en-el-dia-internacional-de-las-mujeres-rurales:-las-mujeres-espanolas-en-el-sector-agrario

En el Día Internacional de las Mujeres Rurales: las mujeres españolas en el sector agrario

Comparte esta entrada



Las mujeres rurales cuentan desde 2008 con un Día Internacional que reconoce fundamentalmente su trabajo en el sector primario. Es un reconocimiento muy justo porque tradicionalmente su labor en el campo ha permanecido fuera del foco público y, en gran medida, también de los registros y las estadísticas que cifran la actividad en este sector. Y es que, por lo general, la participación laboral de las mujeres en el sector agrario se ha entendido y considerado como auxiliar o subsidiaria de la de los hombres. (Permítaseme aquí una nota biográfica: en la temporada de cosecha, mi abuelo paterno, labrador valenciano, removía la tierra arreando al caballo de tiro al que enganchaba un pesado apero, mientras que mi abuela, caminando agachada a varios metros de él, recogía las patatas y las metía en un capazo de esparto. Así lo recuerda mi padre que, muy joven, decidió trabajar sentado tras un escritorio).

En España, la salida masiva del sector primario hacia otros sectores productivos a partir de los años sesenta del siglo XX fue mucho más intensa entre las mujeres que entre los hombres. Lo demuestran rotundamente los datos de la Encuesta de Población Activa (EPA) representados en el gráfico 1 y elaborados por Luis Garrido Medina. En 1976, cuando en el sector primario trabajaban más 2.700.000 españoles, por cada 100 hombres ocupados en él había 40 ocupadas, una proporción que coincidía exactamente con la observada en el resto de sectores (tomados en conjunto). Es decir, la participación laboral de las mujeres era tan baja en el campo como en el resto de sectores productivos. Sin embargo, mientras la ocupación femenina en otros sectores comenzó a aumentar con intensidad a partir de esas fechas, en la agricultura tendió a disminuir. En la tercera década del siglo XXI, cuando el número total de ocupados en el sector agrario no llega a 800.000, la proporción de mujeres por cada 100 hombres se ha estabilizado en torno a 30, mientras que, en el conjunto de los otros sectores, se eleva a 88. Cabe afirmar, por tanto, que el sector agrario ha quedado al margen de la creciente igualación por sexos de la ocupación en España.

Nota: AGP = sector agrario (incluye agricultura, ganadería, pesca, actividades agropecuarias, caza y silvicultura).
Fuente: INE, Encuestas de Población Activa (1976-III 2020-II 2021). Elaboración de Luis Garrido Medina.

Las grandes diferencias en la composición por sexo entre los ocupados en el sector primario y en el resto de sectores se distinguen mejor cuando se tiene en cuenta la edad, como se muestra en el gráfico 2. El número de mujeres ocupadas en el sector agrario por cada 100 hombres ocupados oscila entre 19, en el grupo de 20-24 años, y 40, en el grupo de 60-64 años. Llama la atención que mientras, en el resto de sectores, el número de ocupadas de 25-29 años por cada 100 hombres ocupados se aproxima al centenar (es decir, a la igualdad), en el sector agrario apenas llegan a 25.

Nota: AGP = sector agrario (incluye agricultura, ganadería, pesca, actividades agropecuarias, caza y silvicultura).
Fuente: INE, Encuestas de Población Activa (III 2020-II 2021). Elaboración de Luis Garrido Medina.

Es cierto que las mujeres ocupadas en el campo mantienen un nivel educativo algo más alto que el de los varones, una brecha de género (a favor de ellas) que destaca más en el grupo de 20 a 35 años. No obstante, el número de años dedicados a la formación por parte de las mujeres ocupadas en el sector agrario es considerablemente menor (en todas las edades) que el de las mujeres que trabajan en otros sectores (gráfico 3). Del mundo rural permanecen prácticamente ausentes las que estudian más de catorce años, probablemente porque en él no pueden sacar el rendimiento esperado a sus estudios. 

Los datos presentados hasta aquí muestran que las mujeres ocupadas en el sector agrario en España son comparativamente pocas y que, a pesar de todas las iniciativas públicas y privadas para dotar de más presencia y relieve a las mujeres rurales, su número no crece. ¿Se debe ello al escaso atractivo que el trabajo agrario posee para las jóvenes, que generalmente prefieren ocupaciones no manuales y localizadas en núcleos de población grandes? O, más bien, ¿la “desfeminización” del campo obedece a las dificultades que afrontan específicamente las mujeres para encontrar en él puestos de trabajo cualificado, o para consolidarse y prosperar como profesionales en un ámbito en el que todavía hoy predominan los hombres?  Difícilmente podemos responder estas preguntas si no escuchamos más la voz de las mujeres rurales en el debate público. La celebración de su Día Internacional, cada 15 de octubre, ofrece una buena oportunidad para ello, pero habría que procurarles muchas más.

Nota: AGP = sector agrario (incluye agricultura, ganadería, pesca, actividades agropecuarias, caza y silvicultura).
Fuente: INE, Encuestas de Población Activa (III 2020-II 2021). Elaboración de Luis Garrido Medina.

Comparte esta entrada



Leer más
identidad-digital-europea:-que-es-y-como-afectara-a-las-pymes-a-partir-de-2022

Identidad Digital Europea: Qué es y cómo afectará a las PYMES a partir de 2022

La Identidad Digital Europea cambiará la forma de relacionarnos con las empresas, otorgando ciertas ventajas a las pymes.

  • La Identidad Digital Europea es un paso importante hacia la eliminación de las identificaciones físicas.
  • La medida generará oportunidades de negocio a pymes del ámbito de la digitalización y blockchain. Empresas de cualquier sector verán aumentar las posibilidades de captar clientes en todo el continente.

Qué es la Identidad Digital Europea

La Identidad Digital Europea es un proyecto de la Unión Europea que eliminará la documentación física que sirve para identificarnos. Se trata de una «cartera virtual», que nos permitirá identificarnos de forma inmediata para realizar cierto tipo de trámites, tanto con Administraciones como con empresas. Sin necesidad de tener que presentar físicamente ningún tipo de documentación, como pueda ser el DNI.

Para llevarlo a cabo, la Comisión Europea ha confirmado que tiene intención de implantar tecnología blockchain e interconectar con ella trámites y procesos de todo tipo entre todos los Estados miembros. De este modo, será posible reservar de forma inmediata un coche de alquiler en un país de destino, sin necesidad de hacer colas o presentar físicamente ningún tipo de identificación.

Puede que estés pensando que esto «ya existe«, y que no hay gran novedad. Sin embargo, supone un cambio muy relevante, porque no tendrás que registrarte en un determinado portal, para subir ahí tu documentación y realizar este u otro trámite.

Serán las empresas quienes solicitarán acceso a los datos de los ciudadanos. Y ellos decidirán a quién se los concede, en función del trámite o gestión a realizar.

Serán estas empresas proveedoras de servicios las que «soliciten» acceso a tus datos, siendo tú quien decida a quién le facilitas tu identidad digital.

Es decir, en lugar de tener una cuenta en Netflix, otra en Google y otra en Twitter, serán estas empresas o entidades públicas las que soliciten acceso a tus datos para realizar cualquier gestión (como la de un registro). Siendo tú quien decida a quién le facilitas los datos. No tendrás una cuenta en cada uno de esos portales. Serán ellos los que se suscriban a tus datos personales.

Cómo afecta a las pymes la nueva Identidad Digital Europea

Es un cambio enorme que generará impacto en las pymes de diversos modos.

En primer lugar, se abre una nueva oportunidad de negocio para aquellas pequeñas y medianas empresas especializadas en el ámbito de la digitalización y el blockchain.

Las Administraciones estarán obligadas a implementar estos procesos de identificación digital. Por lo que se prevé una avalancha de licitaciones en este ámbito, por dos grandes motivos:

  1. Será un proceso que tendrán que implementar todo tipo de entidades. Por ejemplo, Universidades, que no tendrán que solicitar información a un alumno para cursar una nueva alta de estudios. Tan solo tendrán que acceder a la identidad digital de este.
  2. Estas entidades no cuentan con la tecnología ni conocimientos para implementar soluciones basadas en blockchain para identificar individuos de este modo. De manera que necesitarán del apoyo externo y know-how de pymes especializadas.

Otro aspecto positivo que afectará a las pequeñas y medianas empresas tiene que ver con su dificultad para competir con las grandes corporaciones. Habrá una descentralización de la información privada, que actualmente concentran gigantes tecnológicos como Google o Facebook. Lo que servirá para reducir la brecha y la capacidad para competir en igualdad de condiciones en algunos de sus ámbitos.

En definitiva, se facilitará enormemente la ejecución de cualquier tipo de trámite, incluyendo el alta o registro en cualquier servicio que ofrezca una pyme. Con el añadido de ampliar exponencialmente la base de potenciales clientes, que podrán realizar dicho trámite desde cualquier lugar de la Unión Europea.

Toda esta simplificación de procesos también traerá consigo para las pequeñas y medianas empresas una reducción de los costes operativos para todo tipo de trámites. También a la hora de relacionarse ellas mismas con la Administración (para realizar trámites oficiales) o con Hacienda (para pagar impuestos), por poner algunos ejemplos.

Sage

La Identidad Digital Europea funcionará como un wallet electrónico en el móvil

Cuándo estará en marcha la Identidad Digital Europea

La magnitud del proyecto, y la implementación de la Identidad Digital Europea por parte de entidades públicas de diferentes países, alargará probablemente el proceso de implantación.

Bien es cierto que hay países que ya han iniciado pruebas y colaboraciones para corroborar la eficacia de sistemas de identidad digital que permitan, por ejemplo, reservar una habitación de hotel en otro país del continente, sin necesidad de que el interesado presente documentación física de ningún tipo.

Será necesario que la nueva Identidad Digital Europea garantice el correcto cumplimiento del Reglamento General de Protección de Datos (RGPD)

Ejemplos prácticos de uso de Identidad Digital Europea en pymes

EJEMPLO 1

  • Imaginemos una pyme de organización de eventos que ha puesto en marcha un concierto, con la consecuente venta de entradas para acceso al mismo. Los usuarios podrán tramitar la compra mediante el uso de la Identidad Digital Europea, incluso para usuarios que vengan al concierto desde otros países.
  • Compra y acceso será sin colas ni esperas de ningún tipo. Además, y de forma automática, tanto la empresa como el usuario tendrán constancia y registro horario del momento en el que se ha adquirido la entrada, que permitirá al asistente acceder sin mostrar ningún tipo de identificación, ni entrada… todo de forma completamente automática.

EJEMPLO 2

  • Otro ejemplo: una startup del ámbito financiero, que permite operar con cuentas bancarias. La apertura de un producto de este tipo será mucho más sencilla, permitiendo a usuarios de cualquier país darse de alta y realizar la operativa sin moverse de su lugar de residencia.
  • Esto multiplica, además, y de forma exponencial, las posibilidades de conseguir nuevos clientes para este tipo de corporaciones.

En definitiva, la Identidad Digital Europea dará a las pymes del ámbito de la digitalización y el blockchain más oportunidades de negocio. Facilitará la competencia con grandes tecnológicas, que verán limitada su capacidad de acceso, en exclusiva, a cierto tipo de datos. Y aumentará las posibilidades de conseguir clientes de otros lugares, con gestiones más rápidas y económicas para todas las partes.

RGPD formación para empleados

¿Sabes que tienes la obligación de formar a tus empleados sobre el RGPD? Conoce nuestros cursos (disponible en modalidad bonificada).

Más información

Leer más
estas-son-las-razones-por-las-que-siempre-estaba-en-contra-de-los-planes-de-pensiones-y-me-acabo-de-abrir-uno

Estas son las razones por las que siempre estaba en contra de los planes de pensiones y me acabo de abrir uno

Que los planes de pensiones son un producto que nunca me han gustado mucho no es ningún secreto: el capítulo que le dediqué en el libro sobre inversión que escribí hace tres años no los pone muy bien. Sin embargo desde entonces las cosas han cambiado.

Antes tenía una serie de pegas sobre los planes de pensiones que, con el tiempo, se han ido disipando. Pero no solo porque haya cambiado mi situación personal o haya evolucionado mi forma de ver estos productos (que también), sino porque ha habido cambios legislativos y de productos en el mercado que los hacen ahora mucho más interesantes.

Las pegas: liquidez y productos disponibles

Las pegas que yo le ponía este producto eran principalmente dos. La primera es la baja liquidez de este producto: una vez metes dinero en él no puedes recuperarlo hasta la jubilación o excepto si hay un desempleo de larga duración (hay que haber agotado la prestación). Y esto puede ser un problema.

Si cambia la situación personal y se necesita el dinero para algo (por ejemplo, una vivienda más grande) no se puede rescatar. Sin embargo desde 2018 se le ha dotado de un extra de liquidez que antes no existía: ahora los planes de pensiones se pueden rescatar a los 10 años. Esto es un punto extra que antes no existía.

También es cierto que mi situación personal ha cambiado, no preveo cambios importantes en mi vida que vayan a necesitar del uso de todos mis ahorros y por tanto puedo dedicar una parte a la inversión en estos productos.

La otra pega de estos planes es que, normalmente, tienen una muy baja rentabilidad. Los bancos suelen ofrecer productos muy poco atractivos porque saben que el inversor los busca por sus ventajas fiscales, y por tanto suelen dar muy poca rentabilidad y tienen unas comisiones muy altas. Aquí también ha habido una rebaja de comisiones máximas permitidas, pero sobre todo han aparecido planes de pensiones indexados bastante interesantes, tanto en rentabilidad como en comisiones muy ajustadas. Como por ejemplo los de Indexa Capital.

Las ventajas: no solo fiscales

La principal ventaja de los planes de pensiones es que permiten deducir las cantidades aportadas del IRPF. Es decir, el dinero que se deposite en estos productos es como si no se hubiera cobrado a efectos de IRPF. Esto es una ventaja para salarios medios y altos, pues los tipos rápidamente suben (a partir de los 20.200 euros el tipo marginal es el 30%).

Por tanto solo por meter dinero en un plan de pensiones al año siguiente, en la declaración de la renta, el Estado devuelve una parte importante de la inversión. Se suele decir que esto es simplemente diferir el pago de impuestos, pues al rescatar estos planes los importes van directamente al IRPF, pero si se hace un estudio detallado y el dinero devuelto por Hacienda se invierte también en un producto similar, se puede ver que la ventaja fiscal se traduce en tener más dinero disponible para invertir.

Es decir, no estamos solo ante un "deferir impuestos" del que tanto se habla (y tiene sentido, pues normalmente al jubilarse los tipos del IRPF suelen ser más bajos que cuando se trabaja) sino que al haber más dinero disponible para invertir debido al no pago de impuestos a largo plazo se pueden traducir en pingües beneficios.

El problema actual: la desgravación se ha hundido

Sin embargo mi momento para decidirme a invertir en planes de pensiones, que es cuando mi situación personal era la correcta, cuando el producto tenía algo más de liquidez, cuando por fin hay planes de pensiones interesantes en el mercado y cuando he entendido todas las ventajas que ofrece su fiscalidad, quizá sea el peor momento para hacerlo.

Y es que el Gobierno en 2021 decidió bajar la máxima desgravación fiscal de 8.000 a 2.000 euros al año y ahora parece que para 2022 va a bajar de nuevo hasta los 1.500 euros. Este "diferir de impuestos" se ha convertido en un agujero fiscal para el Estado y está cerrándolo. Lo cual es un problema porque desincentiva el ahorro a largo plazo pero que también limita los beneficios que tienen los que cuentan con rentas más altas y que realmente no tienen problemas para ahorrar.

Leer más
vuelve-el-miedo-a-la-estanflacion

Vuelve el miedo a la estanflación

Comparte esta entrada



Con el avance de la vacunación las incertidumbres ligadas a la pandemia han remitido, pero su lugar ha sido ocupado por nuevos y preocupantes riesgos. Concretamente, el aumento de la inflación, unido a diversos shocks de oferta, han devuelto a la actualidad un término que casi habíamos olvidado: estanflación. Es decir, inflación a la vez que estancamiento económico.

Hasta ahora, el aumento de la inflación de los precios al consumo ha sido el resultado fundamentalmente de circunstancias transitorias. Asimismo, el fuerte encarecimiento de las materias primas y de los fletes marítimos, así como los retrasos en los suministros de componentes, factores todos ellos que están suponiendo un aumento muy notable de los costes de producción, también se consideran de naturaleza transitoria, al ser consecuencia de los cuellos de botella generados tras el retorno a la normalidad.

Pero crece el temor a que nos encontremos ante un fenómeno más duradero. Para empezar, es muy posible que la situación de elevados precios de las materias primas persista, ya que detrás de ella también existen motivos más permanentes: una demanda que va a mantenerse en niveles muy elevados debido a las enormes inversiones que se prevén relacionadas con la transición energética y financiadas con masivos paquetes fiscales, y una oferta limitada por las escasas inversiones realizadas en los últimos años. A ello se suma el aumento disparado del precio de la electricidad, sin perspectivas de remitir en un futuro próximo, debido también, en parte, a un factor permanente: el aumento del precio de los derechos de emisión de CO2, necesario para realizar la transición energética. En suma, es muy posible que la acumulación y persistencia en el tiempo de tantos y tan variados incrementos de costes, acabe trasladándose a los precios finales al consumo. Dicho traslado solo sería parcial, debido a la intensa competencia global, de modo que también se resentirían los márgenes empresariales. El siguiente paso sería que los trabajadores tratasen de defenderse de la pérdida de poder adquisitivo mediante mayores exigencias salariales, estrechando aún más los márgenes, lo que podría desembocar en una espiral salarios-precios. Otro ingrediente necesario para alimentar este mecanismo también se encuentra presente en la economía: la expansión monetaria, a la que se recurre de forma masiva para financiar los históricos programas fiscales aprobados por los gobiernos.

“Aunque las autoridades monetarias deseen adoptar una política monetaria más restrictiva, pueden encontrarse con las manos atadas, especialmente en la eurozona, ya que dejar de comprar deuda —no digamos ya venderla— podría poner en serios aprietos a determinados países fuertemente endeudados”.

María Jesús Fernández

Por el lado de la actividad, la recuperación de la industria ya se ha paralizado en la eurozona por la falta de componentes, y por si todo ello fuera poco, se empieza a hablar de la posibilidad de una crisis energética durante el próximo invierno por la escasez de gas natural, crisis que ya ha dado sus primeros coletazos en China, donde en los últimos días se han producido frecuentes cortes de luz. Shocks de oferta y una espiral salarios-precios en un entorno monetario de gran laxitud es exactamente lo que ocurrió durante la etapa estanflacionaria de los años 70, y no es descartable que se repita en la actualidad.

Pero independientemente de lo más o menos factible que sea este escenario, la cuestión de fondo es que los agentes empiezan a desconfiar de los bancos centrales como garantes del control de la inflación. Los propios bancos centrales han dedicado muchos esfuerzos en los últimos tiempos a señalar su permisividad hacia tasas más elevadas. Pero no solo es una cuestión de permisividad: aunque las autoridades monetarias deseen adoptar una política monetaria más restrictiva, pueden encontrarse con las manos atadas, especialmente en la eurozona, ya que dejar de comprar deuda —no digamos ya venderla— podría poner en serios aprietos a determinados países fuertemente endeudados. Con el fin de evitar una nueva crisis de deuda, el BCE podría verse obligado a perpetuar de forma indefinida una política excesivamente laxa que seguiría alimentando el proceso inflacionista. Esta pérdida de credibilidad de la autoridad monetaria facilita el desanclaje de las expectativas de inflación, un proceso muy peligroso por los abruptos ajustes a que daría lugar en los precios de los activos financieros, cuyo resultado final sería un aumento de los tipos de interés a largo plazo, acompañado, como es lógico, de una recomposición de las primas de riesgo. Ni que decir tiene lo que este escenario podría implicar para un país tan endeudado como el nuestro.

Este artículo se publicó originalmente en el diario El Periódico de España.

Comparte esta entrada



Leer más
las-7-lecturas-sobre-business-intelligence-imprescindibles-en-2021

Las 7 lecturas sobre Business Intelligence imprescindibles en 2021

La transformación digital que está viviendo el entorno empresarial hace indispensable estar al día de los avances tecnológicos. Por ello, en este post, te recomendamos las 7 lecturas que no debes perderte sobre el Business Intelligence en 2021.

  • El Business Intelligence es un elemento clave para la supervivencia de las empresas.
  • Mantente al día de los cambios de la tecnología aplicada a la gestión empresarial gracias a las 7 lecturas clave sobre el Business Intelligence en 2021.


El Business Intelligence (BI) o Inteligencia de Negocios incluye acciones y procesos que transforman los datos de una empresa en información relevante para la misma.

Todas las organizaciones, sin importar su tamaño, poseen bases de datos internas sobre sus clientes, pedidos, proveedores, etc. El Business Intelligence permite convertir esos datos en información utilizable en la toma de decisiones.

7 Lecturas clave sobre el Business Intelligence

Para mantenerte al día de los avances tecnológicos aplicables al management, te proponemos una lista con las 7 lecturas imprescindibles sobre el Business Intelligence en 2021. Podrás elegir por cuál empezar en función de tus objetivos y el nivel de profundidad al que quieras llegar.

1. Business Intelligence Guidebook: From Data Integration to Analytics, de Rick Sherman

El fundador y gestor de Athena IT Solutions, Rick Sherman, nos mantiene al tanto de los últimos avances de la tecnología aplicada a la gestión empresarial en este libro.

Se centra en la especial importancia de la arquitectura y el diseño de procesos sólidos de integración de datos e inteligencia empresarial. Además, muestra las claves para que un nuevo proyecto sea exitoso a lo largo de todo su ciclo de vida, teniendo en cuenta los plazos y el presupuesto establecido.

2. Business Intelligence (BI) & Analytics: El arte de convertir los datos en conocimiento, de Salvador Ramos

Hoy en día, el uso de la herramienta Excel de Microsoft se ha convertido en un elemento básico en cualquier organización. Para muchas de ellas, su utilización se limita al almacenamiento de datos, cuando su verdadero potencial va mucho más allá. Si quieres aprender a sacarle todo su partido a esta y otras herramientas, este libro es para ti.

3. Successful Business Intelligence, Second Edition: Unlock the Value of BI & Big Data, de Cindi Howson

Este libro viene de la mano de Cindi Howson, experta en inteligencia de negocios y directora de estrategia de datos de la empresa tecnológica ThoughtSpot. Este texto, aunque tiene bastantes años, es una excelente lectura para iniciarse en el mundo del BI. Nos muestra no solo definiciones básicas sobre Big Data sino también ejemplos de casos reales.

4. Business Intelligence: The Savvy Manager’s Guide, de David Loshin

Si deseas saber de forma sencilla cómo convertir el gran volumen de información que tiene una empresa en ganancias, este es tu manual. David Loshing simplifica conceptos avanzados para hacerlos accesibles a cualquier persona, eliminando la necesidad de ser un experto en la materia para poder dominarlos. Asimismo, al final de muchos capítulos incluye una sección con enlaces y referencias para explorar más a fondo los diferentes temas tratados.

5. Hyper: Changing the way you think about, plan, and execute Business Intelligence for real results, real fast!, de Gregory P. Steffine

El ex consultor de inteligencia empresarial y almacenamiento de datos, Gregory P. Steffine, trata la problemática de la falta de tiempo a la hora de implementar los procesos de Business Intelligence en las organizaciones.

Su experiencia en el sector de la consultoría le ha ayudado a crear este manual sobre cómo obtener la información que se necesita cuando se necesita. Igualmente, resalta los problemas actuales a los que se enfrentan los profesionales del BI y promociona soluciones para hacerles frente.

6. Data Strategy: How to Profit from a World of Big Data, Analytics and the Internet of Things, de Bernard Marr

En este manual, Bernard Marr comienza haciéndonos una reflexión: “actualmente, menos del 0,5% de todo el Data es analizado y utilizado”. Además, puntualiza que solamente aquellas organizaciones que sean capaces de ver el Data como un activo empresarial clave serán capaces de sobrevivir en el tiempo.

Este libro, se centra en el lugar que el Internet de las Cosas (IoT) ocupa dentro del Business Intelligence. El autor utiliza un lenguaje sencillo para establecer una clara hoja de ruta que permita maximizar el uso de los datos en las organizaciones.

7. Business Intelligence in Plain Language: A practical guide to Data Mining and Business Analytics, de Jeremy Kolb

Jeremy Kolb resume en este libro los principios básicos del Business Intelligence a través de una original historia. Un misterioso hombre aparece de repente en una compañía, Asgard Inc., y la revoluciona por completo debido a su elevado conocimiento sobre la misma.

Este libro de rápida lectura proporciona ejemplos y enlaces útiles a fuentes de datos. Además, enseña cómo encontrar patrones y crear modelos predictivos para facilitar la toma de decisiones.

En definitiva, mantenerse al día sobre los cambios que se producen en el entorno empresarial es fundamental. Por ello, se hace imprescindible poder anteponerse a los mismos gracia al uso de nuevas tecnologías como el Business Intelligence.

Y recuerda que un elemento clave para la explotación de los datos empresariales es la integración de un software ERP en la organización, ya que no solo te ayudará en la toma de decisiones según la información analizada, sino que te permitirá prevenir tendencias y patrones futuros.

Leer más
la-educacion-financiera-actual-no-sirve-para-nada:-nadie-cambia-su-comportamiento-por-tener-mejores-fundamentos-economicos

La educación financiera actual no sirve para nada: nadie cambia su comportamiento por tener mejores fundamentos económicos

Muchas veces se oye que el problema de la falta de ahorro o de la poca inversión de los españoles es la falta de educación financiera. Y por tanto la solución a estos problemas es obvio: dar más formación en etapas de educación obligatoria a la juventud.

Sin embargo, y a pesar de que todo parece muy obvio, la realidad es que la educación financiera, en la práctica, sirve para muy poco. La realidad es que tener mejores fundamentos económicos no cambia el comportamiento de las personas, por muy contraintuitivo que parezca.

Lo que dicen los estudios

En 2014 tres investigadores publicaron un meta-estudio sobre 201 estudios previos acerca de la efectividad de la educación financiera en el comportamiento de las personas con su dinero. Las conclusiones fueron demoledoras:

La educación financiera no influye apenas (0.1%) en el comportamiento de las personas, especialmente en la gente con menos ingresos. Además, los efectos de esta educación decaen con el tiempo. Incluso en los casos donde la intervención fue intensa, con muchas horas de formación, los efectos son inapreciables.

¿Cómo puede ser esto? Se suponía que a más formación, mejores comportamientos. Pero la evidencia está ahí. Una persona más formada no tendrá un comportamiento más sano con el dinero. Saber de fondos de inversión no va hacer que se contraten más.

Lo que en realidad está pasando

Lo cierto es que aunque los seres humanos tenemos la capacidad de hacer planes a largo plazo (y esto es lo que nos diferencia del resto de los animales), el corto plazo tiene mucho atractivo. Nuestro cerebro racional puede pensar a largo plazo, pero cuando las glándulas se ponen a actuar mandan. Y nos gusta más comprar y disfrutar del ahora que ahorrar y tener dinero para gastar después.

Y el manejo del dinero no es el único efecto de este cortoplacismo. Nos pasa también con la alimentación y el ejercicio, a pesar de que todo el mundo sabe que comer de más y no hacer ejercicio está mal, al final nos puede el ahora frente al después y por eso en los países desarrollados hay obesidad.

Por tanto mejorar la educación financiera no logra mejorar el manejo del dinero, invertir más y gastar menos. Este tipo de intervenciones no funcionan y múltiples estudios lo respaldan. Hay que buscar otro camino.

¿Cómo mejorar el comportamiento de los humanos?

Los humanos somos, por naturaleza, bastante vagos. De nuevo, no lo digo yo, lo dicen los estudios. Y por tanto la mejor forma de mejorar el comportamiento financiero de las personas es ponérselo muy fácil. Esto lo ha estudiado una rama de la economía denominada "economía del comportamiento" y propone soluciones.

Por ejemplo, si lo que queremos como sociedad es que los individuos ahorren para su jubilación, la forma ideal para lograrlo es que las empresas tengan que abrir un plan de pensiones a todos sus trabajadores y destinar un porcentaje del sueldo a los mismos. Estos planes no serían obligatorios pero si el trabajador no quiere contratarlos o dedicar un porcentaje de su sueldo tendría que indicarlo explícitamente.

Cuando se realizan este tipo de intervenciones la mayoría de los trabajadores contratan el plan de pensiones. Es decir, un cambio de normativa, dejando completa libertad al individuo, logra aumentar la tasa de ahorro.

Por tanto, en lugar de seguir proponiendo educación financiera como solución hay que buscar nuevas inercias para la sociedad. Educar está muy bien, pero si el objetivo es cambiar comportamiento no estamos realizando lo correcto.

Leer más
sector-logistico:-estos-son-los-puestos-mejor-valorados

Sector logístico: Estos son los puestos mejor valorados

Te contamos en este post cuáles son los trabajos que impulsan la transformación del sector logístico o, dicho de otra forma, los puestos mejor valorados del sector.

  • La logística reclama perfiles que integren personas, organizaciones, datos, tecnologías y elementos materiales.
  • Los puestos más valorados son los que tienen un mayor potencial transformador.

El sector logístico ofrece interesantes oportunidades de empleo. Afronta importantes retos de sostenibilidad social y ambiental y de transformación tecnológica. Su evolución se ve marcada por la llegada de nuevas herramientas, pero también por su papel central en las cadenas de suministro.

Además, es un sector que reclama profesionales con habilidad para seguir el compás que marca el entorno. Cualquier perturbación (positiva o negativa, ya afecte a la demanda u oferta agregadas o bien solamente a una empresa) incita a tomar medidas. Y quienes tienen facilidad para proponerlas y participar en su implementación gozan de buenas oportunidades en los puestos mejor valorados del sector logístico. Veamos las principales líneas.

¿Necesitas mejorar la gestión de tu cadena de suministro? Echa un vistazo a todo lo que el software ERP de Sage puede hacer por ti.


Puestos mejor valorados de Ingenieros en el sector logístico

Los ingenieros logísticos tienen un papel muy importante en la gestión y uno decisivo en la introducción de tecnología. Se buscan profesionales capaces de:

  • Introducir nuevas herramientas tecnológicas como sensores IoT, robots, infraestructuras de conectividad, nuevas generaciones de máquinas empleadas en el almacenaje o vehículos de transporte. Han de ser los intérpretes que visualicen y planifiquen cómo entrarán estos nuevos instrumentos en la empresa.
  • Controlar los procesos de mantenimiento, tanto ordinario como reparaciones de máquinas, vehículos e instalaciones. En especial, deben saber traducir las enseñanzas de los datos a acciones reales de mantenimiento. Con ello, deben aportar el conocimiento necesario para saber cómo implementar soluciones prácticas a los problemas que se anticipan. El objetivo final es dar fluidez y flexibilidad a los procesos.
  • Participar en la reorganización logística. Deben estudiar los nuevos perfiles tecnológicos y humanos, las necesidades de los clientes, los retos normativos y de sostenibilidad social y ambiental… Sus habilidades tecnológicas son de gran valor para encajar todas las piezas.

La tecnología da grandes oportunidades a la logística, pero se necesitan profesionales capaces de interpretarlas.

Trabajos en logística relacionados con los datos

Aquí encontramos perfiles como analistas de datos o expertos en inteligencia de negocios. Los datos son los que indican los caminos a seguir y se necesitan profesionales que sepan:

  • Contribuir a la optimización de rutas de transporte, no solo de trayectos, sino también de vehículos y conductores.
  • Anticipar los cambios que deba propiciar la evolución de los deseos y necesidades del cliente en la logística.
  • Descubrir patrones ocultos que propician desperdicio de mercancías o de otros recursos, incluidas las horas de trabajo y la energía.
  • Proveer datos que orienten las decisiones sobre revisiones de envases, embalajes, procedimientos de carga, descarga, estiba, desestiba, etcétera.
  • Trabajar en sistemas de análisis de datos sobre la sostenibilidad de las actividades.
  • Comunicarse con los diferentes departamentos para realizar simulaciones basadas en los datos.
  • Participar en el diseño de planes de formación para empleados de logística sobre herramientas basadas en los datos.
  • Desarrollar todo tipo de informes basados en los datos y colaborar en el diseño de procesos para automatizar la generación de informes y alertas.

Sage

La capacidad de organizar es una de las más valoradas en el sector logístico.

La gestión de la cadena de suministro

En este ámbito, se necesitan profesionales con habilidad para hacer casar las piezas:

  • Buscan los mejores precios y condiciones de aprovisionamiento.
  • Deben guiar la transformación interna para que se acompase con la evolución de los otros intervinientes en la cadena. De este modo, anticipan los retos de cada relación y las oportunidades de mejora. Además, señalan en el contexto interno cuáles son los principales hitos que demandan los cambios del entorno y, en especial, los que están viviendo los otros intervinientes en la cadena.
  • Se convierten en el traductor externo de los planes internos. Hacen valer cómo los cambios que vive la empresa se van a materializar en una logística con ventajas para todos.
  • Coordinan las implicaciones logísticas de los cambios conjuntos con otras empresas.
  • Garantizan que el flujo de información es útil. Ponen contexto a lo que los datos dicen sobre las necesidades logísticas de proveedores, clientes y otros intermediarios e intervinientes de la cadena de suministro.
  • Convierten su experiencia en el trato con otras empresas en conocimiento empresarial.

La gestión del tráfico

Los gestores de tráfico se enfrentan a un variado conjunto de retos:

  • Tener una visión completa de los recursos humanos, en particular de los conductores de vehículos. Hay que saber dónde están, quién está disponible, cuáles son las condiciones de descanso, etcétera. Al mismo tiempo, han de garantizar que conocen y cumplen los requerimientos normativos.
  • Optimizar la integración de los vehículos en las labores logísticas. Ello incluye labores de vigilancia, mantenimiento, aprovisionamiento de fuentes de energía, etcétera. También es muy decisivo el estudio de cómo afectan los cambios en la operativa logística a los vehículos y si estos están preparados para afrontarlos.
  • Estudiar los cambios tecnológicos en el seguimiento de vehículos. Hay que diseñar planes para convertir las novedades en posicionamiento, conectividad y medición de las propiedades físicas de las mercancías en mejoras reales para la empresa.
  • Abordar las incidencias de los trayectos. En el corto plazo, eso supone una rápida respuesta ante los problemas que surgen. Además, hay que analizar cuáles son los patrones que más se repiten para proponer iniciativas de prevención.
  • Gestionar los retos del tráfico en la última milla. Deben entender las necesidades de los clientes, pero también cómo integrar a los conductores en procesos fluidos.
  • Seguir el impacto ambiental de la flota y proponer medidas para hacerla más sostenible.

Los puestos mejor valorados del sector logístico nos marcan unas líneas de transformación tecnológica. Los diferentes profesionales implicados han de darle valor humano, sentido empresarial y sostenibilidad ambiental.

ERP 360 Distribución

Descarga tu guía gratuita en PDF


para descubrir:

  • Cómo un ERP 360 te ayuda a optimizar


    los procesos de tu empresa de distribución
  • Por qué estas soluciones van más allá


    en la gestión de recursos empresariales


    tradicionales

Descarga gratis tu guía

Leer más
la-causa-y-el-efecto

La causa y el efecto

Comparte esta entrada



Hasta hace unos años, la mayoría de los Premios Nobel de Economía tenían un claro perfil teórico y la inmensa mayoría de sus contribuciones tenían un fuerte componente matemático. Gracias a ellos fue creciendo la teoría microeconómica y macroeconómica. En cambio, en las dos últimas décadas, también se ha concedido a economistas empíricos y a aquellos que emplean los experimentos, la psicología, la sociología e incluso la ciencia política. Era lógico, la sociedad del fin del siglo XX y de lo que va de siglo XXI cada vez es más compleja y requiere de propuestas y soluciones que combinen rigor, una mayor completitud e interdisciplinariedad.

Los Nobel de este año van en esa dirección, con la concesión de la mitad del premio al canadiense David Card (Universidad de Berkeley) y de la otra mitad, ex aqueo, al estadounidense Joshua Angrist (MIT) y al holandés Guido Imbens (Universidad de Stanford). En palabras del Comité de los Nobel, “han revolucionado la investigación empírica en economía”. En particular, han clarificado cómo entender adecuadamente la relación “causa-efecto” en los estudios con datos. Asimismo, pero no menos importante, tienen notables y clarificadoras aportaciones en cuestiones controvertidas sobre los efectos del salario mínimo, la inmigración y el nivel educativo sobre el mercado de trabajo. En suma, los trabajos de los tres laureados este año son un ejemplo de que se puede responder a las preguntas que se hace la sociedad.

David Card contribuyó a entender mejor el impacto del salario mínimo sobre el empleo, una cuestión controvertida aún. Los estudios siempre han mostrado la relación negativa entre salario mínimo y empleo. Sin embargo, Card retó la visión convencional que apuntaba a una dirección solamente: los salarios mínimos tienen efectos negativos sobre el empleo. Según el recién Nobel, la relación contraria también podía ocurrir: cuando aumenta el desempleo, las empresas pueden estar en condiciones de fijar menores salarios, con lo que aumenta la presión social a favor de aumentar el sueldo mínimo. Su estudio experimental empleando datos de Nueva Jersey mostró la ausencia de efectos de la subida del salario mínimo sobre el nivel de empleo. Por otro lado, Card también demostró en otra investigación experimental aplicada a la ciudad de Miami, que la inmigración (que en su estudio provenía de los cubanos que huían del régimen de Castro) no afectaba negativamente a los niveles de ingresos de los trabajadores menos cualificados, desafiando la visión tradicional que la llegada de inmigrantes afecta negativamente a sus salarios.

Por su parte, los otros dos premiados, Joshua Angrist y Guido Imbens han contribuido notablemente desde el ámbito metodológico a entender las “causas y efecto” en economía. Sus estudios ayudan a responder bajo qué condiciones un experimento natural puede utilizarse para mostrar los efectos de las decisiones de los individuos. Ellos, por ejemplo, retan la visión tradicional de que, a mayor nivel educativo, mejor salario en el futuro. En muchos casos, ellos demostraron con rigor que no en todos los casos es así y otros factores (ambición personal, capacidad de adaptarse al mercado laboral) pueden influir tanto o más.

Este artículo se publicó originalmente en el diario El País.

Comparte esta entrada



Leer más
esperar-a-las-caidas-de-bolsa-para-invertir-es-una-mala-estrategia-a-largo-plazo,-te-contamos-por-que

Esperar a las caídas de bolsa para invertir es una mala estrategia a largo plazo, te contamos por qué

Una de las grandes preguntas que tienen los ahorradores que desean invertir en bolsa es cuál es la mejor manera de proceder para obtener los mejores resultados ¿debemos ir poniendo dinero mes a mes o es una mejor alternativa ir ahorrando y más adelante cuando se produzca una caída invertir todo lo ahorrado hasta ese momento?

Hoy resolvemos está duda de ambas estrategias de inversión a largo plazo. Pero antes de empezar, debemos describirlas.

La primera alternativa tiende a conocerse por dollar cost average (DCA) que parte de la idea de invertir una cantidad fija periódicamente en bolsa, independientemente si el mercado sube o baja.

Comprar en caídas

Comprar en caídas se traduce en ir ahorrando un importe determinado periódicamente en efectivo hasta que el mercado caiga por debajo de una determinada cantidad porcentual desde sus máximos históricos.

Una vez que el mercado caiga lo suficiente, un determinado porcentaje desde máximos, se invierte todo el efectivo ahorrado. A partir de ahí, invertimos periódicamente hasta que el mercado visite máximos históricos. En ese momento, vuelta a empezar, volvemos a acumular efectivo hasta que se produzca la siguiente caída del mismo en términos porcentuales que la anterior.

Esta tiende a ser la estrategia más empleada. Al igual que compramos cualquier artículo cuando está en rebajas, lo mismo ocurre con la compra del mercado cuando ha bajado.

Tomaremos el estudio de Nicolás Maggiulli publicado en Of dollars and data que se ejecuta de la siguiente manera:

Con el DCA invertimos 100 dólares cada mes durante los 20 años. Por el contrario, con la metodología de esperar las caídas, ahorramos 100 dólares mensuales hasta que el mercado cae y se invierte todo el efectivo ahorrado y continúa invirtiendo 100 dólares cada mes hasta que el mercado alcance otro máximo histórico. En ese momento, se vuelve a acumular efectivo hasta que se produzca la siguiente caída del mismo tamaño. Y así sucesivamente durante todo el periodo de 20 años.

Los resultados que se observan en todos los períodos de 20 años desde 1920 hasta 2020 es que la media de rentabilidad de utilizar la estrategia de comprar en caídas durante 20 años oscila entre el -5% y el -13% frente al DCA, dependiendo del umbral de caída que se se vaya a emplear.

Screenshot 20211011 002804 Adobe Acrobat

Es poco probable que si nos basamos en esperar caídas pequeñas para entrar en el mercado ganemos al DCA a largo plazo frente a si esperamos caídas grandes entre 1920 y 2020: Cuando se utiliza una estrategia de entrar en un umbral de caidas del 10% al 20%, existe una de cuatro posibilidades de derrotar al DCA.

Screenshot 20211011 002506 Adobe Acrobat

DCA es mejor estrategia

Si usamos un umbral del 50%, la probabilidad de exceder el DCA aumenta a casi a cuatro de cada diez. Pero esto tiene un precio porque, aunque es más probable que supere el DCA cuando usa un umbral de caída más alto, la rentabilidad final decaerá más (en promedio).

Esto sucede porque la estrategia de esperar las caídas para entrar, tiende a permanecer en efectivo demasiado tiempo. Esos dineros dado que no se capitalizan en la inversión, no aprovechan todo el potencial de la fuerza del interés a largo plazo del mercado.

Leer más
los-pge-que-necesita-la-economia-espanola

Los PGE que necesita la economía española

Comparte esta entrada



Con la aprobación de los presupuestos por parte del Gobierno, se abre el debate parlamentario acerca de la política fiscal que necesita una economía que todavía está lejos de haberse recuperado de la crisis. Este es un contexto que, en circunstancias normales, aboga por potentes estímulos a la demanda. Además, a la inversa de lo que ocurrió hace unos años, Europa ha respondido con flexibilidad. 

Pero si bien estos no son tiempos de austeridad, tampoco lo son de un impulso fiscal generalizado. En primer lugar, porque la demanda latente de consumo privado y de inversión empresarial es considerable, y que por tanto el reto para la política económica es facilitar su desembolso. En la primera mitad del año, los hogares acumularon 23.100 millones de euros en excedentes y en el caso de las empresas el sobreahorro alcanzó 17.900 millones. La confianza de los consumidores se mantiene en cotas elevadas, mientras que las empresas rebosan de pedidos, a la vez que incorporan nuevos trabajadores. 

Si los excedentes tardan en transformarse en más gasto y actividad es porque las fábricas se ven obligadas a frenar la producción como consecuencia de los retrasos en los suministros, que por otra parte se encarecen. En algunos casos como en la construcción y el transporte también aparecen fenómenos de escasez de personal. Los consumidores, por su parte, aplazan compras de bienes duraderos como automóviles, bicicletas y electrodomésticos, a la espera de una normalización de los circuitos de distribución. Además, la explosión de costes energéticos merma el poder adquisitivo de los sectores no energéticos. Las presiones inflacionarias surgen precisamente a raíz del desfase entre demanda y capacidad de producción a corto plazo, unido al ciclo alcista del gas y de la electricidad.  

Fuentes: INE, Markit Economics y Funcas.

En suma, el principal problema no radica en la falta de demanda privada, sino en la merma de capacidad productiva a que se enfrentan grandes áreas de la economía, como la industria y los servicios más intensivos en recursos naturales. Otra cosa es la situación de actividades ligadas al turismo, la cultura y el capital humano —donde sí existe una amplia oferta ociosa e inmediatamente disponible—. 

Si el diagnóstico es correcto, los próximos PGE tienen que ser expansivos en inversiones que contribuyan a relajar la crisis energética (que son aquellas orientadas a las energías renovables, hidrógeno verde y mejora de la infraestructura de red eléctrica). También se necesita un esfuerzo de adaptación del mercado laboral a las transformaciones en marcha (más capital humano, mejores políticas activas de empleo). Todo ello coincide en buena medida con el plan de recuperación financiado con los fondos europeos.  

Pero la situación económica también aboga por unos PGE que se acerquen al equilibrio en materia de transferencias y gasto corriente de las administraciones: no son instrumentos adecuados para sustentar una recuperación lastrada por cuellos de botella, como tampoco lo sería un recorte de tributos. 

Finalmente, la ejecución presupuestaria depende estrechamente de la puesta en marcha de reformas. Para 2022, está previsto el desembolso de 18.000 millones, pero Bruselas lo condiciona a un apretado calendario de reformas que incluye al menos cuatro hitos cruciales en materia laboral (negociación colectiva, estatuto de los trabajadores, subcontratación, y políticas activas) y dos en pensiones (cotización de los autónomos y factor de sostenibilidad). De no acometerlas, el flujo de fondos europeos se suspenderá, y el déficit se irá al 6,5% —un desvío de un punto y medio en relación a un objetivo ya de por sí voluntarista, habida cuenta del cuadro macroeconómico que sustenta los PGE—. Esto nos colocaría en posición incómoda de cara a la capacidad de influencia en el proceso de reforma de las reglas fiscales europeas, y ante la reducción gradual de las compras de deuda pública que se vaticina por parte del BCE. Nos jugamos la transformación del modelo productivo, pero también su sostenibilidad.

FONDOS EUROPEOS | Una de las claves de los PGE reside en la ejecución de las inversiones previstas en el Next Generation EU. Según el portal del Gobierno, a finales de septiembre se habrían realizado 24 convocatorias por un monto total de 4.800 millones, y otras 20, por 1.000 millones más, estarían abiertas o en vía de tramitación. Estamos por tanto lejos de alcanzar el objetivo de comprometer 27.000 millones para este año. El desvío podría compensarse en el próximo ejercicio, pero los PGE ya prevén nuevas inversiones por un monto similar a lo presupuestado para 2021.

Este artículo se publicó originalmente en el diario El País.

Comparte esta entrada



Leer más

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies