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Empresas y empresarios: responsabilidad fiscal y deseabilidad profesional

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Apenas hace un par de meses que el asunto de la presión
fiscal sobre las empresas acaparaba los principales titulares de los medios de
comunicación españoles y dividía la opinión publicada entre quienes consideran
que los impuestos que gravan en España a las empresas son altos y lastran su
competitividad internacional, y quienes lo ponen en duda, incluso lo niegan. Ahora
bien, en la opinión pública esas posiciones aparecen menos polarizadas. Así se
desprende de las respuestas a la pregunta que Funcas ha planteado en junio de
2023 a una muestra representativa de la población española mayor de edad (1.373
entrevistados): “En su opinión, ¿los impuestos que pagan en España las empresas
son muy altos, altos, adecuados, bajos o muy bajos?”.

Cerca de la mitad de los entrevistados opinan que los impuestos que pagan las empresas son “altos” (22%) o “muy altos” (23%), mientras que uno de cada cinco (20%) considera que son “adecuados”. Esta última proporción es similar a la de quienes tildan tales impuestos de “bajos” (15%) o “muy bajos” (5%) (Gráfico 1). Podría pensarse que esta distribución de opiniones está influida por una cobertura mediática que mayoritariamente ha resaltado el elevado nivel de impuestos que pagan las empresas en España. Sin embargo, la encuesta más cercana en el tiempo que hemos hallado con una pregunta comparable, realizada en 1996, arroja datos sorprendentemente similares a los obtenidos en junio de 2023. En aquel año (Gráfico 2A) —como el actual (Gráfico 2B), un año electoral— un 43% de los entrevistados de una muestra representativa encuestada por CIRES opinó que las empresas pagaban “mucho” o “demasiado” en impuestos, mientras que un 19% mantuvo que pagaban “poco” o “demasiado poco”. Obviamente estos datos, separados en el tiempo por casi 30 años, no permiten afirmar la estabilidad durante las últimas décadas de la opinión pública española respecto a la presión fiscal sobre las empresas, pero sí dudar de que los porcentajes que ha arrojado la encuesta Funcas de junio de 2023 resulten de un cambio reciente en el “clima de opinión” provocado por los medios de comunicación. Asimismo, permiten sostener que, según la mayoría de la población adulta española, las empresas cumplen con su responsabilidad fiscal, pagando impuestos calificados como “adecuados”, “altos” o “muy altos”.  


Volviendo a los datos recogidos en junio de 2023, no se observan diferencias sustanciales entre las opiniones de mujeres y hombres acerca de los impuestos que pagan las empresas, si bien ellas se abstienen mucho más que ellos de opinar sobre esta cuestión. La edad, en cambio, sí marca algunas diferencias de interés: entre la población de menos de 45 años abundan más quienes piensan que las empresas pagan impuestos “altos” o “muy altos”. Este parecer también encuentra más respaldo entre quienes tienden a asociar mentalmente la palabra “empresarios” con las PYMES o con los trabajadores autónomos, más que con las grandes empresas (Gráfico 1).

Qué representación social de los empresarios emerge cuando se oye hablar de ellos es una cuestión a la que hasta ahora se ha prestado escasa atención, a pesar de que, en este punto, se observan diferencias individuales considerables: casi cuatro de cada diez entrevistados piensan en “grandes empresas” cuando escuchan la palabra “empresarios”, pero un 24% imagina “pequeñas y medianas empresas”, y un 12% los asocia fundamentalmente con los “autónomos” (Gráfico 3). Probablemente, estas diferentes visiones (o percepciones) de los empresarios influyen en las opiniones que los individuos albergan sobre cuestiones relacionadas con el mundo de las empresas. Así, por ejemplo, quienes identifican a los “empresarios” como los responsables de “grandes empresas” (39% de los entrevistados) se muestran, en general, menos favorables hacia esta profesión. Solo un 11% de ellos recomendaría a una persona joven que se hiciera “empresario/a”; en cambio, un 54% de esas mismas personas le aconsejaría ser funcionario. Parece, por tanto, que la identificación de los empresarios con las grandes empresas está relacionada con juicios más críticos sobre este colectivo.


En todo caso, la función pública destaca ostensiblemente como destino profesional que se recomendaría a una persona joven que buscara orientación al respecto. En efecto, independientemente del sexo de los entrevistados, de su edad, de su nivel educativo o de la idea de “empresario” que albergue en su imaginario, la mayoría de los entrevistados en junio de 2023 aconsejarían a una persona joven que optara por la función pública (Gráfico 4). Llama la atención que la proporción de entrevistados que revelan una preferencia profesional por la función pública supera a la resultante de sumar todas las respuestas que hacen referencia a la ocupación en el sector privado (bien sea como empresario, como autónomo o como asalariado).


Esta extendida recomendación de incorporarse a la función pública podría interpretarse contra el trasfondo de un mundo que, sobre todo desde el inicio de esta década, se percibe como crecientemente incierto en casi todos los ámbitos de la vida. En ese entorno de incertidumbre la función pública brinda estabilidad en un ámbito tan importante como el laboral; y también ofrece, en general, jornadas de trabajo más cortas, lo que las hace más compatibles con otros quehaceres y con un valor en alza, la disposición de más tiempo libre (como se desprende de la comparación del número medio de horas semanales trabajadas por los asalariados del sector público y el resto de ocupados: Gráfico 5).


Con todo, esta interpretación que relaciona la predilección por la función pública con la agudización de sentimientos de inseguridad pasa por alto que, en momentos del pasado reciente en los que la incertidumbre provocaba menos “presión ambiental”, la preferencia por la función pública como destino profesional también se hallaba, en España, más extendida que la preferencia por la ocupación en el sector privado, como ponen de manifiesto diversas encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (Gráficos 6A y 6B).


Estos datos ofrecen materia para la reflexión. Por una parte, inducen a anticipar una elevada demanda social de empleo público, lo que convierte su oferta en un expediente tentador para cualquier gobierno que desee ganar apoyo electoral.  Por otra parte, obligan a plantearse una cuestión preocupante: una sociedad que traslada a sus jóvenes de manera tan masiva la preferencia por trabajar en las Administraciones Públicas puede estar olvidando que los ingresos para pagar a esos funcionarios dependen decisivamente de que empresas y trabajadores en el sector privado generen suficiente riqueza.

Ficha técnica de la Encuesta Funcas (junio 2023)

• Entrevista telefónica asistida por ordenador a una muestra de 1.373 entrevistados representativa de la población de 18 años o más residente en España.

• Trabajo de campo:

– Fecha: 12- 25 de junio de 2023.

– Empresa: IMOP Insights.

• Margen de error: en el supuesto de un muestreo aleatorio simple, el margen de error es de ±2,7 puntos porcentuales para p=q=50 % y un nivel de significación del 95 %.

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¿Cuáles son las fases del proceso de compra en empresas B2B?


Proceso compraB2B

Las empresas B2B son aquellas que se dedican a proveer productos o servicios a otras empresas. Estas empresas deben seguir un proceso de compra estructurado y personalizado para asegurarse de que todos los pasos del proceso se ejecuten correctamente y satisfagan las necesidades del cliente.

Internet ha revolucionado las ventas incluso en el mundo B2B y el proceso de compra digital B2B ha cambiado la forma de hacer negocios, no obstante, esto es algo que seguramente ya hayas oído muchas veces.

Esta economía digital es una tendencia global que viene pisando fuerte desde hace tiempo y ha llegado para quedarse, llevando a su terreno todo el proceso de compra presencial y cambiando los hábitos de tus clientes.

Por ello, es importante saber cuáles son las fases del proceso de compra B2B. A lo largo de este post te contamos todo lo que debes saber al respecto.

Fases del proceso de compra en empresas B2B

Son 5 las etapas del proceso de compra en empresas B2B. A continuación, aprovechamos para explicarlas

Descubrimiento

Durante la primera fase el comprador aún no ha entrado en contacto con la marca, pero reconoce que tiene un problema o que tiene la necesidad de solucionar algo.

Buscando responder esta inquietud, el usuario inicia un primer momento de investigación online.

Es entonces cuando se debe tener una buena estrategia de contenido de marketing, ya que cuanta más información útil y certera encuentren, más cerca estará el cliente de tomar una decisión.

Investigación

Una vez el comprador ya tenga la información que ha buscado, comienza a investigar y comparar diferentes proveedores, además de evaluar el precio y la calidad de los productos o servicios.

Esta fase puede ser más larga o más corta, dependiendo de la duración del ciclo de ventas y de las características de cada servicio en cuestión.

Compra

Esta etapa es como la etapa de la negociación y de la decisión para elegir el proveedor que mejor precio ofrezca. El comprador tras haberse informado sobre la solución que necesita, buscar y comparar proveedores, y solicitar propuestas, contrata finalmente el servicio.

Compra del servicio

Ha llegado el momento en el cliente finalmente realiza la conversión. La venta se ha cerrado, pero eso no significa que el proceso de compra haya terminado. Tras la compra de un servicio dentro del sector B2B inicia un vínculo comercial entre ambas empresas.

Para garantizar una buena experiencia del cliente es clave mantener una buena comunicación a fin de ofrecer una atención cercana y personalizada.

Además, en este punto es importante contar con un método de pago digital accesible y sencillo que facilite el proceso: transferencia bancaria, tarjetas de crédito/débito, financiación de compra u otros.

Fidelización

Una vez finalizada la compra, como ya hemos mencionado, no quiere decir que haya terminado el proceso. En esta última fase es muy importante llevar a cabo acciones de fidelización con tus clientes.

De esta manera si vuelven a tener un problema o necesidad pensarán en tu empresa como proveedor de soluciones.

Fomenta un trato personalizado con cada uno de tus clientes para que tengan la necesidad de recurrir a ti en una próxima compra.

El proceso de compra del consumidor B2B es muy importante conocerlo, para poder gestionarlo perfectamente. De esta manera tu negocio siempre estará en continuo auge.

Realiza acciones de marketing digital según la etapa en el recorrido del comprador y disfruta de cómo tu negocio se convierte en un negocio de éxito.


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Inmovilizado material


el inmovilizado material se compone de elementos cuya durabilidad es superior a un año

El inmovilizado material se compone de todas aquellas partes productivas de la empresa que se mantienen por un periodo superior a un año. Dentro de él se integran diferentes elementos que se utilizarán para más de un ejercicio contable dentro de la empresa. Es importante no confundir con el inmovilizado inmaterial, cuyos elementos no tienen representación física, es decir, que no se pueden tocar.

A continuación veremos de qué se trata el inmovilizado material y qué características reúnen estos elementos. También veremos cómo deben anotarse en el Plan General Contable cada uno de ellos, y qué lugar ocupa su anotación. Finalmente cómo anotar el valor contable y cómo deducirlo a partir del periodo de tiempo durante el que realice su función.

¿Qué es el inmovilizado material?


el inmovilizado material puede deducirse de los gastos con periodicidad

El inmovilizado material son todos aquellos elementos que se utilizan en una empresa para funcionar económicamente y cuya durabilidad es superior a la de un año, es decir, superior a la de un ejercicio económico. Su venta no está prevista, a no ser por ello que al final del periodo estimado de sus funciones pueda venderse en el mercado de segunda mano.

Son elementos físicos, no confundir con el inmovilizado inmaterial. Eso sí, el inmovilizado material junto con el inmovilizado material y financiero forman el activo no corriente en el balance de una sociedad.

Por sus características se incluyen los elementos que responden a los siguientes criterios:

  • Ser un bien. Un activo que forme parte de la actividad productiva de bienes y/o servicios dentro de la empresa y sea utilizado para esta finalidad.
  • Ser físico. Es decir, que sea algo que se pueda tocar, que tenga presencia física. Este rasgo lo distingue del inmovilizado inmaterial y del financiero.
  • Necesario para ejecutar la actividad. Tales como las máquinas, oficinas, terrenos, naves industriales. Elementos que sean necesarios para el desarrollo productivo de la empresa.
  • No prevista su venta. Al ser parte necesaria para el funcionamiento de la empresa. Otra cosa es su venta en caso de que el activo se encuentre obsoleto, u otros casos como traslados, renovación, etc.
  • Permanecer más de 1 año. Que el inmovilizado material preste las funciones necesarias durante 1 año como mínimo. Si su servicio es inferior al año, como por ejemplo la tinta de la impresora o materias primas en la fabricación, entonces estaríamos hablando del activo circulante.

Plan General Contable del Inmovilizado Material


el inmobilizado material y sus características

El Plan General de Contabilidad regula cómo deben valorarse, cómo se contabiliza y cómo se computa su adquisición como gasto. Además, incluye en el cuadro de cuentas el grupo (21) donde figuran todas las que partes que son inmovilizado material. Estas cuentas nos sirven para hacer una enumeración para saber que partes componen este tipo de inmovilizado.

  • Terrenos y bienes naturales (210). Solares de naturaleza urbana, fincas rústicas, otros terrenos no urbanos, minas y canteras.
  • Construcciones (211). Todas las edificaciones en general que sean usadas para la actividad productiva. Pisos, naves y locales.
  • Instalaciones técnicas (212). Grupos de bienes de distinta naturaleza (inmuebles, maquinaria, material piezas) que forman una unidad productiva especializada y formados por elementos separables.
  • Maquinaria (213). Los bienes de equipo que se utilizan para la fabricación o extracción de los productos. También se incluyen los equipos de transporte interno.
  • Utillaje (214). Herramientas que se usan junto o por separado con la maquinaria.
  • Otras instalaciones (215). Son elementos diferentes y ligados definitivamente al proceso de producción que no pueden incluirse en el punto 212. También se incluyen los recambios o repuestos para estas instalaciones.
  • Mobiliario (216). Materiales y equipos de oficina considerados de largo plazo.
  • Equipos para procesos de información (217). Ordenadores, aparatos electrónicos y sus accesorios.
  • Elementos de transporte (218). Se incluyen los vehículos en posesión de la empresa para el transporte de personas, mercancías u otros. Tanto sean terrestres, marítimos o aéreos.
  • Otro inmovilizado material (219). Aquí se incluye el resto del inmovilizado material que no puede incluirse en los anteriores puntos. Por ejemplo embalajes o repuestos cuyo ciclo es mayor a un año.

¿Qué valor contable tiene el inmovilizado material?


elementos para llevar un registro contable empresarial

Para asignar el valor contable al dar de alta en contabilidad el inmovilizado material se utiliza el criterio general del PGC para asignar su coste de adquisición o de producción. En caso de haber sido adquirido, la factura, honorarios si los hay, tributos de compra y cualquier gasto que pueda añadirse son aquellos que deberán figurar.

Como el inmovilizado material va a permanecer durante más de un ejercicio, su gasto no puede computarse de manera inmediata. Ese gasto corresponde a todo el periodo durante el que el elemento realice su función. De este modo, se va a proceder a una periodicidad del gasto. Del mismo modo su depreciación y deterioro servirá para poder calcular su pérdida de valor con el paso del tiempo. El deterioro podrá aplicarse siempre que se pueda demostrarse que su valor contable es superior al valor recuperable del elemento. Puesto que en caso de venta, no podría recuperarse su valor.



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economias-de-alcance

Economías de alcance


las economías de alcance crean nuevas lineas de negocio

Las «economías de alcance» pueden llamarse también como «economías de gama», así que si has oído hablar de cualquiera de ellas, vienen a ser lo mismo. Este tipo de funcionamiento es ideal cuando a una empresa le sale más rentable producir más productos a parte del original por el cuál funcionaba. Es una forma de ahorrar en costes vendiendo más cantidad que la que tenía prevista y establecida.

A continuación, vas a ver de qué se tratan realmente las economías de alcance con ejemplos de ellas. También podrás identificar varias empresas que a día de hoy practican esta filosofía de negocio. A su vez, dependiendo el sector al que pertenezcas, espero que pueda orientarte o inspirarte alguna nueva idea en la cuál puedas beneficarte de este modo de trabajar. La idea aquí radica en conseguir más por menos. Normalmente relacionada la producción al sector al que la empresa se dedica.

¿Qué son las economías de alcance?


aprovechar los recursos propios es imprescindible para una economía de alcance

La teoría más aceptada sobre la necesidad de crear economías de alcance es la siguiente: «cuando una empresa consigue producir 2 o más productos relacionados entre sí, con unos costes económicos y márgenes de tiempo más bajos que si dos empresas los produjeran de forma independiente». Es decir, la idea es aprovechar la infraestructura ya creada para producir uno o más bienes cuando pueden estar relacionados con la actividad de la empresa.

Cuando la compañía tiene la opción de diversificar y ampliar sus lineas de producción sin que ello le represente un sobrecoste. Esta forma de trabajar puede estar presente en muchos lugares y sectores, desde automovilístico, como logístico, textil, gestorías, etc. No por ello significa que cualquier empresa pueda llevarlo a cabo, eventualmente pueden existir regulaciones dependiendo cual sea el sector que impidan el dedicarse a otra cosa. Ni tampoco confundir con economías de escala, donde una posición dominante proviene del alto volumen de los pedidos y así conseguir menores precios, pero siempre dedicándose a la misma actividad.

No confundir con economías de escala

Las economías de escala pueden ser facilmente confundibles por su vocablo con las economías de alcance. En las de escala, hablamos de empresas muy grandes o que por su tamaño ganan ventaja por el gran volumen de pedidos que tienen. Esto, a su vez hace que los costes de sus materiales disminuyan, y pueden mantener así el negocio gracias a unos precios finalmente bajos.

Por ejemplo, una empresa que se dedica a hacer economía de escala es la cadena de supermercados Walmart. Compran tanta cantidad de productos que pueden negociar con sus proveedores unos precios más bajos. Por consecuencia pueden ganarse la fidelidad de sus clientes al tener los mismos productos más economías.

Ejemplos de economías de alcance


Google tiene múltiples lineas de negocio que la convierten en una gran economía de alcance

Las economías de alcance permiten a las empresas ampliar su catálogo de productos. Esto se logra cuando la empresa emplea de forma eficiente sus procesos de producción, logística y distribución. Hoy en día, podemos encontrar esta metodología en muchas empresas como por ejemplo:

  • Volkswagen. La compañía automovilística ha sabido adaptarse a un mercado cambiante. Mediante adquisiciones y una fuerte economía de alcance, el grupo ha logrado aumentar hasta ser 12 marcas de vehículos en total. Entre las más conocidas podemos encontrar Audi, Seat, Skoda e incluso Porsche.
  • Google. Conocida por el ser uno de los buscadores más usados, Google, o mejor dicho, su matriz Alphabet, opera con diferentes empresas y su economía de alcance es altamente eficiente. No solamente la programación, sino que incluso la robótica, investigación, relojes, smartphones, son sólo algunos de sus productos y servicios.
  • Kraft Heinz. Conocida por sus sabrosos Ketchup, Kraft Heinz es conocida por sus múltiples salsas. De hecho, el aprovechamiento de toda su cadena productiva, la convierte en una excelente empresa que es capaz de combinarse para producir desde la salsa de tomate Orlando, hasta las salchichas Oscar Mayer. Estoy seguro que esto último habrá dejado descolocado a más de alguien.

Ventajas e inconvenientes de las economías de alcance


las economías de alcance permiten aumentar beneficios y alejar los riesgos de una quiebra

Entre las principales ventajas encontramos una mejor economía y finanzas de la empresa. Al obtener más rendimientos y un mayor volumen de cara sus proveedores, su salud financiera mejora. También el mayor aprovechamiento de la maquinaria, recursos y procesos ayudan a que no disminuya la actividad de la empresa, sino que aumente. Esto a su vez reduce el riesgo de quiebra, al haber incorporado nuevos segmentos en el negocio.

Sin embargo, entre las desventajas la más usual es que se pierda eficiencia en la gestión. Al ampliar productos y producciones, no hay que olvidar reforzar la parte encargada en la gestión empresarial. A su vez, es posible perder los principios en los que se basaba la compañía, pues no hay que olvidar que cantidad no significa siempre calidad. Esta merma en la posible calidad de los productos podría llegar a afectar a la reputación de la empresa propiciando una pérdida de clientes.


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Reshoring, la reubicación productiva


el reshoring es el proceso al país de origen de centros de producción

En un mundo globalizado, las empresas no solamente tienen la oportunidad de comerciar con otros países, sino también la de producir en otro país que no sea el de origen. Aunque esta práctica resultó ser atractiva y rentable para muchos negocios, en la actualidad los inconvenientes de hacerlo están llevando a las empresas a replantearse la situación. Es decir, volver la producción a sus países de origen. Esta «vuelta a casa» es lo que se conoce como reshoring, y desde hace años cada vez más se está popularizando y llevando a cabo.

Pero, ¿qué es lo que ha motivado que el reshoring tome fuerza? ¿Cuáles son esos inconvenientes de producir en otros países? Y lo más importante, ¿qué van a ganar las empresas con volver a su país de origen las producciones? A continuación, junto con las respuestas a todas estas preguntas, te explicamos qué es y de qué se trata el Reshoring.

¿Qué es el Reshoring?


Cada vez más empresas optan por el reshoring ante los desafíos económicos

Es el proceso por el cual las empresas vuelven a traer la fabricación y producción de sus productos a los países de origen. El reshoring, también es conocido como inshoring, onshoring o backshoring. Este fenómeno sucede motivado por la pérdida de ventajas que hacían anteriormente rentable la producción fuera del país. El gran ejemplo es China, dónde muchas empresas habían instalado sus centros de producción y ahora vuelven a los países de dónde proceden.

El por qué esto ha tomado una relevancia mayor en nuestros días podemos encontrarlo hasta en los noticieros. La primera explicación es que ciertos países han visto aumentado el precio de la mano de obra. Si contamos con qué pagar el salario es más caro, esto se vuelve una desventaja frente a lo que antaño podía suponer una motivación e interés económico por parte de las empresas. Además, durante los años previos al Covid, la guerra comercial entre USA y China provocó que quizás no fuera tan interesante según qué importaciones y exportaciones.

El caso, es que de entre otros países, 2020 estuvo marcado por los cortes en la cadena de suministro debido al Covid con una afectación global. Esto fue otro aliciente para para que muchas empresas más indecisas se plantearan y comenzaran con unas políticas de reshoring. El fenómeno no se detuvo, y recientemente este 2022 debido a la guerra entre Rusia y Ucrania y las diferentes medidas y posturas adoptadas entre los diferentes gobiernos, han ayudado a impulsar el reshoring entre muchas empresas.

¿Qué es el offshoring?

Es el proceso contrario al reshoring. Se trata del traslado del proceso de fabricación de bienes a países extranjeros. Usualmente motivados por reducir costes en los procesos de fabricación debido a la mano de obra o materias primas. Estuvo especialmente popularizado en las últimas décadas debido al incremento en los jornales de los trabajadores en países desarrollados.


el nearshoring es un intermedio entre el reshoring y el offshoring

Existieron muchos factores que influyeron al optar por deslocalizar las empresas. No solamente el ánimo a rentabilizar los procesos por reducción de costes, eventualmente algunos trabajadores no estaban del todo dispuestos a ciertos trabajos. Este fenómeno pudo ser la consecuencia, no tanto la causa, a que el nivel académico en general aumentó. Muchas de estas personas altamente cualificadas luego serían las que desde los países de origen trabajarían en la investigación y desarrollo.

¿Qué es el nearshoring?

Otro término que se ha popularizado es el de nearshoring. Es un camino intermedio entre el reshoring y el offshoring. Se trata de trasladar los centros de producción y reubicarlos a un país cercano al de origen. De modo que se persiguen algunas ventajas competitivas cuando el anterior lugar ya no es tan rentable o atractivo, y se valora la cercanía al lugar.

Este proceso lo hemos podido apreciar con el traslado de varias empresas de USA que estaban ubicadas en China que ahora han sido trasladadas a México. De este modo, las empresas encuentran un equilibrio entre calidad, rentabilidad y seguridad en sus negocios.

¿Qué ventaja tiene el reshoring y qué oportunidad ofrece?

Un continuo mundo en desarrollo conlleva desafíos empresariales que obligan a salir del área de confort para tener éxito. Una marcha atrás en el traslado o deslocalización de empresas ponen a prueba los planteamientos que hasta ahora habían servido. La evolución tecnológica y automatización de los procesos ayudan a reducir los costes de personal que esas áreas podían ocupar. De este modo, se gana en eficiencia y optimización de recursos, pudiendo trasladar el capital humano a tareas que aporten un valor añadido a los productos.


el reshoring ofrece nuevas oportunidades empresariales

A su vez, los productos son cada vez menos estándar, y abrir diferentes líneas y diversificaciones de negocio estando cerca del consumidor ayuda a que cualquier adversidad no tenga un impacto tan considerable para las empresas. Para un mundo que ha vuelto a cambiar, vuelve a ser atractivo el reshoring y estar cerca de los consumidores.

Otro motivo es el respeto a la propiedad intelectual que no siempre puede estar regulado como en el país de origen. Este problema afecta muy directamente a la empresa pudiendo además desincentivar el desarrollo de sus productos si luego pueden ser replicados. La investigación y desarrollo suele ocupar un gran porcentaje de los beneficios en muchs empresas.

Conclusiones

Puede resultar paradógico que empresas que se habían marchado a producir fuera de su país de origen de repente comiencen a ir regresando. Aunque no del mismo modo, este tipo de prácticas o formas de funcionar no son algo nuevo. Durante mucho tiempo, y por diferentes motivos, los negocios con enfoques fuera de la región han sido algo común. En cada una de estas etapas de reubicación o vuelta, han surgido nuevos desafíos que han hecho evolucionar la forma de hacer negocios.


A pesar de los desafíos que el reshoring conlleva, esto va a impulsar y buscar nuevas formas de centrar la producción. Del mismo modo, también sería posible que al igual que en el pasado, esta vez se pueda dar un enfoque diferente. De poder enfocar correctamente el capital humano prescindible en los nuevos procesos de automatización, el mundo tiene también una oportunidad para dar un salto cualitativo en la forma de hacer las cosas.


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Cash Flow: Definición


Que es el cash flow o flujo de caja

En finanzas existe una jerga y terminología particular a la hora de nombrar cada uno de los aspectos de la economía. Ya sea economía doméstica o familiar, empresarial, estatal, etc. Cada cosa que del dinero se derive y pueda contabilizarse debe ser clasificado para no terminar con un montón de datos sin sentido. Y como no, en las empresas, existe una ancha terminología financiera, como el Cash Flow.

En este artículo hablaremos sobre el Cash Flow, también conocido como flujo de caja. De qué manera es contabilizado, qué tipos existen, y cómo usarlo para saber que tant solvente es una empresa. Además, hay que decir que aunque existe el término y más ampliamente es usado en el mundo empresarial, también puede emplearse en la economía doméstica. Al final, todo radica en cuánto control tenemos sobre ella, y por supuesto, se le puede sacar partido.

¿Qué es el Flujo de Caja?


Cómo ayuda controlar el flujo de caja en una empresa

Cash Flow o Flujo de Caja, es un término que se refiere a todas las entradas y salidas de efectivo de una empresa, en el sentido más amplio. A pesar de ser usado como un termómetro donde se entiende como rentable para una empresa un flujo de caja positivo, no necesariamente un problema de liquidez indica que la empresa no sea rentable. De hecho, el cash flow puede emplearse para averiguar las siguientes cosas:

  • Problemas de efectivo. Puede existir un cash flow negativo, sin significar que la empresa no sea rentable. De hecho, el propósito es anticipar y determinar los saldos de efectivo.
  • Para saber qué tan viable puede ser una actividad de inversión. Gracias al flujo de caja, se puede calcular el valor neto y la tasa interna de retorno y determinar los rendimientos futuros de la inversión.
  • Para medir la rentabilidad o crecimiento de un negocio. No es estrictamente necesario, pero pueden existir circunstancias en las que las normas de contabilidad no terminen de representar la realidad económica de la empresa.

Luego, existen 3 tipos de Cash Flow, dependiendo los flujos de liquidez que se quieran analizar. El flujo de caja operacional, el de inversión, y el de financiamiento. A continuación vamos a verlos.

Cash Flow Operacional

El flujo de caja operativo (FCO), es toda la cantidad de dinero que genera una empresa a partir de sus actividades y operaciones. Permite saber todas las entradas y salidas de dinero de las actividades de explotación, por lo que es difícil su manipulación. Dentro de ella también se pueden incluir también los gastos a proveedores, personal, ventas, etc.


El flujo de caja es un indicador de la salud financiera de una empresa o economía familiar

Dentro de los ingresos se contemplan todos los relacionados con las ventas y servicios, cobros y efectos a cobrar dentro de esas ventas. También todos los ingresos provinientos de los clientes, así como el Estado y/o ayudas o pagos por compra de bienes.

Finalmente, dentro de los gastos, pueden incluirse los relacionados con las materias primas o productos para su posterior venta. También los pagos a proveedores y personal, así como los impuestos que se pagan al Estado derivados de la explotación de la actividad.

Cash Flow de Inversión

El flujo de caja de inversión son todas las entradas y salidas de dinero derivadas de las actividades de inversión de la empresa. Dentro de ella pueden contabilizarse los productos financieros que se pueden convertir en liquidez, como la compra de bienes inmuebles así como inmovilizado tangible e intangible. También compras de maquinaria, inversiones o adquisiciones. Todas ellas siempre con el fin de obtener una rentabilidad futura.

Cash Flow de financiamiento

El flujo de caja de financiamiento es aquel efectivo procedente de actividades financieras. Pueden ser tanto el dinero que viene o se paga de préstamos, de emisiones de acciones, recompras y/o dividendos por ejemplo. Es toda esa liquidez que proviene de operaciones de financiación, es decir, los pasivos y fondos propios de la empresa en el largo plazo. También se incluyen emisiones de bonos o ampliaciones de capital, que representan entradas de liquidez.

Calcular el flujo de caja en la economía familiar


Cómo calcular el flujo de caja personal y ayudar a administrar tus finanzas

Aunque debería ser deber para cualquier núcleo familiar o persona, calcular el flujo de caja puede ser una tarea complicada, o mejor dicho, densa. Muchos de los gastos o beneficios que tenemos no salen reflejados en la cuenta corriente. Si pagamos en efectivo, un pequeño capricho, pequeñas compras que podemos hacer incluso en un viaje, deberían estar todas contabilizadas. Si en cambio aparecen reflejados los recibos, las letras que puede ser que tengamos, el alquiler de la vivienda en caso de que así sea, etc.

Para calcularlo, basta con anotar todas las entradas y salidas que tengamos, siendo la principal entrada usualmente nuestro salario. Si somos autónomos, las entradas son de efectivo muy variables. Debería hacerse el flujo de caja anteriormente para determinar nuestros beneficios dependiendo la actividad que hagamos.

Básicamente el cálculo sería el siguiente. Flujo de Caja = Beneficios Netos Amortizaciones Provisiones.

Tener el control de nuestras finanzas y tener un flujo de caja positivo nos va a permitir anticipar los saldos positivos con los que podremos realizar futuras pretensiones. Desde la compra de una vivienda, a invertir el dinero sobrante.


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reduccion-de-costes

Reducción de costes


Gráfica en subida gracias reducción de costes

Ya sea que tengas una empresa, o que en tu casa no llegues a fin de mes, la reducción de costes es una de las soluciones, siempre y cuando lo sepas hacer bien.

Por eso, en esta ocasión nos queremos centrar en darte ideas para reducir costes, ya sea en una empresa o a nivel personal. Porque, muchas veces, la solución la tienes delante, pero a menudo no se ve a primera vista. ¿Quieres saber qué puedes hacer? Pues presta atención.

Reducción de costes no es perder autonomía ni perjudicar

Muchas veces tomamos la reducción de costes como algo negativo, pensando que supone un perjuicio sobre el trabajo de los demás, o sobre la empresa en sí. Por ejemplo, si te dijeran en la empresa que hay que reducir costes, lo primero que pensarías es en despidos. Pero, ¿y si se pudiera hacer de otra manera?

A veces, no hay más remedio que hacer esto, pero otras veces lo único que hay que plantear es una gestión estratégica de todos los costes que se tienen. En otras palabras, valorar los costes y el beneficio que estos pueden tener, o el perjuicio, para saber si se pueden tener de manera más eficiente. ¿Y eso qué implica? Por ejemplo:

  • ¿Tienes máquinas y equipos parados un tiempo sin hacer uso de ellos?
  • ¿Aplicas las nuevas tecnologías a tu trabajo?
  • ¿Apuestas por la calidad en el servicio?
  • ¿Desperdicias tiempo y dinero en aspectos que podrían automatizarse o hacerse más baratos?

Si has respondido que sí a alguna, ya tienes una reducción de costes que aplicar. Pero vamos más allá.

Ideas para la reducción de costes «con cabeza»


Gráfica en subida por reducción de costes

La economía en una empresa es algo muy importante. A veces no pensamos en esa importancia hasta que nos encontramos en la situación de tener que «cortar el grifo». Es decir, reducir los costes. Pero en realidad hay muchas cosas que se pueden hacer sin que eso implique una serie de despidos o tener que ajustarte el cinturón. ¿Cuáles?

Evalúa a tu empresa

Con ello nos estamos refiriendo a que hagas una auditoría de tu empresa y de todos los procesos que se realizan en ella. Desde que abres hasta que cierras.

El motivo de esto es ver si hay algún aspecto que pueda mejorarse para ser más competitiva y productiva.

Pongamos un ejemplo. Imagina que tienes una tienda y das servicio para envolver los productos para regalo. Tienes a una persona contratada para eso. Pero mientras que le piden o no le pide, está parado.

¿Por qué no ocuparlo en otros menesteres que pueda dejar en el momento en que alguien necesita que le envuelvan un regalo?

Máquinas paradas, trabajadores sin poder avanzar, productos que no salen… Tienes que establecer una cadena de «montaje», aun cuando no tengas eso en tu empresa.

Forma a tus trabajadores

Sí, no echarlos. Formarlos. Y esto debes verlo como una inversión. No solo vas a mejorar la calidad del servicio que te dan, sino que habrá menos errores, mayor productividad (porque se sentirán apreciados por la empresa) y un mejor rendimiento laboral. ¿Qué implica? Más esfuerzo, motivación y lealtad.

Cuida el horario laboral


Gráfica en subida

Todavía hay muchos que piensan que los trabajadores tienen que estar pendientes del trabajo las 24 horas del día, no solo las 4-8 horas que trabajan. Y eso lo único que hace es quemar a la gente.

Si intentas que el horario se cumpla por todos y estableces una buena metodología para que nadie tenga que hacer horas extras, ¿no crees que ayudarás a tu personal a descansar para después rendir más?

Optimiza el gasto

Hay veces que la reducción de costes conlleva la externalización. Es decir, buscar una forma de seguir haciendo lo mismo pero sin tener que correr con todos los gastos.

Te ponemos un ejemplo. Imagina que tienes una editorial. Sin embargo, la máquina que encuaderna solo la usas una vez al mes. ¿De verdad te compensa el coste de esa máquina? ¿No sería mejor recurrir al renting de ella, pagarlo y usarla esa vez? No solo evitas gastos de mantenimiento y un operario que sepa cómo se usa, sino que pasas a tener más espacio y a no gastar tanto.

Automatiza

Todo proceso que se pueda automatizar, hazlo. Pero cuidado, porque a veces prescindir al máximo de la mano de obra «humana» hace que los resultados no tengan «personalidad», que no terminen de llegar a los clientes.

Retén costes

A veces no hay otra forma de reducir los costes que estudiar cuáles de ellos son prescindibles. Irremediablemente puede suponer despidos, pero esto se lleva a cabo siempre en última instancia porque, si se puede hacer de otra manera, se debería hacer.

Revisar los costes de fábrica, transporte, mensajerías, personal… es parte de la auditoría que te hemos propuesto antes. Pero en este caso, no solo hablamos de optimizarlo todo, sino que eliminar aquellos costes que, bien por la automatización, bien porque son prescindibles, podemos dejarlos de lado un tiempo hasta reponernos.

Siempre vemos las redes sociales como un lugar para comunicarnos con los clientes y potenciales clientes. ¿Pero no ves que también te pueden servir para otros menesteres?

  • Pueden ser el servicio de atención al cliente. De esta manera no necesitas a una persona atenta al teléfono para atender a los clientes porque todo lo que necesiten deben solicitarlo por las redes y evitas este coste.
  • Pueden servir como selección de personal. Cuando tienes que contratar gente, ¿pides los servicios de una empresa de selección de personal? Entonces, ¿por qué no usar las redes sociales para anunciar entre tus seguidores un puesto de trabajo. Seguro que habrá una persona que pueda ser perfecta para este puesto.
  • Te ayuda a hacer encuestas y estudios de mercado. Además con un público que será afín a lo que tú estás buscando.

Encuentra la forma más útil y rápida para tu empresa


La reducción de costes refleja un aumento

Sin que eso signifique que vas a mermar tu calidad o el servicio que prestas a tus clientes. El objetivo es encontrar una forma de trabajar que suponga una reducción de costes para ti sin que perjudiques con ello a tu empresa.

Y para ello, necesitas trabajadores creativos, de esos que cuando se encuentren con un problema no se bloqueen sino que piensen en soluciones para salir adelante.

¿Se te ocurren más formas de hacer una reducción de costes sin que implique despidos? ¡Cuéntanosla!


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La innovación, un desafío inaplazable… que se está aplazando

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Recientemente se celebró una Jornada de trabajo en el Observatorio Funcas de la Empresa y la Industria (OFEI) sobre innovación, aprovechando que se había publicado un número de Papeles de Economía Española sobre este tema. Entre las muchas ideas interesantes que aparecieron, quiero resaltar una reflexión: “La innovación es un desafío inaplazable hoy y hace una década, pero en España hemos sido capaces de aplazarlo”. Idea válida, además, tanto si se analiza la actividad privada como la pública. Así, mientras que la economía española es la cuarta de la Unión Europea (UE), cuando se ordena según el esfuerzo en investigación y desarrollo[1] ocupa el puesto decimosexto (el decimoséptimo al medir el esfuerzo del sector privado). Por tanto, aunque la innovación siempre está presente en la mayoría de los análisis económicos, pocas veces es protagonista. 

En una entrada anterior en el blog analicé la posición las empresas líderes en I D en el contexto europeo e internacional. Estas líneas se centran en la situación de las empresas españolas, durante el período 2014-2020, en el EU R&D Investment Scoreboardes decir, entre las 2.500 empresas que más invierten en I D en el mundo. 

Lo primero que se debe tener en mente es que, de estas 2.500 empresas líderes en la inversión en I D en el mundo, en 2020 sólo 401 están localizadas en la Unión Europea. Como se analizó en la entrada ya mencionada, aunque se trata de un número reducido de empresas, mantienen el protagonismo en cuanto al volumen de inversión en I D en relación al año 2014.

En este contexto internacional, ¿cuál es la posición de las empresas españolas? Pues, como ya se adelantaba al comienzo, mejorable. Como se aprecia en el cuadro 1, solo 14 empresas españolas se situaban entre las líderes en I D en el año 2020, lo que supone el 3,5% de las 401 europeas presentes en este grupo selecto. Si se tiene en cuenta que la economía española representa el 8,4% del PIB de la UE es, a todas luces, una cifra baja. En el gráfico 1 se representa el número de empresas en este ranking en cada uno de los países de la Unión Europea, siendo evidente el domino de Alemania y algo menos de Francia, pero es cierto que los demás de países muestran una presencia más moderada. El Reino Unido, aunque ya no figura en este gráfico de países de la Unión Europea, también es dominante con 105 empresas entre las 2.500 líderes, en el año 2020. 


En cuanto a la evolución seguida desde el año 2014, se observa que ha mermado algo el número de estas empresas en España, ya que en ese año eran 17. Lo cierto es que esta tendencia decreciente ha sido la tónica general en el panorama internacional, como consecuencia del incremento de la presencia de las empresas chinas. Lo preocupante es que la distribución de las empresas españolas dentro de las 2.500 líderes mundiales está cada vez más sesgada hacia el cuarto cuartil.

Dentro de este árido escenario, es posible ver un aspecto positivo. Se trata de que las empresas líderes españolas prácticamente mantienen la cuota en I D dentro de la inversión total que realizan las empresas europeas líderes. Así, en 2020, nuestras empresas representan el 2,4% de la I D que ejecutaron las 401 europeas, frente al 2,6% que alcanzaron las empresas europeas incluidas en el ranking de 2014.


Si, por una parte, existe un desplazamiento de empresas hacia el cuarto cuartil y, por otra parte, permanece el protagonismo en cuanto al volumen total de I D, lo que ocurre es que las 7 empresas españolas líderes en I D que permanecen en el primer cuartil están siendo muy resilientes. De hecho, estas empresas son las mismas en los últimos 4 años y, con anterioridad, los cambios fueron mínimos. El gráfico 2 identifica a estas empresas y muestra su posición en el ranking (eje X) en el año 2020. 


Desde los trabajos clásicos de Schumpeter, se plantea que el tamaño incide sobre la propensión marginal a innovar (e invertir en I D). Desde entonces, se han ido agregado determinantes explicativos de la inversión en I D como, por ejemplo, el sector de actividad. Para apreciar esta relación en el Grafico 2 también se ha representado el tamaño de las empresas españolas en relación con el tamaño medio de las europeas líderes (que se sitúa en 41.280). De manera que se comprueba que las empresas farmacéuticas (Grifols, Almirall y Pharma Mar) presentan un tamaño pequeño (con índices que van desde 0,57 a 0,01); lo mismo sucede con Amadeus o Indra Sistemas, empresas asociadas al sector del “Software y servicios informáticos”. Se evidencia así que empresas en sectores de alta tecnología con tamaños medianos pueden llegar a ser líderes, es decir, no es una condición reservada a las empresas muy grandes. El problema, no obstante, es que la presencia de empresas medianas en sectores de alta tecnología es limitada.

En resumen, la situación de España es muy similar a la observada en la Unión Europea: pierde relevancia en el contexto mundial en cuanto al número de empresas líderes en innovación, pero persevera en cuanto al volumen de recursos dedicados a I D. La debilidad más comprometida es el reducido número de empresas que llegan a ser líderes, en comparación con el protagonismo de la economía española. Una debilidad que ya existía en 2014 y que no se ha corregido durante los años de expansión previos a la pandemia.


[1] Ratio entre la inversión en investigación y desarrollo respecto del PIB.

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Para la UE la sostenibilidad ya no es voluntaria

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Hace ahora 20 años la UE puso en marcha su particular vía hacia la inclusión de los principios de sostenibilidad en la actividad corporativa. La iniciativa de responsabilidad social empresarial, RSE, aprobada en 2001 y actualizada con sucesivas disposiciones y requerimientos informativos a las compañías, elegía la voluntariedad, la autorregulación y la sensibilidad de los gestores empresariales a las demandas de los stakeholders (clientes, proveedores, inversores y en general todos los grupos de interés alrededor de su actividad) como el modo de integrar el respeto a los derechos humanos y la protección del medio ambiente en su cadena de valor. Hablamos de cómo las empresas persiguen reducir o evitar los efectos negativos —por ejemplo, el trabajo infantil, los trabajos forzados, la contaminación o la pérdida de la biodiversidad— de su actividad. Dos décadas más tarde, los responsables comunitarios constatan que “la acción voluntaria no parece haber mejorado los resultados a gran escala a través de distintos sectores y, en consecuencia, se observan externalidades negativas de la producción y el consumo dentro y fuera de la Unión”. En consecuencia, han determinado que lo que no se ha conseguido con la presión del mercado, se consiga con la regulación y, desde ahora, en la Unión Europea, el compromiso social de las empresas no será una vía voluntaria, sino obligatoria. Así se desprende de una propuesta de Directiva sobre la diligencia debida de las empresas en materia de sostenibilidad que la Comisión adopta el pasado 23 de febrero.

El objetivo principal de la nueva Directiva es que las empresas determinen, prevengan, mitiguen y minimicen los efectos negativos de su actividad sobre derechos humanos y medio ambiente  —un anexo establece los impactos negativos en los ámbitos de derechos humanos y protección medioambiental relevantes para la norma—. También pretende que las compañías establezcan procedimientos de gestión interna y mejoren su información sobre la diligencia debida. Su cumplimiento será supervisado por agencias nacionales designadas por los Estados miembros que tendrán capacidad sancionadora. La norma otorga un papel especialmente activo a los directivos de las empresas, a quienes atribuye el deber de integrar la diligencia debida en la estrategia corporativa y, entre sus medidas de acompañamiento, establece la posibilidad de fijar ayudas financieras a las pymes.

La Directiva, secundada con varias disposiciones y comunicaciones complementarias[1], afecta a grandes empresas europeas y foráneas con un volumen de negocio superior a los 150 millones de euros y más de 500 empleados. También son objeto de la regulación compañías con una dimensión menor, pero pertenecientes a determinados sectores de alto impacto (industria textil al por mayor, agricultura, minería…). Quedan por el momento fuera de su ámbito de aplicación las pymes. 

En un análisis disponible a través del Observatorio Funcas de la empresa y la Industria (OFEI) el profesor Vicente Salas señala la presencia de externalidades negativas de carácter global como el principal desafío para la nueva regulación. La UE —recuerda— admite la necesidad de actuaciones más allá de sus fronteras y, por tanto, serán necesarios esfuerzos coordinadores que impliquen activamente a países miembros y no miembros, más allá de los efectos ejemplarizantes que la Unión espera de sus políticas. Aún así, Salas pronostica como dudoso el cumplimiento efectivo de los preceptos recogidos en la Directiva si, como él mismo indica, más allá de la coordinación de empresas y stakeholders, los efectos adversos de la actividad empresarial se derivan de la existencia de problemas de motivación.

Un comentario detallado de la Directiva, por Vicente Salas, está disponible aquí.


[1] La directiva sobre informes de sostenibilidad de las empresas, la comunicación sobre el trabajo digno en todo el mundo, la regulación taxonómica y la regulación sobre transparencia en finanzas sostenibles.

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Impacto económico de las subidas de tipos de interés

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La inflación en la eurozona continúa ascendiendo por encima de lo esperado, y si a esto se le suma una tasa de desempleo en mínimos históricos, cada vez es más factible un escenario de una tasa de inflación por encima del 2% de forma duradera durante todo el periodo de proyecciones del BCE, condición establecida por este organismo para el endurecimiento de su política monetaria.

El primer paso ya lo ha dado con el cambio de discurso operado tras la reunión del pasado día 3, cuando Lagarde se resistió a descartar la posibilidad de subir los tipos este año, a diferencia de lo sucedido en reuniones anteriores. El impacto sobre las expectativas del mercado fue inmediato, y ya se da por hecho una aceleración del final de las compras de deuda, al tiempo que han comenzado a descontarse ascensos de tipos en este mismo año. La rentabilidad de la deuda pública ha comenzado a subir, y también las primas de riesgo, aunque todavía de forma moderada.

Es muy difícil predecir hasta donde podrían llegar los tipos de interés de la deuda española. Existe un riesgo nada despreciable de que ante el final de las compras de deuda y el inicio de las subidas de tipos se produzcan correcciones en los precios de los activos financieros, con fuertes turbulencias en los mercados y un aumento significativo de las primas de riesgo. Nuestro país es uno de los más vulnerables ante esta posibilidad, debido a la conjunción de un elevado nivel de deuda pública con un elevado déficit estructural. 

En cualquier caso, incluso aunque no se materialice el peor de los escenarios, lo que está claro es que los pagos por intereses de la deuda pública van a empezar a crecer. En los últimos siete años han descendido de forma prácticamente ininterrumpida, desde el máximo de 35.442 millones alcanzado en 2014 hasta unos 25.000 millones en 2021, y ello a pesar de que el volumen de deuda en el mismo periodo ha aumentado en cerca de 400.000 millones de euros. Ello se ha debido a la caída drástica de los tipos de interés de la deuda pública, desde niveles superiores al 4% en los años anteriores a 2014 a menos del 1% en 2019 y 2020. La deuda que vencía era renovada a tipos muy inferiores a los que había sido emitida, lo que contrarrestó el efecto del incremento del volumen de deuda.

No obstante, eso no va a seguir siendo así. Los tipos de interés ya han tocado fondo y a partir de ahora se van a mover al alza. Es cierto que, a pesar de ello, siempre que no nos situemos en un escenario de crisis de deuda, la que venza en los próximos años se seguirá refinanciando a tipos inferiores a los que fue emitida, pero esa diferencia ya no será suficiente para contrarrestar el efecto del enorme volumen de deuda acumulada en los últimos dos años.

En suma, el efecto sobre los pagos por intereses de la deuda pública no es inmediato, sino que se va transmitiendo a lo largo de varios años, a medida que venza la deuda existente. Pero en cualquier caso ahora mismo no se puede hacer una previsión de cuánto pueden crecer dichos pagos en los próximos años, porque no sabemos cómo va a reaccionar el mercado ante las retiradas de las compras de deuda y las subidas de tipos por parte del BCE. La única forma de minimizar el riesgo de caer en el peor de los escenarios sería anunciando un plan de consolidación fiscal sólido, con medidas concretas y creíbles.

Tan relevante como el impacto sobre las cuentas públicas, es el que puede resultar sobre las de las familias y las empresas. En cuanto a las primeras, parten —todas ellas consideradas en su conjunto— de una situación financiera muy sólida. Su endeudamiento ha descendido de forma prácticamente ininterrumpida desde 2009, tanto en cifras nominales como la ratio sobre la renta disponible. En 2020 esta ratio aumentó debido a la caída de la renta, y en 2021 parece observarse un cambio de tendencia en la evolución del endeudamiento y el inicio de una nueva fase de crecimiento del mismo, impulsado por la compra de vivienda, aunque desde niveles muy reducidos. De hecho, la carga de la deuda en 2020, es decir, los pagos por amortización de deuda y por intereses, estaban en mínimos históricos. Probablemente la subida de tipos moderará la bonanza del sector inmobiliario, pero, siempre bajo el supuesto de que no se materializa el peor de los escenarios, las subidas de tipos no llegarán al punto de inducir un parón en el sector, y serán fácilmente absorbibles por las familias, más aun teniendo en cuenta la importante bolsa de ahorro acumulada durante los dos últimos años.

Finalmente, en cuanto a las empresas, la situación de partida antes de la pandemia también era favorable, con un aceptable nivel de endeudamiento y unos pagos por intereses en mínimos históricos. Pero la situación actual es delicada en numerosos sectores, por el aumento de los costes energéticos o los efectos del Covid, de modo que una subida de tipos de interés sí podría tener un efecto más perceptible que en el caso de los hogares.

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