La tentativa de adquisición del Banco Sabadell por parte del BBVA ha concluido sin consumarse, tras un proceso que se ha extendido de forma excesiva, tanto en el tiempo, como en su grado de complejidad. Sin duda, los accionistas del Sabadell (tanto mayoristas como minoristas) son lo que han decidido que no salga adelante. Como debe ser. Decisión respetable y que debería entenderse desde la normalidad de los mercados. La vida económica y financiera debe continuar. En este caso, con el mismo número de bancos que teníamos hasta ayer, en un contexto de fortaleza general del sector.
Unos reflexionarán sobre las condiciones de la oferta, si se podían haber mejorado, o sobre qué ha impedido llegar a buen puerto. Otros reactivarán sus estrategias para el camino en solitario. Algunos podrán alegrarse porque sus acciones subieron el viernes un 5,98% (BBVA) y otros lamentar que las suyas bajaron un 6,78% (Sabadell) al conocerse el resultado de la OPA.
Habrá que ver la evolución de los próximos días o semanas, pero algunos habrán sentido vértigo con el veredicto (provisional) del jueves. Es importante recordar que los sectores bancarios español y europeo, por su carácter trasversal y estratégico en el conjunto de la economía, están llamado a numerosos desafíos en los próximos años, que pueden requerir operaciones de concentración a escala doméstica o transnacional. Estas últimas son las que apoyan los conocidos informes de Letta y Draghi, para poder contar con operadores realmente panaeuropeos, prácticamente inexistentes. Se trata de una carencia que pesa mucho en el futuro económico del Viejo Continente.
El proceso de la OPA también ha puesto en evidencia importantes carencias. Esta operación ha terminado envuelta en resistencias, interferencias políticas y falta de claridad institucional. Desde su anuncio, la propuesta del BBVA fue recibida con lógicas reservas tanto dentro como fuera del Sabadell. Críticas relativas al valor ofrecido, advertencias regulatorias y un rechazo público creciente marcaron los primeros esbozos del rechazo, pero lo que realmente enturbió el proceso fue la dimensión política que rápidamente adquirió. El debate dejó de centrarse en los elementos técnicos –solidez financiera, competencia, impacto en clientes y empleados– para convertirse en una pugna de posiciones ideológicas y territoriales, con pocos argumentos objetivos.
Había que tomar partido por un lado u otro, como si se tratara de un partido de fútbol. Todo ello ha contribuido a generar un clima de desconfianza en el mercado. Como lección para el futuro, cabría exigir un funcionamiento institucional que preserve la separación entre las decisiones estrictamente empresariales y las actuaciones políticas, salvo cuando la regulación lo exprese claramente como necesario. No se está afirmando que dichas operaciones deban dirimirse en un vacío regulatorio ni sin controles. Al contrario, es esencial que existan las salvaguardas de las autoridades reguladoras independientes.
Nuestro país necesita acostumbrarse a contemplar estos procesos como parte integrante de la vida financiera. Operaciones de compra, fusiones, OPAs hostiles o amistosas forman parte del dinamismo que impulsa las economías modernas si se gestionan con cautela, con normas claras y previsibles, y con un enfoque centrado en las consecuencias reales para los distintos agentes afectados –clientes, accionistas, empleados, sociedad–. Pareciera como que en España aún no se hubieran interiorizado totalmente la naturaleza de estas operaciones corporativas, que pueden generar avances considerables como una mayor eficiencia, competitividad e innovación y una optimización de recursos. En la OPA fallida ha prevalecido la sospecha con demasiada frecuencia, el recelo de que se pierde algo nuestro, o que hay subordinación a intereses externos, lo que convierte lo empresarial en terreno de disputa política.
En definitiva, la lección a futuro que se extrae es clara. Los escenarios de concentración empresarial deben asumirse con normalidad y con reglas conocidas. Solo así se asegurará que la economía española avance con instituciones fuertes, con un marco de previsibilidad jurídica, y con la capacidad de adaptarse a los retos globales sin paralizarse cada vez que surge una oferta de OPA de gran calibre.
Una versión de este artículo se publicó originalmente en el diario Cinco Días
Indra ha comunicado que activará la contratación de alrededor de 3.000 puestos directos en España, principalmente en ingeniería, producción y alta tecnología. Estos refuerzos se articularán tanto en su plantilla como a través de su cadena de valor, al calor de los préstamos del Gobierno destinados a la prefinanciación de programas de modernización militar.
El Ejecutivo ha aprobado una nueva línea de financiación a favor de la compañía por 6.582 millones de euros, con condiciones de interés cercanas al 0%, que se suman a apoyos previos. Con ello, la empresa prevé movilizar a la industria nacional y contribuir a reforzar la autonomía estratégica en defensa, según su propia comunicación.
Impulso financiero del Gobierno
La inyección anunciada permitirá prefinanciar nuevos Programas Especiales de Modernización adjudicados a Indra y a las uniones temporales de empresas en las que participa. Este impulso financiero está concebido para acelerar el desarrollo tecnológico y la capacidad industrial necesarias en los próximos años.
Dentro del paquete, la compañía estima que recibirá de forma directa 2.178 millones y otros 4.404 millones vinculados a proyectos en colaboración, cifras que sostendrán la ejecución de iniciativas complejas en distintos dominios de defensa.
Los fondos se orientarán a ámbitos como radares avanzados, ciberseguridad, sistemas de mando y control, comunicaciones tácticas, plataformas no tripuladas y soluciones de apoyo a la maniobra, entre otros desarrollos alineados con las prioridades de modernización militar.
Empleo y perfiles demandados
El plan de contratación se centrará en empleo cualificado con perfiles de ingeniería, producción, software, ciberseguridad y pruebas, entre otros. La empresa subraya que se trata de puestos de alto valor añadido con fuerte componente tecnológico.
Estas incorporaciones se materializarán tanto en Indra como en su red de colaboradores en todas las comunidades autónomas, con el objetivo de extender el impacto económico y de conocimiento en múltiples polos industriales del país.
Según la compañía, se ha trabajado con antelación para poder acometer estos programas, mediante inversiones en personal, capacidades, fábricas e instalaciones. La previsión es acelerar calendarios y asegurar la disponibilidad de talento para los hitos contratados.
Ecosistema industrial y pymes
Indra recalca que su red nacional de suministro está compuesta por un 65% de pymes, startups y centros tecnológicos o de investigación. En la actualidad, aproximadamente el 77% de la subcontratación se realiza con industria de origen nacional.
El ecosistema de colaboración —en torno a 1.000 socios industriales— crecerá con la incorporación de 200 nuevos proveedores y aliados distribuidos por toda la geografía española, reforzando la capilaridad productiva del sector.
La compañía enmarca este aumento de actividad en un plan de integración vertical que prevé gestionar de manera directa a unos 500 proveedores de primer nivel. La meta es ganar eficiencia, optimizar plazos y fortalecer la soberanía tecnológica e industrial del país.
Con el respaldo financiero y la extensión de su cadena de valor, la tecnológica confía en impulsar la creación de empleo cualificado, acelerar la innovación y consolidar su papel como palanca de modernización en la industria de defensa española.
Se cierra una de las operaciones más seguidas del panorama financiero: la oferta de BBVA por Banco Sabadell no sale adelante tras lograr solo el 25,33% del capital (25,47% de los derechos de voto), cifras insuficientes para que la operación prosperase. Este desenlace confirma los resultados de la OPA.
El supervisor comunicó el desenlace en la noche del jueves (tras el plazo señalado en el último día para acudir a la OPA) y dejó claro que, al no alcanzarse el umbral del 30%, la propuesta decae automáticamente. Sabadell seguirá su camino en solitario y BBVA mueve ficha para reenfocar su estrategia y su política de retribución.
Resultados y umbrales de la oferta
El banco vasco fijó inicialmente como objetivo superar el 50% del capital. Más adelante dejó abierta la posibilidad de aceptar un rango entre el 30% y el 50% para, a continuación, plantear una segunda oferta en efectivo a precio equitativo. Nada de eso será posible porque la aceptación se quedó por debajo del 30%.
La ecuación de canje propuesta —una acción nueva de BBVA por cada 4,8376 títulos de Sabadell— queda sin efecto. Las aceptaciones presentadas dejan de tener validez y los gastos derivados de acudir a la oferta corren a cargo del oferente, en línea con la normativa de opas.
El resultado se comunicó un día antes de lo previsto en el calendario, con la CNMV certificando que no se alcanzó el límite mínimo fijado por el propio BBVA en su folleto. La legislación, además, impide intentar una operación similar sobre la misma compañía durante al menos un año.
En el mercado se descontaba que BBVA podría moverse entre el 30% y el 50%. Desde la entidad atribuyen parte del desenlace a la “confusión” sobre una posible segunda oferta, una expectativa que no llegó a materializarse y que habría condicionado a ciertos inversores, según análisis sobre opas y rumores.
BBVA pasa página: retribución y plan estratégico
La entidad ha anunciado que reactiva con rapidez su retribución al accionista: el 31 de octubre pondrá en marcha la recompra de acciones pendiente por 1.000 millones y el 7 de noviembre abonará un dividendo a cuenta de 0,32 euros por acción (unos 1.800 millones en total). La medida reabre el debate sobre estar en Banco Santander o en BBVA.
BBVA prevé, además, lanzar una recompra adicional “significativa” tan pronto como obtenga la autorización del Banco Central Europeo y convive con efectos de la subida de tipos en EEUU. En paralelo, mantiene los objetivos del plan 2025-2028: beneficio acumulado cercano a 48.000 millones, hasta 36.000 millones para retribuir a los accionistas —con unos 13.000 millones a corto plazo— y ROTE en torno al 22% con una mejora relevante de la eficiencia.
La eliminación de la incertidumbre sobre una segunda opa y la hoja de ruta de retribución impulsaron la cotización de los títulos del banco en Wall Street, con subidas superiores al 7% tras conocerse el resultado.
Desde la cúpula ejecutiva, Carlos Torres y Onur Genç han reiterado su confianza en el proyecto en solitario y en la senda de crecimiento y rentabilidad sin integración con Sabadell, dejando atrás una operación que ha marcado el último año y medio.
Sabadell sale reforzado y el tablero se mueve
La dirección de Sabadell, con Josep Oliu y César González-Bueno al frente, sale fortalecida en su tesis de que el banco catalán crea más valor en solitario que aceptando el canje de BBVA. El núcleo minorista, clave por su peso, apenas acudió: solo un 2,8% de los clientes-accionistas aceptó, equivalente a alrededor del 1,1% del capital.
Aunque algunos inversores institucionales habían deslizado su apoyo, el resultado evidencia que su respaldo fue menor de lo esperado. Los fondos indexados —cerca del 20% del accionariado— actuaron con cautela, y la oposición política y regulatoria también pesó: el Gobierno condicionó la operación a mantener autonomía operativa durante 3 años (ampliables a 5), un requisito que recortaba potenciales sinergias.
En pleno proceso, Sabadell acordó la venta de TSB a Banco Santander y anunció un macrodividendo de 2.500 millones, además de un compromiso de remuneraciones relevantes en el corto y medio plazo. Con el foco puesto ahora en España, el mercado seguirá de cerca si el banco mantiene niveles de beneficios y pagos tras su defensa numantina de la independencia.
En el plano de gobierno corporativo, el inversor y consejero David Martínez —cerca del 4% del capital— acudió a la oferta frente al criterio mayoritario del consejo. Su continuidad en el órgano y la eventual gestión de su posición serán asuntos a vigilar por su posible efecto en la cotización.
Los grandes accionistas de referencia en ambos bancos, como BlackRock, conservan su estatus tras el fiasco de la opa. Al quedar sin efecto los canjes, los títulos vuelven a sus dueños y no se producen cambios accionariales derivados de la operación fallida.
Tras 17 meses de pulsos empresariales y un análisis regulatorio exhaustivo, la oferta hostil de BBVA se apaga sin superar el listón mínimo. Para el banco vasco, comienza un ciclo de ejecución acelerada de su plan orgánico y de retribución; para Sabadell, la validación del proyecto independiente plantea oportunidades y retos en un mapa bancario que sigue abriendo la puerta a movimientos corporativos, preferiblemente amistosos. Los inversores pueden consultar los mejores bancos de España.
Comprar un local para montar un negocio o invertir no se parece en nada a adquirir tu vivienda. La hipoteca para local comercial tiene sus propias reglas: más requisitos, porcentajes de financiación más bajos y plazos algo más cortos. Por eso conviene ir con los deberes hechos para no llevarse sustos a mitad del proceso. Para orientarte, consulta las claves para contratar una hipoteca.
Además de la compra, casi siempre hay que adaptar el espacio a normativa, mejorar instalaciones o hacer una reforma integral. Financiar la compra y la reforma puede combinar hipoteca, préstamos y ayudas públicas, y si lo planteas bien, el banco verá tu proyecto con mejores ojos. Si incorporas mejoras de eficiencia, mira también la hipoteca verde.
Hipoteca para local: por qué el banco la ve con más riesgo
Las entidades consideran que, ante problemas de liquidez, es más probable dejar de pagar la hipoteca de un local que la de la vivienda habitual. Ese mayor riesgo percibido se traduce en condiciones menos flexibles que en una hipoteca residencial, con análisis de riesgos más exhaustivos. Si necesitas contexto sobre cómo funcionan estos productos, consulta cómo funcionan las hipotecas.
Diferencias clave frente a una hipoteca de vivienda
Plazos de amortización más cortos
En vivienda lo habitual son 20 a 30 años, mientras que en locales lo normal ronda los 15 a 20. Devolver el préstamo antes implica cuotas mensuales más altas, así que debes encajarlas bien en la caja del negocio.
Tipos de interés más altos
El interés es el precio del dinero pendiente en cada momento. En tipo fijo pagarás la misma cuota durante toda la vida del préstamo; en tipo variable, el coste se revisa de forma periódica (trimestral, semestral o anual) sumando un índice de referencia, habitualmente Euríbor, más un diferencial. Para decidir, consulta si es mejor contratar una hipoteca a tipo variable o fijo.
Cuanto más bajo sea el tipo fijo o el diferencial del variable, menor será la factura total. También pesan otros factores: comisiones, posibilidad de carencia, amortización anticipada, vinculaciones (seguros, domiciliaciones) y la propia flexibilidad del contrato (habitualmente ligado al Euríbor, ver la bajada del Euríbor).
Menor porcentaje de financiación
En vivienda es frecuente llegar al 80% del valor de tasación; en locales, lo que se ve más a menudo es entre el 60% y el 70%. Necesitarás más ahorro propio para la entrada y para cubrir gastos e impuestos de la operación.
Más gastos a cargo del cliente
La normativa que desplazó parte de los gastos al banco en hipotecas residenciales no aplica de la misma forma a locales. En un local comercial el cliente suele asumir IAJD, notaría, registro, gestoría y otros costes asociados a la formalización.
Convertir un local en vivienda
Se puede financiar la compra de un local que vas a transformar en vivienda, pero la hipoteca se concede sobre un local. A efectos legales y de riesgos, el banco lo trata como inmueble de uso no residencial, con las condiciones propias de ese segmento.
Intereses hipotecarios: cómo funcionan y qué mirar
El interés es el precio del dinero pendiente en cada momento. En tipo fijo pagarás la misma cuota durante toda la vida del préstamo; en tipo variable, el coste se revisa de forma periódica (trimestral, semestral o anual) sumando un índice de referencia, habitualmente Euríbor, más un diferencial.
Cuanto más bajo sea el tipo fijo o el diferencial del variable, menor será la factura total. También pesan otros factores: comisiones, posibilidad de carencia, amortización anticipada, vinculaciones (seguros, domiciliaciones) y la propia flexibilidad del contrato.
Requisitos y documentación que te pedirán
Para estudiar tu operación, el banco te pedirá acreditar ingresos, estabilidad profesional y ahorro suficiente para cubrir al menos el 30% del precio, además de alrededor de un 15% adicional para gastos e impuestos. Si eres autónomo prepara IRPF, facturación, estados financieros y, muy recomendable, un plan de negocio que explique viabilidad y rentabilidad del local. Para elegir la financiación adecuada, revisa cómo elegir una buena hipoteca.
La entidad estudiará el inmueble: inscripción registral, cargas, si es hipotecable y, por supuesto, su valor a través de tasación oficial. Cuanta más documentación clara aportes (contratos, presupuestos, licencias en marcha), más fluido será el análisis; además, ten en cuenta los aspectos que debes fijarte al contratar una hipoteca.
De cara a orientarte con realismo, es muy útil conseguir una preaprobación. Una preaprobación hipotecaria refuerza tu posición negociadora con la propiedad y evita hacer ofertas que luego no puedes respaldar financieramente. También te pueden ayudar las 5 claves para contratar una hipoteca que suelen destacar los asesores.
Como referencia, en vivienda suele vigilarse que la cuota no supere el 30-40% de los ingresos. En locales el filtro se apoya además en proyecciones del negocio, la ubicación y la capacidad real de repago del proyecto; sigue además consejos para abaratar tu hipoteca si buscas reducir costes.
Opciones de financiación cuando no basta la hipoteca
Si no te encaja la cuota o no te llega la hipoteca, puedes combinar varias vías. El préstamo personal aporta agilidad y no exige hipotecar el local, aunque su coste suele ser más alto y el plazo, más corto.
Otra alternativa flexible es la línea de crédito para ir disponiendo según avanza la obra o conforme surgen pagos. Bien usada, te ayuda con el circulante en fases de reforma o puesta en marcha.
Para empresas y autónomos existe el leasing inmobiliario en algunos casos. Funciona como un alquiler con opción a compra, lo que te permite empezar a usar el local sin un desembolso inicial tan fuerte.
También puedes pactar un alquiler con opción a compra con el propietario. Este esquema te da uso inmediato mientras reúnes financiación, valoras la ubicación y preparas la compra futura en condiciones cerradas.
Financiar la reforma: cómo plantearlo
Además de la hipoteca para la compra, puedes solicitar un préstamo de reformas específico para la obra. Presenta un presupuesto detallado con partidas, materiales, plazos y responsables; facilita mucho la evaluación de riesgos y te evitará desviaciones.
Si tu proyecto revitaliza un local vacío, mejora accesibilidad o eficiencia energética, mira las ayudas de tu comunidad autónoma o ayuntamiento. Hay programas que subvencionan parte de la reforma, especialmente si incorporas aislamiento, iluminación eficiente o mejoras sostenibles.
Las líneas del ICO para empresas y autónomos, que se canalizan a través de la banca, pueden apoyar inversión en inmuebles y reformas con condiciones atractivas. Consulta las líneas vigentes porque suelen facilitar plazos y costes más competitivos que la financiación puramente privada.
Si apuestas por eficiencia energética o sostenibilidad, pueden existir fondos europeos como Next Generation para determinadas actuaciones. Infórmate con antelación porque estas convocatorias tienen requisitos y calendarios propios.
Bancos que contemplan hipotecas para locales comerciales
BBVA: Hipoteca orientada a negocios para compra de locales, hasta el 70% del valor de tasación, plazos de hasta 20 años y posibilidad de carencia de dos años. Admite tipo fijo o variable; pueden solicitarla autónomos y empresas. Consulta también las tendencias de las hipotecas.
Santander: Productos específicos para locales comerciales, especialmente pensados para quienes emprenden un proyecto desde cero, con análisis de riesgos caso a caso.
CaixaBank: Hipotecas para locales a tipo fijo, variable o mixto, con plazos que suelen alcanzar 15 años. Incluyen acompañamiento en la búsqueda de inmuebles adecuados en su ecosistema.
Bankinter: Financiación hipotecaria para locales con ratios del 60-70% de tasación. Ofrece también préstamos personales para locales e instalaciones fijas con plazos hasta 5 años.
Targobank: Hipotecas para adquirir locales con condiciones en línea con el mercado (habitualmente hasta el 70% y plazos de hasta 20 años), ajustadas al perfil del solicitante.
Banco Sabadell: Hipoteca comercial con financiación de hasta el 70% sobre tasación y plazos de amortización de hasta 20 años. Exige documentación económica y justificantes de la actividad a desarrollar en el inmueble.
Gastos, impuestos y seguros a tener en cuenta
En la hipoteca de un local el cliente suele correr con la mayoría de gastos de constitución del préstamo. Cuenta con la tasación, la gestoría, notaría e inscripción en el Registro de la Propiedad.
Además, se paga el Impuesto de Actos Jurídicos Documentados (IAJD) asociado a la escritura hipotecaria, así como los impuestos de la compraventa (IVA o ITP según corresponda). Incluye en tu presupuesto estos importes para no quedarte corto de liquidez.
Es frecuente que el banco pida un seguro de incendios o multirriesgo sobre el local. Más que una vinculación comercial, protege la garantía real que respalda el préstamo. Ten cuidado al contratar una hipoteca bonificada si esa vinculación condiciona demasiado el coste.
Las hipotecas sobre locales y otros inmuebles afectos a la actividad no se benefician del paraguas de la Ley 5/2019 igual que las residenciales. El prestatario asume más gastos iniciales y el inmueble queda como garantía real, aunque los titulares responden también de forma personal.
Plazos, carencias y cómo encajar la cuota
Lo más habitual es encontrar plazos de 10 a 20 años, más cortos que en vivienda, lo que eleva las cuotas mensuales. Algunas entidades permiten carencia en los primeros años (por ejemplo, dos años en determinados productos), útil mientras arrancas el negocio.
Antes de firmar, simula escenarios con variaciones de ventas, gastos y posibles subidas del Euríbor si optas por variable. Tu objetivo es una cuota sostenible con el flujo de caja del negocio y un colchón para imprevistos. Para entender mejor la relación, mira cómo se relacionan hipotecas y Euríbor.
Consejos prácticos para que te aprueben la financiación
Llega al banco con todo preparado: memoria del proyecto, cifras clave, presupuestos de obra y licencias previstas. Explica cuánto pides y para qué, cómo vas a devolverlo y qué aportas en recursos propios.
No pidas de más “por si acaso”. Es preferible ajustar y, si hace falta, combinar varias fuentes (hipoteca para la compra, préstamo para la reforma, línea de crédito para el circulante). Esta estrategia mejora el encaje de plazos y costes.
Evita arrancar obras sin el dinero asegurado. Incluye licencias, impuestos e imprevistos en el presupuesto; son los olvidos más frecuentes que disparan la factura final.
Un apunte operativo que te ahorrará disgustos: la “fecha de valor” de las transferencias determina cuándo entra de verdad el dinero en cuenta. Comprueba la fecha de valor al pagar tasaciones o impuestos para evitar retrasos o descubiertos por un descuadre de días.
Si tienes dudas, apóyate en un asesor financiero o un especialista en financiación inmobiliaria para empresas. Más que un gasto, puede evitar errores que luego cuestan mucho dinero.
Particularidades del mercado de Barcelona y otras plazas
En mercados dinámicos como Barcelona conviene planificar la financiación antes de hacer cualquier oferta. Valora tu capacidad real (ingresos, endeudamiento, ahorro) y calcula impuestos, notaría, comisiones y posibles reformas para fijar un precio máximo asumible.
Los bancos ponen el foco en dos pilares: el valor de tasación (garantía real) y tu capacidad de pago. Una preaprobación hipotecaria no solo te da tranquilidad, también te hace más sólido ante el vendedor a la hora de negociar.
Hay agencias y departamentos especializados en locales que te acompañan durante todo el proceso: simulación de cuotas y costes, negociación con entidades y búsqueda de vías alternativas si no basta la hipoteca tradicional. Contar con ese apoyo te permite centrarte en el negocio mientras afinan financiación y condiciones.
Ofertas de hipoteca de vivienda como referencia del mercado
Aunque son productos diferentes, mirar hipotecas residenciales ayuda a entender el contexto de tipos y bonificaciones. Existen hipotecas mixtas y fijas con financiación habitual del 80% y tipos que, con bonificaciones (nómina, seguros), pueden ser competitivos. También se observan movimientos en las hipotecas a tipo variable del mercado.
Ejemplos representativos del mercado residencial incluyen una hipoteca fija con TIN alrededor del 2,5% y TAE en torno al 3,3% con varias vinculaciones, u opciones mixtas con tramo fijo inicial por debajo del 2,5% y luego variable próximo a Euríbor más un diferencial ajustado. También se ven diferenciales reducidos sobre Euríbor en productos mixtos de entidades digitales, siempre sujetos a condiciones y bonificaciones. Recuerda: son referencias de vivienda, no aplican tal cual a locales.
Por qué a veces cuesta que te la concedan
Las hipotecas para locales requieren un estudio muy detallado del negocio y del inmueble. Los bancos online rara vez las ofrecen porque el análisis de riesgos que exigen estas operaciones no encaja con sus modelos “solo digital”.
Que te concedan la hipoteca dependerá de la ubicación, la actividad, la rentabilidad esperada y tu capacidad financiera. Si buscas financiar el 100%, suele ser necesario acudir a inmuebles de cartera del propio banco, algo menos frecuente en locales comerciales.
En este escenario, muestra rigor en tu plan de negocio, solvencia en tus números y realismo en las proyecciones. Esta combinación es la que mejor convence a los comités de riesgos.
Al reunir toda la información y valorar alternativas, verás con claridad si te compensa la compra. Conocer plazos, tipos, gastos, ayudas y bancos activos te permitirá cerrar la operación con seguridad y sin sobresaltos, incluso cuando además de comprar tengas que reformar para abrir las puertas en plazo.
Unicaja ha anunciado el lanzamiento de un nuevo bróker digital con el que busca simplificar la operativa de inversión de sus clientes y darles más control sobre sus decisiones. En línea con su hoja de ruta tecnológica, la entidad prioriza soluciones con mayor autonomía, flexibilidad y capacidad de análisis para perfiles inversores diversos.
La propuesta se integra en su estrategia de innovación y refuerza el posicionamiento del banco como organización centrada en el usuario. Desde el primer día, el servicio está pensado para una experiencia ágil y segura, con un foco claro en ofrecer herramientas competitivas y alineadas con las necesidades del inversor actual.
Qué ofrece el nuevo bróker digital
La plataforma permite operar en bolsa y en renta fija de forma intuitiva y con recorrido internacional. Los usuarios pueden ejecutar órdenes y acceder a múltiples herramientas pensadas para tomar decisiones informadas con una visión completa de su cartera y su evolución en el tiempo.
Acceso a renta variable y renta fija en mercados nacionales e internacionales.
Ejecución de órdenes a mercado y gestión de eventos corporativos (opas y ampliaciones).
Paneles de análisis con rentabilidad, histórico y distribución por activos.
Posibilidad de crear carteras virtuales y marcar valores favoritos.
Además, el servicio incorpora funcionalidades de visualización y consulta que agilizan la navegación: gráficos interactivos, índices destacados y un buscador predictivo. Todo ello se apoya en información actualizada en tiempo real para mejorar la toma de decisiones.
Herramientas de análisis y experiencia de uso
Uno de los puntos diferenciales está en la usabilidad y el acceso ordenado a la información. La plataforma combina una interfaz clara con utilidades avanzadas que ayudan a filtrar, comparar y evaluar activos, de forma que el inversor pueda configurar su entorno de trabajo a golpe de clic.
Entre sus prestaciones, destacan la personalización del escritorio, la monitorización de movimientos y la consulta rápida de precios e indicadores. El objetivo es que la operativa sea fluida, con todo lo necesario para seguir la evolución del mercado y de la cartera en un mismo lugar, priorizando una experiencia de inversión ágil y segura.
Integración en Unicaja Banca Privada y enfoque de producto
El bróker se integra en el ecosistema de Unicaja Banca Privada, donde convive con una gama de productos de arquitectura abierta y servicios de asesoramiento y gestión discrecional. De esta manera, se refuerza una propuesta que combina herramientas digitales con servicios de valor añadido para distintos perfiles.
Esta línea se alinea con la ambición de la entidad de consolidarse como banco moderno y orientado al cliente. La evolución del catálogo digital no sustituye al acompañamiento profesional: lo complementa, de modo que cada inversor pueda elegir entre una mayor autonomía operativa o un apoyo experto según sus objetivos y tolerancia al riesgo.
Para quién es y cómo apoya a los gestores
El servicio está orientado a clientes que desean operar de forma directa y también a quienes prefieren un seguimiento cercano por parte de su equipo gestor. La herramienta funciona como apoyo para la red comercial, al proporcionar datos, reportes y funcionalidades que permiten ofrecer un servicio más completo y coherente con cada necesidad.
En palabras del director de Banca Privada, Banca Personal y Productos de Inversión de Unicaja, Javier López de Heredia, esta iniciativa supone un paso adelante en la apuesta por la digitalización: el objetivo es ofrecer soluciones que combinen seguridad, rapidez y personalización para mejorar la experiencia del cliente. Con ello, la entidad profundiza en la innovación como palanca de calidad de servicio.
Con este lanzamiento, Unicaja avanza en su transformación digital en el ámbito de la inversión y refuerza su posicionamiento en servicios de ahorro y mercados. La conjunción de operativa, análisis y acceso global, unida al soporte de Banca Privada, compone una propuesta con visión integral que busca hacer la inversión más sencilla, informada y adaptable al perfil de cada usuario.
Banco Santander ha anunciado la integración de Openbank y Santander Consumer Finance en Europa en una única entidad jurídica, con el propósito de operar la financiación al consumo bajo la enseña Openbank. El movimiento, enmarcado en su negocio Digital Consumer Bank, busca simplificar estructuras, ganar agilidad y reforzar la propuesta de valor a clientes y socios.
La marca digital de referencia del grupo, Openbank, se desplegará de forma progresiva en los mercados europeos y mantendrá el distintivo “by Santander”. Según la entidad, la unión facilitará un catálogo más amplio de productos y una experiencia homogénea, apoyada en una plataforma tecnológica común y procesos más sencillos para usuarios y colaboradores.
Una sola entidad y una marca común
El plan prevé la creación de una entidad legal única en Europa —prevista como Open Bank S.A.— que concentrará el negocio de consumo del grupo en la región. Toda la actividad comercial se ordenará bajo la marca Openbank, que actuará como paraguas para banca del día a día, financiación, pagos e inversión, con el sello de confianza del grupo bancario.
El proceso arranca con la fusión de las entidades legales en España, sujeta a las autorizaciones regulatorias, y la consolidación operativa en Alemania. Alemania será el primer mercado en integrarse a nivel comercial, y la implantación continuará después, de forma escalonada, por el resto de países europeos donde opera el negocio de consumo.
Calendario y alcance geográfico
La transición se iniciará en España y Alemania para, a continuación, extenderse a plazas como Italia, Austria, Francia, Portugal, Polonia o Países Bajos. En Europa, Santander Consumer Finance tiene presencia en 18 países, lo que permite a la entidad desplegar la marca Openbank con un alcance paneuropeo sin precedentes dentro del grupo.
Con este cambio, el banco jubilará progresivamente la marca “Consumer” en Europa y dará protagonismo a Openbank, una enseña con fuerte tracción digital y altos niveles de recomendación (NPS) en sus mercados principales. El objetivo es lograr una identidad única que facilite el reconocimiento y evite duplicidades.
Qué cambia para clientes y socios
Los usuarios de ambas franquicias se beneficiarán de un único acceso a servicios de banca, financiación y formas de pago, con procesos más ágiles y una experiencia coherente en todos los canales. La integración tecnológica permitirá simplificar trámites, mejorar tiempos de respuesta y unificar la operativa bajo estándares comunes.
La red de socios comerciales —fabricantes de automóviles, concesionarios y comercios— trabajará con una plataforma unificada, lo que facilitará ofertas más competitivas y soluciones de financiación más rápidas en el punto de venta. La intención del grupo es reforzar su propuesta B2B2C con herramientas digitales y acuerdos globales.
La dimensión conjunta del negocio es relevante: SCF supera los 140.000 millones de euros en volumen de crédito y, entre ambas marcas, atienden a unos 16.000 nuevos clientes al día en Europa. Ese tamaño de base de clientes y operaciones facilitará capturar sinergias y ganar eficiencia.
Capacidades de Openbank y novedades de producto
Openbank ya ofrece, en distintos mercados, un Robo Advisor de inversión automatizada y un bróker con herramientas basadas en IA que estiman precios objetivo para valores europeos y estadounidenses. Además, la entidad ha incorporado compra y venta de criptomonedas para completar el ecosistema de inversión.
Actualmente, Openbank opera en España, Alemania, Portugal y Países Bajos y ha iniciado su expansión internacional en Estados Unidos y México. Esa expansión transatlántica seguirá su curso, mientras que la integración anunciada se circunscribe a Europa, dejando fuera la división de consumo en América.
Organización, empleo y red física
En el plano interno, la compañía coordinará equipos de Santander Consumer (aprox. 11.500 empleados) y Openbank (156 empleados) bajo una dirección común. La entidad ha señalado que no se prevén ajustes de personal ni cambios en las condiciones laborales por la fusión.
En cuanto a red, Consumer cuenta con 266 oficinas en Europa (43 en España) que, en su mayoría orientadas a socios, irán adoptando la marca Openbank. El cambio podría dar lugar a un modelo más híbrido, combinando la cercanía física en puntos clave con la potencia de los canales digitales.
Gobernanza, liderazgo y cifras del DCB
En la cúpula, la gobernanza permanece estable con Ana Botín como presidenta y Javier Monzón y Sebastian Gunningham como vicepresidentes. En la gestión ejecutiva destacan Victoria Roig al frente de Consumer Finance y Petri Nikkilä como CEO de Openbank, quien también lidera Santander Alemania, reflejando la visión integrada del negocio.
La unidad Digital Consumer Bank aporta cerca del 14% del resultado del grupo y registró 1.043 millones de euros de beneficio en el primer semestre de 2025. Con la integración, el banco aspira a reducir costes regulatorios y administrativos, eliminar solapamientos y acelerar su transformación digital para competir con nuevas fintech.
Próximos pasos
El proceso comenzará con la fusión legal en España y la convergencia operativa en Alemania, ambas sujetas a autorizaciones, para después desplegar la marca Openbank por el resto de Europa. La entidad seguirá impulsando acuerdos con socios estratégicos —como Apple, Amazon o Vodafone—, clave en el desarrollo reciente del negocio conjunto en distintos países europeos.
El viraje hacia una sola entidad y una plataforma común en Europa pretende ordenar el negocio de consumo del grupo, mejorar la experiencia de cliente y dar más músculo tecnológico y comercial a Openbank. Si se cumple el calendario y la integración avanza sin fricciones, el nuevo esquema permitirá a Santander competir con más eficiencia y coherencia de marca en todos sus mercados europeos.
En una entrada anterior se analizó la evolución del número de empresas inscritas en la Seguridad Social según el tamaño de la empresa. Lo que se observó es que desde 2019 hasta 2025, el número total de empresas ha registrado un crecimiento modesto, ya que la fuerte caída en el número de empresas de 1 a 2 trabajadores, junto al estancamiento las de 3 a 5 trabajadores –entre ambas representaban en 2019 el 75% de número total de empresas– apenas ha sido compensado por el crecimiento –muy intenso en términos porcentuales, pero moderado en valores absolutos– en el número de empresas de mayor tamaño.
En esta entrada se va a comparar la evolución del número de empresas en las comunidades autónomas. Con datos hasta septiembre de 2025, el crecimiento registrado en comparación con 2019[1] en el número total de empresas en España ha sido del 0,2%, o 2.137 en valores absolutos. Dicho crecimiento procede básicamente de cinco comunidades autónomas: Madrid, Andalucía, Comunidad Valenciana, Baleares y Cataluña (por orden de crecimiento nominal, ver cuadro 1) [ordene el cuadro según variación en porcentaje o variación absoluta –o bien alfabéticamente– haciendo clic en el lado derecho de la cabecera de cada columna»]. El resto de las regiones registraron caídas o leves ascensos. Entre las que sufren mayores caídas nominales destacan Galicia, Castilla y León, País Vasco y Aragón. En términos porcentuales, el descenso más acusado fue en Ceuta y Melilla (las cifras de las dos ciudades autónomas se ofrecen en conjunto).
Otro rasgo importante son las diferencias en la tendencia reciente que describe cada región. Desde 2013 hasta 2022 prácticamente todas se comportaron conforme a un mismo patrón: crecimiento continuado hasta 2019, fuerte caída en 2020 a consecuencia de la pandemia, y recuperación (“rebote”) en 2021 y 2022 en casi todas, en mayor o menor grado, exceptuando País Vasco, La Rioja y Ceuta-Melilla, que prácticamente no se recuperaron de la caída anterior. A partir de ese momento, el comportamiento diverge, de modo que nos encontramos con tres grupos de regiones.
El primer grupo[escoja «a. CC. AA. más dinámicas» en el menú desplegable del gráfico 1]es el de las comunidades cuyo número de empresas continuó creciendo de forma intensa en los años posteriores al “rebote”, superando en 2025 significativamente el número de empresas de 2019. Este grupo estaría constituido por –de mayor a menor dinamismo– Baleares, Madrid, Andalucía y Comunidad Valenciana. En todas ellas, el crecimiento para el conjunto del periodo se sitúa entre el 2,3% y el 5%
Dentro del segundo grupo[escoja «b. CC. AA. menos dinámicas» en el menú desplegable del gráfico 1]encuadraríamos a las regiones que han registrado el peor desempeño. Son las que, tras un leve o inexistente rebote, mantuvieron estable su número de empresas en un nivel muy inferior al de 2019, o incluso iniciaron una tendencia de continuo declive: Aragón, Asturias, País Vasco, La Rioja, Castilla y León, Galicia, y, especialmente, Ceuta-Melilla. Mención especial merece el País Vasco, que fue la región española que sufrió una menor caída en su número de empresas en 2020, pese a lo cual se sitúa entre las de peor desempeño, debido a que en 2021-2022 no registró prácticamente rebote alguno, y en los años siguientes se instaló en una continua trayectoria decreciente, finalizando un 2,8% por debajo del nivel de 2019. En todas ellas, la caída en el número de empresas con respecto a 2019 se sitúa entre el 2,7% y el 4,2%, salvo para el caso de Ceuta y Melilla, con un hundimiento del 9%
El resto de comunidades constituirían un tercer grupo[escoja «c. CC. AA. intermedias» en el menú desplegable del gráfico 1]. Son aquellas que, tras el rebote inmediatamente posterior a 2020, mantuvieron estable su número de empresas, con pequeños altibajos, en un nivel en algunos casos algo superior y en otros algo inferior al de 2019. Algunas de ellas, como Cataluña, han registrado un crecimiento casi continuado año tras año, al igual que las del primer grupo, pero este ha sido muy pequeño, de modo que su nivel supera por muy poco al de 2019. La mejor situada, Murcia, apenas lo supera en un 0,7%.
Finalmente, hay que señalar que no existe una correspondencia completa entre el desempeño de las comunidades autónomas en cuanto a la evolución de su número de empresas y su desempeño en cuanto a PIB. Hay algunas regiones que se encuentran entre las mejores o peores clasificadas en ambas mediciones, pero en muchas otras la relación entre estas variables es divergente. Cabe la posibilidad de que en algunas regiones más dinámicas en cuanto a crecimiento del PIB, el tamaño empresarial esté aumentando, lo que podría explicar, al menos en algún caso, la mencionada divergencia, aunque los datos publicados por el Ministerio de Trabajo y Economía Social no permiten profundizar en la cuestión.
[1] Como cifra de 2025 se toma el promedio de los últimos doce meses (desde octubre de 2024 hasta septiembre de 2025) y como cifras anuales de los años anteriores, el promedio de los doce meses de cada año, al objeto de evitar las distorsiones en las comparaciones derivadas de la diferente estacionalidad de cada región.
El Premio Nobel de Economía 2025 reconoce una convergencia fascinante entre la historia del conocimiento y los modelos formales de crecimiento. Al israelí y estadounidense Joel Mokyr, al canadiense Peter Howitt y al francés Philippe Aghion. Nuevamente galardón compartido y vuelta a la concentración en el género masculino, tras los premios a Claudia Godin (2023) y Esther Duflo (2019) de ya hace unos años. La Academia sueca menciona en su justificación que “durante los dos últimos dos siglos, por primera vez en la historia, el mundo ha experimentado un crecimiento económico sostenido”. Lo que ha sentado nuestras bases de prosperidad y ha sacado a millones de personas de la pobreza. Se les reconoce “haber explicado el crecimiento económico impulsado por la innovación”. Muy oportuno el premio en un momento de, al menos, fuerte innovación y progreso tecnológico, con todo el tsunami generado por la Inteligencia Artificial y la robotización. Aparente porque aún queda por demostrar que los avances tecnológicos en IA del momento aportarán nuevas bases de prosperidad en las próximas décadas. Y sobre todo como se distribuirán en una sociedad con persistentes problemas de equidad. Es decir, si estos avances actuales estarán alineados con la innovación de la que hablan los tres premiados. Se conoce que las BigTech, así como infinidad de empresas en todo el mundo,destinan cientos de miles de millones de dólares, y una ingente cantidad de energía a proyectos de IA. Sin embargo, se desconoce el grado futuro de éxito de esta apuesta y si se logrará mejorar el bienestar de todos.
Joel Mokyr se distingue por su enfoque histórico y conceptual para entender por qué apenas en los últimos dos siglos el crecimiento económico sostenido se volvió la norma, en contraposición a los largos periodos anteriores de estancamiento. Sostiene que no basta con que haya invenciones técnicas. Es esencial que se permita que el conocimiento avance acumulativamente y se integre en una cultura de innovación. Así, ayuda a explicar por qué algunas épocas o regiones fueron capaces de iniciar un circuito virtuoso de innovación acumulativa (la Revolución Industrial), mientras que otras que disponían de conocimientos fragmentados no lograron hacerlo. Por su lado, Philippe Aghion y Peter Howitt formalizaron el mecanismo por el cual la innovación genera crecimiento mediante el proceso de destrucción creativa, inspirado en las ideas clásicas del economista austriaco Joseph Schumpeter. En su modelo de crecimiento las innovaciones no solo agregan progreso, sino que reemplazan tecnologías anteriores, provocando que empresas menos eficientes desaparezcan y nuevas emergentes tomen el relevo, con lo que el crecimiento económico se sostiene.
La combinación de sus enfoques invita a reflexionar sobre las políticas actuales. Si se desea que la innovación siga generando crecimiento, no basta con fomentar la investigación. Es necesario cuidar instituciones que permitan la competencia, reducir barreras de entrada, proteger el derecho de innovar y mantener un ambiente intelectual crítico. Sus contribuciones ofrecen una hoja de ruta intelectual para entender la transición hacia las sociedades del conocimiento y para diseñar políticas que aseguren que la innovación no falle como motor de prosperidad.
Este artículo se publicó originalmente en el diario El País.
Ese dato complica el camino hacia el éxito de la oferta, cuyo listón de salida exige un apoyo del 50% de los derechos de voto. Aunque aún queda por computar la mayoría de títulos en otras entidades depositarias, el pobre respaldo del núcleo de clientes-accionistas introduce un punto de incertidumbre de cara al cierre oficial.
Qué ha comunicado Sabadell a la CNMV
Sabadell informó que el 30,8% del capital corresponde a acciones depositadas en la propia entidad. Dentro de ese bloque, solo el 2,8% de los titulares aceptó la OPA, lo que equivale al citado 1,1% del capital social. En otras palabras, el 97,2% de esos accionistas optó por no acudir.
El escrito, firmado por el secretario general Gonzalo Barettino, se difunde —subraya el banco— para fomentar la transparencia y evitar conjeturas en el mercado. La cúpula que encabezan Josep Oliu y César González-Bueno se adelanta así a los resultados oficiales que comunicará la CNMV.
Con ese reparto, la OPA habría quedado rechazada por el 29,7% del capital en manos de accionistas clientes (30,8% menos el 1,1% que sí acude). A esta cifra se suma la negativa de Zurich, que con casi el 5% del capital ya anunció que no apoyaría el canje.
Queda pendiente el recuento del grueso del accionariado depositado fuera del banco —alrededor del 70% de las acciones—, donde pesan sobre todo inversores institucionales. Entre ellos, el mexicano David Martínez (3,85%) ha confirmado que acudirá, convirtiéndose en uno de los apoyos relevantes a la propuesta de BBVA.
Umbrales de éxito y posibles escenarios
La oferta fija como condición de éxito lograr un mínimo del 50% de aceptación. No obstante, BBVA se reservó la opción de bajar el umbral si el apoyo queda entre el 30% y el 50%, siempre que alcance, como poco, el 30% de los derechos de voto.
Si se activa esa vía, el banco vasco tendría que lanzar una segunda OPA por el 100% restante en efectivo dentro del plazo legal, y a un precio equitativo a determinar por la CNMV. Este punto —el del “precio justo”— ha abierto un debate técnico entre las partes.
También existe la opción de que la operación descarrile: si BBVA no supera el 30% de aceptación en esta fase, la OPA decaería. O incluso podría superar ese listón y, aun así, fallar si la entidad decide no renunciar al objetivo inicial del 50%.
En el otro extremo, BBVA deslizó durante el proceso que esperaba superar el 50% “ampliamente”, situando sus cálculos en una horquilla del 60%-70%. El dato de los clientes-accionistas de Sabadell no lo hace imposible, pero sí más complicado.
Cómo se distribuye el capital y quién apoya
Más allá del bloque de clientes-accionistas y de Zurich, el resto del capital se reparte, de forma orientativa, del siguiente modo: un 10% en minoristas con títulos en otras entidades, un 20% en fondos pasivos y cerca de un 35% en fondos activos.
Fondos pasivos (20%): replican índices y suelen acudir en proporción al grado de éxito previsto.
Fondos activos (≈35%): BBVA sugirió que “todos o prácticamente todos” aceptarían.
Minoristas externos (≈10%): su decisión puede inclinar la balanza en escenarios ajustados.
En este mapa, el financiero mexicano David Martínez —consejero del banco y primer socio individual— ha comunicado que acudirá con su 3,85% (3,86% según otras fuentes), lo que aporta un apoyo significativo del lado de la oferta.
Las cuentas que hacen BBVA y Sabadell
Del lado de BBVA, el banco estimaba que los fondos activos acudirían de forma prácticamente generalizada y que los pasivos lo harían con el “50% o más” de su participación. Con esas hipótesis, el apoyo podría rondar el 45% o algo superior, al que sumaría parte de los minoristas no clientes y el 1,1% ya confirmado entre los clientes-accionistas.
Sabadell, por su parte, calculaba cifras más prudentes: minoritarios en el 2%-3% del capital; pasivos aportando cerca del 6% de su 20%; y activos en torno al 15% de su 30% (excluyendo a Martínez). Con ese esquema, la aceptación total rondaría el 25%, sin descartar un ligero rebase del 30%.
Mientras el supervisor fija los criterios para el “precio equitativo” de una eventual segunda OPA en efectivo, los comunicados de ambas entidades han ido marcando el pulso del mercado. La decisión de Sabadell de difundir los datos de sus clientes-accionistas busca evitar especulaciones y, a la vez, influir en las expectativas sobre el desenlace.
Con los clientes-accionistas virando mayoritariamente hacia el “no”, el listón del 50% se aleja y cobra fuerza un escenario intermedio: entre el 30% y el 50%, en el que BBVA deberá decidir si baja el umbral y asume los costes y condiciones de una segunda oferta en metálico bajo la tutela de la CNMV.
Desde la pandemia, la tasa agregada de ahorro en términos de contabilidad nacional se ha situado en niveles elevados, alcanzando en 2024 el 13,6 % de la renta disponible. Esta ratio se reducirá ligeramente en 2025, aunque situándose en un nivel próximo al 13%. En todo caso, se situará en los dos dígitos, muy por encima del promedio del 8,6% del período 2000 a 2019. La información disponible sobre cómo se distribuye el ahorro, cuántos hogares consiguen ahorrar y cuánto ahorran según rasgos socioeconómicos es muy escasa. Esta entrada ayuda a cubrir el hueco, utilizando los microdatos de la Encuesta Funcas de Economía y Finanzas de 2025 (EFEF).
En términos de cuentas nacionales, el ahorro de los hogares se define como la diferencia entre los ingresos y el consumo realizado en un periodo determinado. El ahorro puede tener múltiples destinos[1], entre los que se incluyen las amortizaciones de los préstamos hipotecarios. De hecho, las cantidades declaradas por los entrevistados como ahorro en la EFEF incluyen tales cuotas hipotecarias. Debe advertirse, no obstante, que las cifras de la EFEF en cuanto a ingresos o ahorro no son exactamente comparables a las de la Contabilidad Nacional, debido a diferencias conceptuales.
Los resultados de la EFEF muestran que el 68% de los hogares consigue ahorrar, frente a un 32% que no lo hace. Previsiblemente, una parte de estos ahorradores tendrán como fuente sustancial de ahorro el pago de las cuotas hipotecarias. En todo caso, el 62% de los hogares que ahorran consideran que la cantidad ahorrada es reducida. La causa principal es la insuficiencia de ingresos (64%), aunque un 14% alude tanto a un gasto excesivo como a la existencia de demasiadas deudas.
La tasa media de ahorro se sitúa en 2025 en 390 euros mensuales (y, como se dijo antes, incluye los pagos por cuotas hipotecarias). El ingreso medio declarado por los entrevistados se sitúa en 2.477 euros mensuales. Por tanto, la tasa de ahorro estimada en 2025 es del 15,7%. Esta cifra se encuentra en línea con las estimaciones de Contabilidad Nacional[2].
Como muestra el gráfico 1, un tercio de los hogares ahorradores consigue un montante de entre 250 y 500 euros mensuales. En los extremos de la distribución, un 11,9% consigue ahorros superiores a los 1.000 euros mensuales, en tanto que un 7,9% ahorra menos de 100 euros. Según la edad del cabeza de familia, el mayor nivel de ahorro se produce en los hogares de menos de 45 años (gráfico 2)[3]. Estos hogares conforman la cohorte poblacional con mayor peso de préstamos hipotecarios vivos (Romero-Jordán, 2024)[4] lo que podría explicar su mayor esfuerzo ahorrador. Como era de esperar, el ahorro es creciente con el nivel de renta, alcanzando unos 750 euros mensuales en hogares con ingresos situados entre 4.000 y 5.000 euros mensuales, mientras que los hogares con ingresos situados entre 600 y 1.000 euros ahorran alrededor de 190 euros[5]. Dada la estrecha relación entre estudios y nivel de renta, el gráfico también muestra una relación positiva entre ahorro y nivel de estudios del cabeza de familia. El ahorro alcanza los 550 euros mensuales en hogares donde el cabeza de familia tiene estudios universitarios frente a alrededor de 300 euros cuando el nivel alcanzado es el de estudios secundarios.
Finalmente, la EFEF también incluye preguntas relativas a la tenencia de productos financieros. Los resultados muestran que la mayoría de los entrevistados dispone de cuentas corrientes (casi 8 de cada 10). Otros productos tradicionales como planes de pensiones, depósitos o fondos de inversión tienen una penetración menor (15-22%). La propiedad de vivienda principal es mayoritaria (51%), mientras que la segunda vivienda u otros inmuebles son menos frecuentes (20%). Por último, activos más recientes, como las criptomonedas, apenas alcanzan al 3-4% de la población.
[1] El ahorro se destina bien a invertir directamente –fundamentalmente en vivienda–, bien a reducir pasivos financieros –por ejemplo, pagar las cuotas mensuales de la hipoteca– o a adquirir activos financieros: ingresos en cuentas corrientes o de ahorro, adquisición de participaciones en fondos de inversión, etc.
[2] Conforme a la contabilidad nacional, el ahorro total de las familias en 2024 ascendió a 129.000 millones de euros, lo que supone una media de 3.100 euros por hogar al año, o 260 euros por hogar al mes, cifra que es plenamente consistente con los resultados de esta encuesta, teniendo en cuenta que hay un porcentaje importante de hogares (la tercera parte) que no ahorran. De hecho, dicha cifra de la contabilidad nacional equivale a un ahorro medio de casi exactamente 390 euros para los hogares que ahorran.
[3] Los encuestados no declaran la cuantía exacta de ahorro, sino que escogen entre los diferentes rangos que se recogen en el gráfico 1. En este trabajo, para calcular el ahorro medio según las diferentes variables de clasificación (edad, nivel de estudios y nivel de renta) se ha tomado como referencia el valor medio de cada rango, ponderando cada valor medio según el porcentaje de respuestas.
[4] Los resultados relativos a los hogares de menos de 30 años no se han tenido en cuenta puesto que el número de observaciones es muy reducido.
[5] Para los tramos de renta superiores a 5.000 euros e inferiores a 600 no se ha calculado el ahorro medio debido a que los rangos de ahorro escogidos por muchos de los entrevistados son abiertos (menos de 100, o más de 1000), y, además, el número de respuestas es muy reducido.
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