 y 365 días al año, y la nueva normativa no afecta a su velocidad: el cambio está en la comprobación del destinatario antes de ejecutar el pago.

Además, las entidades deben ofrecer las inmediatas por los mismos canales que las ordinarias, es decir, en banca móvil y web, cajeros, oficinas y atención telefónica, sin limitar el acceso por el tipo de canal.

Otra obligación clave: no se puede cobrar más por una transferencia inmediata que por una ordinaria. Varios de los mejores bancos de España ya han equiparado o abaratado sus tarifas, y asociaciones como Asufin han constatado caídas relevantes de comisiones tras la entrada en vigor del marco europeo, impulsando la adopción de pagos al instante.

El usuario puede fijar límites por operación o por día y cambiarlos con efecto inmediato. La UE define un umbral de referencia de hasta 100.000 euros por transacción para las instantáneas, aunque cada banco puede aplicar topes inferiores según su política de riesgo.


Nueva verificación del beneficiario en Europa

Cómo operará la nueva comprobación del destinatario


Comprobación de nombre e IBAN en transferencias

El banco verificará el nombre que introduces frente al titular real del IBAN antes de que autorices la operación y con independencia del canal usado (app, web, cajero, oficina o teléfono).

  • Coincidencia total: los datos encajan y la transferencia se valida sin más avisos.
  • Coincidencia parcial: hay pequeñas diferencias (una tilde, abreviatura o letra). Se muestra una alerta para que revises la información o continúes bajo tu responsabilidad.
  • Sin coincidencia: el sistema alerta de que los datos no cuadran. Por privacidad, no se revela el nombre real del titular de la cuenta.

Importante: esta verificación es un aviso informativo, no un bloqueo del pago. Aunque el aviso sea de coincidencia parcial o nula, puedes seguir adelante si así lo decides.

Existen excepciones. Las transferencias periódicas programadas con anterioridad a la fecha de entrada en vigor no se someten a esta comprobación al ejecutarse; si quieres que se verifiquen, cancela y crea una nueva orden, que se cotejará al configurarla.

Puede darse que, por limitaciones técnicas puntuales, el sistema no logre cotejar nombre e IBAN. En ese caso, la entidad puede procesar la operación igualmente, por lo que conviene extremar la prudencia ante importes elevados o destinatarios poco habituales.

La obligación de verificación alcanza a consumidores y no consumidores, con salvedad para órdenes agrupadas de usuarios no consumidores. Si un proveedor no requiere IBAN o nombre para iniciar pagos, debe advertir al ordenante de realizar la verificación antes de autorizar.

Ámbito, calendario y control del cumplimiento

La medida rige para proveedores de servicios de pago establecidos en la UE que gestionan transferencias en euros dentro de SEPA. En los países del área del euro ya es exigible, mientras que las entidades de Estados miembros cuya moneda no es el euro disponen de plazo hasta el 9 de julio de 2027 para implementar la verificación.

Si tu banco cobra más por una inmediata que por una ordinaria o no ofrece este servicio por los mismos canales, puedes reclamar ante el Banco de España. El supervisor puede requerir a la entidad que se ajuste a la normativa europea.

La Comisión Europea ha abierto expedientes de infracción a varios países, entre ellos España, por aspectos de trasposición y aplicación relativos a pagos inmediatos y a la competencia de proveedores no bancarios. Son procesos habituales de vigilancia regulatoria que buscan garantizar la plena armonización del marco común.

Recomendaciones de seguridad para el usuario

Ante cualquier alerta de coincidencia parcial o ausencia de coincidencia, detente y verifica los datos por un canal alternativo (llamada directa o web oficial). En cuentas nuevas o cambios recientes, es preferible confirmar antes de enviar: unos segundos de comprobación evitan disgustos.

Los fraudes más habituales en la UE (vishing, smishing, estafas románticas y fraude del CEO) se apoyan en la prisa y la suplantación. La verificación del beneficiario actúa como una pausa que ayuda a detectar señales de riesgo, pero la última palabra es del cliente; mantén la guardia alta ante mensajes urgentes o solicitudes inusuales.

Con esta fase del Reglamento, las transferencias inmediatas ganan en accesibilidad y precio equiparado, mientras que la comprobación del destinatario añade una capa de transparencia que informa sin ralentizar ni encarecer los envíos en euros.


Leer más
hoy-es-el-ultimo-dia-para-acudir-a-la-opa-de-bbva-si-es-accionista-de-banco-sabadell

Hoy es el último día para acudir a la OPA de BBVA si es accionista de Banco Sabadell

OPA BBVA Sabadell

Hoy expira el plazo para que los accionistas de Banco Sabadell decidan si acuden a la oferta pública de adquisición lanzada por BBVA. Tras más de un mes de aceptación y diecisiete meses de pulso corporativo, la jornada se presenta como el capítulo decisivo de una operación que ha marcado la agenda financiera española.

Quien quiera sumarse al canje debe comunicarlo a la entidad donde tiene depositadas sus acciones. BBVA recuerda que la tramitación es gratuita y ha reforzado la operativa: mantiene habilitado el teléfono 34 800 080 032 hasta las 23:59 horas y abre de forma excepcional 68 oficinas —24 en Cataluña— hasta las 21:00 horas.

Cómo acudir a la oferta hoy


Último día OPA BBVA Sabadell

La propuesta en vigor consiste en un canje íntegramente en acciones: 1 título nuevo de BBVA por cada 4,8376 acciones de Sabadell. Para formalizar la aceptación, el accionista debe solicitar el canje donde tenga depositadas sus acciones. El banco oferente ha articulado el proceso por teléfono y en oficinas, sin comisiones aplicadas por BBVA para esta gestión.

El periodo de aceptación arrancó el 8 de septiembre y, salvo ampliación, concluye hoy. Aunque haya presiones de última hora, los accionistas conservan la posibilidad de cambiar de decisión hasta el cierre del plazo, de acuerdo con las reglas de este tipo de operaciones.

Durante estas semanas, ambas entidades han elevado el tono. BBVA ha denunciado trabas en oficinas de Sabadell a los accionistas que desean canjear, mientras que Sabadell reprocha a su rival falta de información suficiente a minoristas sobre la operación. Las quejas han sido presentadas ante la CNMV.

Cuándo se sabrá el resultado y qué puertas se abren


Resultados OPA BBVA Sabadell CNMV

La CNMV comunicará el resultado el próximo día 17. Si BBVA supera el 50% del capital, la oferta habrá prosperado, aunque por las condiciones impuestas por el Gobierno las dos entidades deberán operar como sociedades independientes durante tres años (ampliables a cinco). La CNMC, por su parte, ya aprobó la operación por unanimidad.

Si la aceptación se situara entre el 30% y el 49,99%, BBVA podría renunciar al mínimo del 50% y seguir adelante, lo que obligaría —según la normativa— a lanzar una segunda OPA en efectivo. El regulador ha advertido que cualquier comentario sobre el precio de esa hipotética oferta es mera especulación hasta que la CNMV fije los criterios de “precio equitativo”.

Por debajo del 30%, la oferta quedaría previsiblemente sin efecto. Inversores y analistas consultados en la City apuntan a un escenario base con aceptación entre el 30% y el 50%, sin alcanzar el umbral del control.

Qué dicen los bancos y el regulador

Posturas BBVA y Sabadell OPA

El supervisor ha marcado línea roja: ha reiterado que las afirmaciones sobre el precio de una segunda OPA deben tomarse como especulación hasta que publique los criterios de valoración. Además, la CNMV ha avisado de que ejercerá sus facultades sancionadoras si fuera necesario para proteger a los inversores.

Más allá de la batalla dialéctica, el proceso cuenta con las autorizaciones pertinentes del mercado de valores, y la CNMC dio su visto bueno a la operación. La incertidumbre real está en el porcentaje de adhesión y en la decisión de BBVA si quedara entre el 30% y el 50%.

Efectos fiscales a tener en cuenta


Fiscalidad OPA BBVA Sabadell

Desde el punto de vista tributario, para quien acuda al canje y la operación no supere el 50%, la permuta se considera una transmisión y, por tanto, se deben declarar las plusvalías si las hay. Solo se aplicaría el diferimiento fiscal si la OPA resultara exitosa por encima del 50%.

Este matiz fiscal pesa en la decisión del minorista. Varios participantes del mercado subrayan que, con la duda sobre el porcentaje final, muchos esperarán al cierre o a un eventual segundo tramo para optimizar su decisión financiera y fiscal.

Mercado, precio de canje y dividendos


Precio y dividendos OPA BBVA Sabadell

Con el canje fijado en 1 por 4,8376, la prima frente a cotizaciones recientes se ha movido en torno al 2%-3%, tras el ajuste en el mercado de las últimas semanas. Desde que comenzó el periodo de aceptación, la acción de BBVA acumula cerca de un 3,3%, mientras que Sabadell ha ampliado su revalorización del último año y medio.

La batalla de los dividendos también cuenta. BBVA repartirá 0,32 euros por acción el 7 de noviembre —retribución a la que accederán los accionistas de Sabadell que acudan—, y Sabadell ha reforzado su ruta de pagos: 0,07 euros el 29 de diciembre, un extraordinario de 0,50 euros a comienzos del próximo año ligado a la venta de TSB y un complementario por definir, con rentabilidades elevadas en el conjunto del periodo comprometido.

El debate entre analistas es intenso: algunos ven el canje suficientemente atractivo; otros consideran que, para serlo, habría hecho falta una mejora más amplia. En cualquier caso, la remuneración al accionista se ha convertido en pieza clave para seducir indecisos.

Quiénes pueden inclinar la balanza


Accionistas clave OPA BBVA Sabadell

El peso del accionariado minorista —algo más del 40%— es determinante, aunque diversos informes apuntan a una participación reducida a mitad de periodo. Entre los institucionales, BlackRock supera el 7% en ambos bancos; Zurich (casi el 5%) ha mostrado desacuerdo por su alianza en seguros; y firmas como Dimensional o los grandes bancos de inversión, con posiciones agregadas relevantes, podrían jugar un papel de arbitraje en el último momento.

El anuncio de David Martínez de acudir con su 3,86% añade presión al tramo final, si bien el impacto arrastre sobre el retail es discutido entre expertos. En Londres, varias voces estiman que BBVA se moverá entre el 35% y el 45%, sin descartar sorpresas de última hora.

En paralelo, se ha señalado que, de quedar entre el 30% y el 50%, BBVA podría requerir nueva financiación si optase por una segunda OPA en metálico, extremo que el mercado evaluará a la luz de los criterios que fije la CNMV y de la estrategia de capital del banco oferente.

Quedan apenas unas horas y las piezas están sobre el tablero: canales de tramitación reforzados, resultado el día 17, escenarios claros por umbrales (50%, 30%-50% o por debajo del 30%), factores fiscales a considerar y una pugna de dividendos e inversores clave que pueden decidir por pequeños márgenes. La cita, para quien quiera acudir, es hoy; y el veredicto formal, en siete días.


Leer más
el-enigma-de-la-inversion

El enigma de la inversión

Comparte esta entrada



La economía española sigue viviendo un momento dulce, a tenor del buen comportamiento de los indicadores de coyuntura o los ajustes de la calificación crediticia de la deuda. ¿Es sostenible esta tendencia? Desde el punto de vista social, persisten graves déficits que plantean riesgos para la cohesión, como es el caso, por ejemplo, de los jóvenes sin acceso a una vivienda asequible

La sostenibilidad reviste también una dimensión económica fundamentada en la inversión, variable determinante de nuestra prosperidad futura. A nivel agregado, el esfuerzo en equipamiento del tejido productivo apunta buenas maneras, con un incremento superior al 7% registrado en el último año. Pero el brillo de las grandes cifras macroeconómicas refleja realidades dispares que generan dudas acerca de la solidez del ciclo expansivo. 

Por una parte, tras el largo periodo de penurias de la crisis financiera, el sector público se ha convertido en el principal protagonista de la inversión productiva. En el último lustro, las administraciones en su conjunto han incrementado su gasto en inversión un apabullante 58% (comparando la formación bruta de capital fijo en el primer semestre del presente ejercicio con el año 2019), un resultado que bate todos los récords de la serie histórica que arranca en los años noventa, y que prácticamente duplica la media de la eurozona. Descontando la inflación, el crecimiento alcanza el 31% en el quinquenio, frente al 6% de la media europea. 


Frente al auge de la inversión pública, sorprende la cautela de las empresas. Su gasto en inversión ha subido un escaso 13% en precios corrientes en los últimos cinco años, lo que equivale a una contracción del 9% en términos reales. Si bien la atonía es compartida con el resto de Europa (las empresas han reducido su inversión un 4% en el conjunto de la eurozona, en términos deflactados), cuesta entenderla en el caso de España. 

Lo lógico era que las empresas se animaran a invertir en un contexto de bonanza de las ventas como el que estamos presenciando en los últimos tiempos, a diferencia de la languidez observada en las otras grandes economías de nuestro entorno. Asimismo, el maná del Next Generation hacía presagiar un vuelco en las expectativas del sector privado, que es el principal destinatario de estos recursos públicos. De hecho, en los últimos tres años, las administraciones han aportado más de 20.000 millones anuales en ayudas a la inversión o transferencias de capital, cifra que más que duplica los valores prepandemia. Y sin embargo la inversión empresarial sigue sin despegar.   

Una hipótesis es que los fondos europeos han podido estar financiando proyectos de inversión privada que ya estaban en marcha y que por tanto no necesitaban de apoyo público. Sin negar que este efecto sustitución haya podido producirse, no basta para explicar la debilidad de la inversión empresarial. En todo caso, diversos estudios apuntan a un cierto efecto tractor de los fondos europeos sobre los bienes públicos como son las infraestructuras.

El desendeudamiento ha sido un factor más potente: las empresas españolas han optado por ajustar drásticamente sus pasivos para aligerar los costes financieros, de modo que su deuda ha caído hasta mínimos del siglo. Todo apunta a que prefieren financiar sus inversiones con recursos propios o aportaciones de capital, sin incurrir en préstamos que, por definición, entrañan un gasto en intereses independientemente de la marcha del negocio. De ser así, las recomendaciones de los informes Letta y Draghi en materia de unión financiera y el despliegue de instrumentos innovadores de financiación de las empresas serían de enorme relevancia. 

Con todo, la inversión empresarial sigue siendo una de las principales asignaturas pendientes. La experiencia muestra que los fondos europeos, tal y como están diseñados, no han generado la ruptura que se esperaba. Un leve repunte es perceptible pese a las incertidumbres, pero hará falta afianzarlo para que la aspiración a un nuevo modelo productivo se convierta en realidad.  

DEUDA | La sombra de los ciclos financieros es alargada. Tras el frenesí de la burbuja inmobiliaria, la deuda de las sociedades no financieras alcanzó en 2010 el 139% del PIB, valor máximo de la serie histórica y 30 puntos por encima de la media de la eurozona. Posteriormente las empresas optaron por aligerar sus pasivos, una tendencia que se ha mantenido independientemente de la coyuntura. En el primer trimestre de este año, la deuda de las empresas se había reducido hasta el 82% del PIB, 24 puntos por debajo de la media europea.      

Este artículo se publicó originalmente en el diario El País.

Comparte esta entrada



Leer más
maestros-de-primaria:-alta-satisfaccion,-no-ajena-a-las-cargas

Maestros de Primaria: alta satisfacción, no ajena a las cargas

Comparte esta entrada



Con frecuencia, y con acierto, se le atribuyen a la educación formal los cimientos de cualquier proyecto de desarrollo personal y colectivo. Gran parte de la atención del análisis sociológico y de la discusión pública se centra en la educación secundaria, al tratar el abandono escolar temprano o de la evaluación de rendimiento académico mediante pruebas como PISA. Con menor frecuencia se repara en lo decisivo de una etapa anterior, la enseñanza primaria: entonces se forjan y consolidan las competencias fundamentales y las actitudes hacia el aprendizaje. Sus efectos acompañan toda la vida y condicionan notablemente la igualdad de oportunidades en una sociedad. De ahí la relevancia de entender los contenidos que se enseñan en Primaria, los modos de enseñanza, los recursos disponibles y, no en último lugar, la figura de los profesores en sí misma, incluyendo la percepción que tienen de ellos mismos y de su profesión. 

A tenor de los últimos datos disponibles sobre las opiniones de los maestros de Educación Primaria en España, de 2023, el juicio medio sobre su vida profesional es muy positivo. Estos datos proceden de una encuesta internacional a los profesores de Matemáticas de los alumnos de 4º de enseñanza primaria, en el marco del TIMSS (Estudio Internacional de Tendencias en Matemáticas y Ciencias). Casi todos (96%) sienten con frecuencia (i.e., muy a menudo o a menudo) que su trabajo tiene sentido y propósito, y disfrutan con frecuencia de los retos que plantea la enseñanza (91%) (gráfico 1), lo que sitúa a los maestros españoles en una posición intermedia en el conjunto de veintitrés países europeos elegidos para la comparación.[1] Otra inmensa mayoría siente con frecuencia  que su trabajo le resulta inspirador (97%) (gráfico 1), algo en lo que los maestros españoles destacan entre los europeos, ocupando el segundo lugar según este criterio, solo por detrás de Rumanía. No sorprende, entonces, que la mayoría se sienta con frecuencia satisfecha con su profesión (96%) y sienta con frecuencia orgullo por ella (97%) (gráfico 1), proporciones que sitúan los niveles de satisfacción y orgullo de los maestros españoles entre los más altos de Europa. El optimismo con que evalúan su vida profesional se transfiere, incluso, a cómo creen que juzgan los demás su trabajo: una amplia mayoría se siente con frecuencia apreciada en su labor docente (79%), claramente por encima del promedio europeo (61%) (gráfico 1).


Esta visión tan positiva de su vida profesional encaja relativamente bien con cómo perciben a su alumnado. Predomina entre los maestros españoles la opinión de que los estudiantes de su centro se comportan de manera ordenada (90% está muy de acuerdo o algo de acuerdo con la afirmación) y que respetan a los profesores (94%) (gráfico 2). En ambos juicios, además, destacan a escala europea. También sobresalen por su optimismo respecto al esfuerzo y capacidad del alumnado: hasta un 69% piensa que el deseo de los estudiantes de obtener buenos resultados escolares es muy alto o alto, y también una mayoría (56%) cree que es muy alta o alta la capacidad de los alumnos para alcanzar las metas académicas de su centro (gráfico 2). 


Solo se ensombrecen mínimamente sus juicios cuando los expresan acerca de las opiniones o las capacidades de los profesores del centro. Un 67% cree que las expectativas de los profesores acerca del rendimiento académico del alumnado son muy altas o altas (gráfico 3). Parecen muchos, pero, en realidad, están por debajo del promedio (76%) y en la posición 19ª de los 23 países. En una línea similar, son muchos (79%) quienes ven como muy alto o alto el éxito de los profesores en la implementación de los planes de estudio, aunque esta cifra se sitúa justo en la media europea (gráfico 3) y se corresponde con la posición 13ª de mayor a menor optimismo. 


Pese a la valoración positiva, en TIMSS también afloran quejas habituales sobre la carga laboral: un 83% señala un exceso de alumnos por clase (a pesar de la gran reducción de las ratios en los últimos lustros); un 68%, demasiadas horas lectivas; y un 87%, falta de tiempo para preparar las clases (gráfico 4). Quizá tengan que ver esas demandas de más tiempo con una sensación extendida con respecto a una excesiva carga administrativa, que comparte el 84% de los entrevistados, un porcentaje relativamente alto y claramente superior al promedio (71%) (gráfico 4). 

Resulta revelador que apenas un 47% afirme sentir demasiada presión de los padres de los alumnos, un nivel similar al promedio europeo (gráfico 4). Esta percepción contrasta con lo que suele destacarse en los medios de comunicación, y parece más frecuente en la ESO y Bachillerato, etapas en que es más evidente la relevancia de las decisiones y el rendimiento académicos para el futuro del alumnado. En Educación Primaria, en cambio, la presión es menor: los suspensos y la repetición casi han desaparecido en los últimos lustros —por ejemplo, en 6º de Primaria la tasa de repetidores ha pasado del 2,8% en el curso 2007-2008 al 1,1% en el 2022-2023— lo que reduce la frustración tanto en estudiantes como en familias. 


Todo ello ayuda a explicar el alto grado de satisfacción de los maestros de Educación Primaria. En el Día Mundial de los Docentes, que se celebra el próximo 5 de octubre, no está de más escuchar su voz de manera representativa, puesto que ayuda a comprender mejor las condiciones que hacen posible —o que dificultan— su labor cotidiana. Encuestas internacionales como PIRLS o TIMSS, aún infrautilizadas en el debate público, ofrecen un caudal de información muy valioso para enriquecer la discusión y dar visibilidad a quienes sostienen una etapa tan decisiva del aprendizaje. Situar a los maestros de Primaria como piezas clave de la conversación pública sobre el sistema educativo es, al fin y al cabo, una manera de reconocer su contribución al desarrollo personal y colectivo de las próximas generaciones.


[1] Alemania. Bélgica (Flandes), Bulgaria, Chequia, Chipre, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Finlandia, Francia, Hungría, Inglaterra, Irlanda, Italia, Letonia, Lituania, Noruega, P. Bajos, Polonia, Portugal, Rumanía y Suecia.

Comparte esta entrada



Leer más
la-exuberancia-en-el-olimpo-tecnologico:-¿realidad-o-espejismo?

La exuberancia en el Olimpo tecnológico: ¿realidad o espejismo?

Comparte esta entrada



Vivimos un momento singular en los mercados. Las grandes empresas tecnológicas (también denominadas big tech o magnificent seven) parecen flotar por encima del resto, arrastrando consigo índices enteros y generando tanta fascinación como inquietud. El término “exuberancia bursátil” –acuñado para describir el optimismo extremo con precios que se disparan más allá de lo justificable– parece encajar con lo que ocurre desde hace unos pocos años. Sin embargo, ¿es todo burbuja o hay terreno firme debajo de los precios actuales? 

Para entender hasta dónde puede ir esta carrera alcista, conviene ver qué la empuja. En primer lugar, la apuesta visionaria por la IA. Los gigantes tecnológicos están desembolsando decenas, incluso cientos de miles de millones en infraestructura de inteligencia artificial, centros de datos y modelos de lenguaje. La narrativa dominante apunta a que estamos en los albores de una nueva revolución productiva –como lo fue el motor de combustión, la electricidad o internet– y quien lidere la IA dominará buena parte de la economía. En segundo lugar, el capital fácil y la búsqueda de crecimiento. En un entorno donde los tipos de interés han sido bajos el capital busca refugios de alto rendimiento.

Las tecnológicas resultan blanco natural por su escalabilidad, márgenes crecientes, y sus enormes redes de usuarios. Muchos inversores institucionales se vuelcan hacia esas pocas empresas gigantes con expectativas de “seguir creciendo hasta el infinito”. Una elevada concentración entre un limitado número de compañías. El peso relativo de unas pocas empresas en índices como el Nasdaq es altísimo. Oracle, Nvidia, Microsoft, Amazon, Apple, Meta, etc., tienen un protagonismo que, si bien potencia las subidas, también concentra los riesgos. Y, por último, una expectativa continua frente a resultados concretos. En muchos casos, la narrativa “esta tecnología va a cambiarlo todo” predomina sobre los resultados inmediatos. Se extienden valoraciones basadas en previsiones lejanas más que cifras actuales. Eso alimenta la volatilidad. Todo dependerá de si esas promesas realmente se traducen en adopción real, ingresos y beneficios. 

¿Qué posibilidades reales hay detrás de lo que algunos llaman espuma? Lejos de ser puro castillo de naipes, algunas grandes tecnológicas sí tienen fundamentos que podrían sostener –al menos en buena parte– el fervor inversor. Por ejemplo, su gran escala y redes de usuarios. Las compañías que ya gozan de una red global (clientes, desarrolladores, ecosistemas de aplicaciones) tienen una clara ventaja competitiva para monetizar innovaciones emergentes. Por ejemplo, Microsoft o Amazon pueden insertar módulos de IA en su nube, apalancar ya su base de clientes, y reducir el riesgo de adopción. Con ello aparecen las economías de escala y los denominados efectos palanca. Una vez que se ha invertido en infraestructura costosa (chips, data centers, modelos entrenados), los costes marginales pueden bajar y las ganancias escalar más rápido si entra mucha demanda. Esa palanca funciona bien para empresas de gran tamaño. 

Asimismo, aparecen nuevas posibilidades de integración vertical y diversificación de negocios, así como de innovaciones disruptivas. Si surgen aplicaciones de IA o computación cuántica, u otras áreas emergentes donde estas empresas están invirtiendo, quienes ya están posicionados tienen ventaja. La transformación digital no se detiene: industrias enteras (salud, finanzas, logística) podrían reconfigurarse. Y por último y no menos importante la elevada liquidez y poder de mercado de las grandes tecnológicas, que les permite captar capital con relativa facilidad y le da margen para “capear tormentas”. Es decir, aunque algunas unidades no sean rentables hoy, ese tamaño le da margen para sostener inversiones hasta que maduren. 

Aunque hay fundamentos, también hay señales que nos advierten de una posible burbuja en ciertos elementos. En primer lugar, pueden surgir valoraciones extremas desligadas de proyectos actuales. Si una acción cotiza a decenas o centenas de veces su beneficio proyectado (o incluso sin ganancias), hay espacio para futuros problemas si a los inversores les entra el vértigo. Por otro lado, aparece el riesgo de una especulación significativa en torno a promesas lejanas. En ciertos casos, la narrativa tecnológica domina tanto que se subestiman los riesgos técnicos, regulatorios o de competencia. Si la IA no produce retornos tangibles rápidos, la decepción puede provocar correcciones abruptas. 

Un excesivo apalancamiento y deuda para financiar expansión puede llevar a que una subida de tipos de interés o un ciclo económico adverso puede convertir las inversiones en insostenibles. La elevada concentración del riesgo por el que tanto peso del mercado esté en pocas compañías también puede empujar a que una corrección en una de ellas pueda llevarse todo por delante. Especialmente, si estamos en ciclos imitativos con efecto manada. Estos modelos de comportamiento muestran que las burbujas suelen emerger de retroalimentaciones de imitar al vecino más que de fundamentos reales solamente. Por último, el riesgo regulatorio puede ser importante en el actual contexto, especialmente ante las radicales diferencias en las normas entre los grandes bloques (EE.UU., China y UE) La regulación de privacidad, competencia, uso de datos o impuestos podría frenar a las grandes tecnológicas. 

En otras palabras, algunas partes del sector big tech pueden estar claramente sobrevaloradas (proyectos muy especulativos, empresas sin modelo de negocio claro) y, a la vez, otras empresas grandes, con balance sólido, diversificación y ventaja competitiva, podrían sobrevivir (y hasta prosperar) incluso aunque hubiera una brusca corrección. También podría haber correcciones parciales que solamente afecten a determinadas empresas o segmentos. Lo que sí que parece claro las expectativas de crecimiento deberán terminar materializándose para sostener las valoraciones del mercado y la actual exuberancia en el Olimpo de las grandes compañías tecnológicas. 

Una versión de este artículo se publicó originalmente en el diario Cinco Días

Comparte esta entrada



Leer más
pobres-avances-al-ano-del-informe-draghi

Pobres avances al año del informe Draghi

Comparte esta entrada



Hace poco más de un año, dos informes de gran calado sacudieron el debate económico europeo: el de Mario Draghi, ex presidente del BCE, y el de Enrico Letta, ex primer ministro italiano. Ambos textos coincidían en un diagnóstico claro: la Unión Europea necesita un salto cualitativo para afrontar la competencia global, reforzar su soberanía económica y modernizar sus estructuras productivas. Sin embargo, doce meses después, el balance es desalentador. El informe de Draghi advertía de la urgencia de acometer una verdadera estrategia industrial europea, capaz de reducir la dependencia tecnológica y energética. El de Letta ponía el foco en el mercado único, subrayando que sin completar su integración en ámbitos como la energía, las telecomunicaciones o los servicios financieros, la UE quedaría rezagada frente a Estados Unidos y China. Ambos documentos planteaban un mensaje común: Europa debe pensar en grande y actuar con rapidez.

Como cabía esperar, la reacción inicial fue positiva. Las instituciones comunitarias y numerosos gobiernos reconocieron la relevancia de lo que se proponía. Se multiplicaron los discursos a favor de una agenda industrial común, de la autonomía estratégica y de una mayor inversión en innovación. Sin embargo, el paso de las palabras a los hechos ha sido mínimo. Las razones de esta parálisis son varias. Por un lado, la fragmentación política ha frenado los consensos. El Parlamento Europeo saliente y la renovación de la Comisión Europea han hecho que las prioridades se diluyan en la transición institucional. Por otro, los Estados miembros siguen divididos entre los que defienden un mayor intervencionismo comunitario y los que se resisten a mutualizar riesgos o ceder soberanía económica.

El resultado es que la UE sigue igual de lejos de un verdadero presupuesto para financiar, entre otras cosas su transición tecnológica y energética, más allá de los fondos extraordinarios del Next Generation EU, cuyo impulso se agota. Tampoco se han dado pasos firmes en los proyectos estratégicos como semiconductores o IA. Draghi alertaba de que la ventana de oportunidad era reducida: o Europa se reindustrializa y fortalece su mercado interno, o verá erosionada su capacidad de influencia global. Y Letta subrayaba que sin completar el mercado único en sectores estratégicos, las empresas europeas no podrán competir con suficiente escala con sus rivales globales, EE. UU. y China, que durante este año han consolidado su liderazgo aún más. Ambas advertencias siguen plenamente vigentes, pero las respuestas políticas han sido tímidas.

La UE necesita más que nunca decisiones audaces: una política industrial común, un presupuesto a la altura de sus ambiciones y una gobernanza que permita actuar con mucha más rapidez. El tiempo continúa corriendo casi a velocidad de vértigo sobre todo en tecnología y la inacción se convierte en un lujo que Europa no puede permitirse.

Este artículo se publicó originalmente en el diario La Vanguardia.

Comparte esta entrada



Leer más
claves-del-ciclo-expansivo

Claves del ciclo expansivo

Comparte esta entrada



La revisión del INE confirma el tirón de la economía española, con un PIB que se sitúa ya un 9,3% por encima de los registros anteriores a la pandemia, ampliando la ventaja en relación a las otras grandes economías de nuestro entorno. El PIB de la eurozona ha crecido 3,3 puntos menos que el español, y los indicadores más recientes apuntan a una atonía persistente tanto en Alemania como en Francia.  

Frente a una cierta continuidad de las grandes magnitudes, también aparecen dos importantes puntos de inflexión, así como alguna sorpresa del lado de la inversión. En primer lugar, el sector exterior ya no juega el papel prominente que tuvo en el inicio del ciclo expansivo. Su aportación al crecimiento está siendo negativa en lo que va de año, y el contexto de guerra comercial, caracterizado por continuos vaivenes de la Administración Trump, no despeja el horizonte. Pese a todo, la situación de nuestro comercio exterior no difiere mucho de la del resto de Europa, lo cual no está mal habida cuenta del diferencial de crecimiento: habitualmente un ciclo expansivo como el que vive la economía española se acompaña de un deterioro de la balanza comercial en relación a las economías más estancadas, una circunstancia que no se está constatando en esta ocasión. 


En segundo lugar, la demanda interna ha tomado el relevo del sector exterior, si bien con cambios relevantes en su composición. El consumo de las administraciones pierde tracción, lastrado por las sucesivas prórrogas presupuestarias, y todo apunta a que esta situación persistirá en el corto plazo, con la posible salvedad del gasto en defensa. En contraposición, se afianza el ciclo de consumo privado y de inversión en construcción, en consonancia con la creación de empleo, la revitalización de la oferta de vivienda y, probablemente, el desembolso de fondos europeos, evidenciado por el auge de la inversión no residencial, es decir en infraestructuras y otras edificaciones.   

Destaca el repunte, a un ritmo sorprendente, de la inversión en bienes de equipo y en “intangibles”, que incorpora el capital inmaterial, software y demás productos de la propiedad intelectual. Ésta, que había sido la variable más rezagada en la fase de recuperación, emerge como una de las claves de la coyuntura. Conviene, sin embargo, tener en cuenta que los fondos europeos, particularmente el kit digital, han podido aportar un estímulo puntual a la inversión en intangibles, con efectos inciertos en el crecimiento futuro. La inversión en maquinaria y equipamiento físico, por su parte, ha crecido solo un 4,5% en los últimos cinco años, evidenciando una escasa filtración de fondos europeos en este segmento. 

Finalmente, tras la revisión del INE, sigue siendo el caso que la economía española ha crecido sobre todo sumando fuerza laboral. Las horas trabajadas habrían crecido incluso más de lo anticipado, lo que ha tenido como resultado un menor avance de la productividad por hora efectivamente trabajada: esta variable, que aproxima la velocidad de transformación de la economía, habría crecido un 2,9% desde 2019, en vez del 3,6% conforme a las estimaciones anteriores. Eso sí, se mantiene el diferencial favorable de crecimiento de la productividad respecto al resto de Europa, y la tendencia es positiva en el periodo más reciente.  

En definitiva, los ajustes estadísticos dejan entrever una economía española con más tracción de lo anticipado para afrontar los desafíos globales. Queda, no obstante, por esclarecer la sostenibilidad de las fuerzas que sustentan el ciclo. Algunos factores, como los fondos europeos, no han generado el efecto transformador que se esperaba, a tenor del moderado comportamiento de la productividad. Los recursos que quedan por ejecutar ascenderían a más de 25.000 millones de euros: a poco más de un año de la conclusión del programa, habrá que esforzarse por mejorar su vinculación con las necesidades del tejido productivo.      

CONSUMO | Las revisiones del INE no disipan la dicotomía entre la macroeconomía y su percepción social. Desde 2019, el consumo de las familias se ha incrementado un 6,2% a nivel agregado, descontando la inflación (un punto más que la anterior estimación). Ahora bien, ajustando por el crecimiento poblacional, la mejora es solo del 2,9% en términos medios por habitante. El menor impulso demográfico de la eurozona en su conjunto ha provocado que el consumo haya crecido más que en España en términos per capita (2,5%), pese al peor comportamiento a nivel agregado (3,9%).     

Este artículo se publicó originalmente en el diario El País.

Comparte esta entrada



Leer más
agilidad-y-productividad-en-dbgest-con-sage-for-accountants-y-opentix-sislei

Agilidad y productividad en dbGest con Sage for Accountants y Opentix-Sislei

5 minutos de lectura

Descubre cómo dbGest ha transformado su asesoría contable gracias a Sage for Accountants y el acompañamiento experto de Opentix-Sislei.

  • Te contamos cómo esta asesoría valenciana ha mejorado su eficiencia gracias a Sage for Accountants, y con la ayuda de Opentix-Sislei.
  • Un 25 % menos de tiempo en declaraciones fiscales complejas y un 15 % más de productividad en tareas contables, según su CEO, Diana Baldoví.

En pleno 2025, la digitalización de los despachos profesionales ha pasado de ser una opción a una necesidad. La presión de clientes cada vez más exigentes, la cambiante normativa y la creciente competencia obligan a las asesorías a dar un salto cualitativo en su gestión. Ahí, el factor online es esencial.

Con este panorama, el caso de dbGest es un gran reflejo de cómo la tecnología se convierte en una palanca de crecimiento ideal. Por eso, en este artículo exploramos la experiencia de esta asesoría con Sage for Accountants y el papel tan protagonista que ha tenido su partner, OpentixSislei, en la implantación.

Contenido del post

El reto: crecer sin perder control

Por dar contexto, dbGest, asesoría con sede en Valencia, se encontraba inmersa en pleno proceso de expansión. De hecho, comenzó a ver cómo su cartera de clientes crecía de manera continuada. Sin embargo, el equipo también empezó a necesitar herramientas más ágiles.

Así que, antes de adoptar una solución, dbGest se enfrentaba a varios obstáculos:

  • Usaban un software desactualizado que ya no cubría necesidades reales, en especial en fiscalidades complejas.
  • La introducción manual de datos consumía un tiempo demasiado valioso.
  • Los procesos repetitivos restaban foco al equipo.
  • La información estaba descentralizada, lo que dificultaba la coordinación y la trazabilidad.

De hecho, Diana Baldoví, CEO del negocio, lo resumía así: “El despacho ha evolucionado muy rápido en los últimos años. Queríamos una herramienta que nos acompañara en ese crecimiento y que nos permitiera ofrecer un servicio aún más profesional a nuestros clientes”

En este escenario, quedaba claro que el uso de soluciones tradicionales ya no era suficiente para responder a las nuevas necesidades. Con estos objetivos en mente, dbGest se lanzó a la búsqueda de una plataforma que se adaptara a su emergente crecimiento.

¿La solución? Sage for Accountants y el apoyo de Opentix-Sislei

Tras la investigación de mercado inicial, liderada por el equipo de Opentix – Sislei (partner de Sage), se recomendó la implantación de Sage for Accountants. ¿El principal motivo? Que se trata de una plataforma idónea en un caso así, ya que es perfecta para unificar la gestión del negocio en un mismo sistema.

En ese sentido, la propia CEO explica claramente por qué optaron por esta herramienta:

  • “Su alto nivel de personalización es lo que hizo que eligiéramos esta solución”.

Lo cierto es que con ella dbGest ha integrado en una única plataforma toda la contabilidad, así como la fiscalidad y la rama laboral del negocio. De ese modo, la operativa actual es muchísimo más fluida y se adapta a lo que realmente necesita el despacho.

Resultados: más eficiencia y mejor servicio

Yendo a lo tangible, la implementación de Sage for Accountants ha transformado la forma de trabajar y la gestión de dbGest de manera más que palpable. Así lo reflejan los tres datos concretos de esta tabla:

Indicador Antes Después
Tiempo en declaraciones fiscales complejas Elevado Ahorro del 25 %
Productividad en tareas contables Limitada por procesos manuales Aumento del 15 %
Trazabilidad y centralización Débil y descentralizada Plataforma unificada con trazabilidad plena

A grandes rasgos, este avance ha liberado tiempo para el equipo, que ahora puede invertir más horas en tareas de mayor valor añadido. Por ende, esta implementación también ha contribuido a elevar la calidad del servicio al cliente.

Por su parte, Diana Baldoví destaca y agradece también el acompañamiento constante durante el proyecto:

  • “Gracias a Opentix-Sislei, hemos contado con un acompañamiento constante y un seguimiento cercano a lo largo de todo el proceso de implantación”.

Lo mejor es que las bases de este caso de éxito son extrapolables a muchos contextos, situaciones y negocios. De hecho, las claves de esta colaboración y que se podrían aplicar a otras son:

  • Software actualizado y adaptado. El hecho de elegir una herramienta personalizable marcó la diferencia.
  • Partners especializados. Contar con el apoyo de Opentix-Sislei fue decisivo.
  • Centralización de gestión. La utilidad de integrar contabilidad, fiscalidad y laboral en una misma plataforma también fue vital.
  • Orientación al cliente. El proyecto hizo que hubiese menos tareas repetitivas y más enfoque en un asesoramiento de valor.

“Con Sage for Accountants hemos logrado reducir un 25 % el tiempo de declaraciones fiscales complejas y aumentar la productividad un 15 %”

Diana Baldoví, CEO de dbGest

Un efecto más allá de la técnica

Asimismo, aunque el impacto interno fue evidente, también hay otros beneficios que van más allá de lo tangible en números. Sin ir más lejos, en la percepción externa que se tiene del despacho, como estos dos aspectos:

  1. Contar con una plataforma tan moderna como Sage for Accountants inspira confianza a proveedores, clientes e inversores, y mejora la experiencia del usuario, sea quien sea.
  2. Tener información clara, ágil y accesible contribuye a fidelizar clientes y a diferenciarte en un sector competitivo.

Además, este enfoque apunta a una tendencia general en el sector: la transformación digital de las asesorías es y será uno de los motores de esta industria en los próximos años.

El caso de éxito de dbGest demuestra que la digitalización es fundamental para el crecimiento sostenible de las asesorías. La combinación de Sage for Accountants, junto al soporte de un buen partner, se traduce en más productividad, un mejor servicio al cliente y seguridad de cara al futuro más inmediato.

¿Quieres ser Partner de Sage?

Únete a nuestro Programa de Partners y ofrece una gama de soluciones potentes y fáciles de usar que sirvan de ayuda a tus clientes.

Más información

Dos compañeros de trabajo charlando animadamente

Leer más
enfrentamiento-intergeneracional,-solo-si-nos-empenamos

Enfrentamiento intergeneracional, solo si nos empeñamos

Comparte esta entrada



Una idea ha empezado a cundir en la discusión pública española, y no está claro que sea para bien: la de una suerte de enfrentamiento generacional latente con motivo del funcionamiento del sistema de pensiones. Sin embargo, tal enfrentamiento no existe.

Desafortunadamente, el debate sobre las pensiones y el sistema de bienestar consiste en gran medida en una conversación simplista y pobre en la que economistas, politólogos y sociólogos nos empeñamos en ver a los individuos, ahora agrupados en generaciones, como agentes definidos estrictamente por intereses egoístas, miopes y enfrentados. Sin embargo, los intereses no son objetivos ni están dados. Sí dependen, en alguna medida, de la base material de nuestra vida, pero no solo. Pero se configuran asimismo según el sentido que le demos a esa vida, incluido su componente material, que es solo una parte. Ese sentido tiene que ver muy primeramente con nuestra cultura, que condiciona nuestra experiencia de vida material. Es decir, cultura y experiencia vivida se entrelazan inevitablemente, de modo que no cabe reducir la experiencia vivida de los individuos a su mera pertenencia a categorías económicas o sociológicas. 

En su momento se quiso entender, en parte con razón, la regulación y el funcionamiento del mercado de trabajo español como un enfrentamiento entre insiders (contratos indefinidos, niveles altos de protección y seguridad, salarios altos) y outsiders (contratos temporales, niveles bajos de protección y seguridad, salarios más bajos). Sin embargo, muchos olvidaron ya entonces que los insiders y los outsiders forman parte de las mismas familias. Son los padres y sus hijos, no meros individuos inconexos, y viven y ven las cosas en continuidad (consanguínea) intergeneracional, no libre de tensiones, claro. 

Del mismo modo, no pueden estar enfrentados tan obviamente los supuestos intereses de los jóvenes y los llamados boomers. Este enfrentamiento puede referirse a la generación de los hijos (mis dos hijas) y la de los padres (mi esposa y yo). Ellos (ellas), en la veintena o empezando la treintena; nosotros, entrando o entrados en la sesentena. De nuevo, como los insiders y los outsiders de antaño, cenamos juntos todos o casi todos los días. Si se piensa que los boomers son los jubilados actuales, hablamos de nietos y abuelos. No cenan juntos todos los días, pero se ven semanalmente, con gusto, y habitualmente con devoción recíproca. 

El sentido que le damos a la vida material –inseparable de la no material– también tiene que ver con las interpretaciones que la discusión pública pone a nuestra disposición. Si nos empeñamos en que sean de enfrentamiento generacional, pueden acabar calando, sobre todo si no compiten con otros marcos interpretativos. 

El del enfrentamiento no es el único marco posible. También cabe plantear el argumento de los intereses comunes entre las generaciones, que refuerza la sensación de continuidad que tenemos de manera bastante natural: no es que haya que quitar a los mayores para dar a los jóvenes (en el juego de suma cero que representaría el conflicto intergeneracional). Se trata, más bien, de ir descubriendo, configurando y consolidando arreglos socioeconómicos según los cuales las ganancias de los unos no actúan en detrimento de los otros, y en los que los necesarios sacrificios temporales, de los unos, de los otros o de ambos, tienen sentido a medio y largo plazo para el sostenimiento de la base material de las diferentes generaciones, de la sintonía cultural entre estas y, en última instancia, de la continuidad de la comunidad. ¿Los abuelos o los padres a unos años de jubilarse de los que hemos hablado antes no atenderían a argumentos que plantean los problemas del sistema de pensiones actual (muy beneficioso para ellos) si son abordados de ese modo? Menudos abuelos y padres serían. 

En esta tarea de replanteamiento de los marcos de entendimiento de nuestra propia situación debería tener un papel relevante, también, la clase política. Lleva tiempo sin tenerlo, por dos razones. Primera: gran parte de ella también se guía, para ganar elecciones, por su visión estrecha de los intereses de los grupos: a los mayores, jubilados o a punto de serlo, que son muchos y votan mucho, se les prometen subidas de pensiones, caiga quien caiga, como sea. Esto seguramente sea eficaz, habida cuenta de las dificultades que todos tenemos para entender un problema tan complejo, especialmente si casi nadie nos ha ofrecido eficazmente marcos de argumentación que hayamos podido hacer nuestros y que sean distintos del habitual: has trabajado mucho, has cotizado mucho para tu pensión, es justo que recibas una pensión generosa. Segunda: la poca audacia de no atreverse a ensayar una conversación con los votantes, de todas las edades, en las que se les trate de adultos y se les ayude a razonar en términos de acuerdos intergeneracionales como los propuestos más arriba. No afirmo que sea fácil plantear esa conversación ni, más aún, que se consigan todas las persuasiones recíprocas apropiadas, pero no lo sabremos si no lo intentamos. 

Comparte esta entrada



Leer más

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies