la-inflacion-es-tan-alta-que-los-consumidores-ya-estan-cambiando-sus-habitos:-te-contamos-donde

La inflación es tan alta que los consumidores ya están cambiando sus hábitos: te contamos dónde

Un 8,3% marcó la inflación el pasado mes de abril, bajando del 10% de marzo. Un 'respiro' que no es tal tras ya un año con seguido de subida de precios que empezó con la energía y ha acabado afectando a toda la cadena de consumo.

Somos más pobres que hace un año y esta va a ser la tónica de 2022, aunque la inflación se va a ir moderando. Por lo tanto, si tenemos menos dinero, gastaremos menos. O lo intentaremos.

Y eso ya se nota en el mercado de consumo general. Porque se acaba de dar una cifra récord en uno de los termómetros de la situación económica de un país: la cesta de la compra. Sí señores, lo que compramos en el supermercado refleja lo que tenemos en el bolsillo, y lo que dice ahora mismo es claro.

La marca blanca, la de los propios supermercados, ha alcanzado su mayor cuota la historia: el 43%. Es decir, de 100 artículos que vende un supermercado, 43 son de su propia marca. Casi la mitad.

Más marca blanca, pero también más cara...

La consultora Nielsen cifra en un 11,8% el incremento de la marca blanca en lo que va de año, alcanzando ese 43% tras cerrar el 2021 en el 38%. Y es posible que siga subiendo en los próximos meses, pues los consumidores cada vez tienen más gastos.

De hecho, se prevé que este año gastemos unos 3.000 euros más que en 2021 en productos de primera necesidad. Por ello, cada vez más personas dejan de lado las marcas de autor y se van a las blancas.

Y es cierto que las primeras repercuten antes las subidas de los precios de la energía en sus productos, pero las blancas también lo hacen, no nos engañemos.

De hecho, hace unas semanas estuvimos analizando aquí un informe que mostraba cómo Mercadona ha ido subiendo precios de sus propios productos (casi todos, porque es el supermercado que menos tira de marcas ajenas) en los últimos meses y que los habría encarecido una media del 20%.

Por lo tanto, aunque menos, la marca blanca también nos hace gastar más en el contexto inflacionista en el que nos movemos. Es muy posible que, si se analiza la cesta de la compra, se note este fenómeno en las categorías de productos que se compran, pesando más los alimentos de primera necesidad y cada vez menos las chucherías accesorias.

Leer más
que-goldman-sachs-fije-vacaciones-sin-limite-es-un-hito-mas-en-el-cambio-de-equilibrio-de-las-negociaciones-empresa-trabajador

Que Goldman Sachs fije vacaciones sin límite es un hito más en el cambio de equilibrio de las negociaciones empresa-trabajador

¿Alguien podría imaginar que una empresa del tamaño (en todos los sentidos) de Goldman Sachs iba a tener problemas para encontrar trabajadores o para retenerlos? Hace unos años, no, pero ahora las cosas han cambiado mucho.

La pandemia ha traído una nueva corriente a las relaciones laborales. La gente ya no quiere vivir en la oficina, ya no valora tanto como antaño tener un puestazo de trabajo que le llene la cuenta bancaria cada mes y le otorgue un gran status profesional, porque saben que detrás de eso hay un gran sacrificio personal. Y ya no estamos dispuestos.

Por ello, esta firma, uno de los mayores bancos de inversión del mundo, ha decidido que dará vacaciones indefinidas a sus empleados senior, es decir, podrán cogerse todos los días del año que quieran libres. Pero que no se vayan.

Si esta compañía ha tenido que recurrir a esto, imagínense cómo pueden estar las demás. Porque hace unos años la gente mataba por trabajar en Wall Street, y ahora huyen como de la peste de estas ofertas, pues saben lo que conllevan.

Pero no solo está ocurriendo en sectores en los que se mueve cantidades ingentes de dinero; también en otros más modestos. España tiene un déficit de un millón de trabajadores en la construcción o la hostelería, a pesar de tener tres millones de parados.

¿Qué está pasando? ¿Por qué no queremos trabajar?

La Gran Renuncia

Lo llaman 'The Great Resignation', la 'Gran Renuncia', una tendencia que lleva ya unos años dándose en Estados Unidos y hace referencia a la oleada de dimisiones que viven las empresas. Los trabajadores ya no aguantan y a la mínima se marchan buscando algo mejor.

Solo el año pasado hubo 50 millones de dimisiones en Estados Unidos, y en Italia 1,3 millones. Por lo que hablamos de un fenómeno que parece que se expande. En España, por el contrario, apenas hay renuncias (30.000 el año pasado según los datos de la Seguridad Social), pero aquí el problema va más por la falta de empleados. Directamente algunos sectores no los encuentran.

Renunciar al trabajo se ha puesto de moda, y tiene que ver con la nueva mentalidad laboral imperante: la seguridad (un puesto fijo) y el salario ya no son tan importantes. Ahora queremos sentirnos realizados profesionalmente, valorados, acumular muchas experiencias laborales diferentes, emprender y cumplir nuestros sueños.

Y por eso nos estamos volviendo 'nómadas laborales'. Algo que está machacando la estabilidad de las empresas. Porque muchas veces directamente ni nos presentamos al trabajo, le hacemos 'ghosting' (desaparecer) como en las citas.

Una encuesta cifra en 1 de 5 los trabajadores que no se presentan a su nuevo empleo el primer día. Una cifra sorprendente pero que muestra la volatilidad del mercado laboral desde hace varios años.

Aunque aquí en España no impera todavía esta cultura, hay pequeños signos de ella, sobre todo en el sector tech donde se mueven sueldos mucho más altos que la media.

Por lo tanto, ese viejo refrán de "donde manda patrón no manda marinero" va ir teniendo que cambiarse, porque el marinero ahora sí manda. Y mucho. Los trabajadores han cogido la sartén por el mango, ahora son ellos los que eligen, y de ello va a depender en gran medida el futuro económico mundial.

Leer más
resistencia-y-prudencia

Resistencia y prudencia

Comparte esta entrada



El Rousseau de El Contrato Social advertía que es necesario comprender que no es posible preverlo todo. Aun así, los ciudadanos y las empresas precisan de referencias. Por ello, las proyecciones económicas continúan siendo importantes. Una brújula temporal que conviene ajustar porque el magnetismo de las reglas económicas y financieras está cambiando frecuentemente. Sobre todo, por los shocks imprevistos y la complejidad geopolítica al alza.

A esto se refiere la Comisión Europea en su informe de previsiones económicas de primavera. Asume el golpe que la guerra en Ucrania supone para la mandíbula europea, pero insiste en que es encajable y superable hacia finales de año. Se estima que España crecerá 1,6 puntos menos que en la anterior estimación (hasta el 4%) y la UE 1,3 puntos menos (hasta el 2,7%) que en la anterior previsión. Se indica desde Bruselas que España y Francia son los menos afectados entre los grandes Estados miembros por la guerra en Ucrania. Esto no le priva de señalar que el español es uno de los casos donde, sin embargo, más han crecido los costes energéticos y la inflación. La estimación es que los precios se situarán en un promedio del 6,3% a finales de este año, lo que supone asumir que la presión inflacionista se rebajará a finales de 2022. Otras previsiones apuntan a los primeros meses de 2023 para observar la moderación de precios.

El informe pone la esperanza en dos viejos conocidos para la economía española: el turismo y las ayudas europeas. El primero, porque se espera que se sitúe estas próximas vacaciones no lejos de los niveles alcanzados en 2019. El segundo, porque los fondos de recuperación y resiliencia estarían llamados a tener un impacto importante en el capítulo de inversiones, impulsando a sectores como la construcción, que está bastante afectado por el aumento de costes de materiales. Sea como fuere, será importante avanzar en ejecuciones y proyectos, lo que en este contexto de incertidumbre y costes crecientes no es nada sencillo. Transporte, construcción y todas las actividades muy dependientes de la energía están tocadas.

Tal vez estas previsiones rezuman gran confianza en la ayuda europea. Es la dimensión comunitaria, precisamente, una referencia que no ha de perderse para afinar estimaciones y prepararse. Sobre todo, en la perspectiva monetaria. Mientras que en Bruselas se confía en el crecimiento del PIB nominal para que España reduzca su deuda hasta el 113,7% en 2023, la subida de tipos de interés amenaza los costes financieros de ese endeudamiento. Si los problemas de inflación, suministros e incertidumbre se prolongan, la deuda seguirá subiendo porque el apoyo fiscal tendrá que extenderse. El BCE actuará pensando en una Europa que pide normalización financiera —entre otras cosas, para moderar precios— y ese cambio está ya aquí. Sin otros mecanismos de soporte para la deuda, las primas de riesgo subirán. Cuanto menos dure el entorno actual, menos riesgo… pero, entre lo que no puede preverse y la incierta duración de lo que está sucediendo hay que ser muy certeros para evitar la indexación salarial, preservar la solidez del mercado laboral y gestionar los niveles de deuda.

Este artículo se publicó originalmente en el diario El País.

Comparte esta entrada



Leer más
el-transporte-publico-no-acaba-de-recuperarse

El transporte público no acaba de recuperarse

Comparte esta entrada



Continuamente se escucha en los medios de comunicación que tal o cual indicador económico ya está en los niveles de prepandemia (o casi). Sin ir más lejos, en esta pasada Semana Santa la DGT ha confirmado que el número de desplazamientos ha superado los realizados en 2019. Se han alcanzado 15,8 millones de desplazamientos de largo recorrido que suponen un 5,9% más que los 14,9 registrados en la Semana Santa de 2019. 

Sin embargo, al transporte público “convencional” le está costando alcanzar los niveles prepandemia. No así a la movilidad compartida que se está desarrollando con fuerza en las grandes ciudades, donde ya son familiares los patinetes, las bicicletas, las motos y los coches de uso compartido. El número 171 de Papeles de Economía Española, que acaba de publicarse con el título ‘Infraestructuras terrestres, transporte y movilidad de personas‘, dedica varios artículos a estudiar el proceso de transformación en la movilidad urbana. La expansión de los servicios de movilidad compartida se analiza en Berrone et al., (2022),  Miralles-Guasch et al., (2022) y Fernández (2022), mientras que la situación del transporte público convencional se examina en Matas y Perdiguero (2022). 

Los últimos datos de viajeros en medios de transporte terrestres disponibles en el INE siguen confirmando esta impresión. El Gráfico 1 muestra la evolución total de viajeros desde enero de 2019 hasta febrero de 2022. En el Panel A, se representa la evolución del transporte urbano regular, distinguiendo entre el metro y el autobús (líneas regulares); mientras que en el Panel B, se presenta la evolución de los viajeros en el transporte interurbano regular en autobuses y trenes de cercanías. Lo primero que destaca en ambos tipos de transporte (dato que no por conocido se le debe restar importancia) es el desplome que se produjo en los meses de marzo y abril de 2020. Desde entonces la recuperación ha sido la tónica general, teniendo en cuenta que las caídas en los meses estivales y en Navidad corresponden al movimiento estacional consecuencia de la disminución de trayectos al puesto de trabajo.


Lo que queda patente es que la recuperación en el uso del transporte público urbano e interurbano todavía no es completa. Para cuantificar este desfase, en el Gráfico 2 se muestran las tasas de variación de enero y febrero de 2022 respecto del mismo período de 2020, que todavía era prepandemia. Aunque se están acortando las diferencias en todos los medios de transporte analizados, todavía la magnitud de estas tasas negativas es bastante significativa, con una caída media del 25,7%. 


Investigar qué factores están condicionando que la recuperación del transporte público sea tan lenta es muy relevante, ya que, si este comportamiento se convierte en un fenómeno permanente, contribuiría negativamente sobre el medio ambiente y pondría en peligro la consecución los objetivos de descarbonización fijados en la economía. En el número 171 de Papeles de Economía Española se apuntan varias explicaciones que pueden estar detrás de esta situación. 

Una primera cuestión está relacionada con la pandemia y sería el reparo, por cuestiones sanitarias, que todavía tienen algunos usuarios. De manera que la sustitución que hicieron en el momento más duro de la pandemia hacia el vehículo privado podría no haber revertido. Por tanto, es crucial que las Administraciones Públicas realicen una intervención activa más intensa que informe sobre la seguridad sanitaria e incentive el uso del transporte público convencional.

Una segunda hipótesis, también relacionada con la pandemia, es que ha aumentado el teletrabajo y, con ello, ha disminuido la necesidad de realizar trayectos urbanos e interurbanos. En el mismo sentido influye el avance del comercio electrónico. Además, este último cambio de comportamiento, lejos de disminuir (como se está observando en el teletrabajo) sigue aumentando. Así, en los tres trimestres de 2021, el comercio electrónico ha crecido un 15,2% respecto del mismo período de 2019 (calculado a partir de la información de la CNMC). 

La tercera causa que se apunta es algo inesperada. Se trata de que el fuerte impulso que se está observando en la micromovilidad activa (es decir, los patinetes y las bicicletas), que está acaparando usuarios del transporte público y no del coche privado. Evidentemente, esta explicación solo aplica para el transporte urbano, no el interurbano.

Por último, se debe añadir un cuarto factor explicativo de la limitación del transporte público convencional y que no está relacionado con la pandemia. Y es que, a pesar de que se intenta que el transporte público sea cada vez más accesible, lo cierto es que la población más mayor tiene bastante dificultad para utilizar el transporte público tradicional (no digamos ya las nuevas ofertas de movilidad compartida de patinetes y bicicletas). Y el fenómeno del envejecimiento de la población es imparable. Por tanto, este parece ser el factor más preocupante a medio y largo plazo por lo que se debe seguir trabajando para disminuir la brecha intergeneracional en el uso del transporte público.

Por todo ello, es indiscutible que se deben definir planes estratégicos de movilidad urbana que identifiquen claramente los aspectos sobre los que las autoridades públicas deben intervenir para incentivar el uso del transporte público. 

Comparte esta entrada



Leer más
cripto-crash:-¿el-principio-del-fin-de-las-criptomonedas?

Cripto-crash: ¿el principio del fin de las criptomonedas?

Las criptomonedas siempre han venido acompañadas de una elevada volatilidad. Unos vaivenes en sus respectivas cotizaciones que las posiciona como inversores altamente especulativas. Sin embargo, lo que estamos viendo en estos últimos días, va más allá de las elevadas oscilaciones.

Está emergiendo un pánico en el entorno cripto. Y el pistoletazo de salida ha venido de la mano de Luna, la criptomoneda destinada a catalizar la inestable moneda TerraUSD, que fue diseñada para mantenerse valorada constantemente en un dólar, pero se hundió a menos de 40 céntimos en los últimos días.

Esta sucediendo que Luna cayó de casi 120 dólares a principios de abril a aproximadamente 1 centavo el jueves de la semana pasada, un evento tan catastrófico que su desarrollador Terraform Labs se vio obligado a detener sus operaciones de cadena. Un cripto-crash en toda regla.

K

Es muy curioso lo que está pasando porque dentro del entorno cripto, la valoración del Bitcoin vendría dada por la proporción limitada de monedas disponibles en su distribución la proporción de titulares y la confianza de los inversores.

Pero, como contrapunto, tendríamos las criptomonedas que buscan ser "estables" y se vinculan su valor a la moneda de curso legal como el dólar estadounidense. Algunos tipos de monedas estables también usan algoritmos para controlar su suministro de moneda y mantenerse consistentes con el valor del dólar. Esto está destinado a preservar cierta confianza respaldada por el gobierno en los mercados virtuale. Pues lo que debería ser estable... la realidad muestra que no lo está siendo.

Que TerraUSD imposible ha generado un efecto propagación sobre el resto de criptomonedas. La razón viene porque esas monedas estables, que están destinadas a ser un medio de intercambio más confiable, generalmente están vinculadas a un activo estable como el dólar estadounidense y están destinadas a no fluctuar en valor son utilizadas por muchos inversores para comprar otras criptomonedas.

Hemos visto una semana negra en las criptomonedas que han borrado una totalidad de 500.000 millones de dólares en la última semana, lo que significa que muchos otros tokens están en sufriendo su propia angustia y 1,25 billones de dólares de la capitalización de mercado más alta del sector, alcanzada a finales del año pasado.

El precio de Bitcoin se desplomó a su punto más bajo desde 2020, por debajo de los 30.000 dólares. Coinbase, el gran intercambio de criptomonedas, ha seguido esta senda. las caídas aceleradas de las monedas virtuales como Bitcoin y Ether muestran que, en algunos casos, dos años de beneficos pueden desaparecer de la noche a la mañana.

Screenshot 20220517 071352 Chrome

El momento de pánico representó el peor arranque de las criptomonedas desde que Bitcoin se desplomó un 80% en 2018. Pero esta vez, la caída de los precios tiene un impacto más amplio porque más personas e instituciones han incrementado su participación.

La mayor correlación con las bolsas entre sus factores clave

Mirando más allá de los fuertes movimientos erráticos del corro plazo, si recordamos los hechos relevantes del año anterior, entre las noticias clave en el mundo de las criptomonedas en 2021 fue la llegada de los inversores institucionales al mundo cripto.

Tenemos el caso de Tesla que adquirió 1.500 millones de dólares en bitcoin y bancos como JPMorgan y Morgan Stanley, así como fondos de cobertura, comenzaron a asignar activos de clientes a bitcoin ese año.

Que entrarán los institucionales suponía una creciente aceptación de la corriente principal, que llevó a impulsar los precios. Las criptomonedas se dispararon y la capitalización bursátil del sector creció un 185% ese año.

Un informe reciente de Morgan Stanley descubrió que los inversores institucionales dominaron las operaciones con criptomonedas en 2021, y que los inversores minoristas representaron sólo un tercio de todas las operaciones en la bolsa de criptomonedas.

El mercado de criptomonedas mostraba una correlación positiva con las bolsas, y la llegada de los institucionales incrementó esa correlación. De hecho, invertir en el Bitcoin era muy parecido a invertir apalancados en el Nasdaq. Y esa correlación significa que cuando el mercado bursátil se hunde, se lleva al cripto con él.

Iu

Este año el Nasdaq lleva una caída del 25% y el S&P500 un 15%. Si la correlación ha ido a más frente a los índices ha ido a más y éstos caen, la consecuencia lógica son los desplomes generalizados.

El derrumbe de las criptomonedas es la muestra de una regresión más extensa vista en de los activos de riesgo impulsado por el incremento de los tipos de interés para combatir la inflación y la incertidumbre económica causada por la invasión rusa de Ucrania.

Leer más
incentivos-para-posponer-la-jubilacion:-mas-vale-tarde-que-nunca

Incentivos para posponer la jubilación: más vale tarde que nunca

España tiene un problema demográfico que ya está empezando a hacerse notar en el sistema de Seguridad Social. Cada vez nacen menos niños y la esperanza de vida es mayor, lo que supone que cada vez tenemos menos cotizantes.

Además, ya no llegan tantos extranjeros a trabajar a España como en la época burbujil, de hecho, hay alrededor de un millón de puestos de empleo sin cubrir en España (a pesar de que tenemos tres millones de parados, cosa curiosa).

Es decir, que cada vez entran menos ingresos por cotizaciones sociales y se pagan más pensiones de jubilación. Por ello, el Gobierno quiere paliar este desfase tirando de lo que tiene, esto es, jubilados.

Escrivá, un ministro que tiene muchas ideas, ya ha encontrado una 'solución' (más bien un parche) para esta situación: permitir que las personas en edad de jubilación sigan trabajando, incluso por encima de los 70 años.

Pero, ¿será esto suficiente?

Apurar para cuadrar las cuentas

Lo que Escrivá quieren proponer a los sindicatos es que los jubilados que quieran y puedan sigan trabajando superados los 67 años (la edad de jubilación oficial) y así cobren menos de la Seguridad Social.

En concreto, cobrarían la mitad de su pensión más el sueldo que les corresponda. Pero eso sin elevar la edad de jubilación, esto sería totalmente voluntario. De hecho, esto ya lo propuso el gobierno del PP en 2013, la llamada 'jubilación activa', pero entonces muchos pusieron el grito en el cielo.

Si bien ahora urge más. Porque la reforma que se llevó a cabo en diciembre pasado del sistema de pensiones no basta para cuadrar las cuentas, por lo que hay que tomar medidas excepcionales, y esta sería una de ellas.

De hecho, muchos lo agradecerán, porque en España, al contrario que en el resto de Europa, está más implantada la jubilación anticipada que la demorada. De hecho, hay muy bajo número de trabajadores en el rango de 55 a 74 años, pues muchas empresas a partir de los 55 prejubilan a sus empleados.

Algo que muchas personas no quieren, pues con esa edad todavía son muy válidas para trabajar, también muchos que superan los 67 años. Quieren seguir trabajando y hasta ahora no se les permite, pero si esto se lleva adelante podrán. Algo que vendrá muy bien al sistema.

Lo que no está claro es si bastará para solucionar la compleja ecuación de las pensiones en España. Porque España cada vez tiene mayor gasto público (buena parte en pensiones) y los ingresos menguan y no sirven para alimentar toda esa maquinaria.

Por lo que la imaginación de Escrivá va a tener que trabajar duro para intentar que este sistema no falle y no comprometer más la economía española.

Leer más
inflacion:-una-noticia-positiva,-otra-preocupante

Inflación: una noticia positiva, otra preocupante

Comparte esta entrada



El IPC muestra señales esperanzadoras de desescalada, pero es pronto para determinar si la inflación —entendida como un bucle que se retroalimenta de incrementos de precios y salarios— seguirá el mismo camino. La limitación del precio del gas que entra en el mercado eléctrico, el principal factor del encarecimiento de la cesta de la compra, es un potente freno a la escalada de costes. Especialmente en nuestro país: el IPC de nuestra electricidad se incrementó un 87% entre enero de 2021 y marzo de 2022, frente a la media europea del 40%.    


Otros factores importados están tomando el relevo de la factura eléctrica, en especial los alimentos y el petróleo. La guerra ha hundido las exportaciones de cereales desde las zonas de conflicto, además de generar un encarecimiento de los fertilizantes intensivos en gas ruso. La cotización del barril de Brent, por su parte, se resiente ya del inminente endurecimiento de las sanciones a Rusia, hasta neutralizar por completo la subvención pública a los hidrocarburos. La decisión de los países de la OPEP de no incrementar la extracción de crudo (o de hacerlo en proporciones insuficientes para paliar la escasez global) apunta en la dirección de tensiones adicionales al menos a corto plazo. Y los cortes de suministro de gas ruso, ya decididos o presentidos, auguran más perturbaciones —si bien el impacto será menor en la península ibérica gracias a la capacidad instalada de regasificación, aportando una ventaja comparativa crucial frente al resto de Europa—.       

Pero lo que preocupa ahora es el despertar de los precios en el sector de servicios —hasta fechas recientes inmune a la embestida de la energía— y su corolario de inflación subyacente. En el pasado ejercicio el IPC de los servicios se había mantenido casi ajeno al resto de componentes del consumo, con avances muy leves en contraposición con el repunte de los bienes industriales, en primea línea de la crisis energética y de suministros. Pero la tendencia ha cambiado: en abril el IPC de servicios se incrementó un 1%, lo que lleva la inflación acumulada en lo que va de año al 3,3%, lo mismo que los bienes industriales no energéticos. Destacan los incrementos del transporte, hostelería, restauración y seguros. Con todo, los precios de más de la mitad de los productos que componen la cesta de la compra crecen a un ritmo superior al 4%, cuando esa proporción era insignificante hace un año. Es decir, la inflación de costes energéticos y de suministros se ha repercutido al resto de precios, explicando el repunte de la inflación subyacente. 

No obstante, el proceso inflacionista no se ha adentrado todavía en el conjunto del aparato productivo. Falta el último eslabón: los salarios. De momento éstos actúan como dique de contención, al menos a nivel agregado, con una evolución de las remuneraciones pactadas en convenios colectivos notoriamente inferior a la inflación subyacente —algo que corroboran los datos de retribuciones medias de grandes empresas—. 

Sin embargo, ese muro de contención empieza a fisurarse. El sector de la construcción acaba de sellar un acuerdo con subidas salariales del 10% escalonadas hasta 2024 y con garantías de poder adquisitivo. Las negociaciones en otros sectores con margen de maniobra, como la consultoría, apuntan en una dirección similar. 

A falta de un acuerdo de conjunto, existe un riesgo de acuerdos parciales que abrirían la compuerta de una espiral precios-salarios perjudicial para la competitividad del conjunto de la economía y el empleo. Pero otro escenario es posible, caracterizado por un esfuerzo coordinado de contención de los márgenes empresariales y de los salarios. Esta es una vía que, junto con medidas de contención de los precios eléctricos, un plan de ayudas bien diseñadas a los sectores en dificultad y el aprovechamiento del enorme potencial en energías renovables, nos colocaría en mejor posición para luchar contra la inflación. Y para afrontar una crisis energética que no tiene pinta de amainar.                

CARBURANTES | Aunque de manera menos espectacular que el gas, el precio del petróleo ha seguido una senda fuertemente alcista desde inicios de año. La cotización del barril de Brent roza los 110$, un 41% por encima de los niveles de finales de 2021. Habida cuenta de la depreciación del euro, el aumento alcanza el 54%. Todo ello se ha trasladado a los precios finales de los carburantes, pese al descuento asumido por la hacienda pública: repostar con gasóleo cuesta un 42% más. Una subida del barril hasta 120$ añadiría cerca de un punto de IPC.          

Comparte esta entrada



Leer más
reduccion-de-costes

Reducción de costes


Gráfica en subida gracias reducción de costes

Ya sea que tengas una empresa, o que en tu casa no llegues a fin de mes, la reducción de costes es una de las soluciones, siempre y cuando lo sepas hacer bien.

Por eso, en esta ocasión nos queremos centrar en darte ideas para reducir costes, ya sea en una empresa o a nivel personal. Porque, muchas veces, la solución la tienes delante, pero a menudo no se ve a primera vista. ¿Quieres saber qué puedes hacer? Pues presta atención.

Reducción de costes no es perder autonomía ni perjudicar

Muchas veces tomamos la reducción de costes como algo negativo, pensando que supone un perjuicio sobre el trabajo de los demás, o sobre la empresa en sí. Por ejemplo, si te dijeran en la empresa que hay que reducir costes, lo primero que pensarías es en despidos. Pero, ¿y si se pudiera hacer de otra manera?

A veces, no hay más remedio que hacer esto, pero otras veces lo único que hay que plantear es una gestión estratégica de todos los costes que se tienen. En otras palabras, valorar los costes y el beneficio que estos pueden tener, o el perjuicio, para saber si se pueden tener de manera más eficiente. ¿Y eso qué implica? Por ejemplo:

  • ¿Tienes máquinas y equipos parados un tiempo sin hacer uso de ellos?
  • ¿Aplicas las nuevas tecnologías a tu trabajo?
  • ¿Apuestas por la calidad en el servicio?
  • ¿Desperdicias tiempo y dinero en aspectos que podrían automatizarse o hacerse más baratos?

Si has respondido que sí a alguna, ya tienes una reducción de costes que aplicar. Pero vamos más allá.

Ideas para la reducción de costes «con cabeza»


Gráfica en subida por reducción de costes

La economía en una empresa es algo muy importante. A veces no pensamos en esa importancia hasta que nos encontramos en la situación de tener que «cortar el grifo». Es decir, reducir los costes. Pero en realidad hay muchas cosas que se pueden hacer sin que eso implique una serie de despidos o tener que ajustarte el cinturón. ¿Cuáles?

Evalúa a tu empresa

Con ello nos estamos refiriendo a que hagas una auditoría de tu empresa y de todos los procesos que se realizan en ella. Desde que abres hasta que cierras.

El motivo de esto es ver si hay algún aspecto que pueda mejorarse para ser más competitiva y productiva.

Pongamos un ejemplo. Imagina que tienes una tienda y das servicio para envolver los productos para regalo. Tienes a una persona contratada para eso. Pero mientras que le piden o no le pide, está parado.

¿Por qué no ocuparlo en otros menesteres que pueda dejar en el momento en que alguien necesita que le envuelvan un regalo?

Máquinas paradas, trabajadores sin poder avanzar, productos que no salen… Tienes que establecer una cadena de «montaje», aun cuando no tengas eso en tu empresa.

Forma a tus trabajadores

Sí, no echarlos. Formarlos. Y esto debes verlo como una inversión. No solo vas a mejorar la calidad del servicio que te dan, sino que habrá menos errores, mayor productividad (porque se sentirán apreciados por la empresa) y un mejor rendimiento laboral. ¿Qué implica? Más esfuerzo, motivación y lealtad.

Cuida el horario laboral


Gráfica en subida

Todavía hay muchos que piensan que los trabajadores tienen que estar pendientes del trabajo las 24 horas del día, no solo las 4-8 horas que trabajan. Y eso lo único que hace es quemar a la gente.

Si intentas que el horario se cumpla por todos y estableces una buena metodología para que nadie tenga que hacer horas extras, ¿no crees que ayudarás a tu personal a descansar para después rendir más?

Optimiza el gasto

Hay veces que la reducción de costes conlleva la externalización. Es decir, buscar una forma de seguir haciendo lo mismo pero sin tener que correr con todos los gastos.

Te ponemos un ejemplo. Imagina que tienes una editorial. Sin embargo, la máquina que encuaderna solo la usas una vez al mes. ¿De verdad te compensa el coste de esa máquina? ¿No sería mejor recurrir al renting de ella, pagarlo y usarla esa vez? No solo evitas gastos de mantenimiento y un operario que sepa cómo se usa, sino que pasas a tener más espacio y a no gastar tanto.

Automatiza

Todo proceso que se pueda automatizar, hazlo. Pero cuidado, porque a veces prescindir al máximo de la mano de obra «humana» hace que los resultados no tengan «personalidad», que no terminen de llegar a los clientes.

Retén costes

A veces no hay otra forma de reducir los costes que estudiar cuáles de ellos son prescindibles. Irremediablemente puede suponer despidos, pero esto se lleva a cabo siempre en última instancia porque, si se puede hacer de otra manera, se debería hacer.

Revisar los costes de fábrica, transporte, mensajerías, personal… es parte de la auditoría que te hemos propuesto antes. Pero en este caso, no solo hablamos de optimizarlo todo, sino que eliminar aquellos costes que, bien por la automatización, bien porque son prescindibles, podemos dejarlos de lado un tiempo hasta reponernos.

Siempre vemos las redes sociales como un lugar para comunicarnos con los clientes y potenciales clientes. ¿Pero no ves que también te pueden servir para otros menesteres?

  • Pueden ser el servicio de atención al cliente. De esta manera no necesitas a una persona atenta al teléfono para atender a los clientes porque todo lo que necesiten deben solicitarlo por las redes y evitas este coste.
  • Pueden servir como selección de personal. Cuando tienes que contratar gente, ¿pides los servicios de una empresa de selección de personal? Entonces, ¿por qué no usar las redes sociales para anunciar entre tus seguidores un puesto de trabajo. Seguro que habrá una persona que pueda ser perfecta para este puesto.
  • Te ayuda a hacer encuestas y estudios de mercado. Además con un público que será afín a lo que tú estás buscando.

Encuentra la forma más útil y rápida para tu empresa


La reducción de costes refleja un aumento

Sin que eso signifique que vas a mermar tu calidad o el servicio que prestas a tus clientes. El objetivo es encontrar una forma de trabajar que suponga una reducción de costes para ti sin que perjudiques con ello a tu empresa.

Y para ello, necesitas trabajadores creativos, de esos que cuando se encuentren con un problema no se bloqueen sino que piensen en soluciones para salir adelante.

¿Se te ocurren más formas de hacer una reducción de costes sin que implique despidos? ¡Cuéntanosla!


El contenido del artículo se adhiere a nuestros principios de ética editorial. Para notificar un error pincha aquí.

Leer más
parecia-una-mala-idea-y-finalmente-lo-es:-el-salvador-a-punto-del-default-por-culpa-del-bitcoin

Parecía una mala idea y finalmente lo es: el Salvador a punto del default por culpa del Bitcoin

Quisieron ser pioneros. Pero fueron demasiado rápido, y ahora están en alto riesgo, en alerta máxima. El Salvador se encamina al 'default' o impago de su deuda por culpa del Bitcoin, porque quiso ser el primer país del mundo en tener la famosa criptomoneda como divisa de curso legal, pero no estaba preparado para ello.

Ni El Salvador, ni ningún Estado ahora mismo. En septiembre de 2021, la pequeña nación de América Central se convirtió en la primera del mundo en adoptar el Bitcoin como una moneda más, pero ligando su economía a ella, la cual ya arrastraba problemas de fondo.

Es decir, la financió con dinero público a través de un fideicomiso, pero claro, si el Bitcoin caía, los fondos de su fideicomiso también. Y lamentablemente, ha sucedido. La criptomoneda ha perdido la mitad de su valor en los últimos meses, dejando la situación crediticia de El Salvador en alto riesgo.

Sus bonos en dólares han caído un 24%, lo que ha puesto en alerta a las agencias de deuda. Moody's ya ha rebajado su calificación a 'Caa3', con perspectiva 'negativa', y poniendo el acento en el vencimiento de deuda que tiene que afrontar en enero de 2023.

Un golpe de realidad para el 'CEO' de El Salvador

A pesar del aviso de Moody's y del propio FMI, que ya lleva meses advirtiendo a El Salvador de que va a tener que dejar atrás su intención de modernizar su economía a golpe de Bitcoin, su presidente no está dispuesto a admitir su derrota.

Nayib Armando Bukele llegó al poder prometiendo una revolución y modernización del país, y para ello puso el Bitcoin en el centro de todo. Así, ha comprado más de 23.000 unidades de la cripto desde septiembre. De hecho, hace solo una semana compró otras 500 y gastó en ello más de 14 millones de euros. Todo ello de dinero público, claro.

Y el Bitcoin cayendo. Y la deuda salvadoreña en mínimos históricos. Pero el que se ha denominado el 'CEO' de El Salvador se niega a ver la realidad, y todo mientras negocia con el FMI un nuevo préstamo por valor de 1.300 millones. Sabiendo que el organismo le exige dejar de lado su idea del Bitcoin para ello.

Y sin proponer ninguna medida alternativa para atajar la situación, que se ha visto agravada por el bucle inflacionista que vive el mundo entero. El Salvador ha fiado todos sus problemas económicos al Bitcoin, se la ha jugado a una carta, y ahora corre peligro de perder.

Todo tiene, por tanto, muy mala pinta y nos pone sobre la mesa la realidad: el Bitcoin, ni ninguna criptomoneda, está todavía madura para la vida real. En un contexto, además, de prácticamente recesión en todo el mundo, los inversores están huyendo de este mercado que ahora mismo no es muy seguro.

Y que, además, se había inflado en los últimos años. Las cosas como son. Por lo tanto, el plan de Bukele tiene las horas contadas si quiere que su país pueda seguir afrontando sus obligaciones financieras.

Y el resto del mundo debe ir tomando nota si algún país también tenía en mente adoptar el Bitcoin. No es el momento, y quizá nunca lo sea. Porque la vida real no es el instituto.

Leer más
hacia-hogares-mas-reducidos…-¿y-familias-mas-individualizadas?

Hacia hogares más reducidos… ¿y familias más individualizadas?

Comparte esta entrada



Desde 1994, cada 15 de mayo se celebra el Día Internacional de la Familia, tal como acordó la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) un año antes. La celebración de este día ofrece la oportunidad de cobrar conciencia sobre una institución que la propia ONU define como “la unidad básica de la vida social”, pero que tendemos a dar por supuesta, como si su existencia y capacidad funcional estuvieran aseguradas en todas las sociedades en el pasado, en el presente y en el porvenir. 

Esta confianza generalizada en la solidez institucional de la familia no debería llevar a pasar por alto o infravalorar los cambios que se suceden en ella. Una instancia en la que se pueden observar algunos de los cambios más fundamentales que experimentan las familias es el hogar. En la medida en que las familias se distribuyen y organizan en hogares, conocer la composición de estos últimos permite aproximarse a las estructuras del sistema familiar de un territorio determinado. 

A propósito de la publicación de las estadísticas europeas sobre composición de los hogares (basadas en las Encuestas de Población Activa que se llevan a cabo en todos los Estados miembros), Eurostat ha destacado el aumento en la Unión Europea, durante la última década, de los hogares sin niños/jóvenes (económicamente dependientes), y en particular, de los hogares unipersonales. Como se aprecia en los Gráficos 1 y 2, España se encuentra en ese grupo mayoritario de países en los cuales se han verificado estos aumentos. 

En concreto, los hogares sin niños/jóvenes[1] han aumentado del 69,9% (2012) al 72,4% (2021), un 8,1% más (sobre el total de hogares), de manera que actualmente en más de siete de cada diez hogares de España no hay niños/jóvenes. Incluso en aquellos países donde este tipo de hogar está menos extendido (por ejemplo, Irlanda y Eslovaquia), la proporción de hogares sin niños/jóvenes supera los dos tercios (Gráfico 1). 


En cuanto a los hogares unipersonales, su crecimiento en España ha sido más acusado, pasando de 23,6% a 26,6% ( 18%, también sobre el total de hogares) entre 2012 y 2021. Por tanto, en 2021, de todos los hogares contabilizados en España (aproximadamente 18,9 millones), algo más de uno de cada cuatro eran unipersonales; una proporción significativa, que, no obstante, en comparación con las que registran los países nórdicos y bálticos –y también los Países Bajos (43,4%), Alemania (41,4%) o Francia (40,9%)– parece moderada (Gráfico 2). 


En definitiva, los hogares que en los últimos años más han aumentado en toda Europa son aquellos que no encajan en la idea que históricamente evoca el concepto de familia: la formada por padres y madres de hijos con edades comprendidas en la infancia, adolescencia o primera juventud que conviven bajo un mismo techo. España no es una excepción: los unipersonales constituyen ya la categoría más extendida en el conjunto de hogares (Gráfico 3). De hecho, la proporción de hogares unipersonales (26,6%) queda solo ligeramente por debajo de la proporción resultante de la suma de todos los tipos de hogar en los que viven niños/jóvenes (27,5%).


Centrando ahora la atención en los hogares en los que viven niños/jóvenes (dependientes), en toda la Unión Europea la mayoría de ellos responde al modelo de familia nuclear (una pareja con hijos), pero una parte no desdeñable está formada por hogares con un solo adulto o con varios adultos que no constituyen una única pareja. En España, si bien los hogares en los que conviven un solo adulto y uno o varios niños/jóvenes representan una proporción pequeña de todos los hogares (2,5%), la importancia que este tipo de hogares ha adquirido en la demografía familiar salta a la vista cuando, tomando como unidad de análisis a los hijos/hijas, se calcula la parte de ellos que no conviven con alguno de sus progenitores. 

El Gráfico 4 representa los porcentajes de niños de 0 a 16 años residentes en hogares familiares de España que se encuentran en esa situación, calculados a partir de las Encuestas de Población Activa de los cuatro trimestres de 2021. La proporción asciende al 18% de todos los niños de esas edades. Es decir, en España casi uno de cada cinco niños no convive regularmente con alguno de sus progenitores. Las diferencias por comunidades autónomas son ostensibles, con Canarias  a la cabeza (26%), y Extremadura en la cola (14%). También se aprecian diferencias significativas entre las comunidades cuando se tiene en cuenta la edad de los hijos, con algunas particularidades llamativas (por ejemplo, el elevado porcentaje de bebés que en Canarias y en la Comunidad de Andalucía no conviven de forma continuada con alguno de progenitores) (Gráfico 5). 


Preguntas necesarias

Así pues, en España, como en la mayoría de los países europeos, los hogares sin hijos en la infancia, adolescencia o juventud ganan presencia, al tiempo que los hogares en los que sí están presentes diversifican su composición. Ciertamente, la mayoría de los hijos conviven con ambos progenitores, pero hay muchos que lo hacen solo con uno de ellos. 

¿En qué medida afectan fenómenos como los aquí esbozados a la solidez institucional de las familias y su capacidad de mantener la condición de “unidad básica de la vida social”? ¿Debería preocuparnos como sociedad que los hogares unipersonales sean casi tantos como los hogares en los que viven niños y jóvenes (con uno o varios adultos)? ¿Deberíamos aceptar estas y otras evidencias indicativas del profundo cambio familiar que se ha producido en España (y en otros países de nuestro entorno) como un reflejo de la ineludible realidad, como un progreso hacia una mayor independencia y libertad individuales o como un síndrome perturbador de nuestro tejido social? Por difícil que resulte abordarlas, estas son preguntas que invitan a reflexionar en el Día Internacional de la Familia y que, en una sociedad que aspire a diseñar y desarrollar un proyecto de futuro orientado al bienestar de toda la población, es necesario plantear en el debate público. 


[1] La categoría incluye a todas las personas de 0-17 años y a las de 18-24 años económicamente dependientes.

Comparte esta entrada



Leer más

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies