una-parada-del-bce-para-tomar-aire-y-seguir-en-septiembre

Una parada del BCE para tomar aire y seguir en septiembre

Comparte esta entrada



Ya han transcurrido 13 meses desde que el BCE iniciara un ciclo agresivo de recortes de tipos de interés. La última de las rebajas, en la reunión del pasado 5 de junio. Sin embargo, en el encuentro de ayer la autoridad monetaria europea hizo una pausa antes de continuar con las bajadas, probablemente, en septiembre. Con ello, se produce una cierta confirmación del statu quo actual dejando sin tocar los tipos de depósito, refinanciación y marginal, como haciendo inventario de lo hasta ahora acontecido, tomando un poco de aire.

Entre otras cosas porque las condiciones financieras ya se han suavizado tras los recortes previos. Y se espera que esta relajación acompañe a la capacidad de inversión de empresas y hogares. En las declaraciones de la rueda de prensa se habló de que el BCE está bien posicionado para abordar la incertidumbre futura, marcada, aunque no únicamente, por las negociaciones y tensiones arancelarias con EE.UU., cuyo resultado final es imprevisible. En suma, el mensaje parece ser que se está saliendo del ciclo expansivo sin cerrar por completo la puerta a futuras reducciones, en un difícil equilibrio entre estabilidad y flexibilidad.

Esta tregua en las bajadas del precio oficial del dinero, además, permitirán emplear el enfoque dato a dato, que evitan compromisos excesivos de la hoja de ruta futura. Habrá que estar atento a las proyecciones económicas actualizadas que saldrán de la reunión con ciertas novedades como el repunte leve del PIB (alrededor de 1% en 2025), tan deseado durante tanto tiempo, por la atonía de la economía europea desde hace años, y que supone un alivio para enfrentar los importantes desafíos en ciernes.

También es un punto positivo el que la inflación se encuentre estabilizada cerca del objetivo (2%). Más cautela y preocupación despierta la fortaleza del euro, que ha subido más del 10% con respecto al dólar, que puede dañar las exportaciones europeas y abaratar las importaciones, más aún en un contexto de incertidumbre arancelaria. Sin embargo, una moneda fuerte también puede contener las presiones inflacionistas.

O dicho de otro modo, un euro fuerte frena la inflación importada, apoyando la estrategia de una pausa. Las próximas semanas económicas tienen una fecha importante: el 1 de agosto. Bueno, o no. Podría quedar en irrelevante como otras anteriores. Aún no está claro si será la fecha importante o no. Hasta ahora, desde el 2 de abril, la administración Trump ha ido cambiando la fecha de la implantación definitiva de los aranceles. Sin embargo, esta vez podría ser diferente y el 1 de agosto sí que podría ser la referencia para los futuros aranceles.

Aún con tiempo para negociar, el anuncio de Trump de aranceles del 30% a productos de la UE ha elevado la tensión y algunos de los miembros del Consejo del BCE han expresado cautela y comparan escenarios con diferentes niveles de tarifas arancelarias. Sin duda, si los aranceles se acercan a ese nivel del 30% y la UE responde, aunque sea con medidas proporcionadas, las tensiones comerciales entre los dos bloques se pueden disparar, generando una incertidumbre hasta ahora desconocida, con graves efectos potenciales sobre la economía de ambos lados del Atlántico y en el comercio global. Es prematuro decir que ese escenario worst case sea el que vaya a ocurrir, pero el BCE hará bien en tomar cautelas adicionales ante un posible debilitamiento de la economía europea, justo cuando se observaba algún indicio de recuperación. Lo que sí que está claro es que para la reunión de septiembre se contará con la información de si el 1 de agosto ha supuesto el punto de inflexión que ha desatado las fuerzas negativas de mayores aranceles sobre la economía europea y global. Y cualquier decisión del BCE tendrá una base más sólida de hechos y datos.

Por si todo esto no fuera suficiente, el posicionamiento actual de la Reserva Federal junto a la decisión que probablemente tomará la semana próxima de bajar los tipos un 0,25%, seguirá tensionando el mercado en un entorno de elevada incertidumbre. Dejando de lado las amenazas de cese del presidente de la Fed, Jerome Powell, hay mucho que observar en su quehacer monetario de las próximas semanas. Para enfado de Donald Trump, la Fed hasta ahora, ha optado por mantener los tipos estables, a la espera de señales más persistentes de una inflación más cercana a la objetivo.

Ha hecho bien la Fed en pausar este tiempo más sus bajadas de tipos ante una economía fuerte todavía a pesar de la incertidumbre generada por los aranceles y otras decisiones económicas y fiscales. Y quizás hace ahora bien en acometer una bajada de tipos y otra más adelante antes de fin de año, por si la economía americana se debilitara ante una mala resolución de las tensiones arancelarias. Algo similar al BCE pero en el sentido contrario, ante una economía europea más débil. El banco emisor de Fráncfort se toma un respiro ante las novedades que pueda deparar el otoño, sobre todo con los aranceles. Nuevamente la reunión de banqueros centrales de Jackson Hole (Wyoming) de finales de agosto puede aclarar muchas de las actuales dudas.

Este artículo se publicó originalmente en el diario Cinco Días

Comparte esta entrada



Leer más
la-inversion-empresarial-en-espana:-cuestion-de-incentivos-economicos

La inversión empresarial en España: cuestión de incentivos económicos

Comparte esta entrada



Está constatado que la recuperación económica pospandemia en España ha sido desigual, buena en en actividad y empleo, menos en inversión y acumulación de capital. Con datos de las cuentas de los sectores institucionales de la economía española hasta el primer trimestre de 2025, esta nota actualiza aportaciones anteriores sobre el comportamiento de la inversión empresarial, con dos mensajes principales: primero, el retraso en la recuperación de la inversión en capital fijo afecta al sector de las sociedades no financieras (SNF); en los sectores de hogares y administración pública la recuperación ha sido notable y en el de las sociedades financieras (SF) sobresaliente. Segundo, el retraso en la recuperación de la inversión en capital fijo del sector de las SNF y la fuerte recuperación de la inversión de las SF responden a incentivos económicos en los que interviene la evolución reciente de los tipos de interés. 

Comportamiento desigual de la inversión por sectores institucionales

El gráfico 1 presenta la evolución de la formación bruta de capital fijo (FBCF) de los cuatro sectores institucionales contemplados en la contabilidad nacional. El gráfico 1a, el flujo anualizado de FBCF de hogares e ISFLSH y AA. PP. muestra una tendencia creciente en el periodo pospandemia; en ambos casos, en el IT de 2025 es alrededor de un 30% mayor que en 2019. Sin embargo, en el sector de las SNF permanece un 15% por debajo de los valores prepandemia en casi todo el periodo, con una leve recuperación a partir de 2024. Por su parte, en el sector de las SF (gráfico 1b), muestra una tendencia fuertemente creciente en los últimos años, y en 2025 es seis veces el valor de 2019. 


Los incentivos económicos explican la FBCF en los sectores empresariales

El gráfico 2 ofrece una explicación del comportamiento inversor de las SNF, (2a), y de las SF, (2b). El primero muestra la relación entre la tasa de inversión de las SNF y una medida de rentabilidad relativa al coste financiero, empleada para medir el incentivo a invertir (ver nota en el gráfico). Este indicador muestra un alto poder explicativo del comportamiento inversor de las SNF en España en el periodo de estudio: para un coste financiero dado, la tasa de inversión aumenta con la rentabilidad del capital de explotación y, para una rentabilidad dada, disminuye con el coste financiero (las correlaciones positiva y negativa de la tasa de inversión con la rentabilidad y el coste financiero se confirman con estimaciones separadas para cada variable). 


Por su parte, en el gráfico 2b se observa la evolución de la ratio entre la FBCF y el excedente bruto de explotación del sector de las SF, que exhibe una relativa estabilidad alrededor del 10% a lo largo del tiempo. Ello implica que el incremento en la inversión en capital de las SF coincide con el crecimiento de su beneficio (que, previsiblemente, actúa como incentivo a invertir). Ese excedente aumentó en paralelo a la subida de tipos efectuada por el BCE en respuesta al episodio inflacionario de 2022-2023, por lo que, en este sector, la subida actuó como motor de la inversión. Al contrario, afectó negativamente a los incentivos a invertir de las SNF, un efecto que se suma a otro desincentivo: el hecho de que la rentabilidad del capital de las SNF en 2025 se mantiene más de dos puntos por debajo del nivel prepandemia

Conclusión

Los datos muestran que la inversión empresarial privada en España responde a factores de racionalidad económica: aumenta con la rentabilidad del capital y disminuye con el coste del recurso. Ocurre también que el efecto negativo de la subida de tipos de interés sobre la FBCF de las SF, coincide con el efecto positivo de dicha subida sobre la FBCF de las SF a través del aumento en los beneficios del sector. Lo observado en otros sectores, como las AAPP obedecerá a otros factores, probablemente el impulso de los fondos NGEU. Otras explicaciones del retraso en la recuperación de la inversión empresarial en España –las incertidumbres políticas, las amenazas de los aranceles, la geopolítica…–, pueden ser igualmente ciertas, pero en la medida en que repercutan sobre la rentabilidad y el coste del capital. 

En todo caso, sea cual sea el entorno general en el que se mueva la economía y las empresas en España, la predicción que se desprende del análisis expuesto es que el sector de las SNF se acercará a los niveles de inversión previos a 2020 en la medida en que lo hagan los incentivos económicos que mueven las decisiones de invertir.

Comparte esta entrada



Leer más
el-crecimiento-de-las-importaciones-eleva-el-deficit-comercial

El crecimiento de las importaciones eleva el déficit comercial

Comparte esta entrada



Según las cifras de Aduanas hasta mayo, el déficit comercial acumulado de mercancías se situó en 21,5 miles de millones de euros, frente a 15,1 miles en el mismo periodo del año anterior, debido fundamentalmente al empeoramiento del componente no energético. Este resultado es el peor de la serie histórica desde 2011, con la excepción del año 2022, año en el que el déficit de bienes se disparó como consecuencia de la guerra de Ucrania. 

El aumento del déficit obedece a un incremento del 4,3% en las importaciones, frente a un crecimiento de las exportaciones del 0,8%. En términos reales, las importaciones registraron un avance del 9,5%, mientras que las exportaciones sufrieron una contracción del 0,2%. 

Es destacable la divergencia en el comportamiento de exportaciones e importaciones desde la primavera de 2024. Las primeras se mantienen prácticamente estancadas en niveles ligeramente por debajo de los registros prepandemia, mientras que las importaciones mantienen una tendencia fuertemente ascendente y se encuentran en torno a un 12% por encima de los niveles de finales de 2019 (gráfico 1).


El crecimiento de las importaciones en lo que llevamos de año con respecto al mismo periodo de 2024 procede del empuje de las de bienes intermedios no energéticos y las de bienes de equipo –que crecen ambas en torno al 13%–, y, en menor medida, a las de bienes de consumo, que registran un avance del 6%. 

También llama la atención el comportamiento de los precios de importaciones y exportaciones, medidos a través de los índices de valor unitario (IVU). Así, los precios de las importaciones registraron una caída interanual hasta mayo del 4,7% –con un descenso tanto en el componente energético como en el no energético–, en tanto que los precios de las exportaciones avanzaron un 1%, con crecimiento en el componente no energético y caída en el energético. Con ello, se prolonga el fenómeno del incremento de nuestra relación real de intercambio (precios de las exportaciones en relación a los precios de las importaciones), que se viene produciendo desde el año 2023, situándose en el nivel más elevado en lo que llevamos de siglo (gráfico 2).

Comparte esta entrada



Leer más
aranceles-en-la-relacion-transatlantica

Aranceles en la relación transatlántica

Comparte esta entrada



Desde el fin de la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos y Europa han tendido innumerables puentes económicos, militares y tecnológicos. Las potentes cadenas de valor actuales en una buena parte de los procesos productivos no se entenderían sin esas numerosas conexiones económicas. Construir esos vínculos tan ventajosos, y el correspondiente bienestar, ha costado ocho décadas. Con sus problemas, tensiones, pasos adelante y hacia atrás. Pero que puede costar bien poco dañar seriamente ese vínculo atlántico. La amenaza del presidente Trump de unos aranceles del 30% a la UE es uno de esos game changer (cambiador de juego), pero para mal. Supone un nuevo punto de inflexión en la ya compleja relación transatlántica. El conflicto arancelario, si se materializara, podría alterar profundamente las dinámicas diplomáticas, comerciales, tecnológicas y de seguridad entre Estados Unidos y la Unión Europea.

El aumento de los aranceles implica una fuerte presión directa sobre sectores estratégicos de exportación europeos —automóviles, productos agrícolas y tecnológicos— y se percibe como una acción unilateral que rompe con el espíritu de colaboración que tradicionalmente ha guiado las relaciones comerciales entre ambos bloques. La respuesta europea podría venir en forma de contramedidas similares, lo que podría enturbiar aún más las relaciones transatlánticas y podría abrir la puerta a una guerra comercial con consecuencias globales. En un contexto de inflación que no remite totalmente y de crecimiento moderado y desigual, en ambos bloques, este tipo de medidas puede generar grandes distorsiones económicas en las cadenas de suministro.

Las tensiones no se limitan al terreno económico y estarán encima de la mesa de negociación. En los últimos años, la UE ha avanzado hacia una regulación más estricta del entorno digital —con normas como el Reglamento de Servicios Digitales (DSA) o la Ley de Mercados Digitales (DMA), recibidas con escepticismo por las BigTech estadounidenses— y con enfado y amenazas de represalias de la Administración Trump por los impuestos a la actividad digital en el Viejo Continente. Una escalada en los desencuentros podría llevar a una cierta fragmentación digital entre ambos bloques, dificultando acuerdos de transferencia de datos, normas de ciberseguridad comunes o la cooperación en inteligencia artificial, que con la actual Administración Trump, en todo caso, va a resultar muy complicada. La UE no puede olvidar en el proceso negociador que no tiene alternativas fáciles en el ámbito tecnológico, por la escasez de compañías autóctonas de este tipo y la gran dependencia de Estados Unidos, difícil de reducir significativamente y que debilita la posición comunitaria. Algo parecido pasa con la cooperación militar, la dependencia de Estados Unidos es muy elevada. Guste o no, a la UE le toca ser equilibrista y realista cuando se siente a hablar con los Estados Unidos.

Este artículo se publicó originalmente en el diario La Vanguardia.

Comparte esta entrada



Leer más
las-politicas-del-presidente-trump:-de-la-incredulidad-a-la-negacion

Las políticas del presidente Trump: de la incredulidad a la negación

Comparte esta entrada



Tras el estupor inicial provocado por la ofensiva comercial de EE. UU., la economía global ha entrado en un periodo extraño de desacoplamiento entre la percepción de incertidumbre, y unos datos que revelan una cierta capacidad de resistencia. En España también el momento económico dulce que pervive contrasta con la sucesión de perturbaciones externas o las vicisitudes de la política nacional. Esta sensación de inmunidad, sin embargo, no puede durar indefinidamente.                 

De momento, los mercados son optimistas, a tenor de unas bolsas que han borrado totalmente las pérdidas posteriores al día de la “liberación”. El Nasdaq ha subido casi un 7% en lo que va de año, el índice europeo un 12% y el IBEX un sorprendente 22%. Es decir, los ahorradores no dan crédito a las declaraciones incendiarias (y reversibles) del presidente Trump, considerando que la economía norteamericana puede soportar tanto un arancel del 10% como un incremento de la deuda pública del 25%, que es lo que se anticipa tras la aprobación de la “bella” reforma fiscal de la administración republicana. Los mercados también apuestan por bajadas de tipos de interés, sobre todo cuando se produzca un relevo a la cabeza de la Reserva Federal. Y por un impacto asumible de la guerra comercial de este lado del Atlántico. 


Esta percepción se apoya también en los datos macroeconómicos más recientes, que son consistentes con un avance del PIB en EE. UU. del 0,6% en el segundo trimestre, conforme al GDPnow, y en la eurozona, a tenor del indicador PMI, así como en España ( 0,5% según la previsión de Funcas). 

Ante estas señales alentadoras, conviene señalar dos factores de vulnerabilidad. Uno, el impacto de los aranceles en el comercio internacional está por venir: la acumulación de existencias por parte de las empresas, o el adelanto de los envíos a EE. UU., han atenuado el efecto de las restricciones comerciales. Pero estas prácticas solo aportan remedios transitorios: con el tiempo, los intercambios se resentirán necesariamente de la guerra comercial, incluso en el escenario favorable de un sobrecargo general no superior al 10% sobre los productos europeos, y algo mayor en el caso de los automóviles, el acero, el aluminio y algunos productos agroalimentarios. 

En segundo lugar, los mercados no parecen haber integrado la incoherencia inherente a la política económica norteamericana. Por una parte, los aranceles generan desconfianza entre los inversores, ya que el proteccionismo encarece los costes de producción, desorganiza las cadenas de suministro y en definitiva erosiona el potencial productivo. Por otra parte, EE. UU. necesita a esos mismos inversores para financiar un déficit público que ya es desbocado y que se agravará con los recortes de impuestos. Es decir, la política económica de Trump genera más desequilibrios, al tiempo que socava los incentivos para que los inversores sigan financiándolos. 

La apreciación del euro, divisa que ha empezado a actuar como valor refugio, puede ser una víctima colateral de esta contradicción. Si bien la moneda única ya se ha revalorizado, el ajuste podría ser mayor conforme se vayan materializando las amenazas proteccionistas. Como muchas otras monedas, y el propio yuan, tienden a evolucionar al compás del dólar, la apreciación del euro tendrá un alcance global, pudiendo constituir un factor mucho más costoso para los exportadores que los propios aranceles. 

Por fortuna, la economía española está poco expuesta tanto a la escalada de aranceles como a las consecuencias de la apreciación del euro frente al resto de monedas. Esto es porque nuestros intercambios se dirigen principalmente a la zona euro, frente a la cual se mantiene un sólido superávit. Ante una situación en principio favorable, sin embargo, el escollo procede del débil margen de maniobra de nuestra política económica, con unos presupuestos prorrogados sine die y una escasa capacidad de consensuar reformas de calado o medidas que compensen las adversidades de la coyuntura internacional. 

EURO | En el momento de escribir, la moneda única cotizaba en el entorno de 1,17 dólares, un 13% por encima de los valores observados a inicios de año. El euro también ha tendido a apreciarse frente a otras divisas, como el yuan chino ( 10,5%), restando competitividad a las exportaciones. La apreciación del euro es por tanto cuasi generalizada, y refleja un ajuste de los movimientos de capital, particularmente en relación a la inversión en cartera, que se ha acelerado tras la imposición de restricciones comerciales por parte de la Administración Trump a principios de abril. 

Este artículo se publicó originalmente en el diario El País.

Comparte esta entrada



Leer más

Viaja con comodidad cuando reserves aparca&go

La comodidad al viajar es un sueño para todos los viajeros. Hacemos que el sueño se hueste en aparca&go. No solo puede reservar un lugar en nuestros aparcamientos para disfrutar de unas vacaciones sin estrés, sino que también, mientras viaja, le ofrecemos servicios de taller y mantenimiento para que pueda poner a punto su coche. ¡No puede ser más conveniente!

En Aparca&Go nos preocupamos por tu tiempo, tu tranquilidad y tu bienestar, y por eso te ofrecemos un servicio 360º que te permitirá ahorrar tiempo, hacerte el viaje más cómodo y despreocupado, y cuidarte ante cualquier incidencia las 24 horas del día. Si estás a punto de irte de vacaciones o tienes un viaje de negocios, Aparca&Go es la mejor opción para ti en cuanto a comodidad, y en este post te explicamos por qué.

Ventajas de Contratar Un Servicio que se Preocupa Por Tu Comodidad

Elegir aparcar y viajar con nosotros es la mejor decisión si valoras la comodidad y la eficiencia en todo momento. Brindamos un servicio completo para que toda la formalidad, el traslado y la logística antes, durante y después de tus viajes sean fáciles y sencillos.

  • App aparca&go: descarga la App que en menos de un minuto te permite coordinar todos tus viajes. Con la apertura de tu cuenta de usuario, tendrás la mayoría de tus reservas en tu bolsillo. Podrás gestionar con un toque tus servicios contratados, recoger euros, además de elegir la posibilidad de realizar tus reservas con antelación o hacer el pago desde la aplicación.
  • El estacionamiento más conveniente: Ahorra tiempo en el estaciónamiento en nuestros parkings, los cuales están estratégicamente situados a 5 minutos o menos de las terminales de estaciones y aeropuertos clave. Tan cerca como puedas para que no te pierdas tu vuelo o tren.
  • Aparcamientos vigilados. Viaje con la comodidad de saber que su vehículo está a salvo en una de nuestras instalaciones de aparcar&go.
  • Tenemos cámaras y personal de monitoreo las 24 horas del día para capturar cualquier cosa que suceda y revisar más tarde en caso de que ocurra un incidente para que no haya vehículos dañados.
  • Taquillas de Entrada y Salida: Habrá asistentes de aparca&go disponibles en todo nuestro estacionamiento si necesitas algo. Puedes encontrarlos en las taquillas de entrada y salida, y estarán dispuestos a ayudarte con cualquier cosa.
  • Servicio al Cliente las 24 Horas: Relájate. Nuestro servicio de atención al cliente para asuntos críticos está disponible las 24 horas. Estamos contigo en todo momento, preparados para ayudarte con cualquier problema y para que no tengas que desperdiciar el tiempo de tus vacaciones en problemas. Accesibles todos los días. Venga cuando viaje, nuestros estacionamientos estarán abiertos. Mapeamos con tu estilo de vida y necesidades.
  • Taller y servicio: Somos el primer estacionamiento con servicio de taller y mantenimiento durante el tránsito. Reparamos su automóvil para que cuando lo recoja, todo esté funcionando perfectamente. ¿Alguna reparación? ¿Se necesita alguna verificación? ¿Lavado para que al recogerlo se vea como nuevo? ¿Es tiempo de la ITV y no puede sacar un hueco? Agregue los servicios de taller que necesita a su reserva de estacionamiento. ¡Nosotros nos encargamos de todo!

Si eres más de relajarte completamente, ofrecemos nuestro servicio Premium. Dile adiós a los autobuses y los taxis, ve a la estación o al aeropuerto en tu propio coche y nosotros recogeremos el tuyo y lo llevaremos al parking, tan fácil como eso.

Leer más
la-incertidumbre-sobre-la-fed-y-la-economia-americana-enturbia-la-hoja-de-ruta-del-bce

La incertidumbre sobre la Fed y la economía americana enturbia la hoja de ruta del BCE

Comparte esta entrada



Desde la llegada de la Administración Trump en Estados Unidos en enero, no parece haber quedado casi nada “piedra sobre piedra”. La enorme incertidumbre generada en todos los ámbitos (económicos, comerciales y sociales), con numerosas medidas contradictorias y erráticas, abrieron un nuevo tiempo –mucho más volátil y difícil de gestionar– en el orden global. No solamente ha afectado el anuncio de la imposición de aranceles del 2 de abril, y sus posteriores idas y venidas con la tregua y negociaciones. También la aprobación de una reforma fiscal como la Big Beautiful Bill, que muchos pronostican que generará más déficit público y más desigualdad social. Y una desregulación financiera casi salvaje, especialmente para las inversiones y desarrollos de activos de elevado riesgo, como las criptomonedas, en las que estamos viendo comportamientos y conflictos de interés alarmantes sobre los que ninguna autoridad actúa. Si a esto se le une las presiones sobre la Reserva Federal, sobre su presidente y sobre las decisiones de tipos de interés que debe tomar, pues el marco económico institucional de EE. UU. parece estar patas arriba. Con implicaciones para la economía estadounidense y también la global. Y que los mercados financieros están notando.

La Fed ha mostrado hasta ahora cautela ante la incertidumbre. Ha mantenido los tipos de interés en el rango del 4,25-4,50%, y la previsión actual es de hasta dos recortes de 25 puntos básicos en lo que queda de año, que podría comenzar con la reunión de este mismo julio. Sin embargo, la inflación, impulsada por los nuevos aranceles y las tensiones geopolíticas, ha llevado a una revisión al alza de las proyecciones de inflación para 2025, situándola en el 3,1%, y una reducción en las expectativas de crecimiento del PIB al 1,4%.

El presidente de la Fed, Jerome Powell, cree que cualquier ajuste en los tipos dependerá de la evolución del mercado laboral y de la inflación, manteniendo una posición de cautela ante la actual incertidumbre. Estas cautelas y el mantenimiento de la independencia de la autoridad monetaria han traído las tensiones con la Casa Blanca, que está demandando reducciones del precio oficial del dinero, que sin duda podrían coadyuvar a un mayor crecimiento y a un menor coste de la deuda pública, pero que probablemente reforzarían las presiones inflacionistas, algo que la Fed debe evitar. De este modo, la relación entre el presidente Donald Trump y Jerome Powell se ha deteriorado, incluso con el primero exigiendo públicamente la renuncia del segundo y cuestionando su gestión.

Aunque Trump posteriormente confirmó que no destituirá a Powell antes de que finalice su mandato en mayo de 2026, siguen vivas las especulaciones sobre la posibilidad de que su Administración esté considerando candidatos para reemplazarlo, con el objetivo de alinear la política monetaria con su agenda económica. Algo que llevaría claramente al traste con la independencia de la Fed y una larga historia de decisiones tomadas solamente pensando en los números y no en factores políticos. La Fed debe mantener su independencia y credibilidad en un entorno de presiones políticas y económicas. Las decisiones futuras sobre los tipos de interés y el liderazgo de la institución serán cruciales para la estabilidad económica de Estados Unidos y podrían tener notables implicaciones en los mercados financieros globales. De hecho, ya parece que están trayendo efectos –combinados con los de la errática política económica de Trump– sobre los mercados financieros, en particular en el dólar y los bonos soberanos (treasuries).

Y también más allá. Todo lo que está aconteciendo en EE. UU. afecta a todo el mundo. E incluso hace incumplir predicciones bien establecidas de los modelos de teoría económica. Lo previsible es que, con tipos más altos en EE UU que en la zona euro, el dólar se hubiera apreciado significativamente. Sin embargo, ha ocurrido lo contrario: el euro se ha revalorizado fuertemente frente al dólar, alcanzando niveles que no se veían desde 2021, por encima de los 1,18 dólares por euro, un aumento del 14% desde enero. La debilidad del dólar y fortaleza del euro se deben a varios factores. Primero, la política económica incierta de EE. UU., incluyendo recortes fiscales significativos y un aumento del déficit, ha generado una pérdida de confianza en el dólar. Además, las expectativas de próximas reducciones en los tipos de interés por parte de la Fed contribuyen a la depreciación del dólar. Por otro lado, está el creciente atractivo de los activos europeos. Los inversores han buscado refugio en activos europeos debido a la volatilidad en EE. UU., lo que ha aumentado la demanda de euros y ha impulsado su valor.

Hace unos días, el BCE expresó su inquietud ante la apreciación del euro. Aunque un euro fuerte puede ayudar a controlar la inflación al abaratar las importaciones, también puede perjudicar las exportaciones al encarecer los productos europeos en el extranjero. El vicepresidente del BCE, Luis de Guindos, afirmó la semana pasada que niveles por encima de 1,20 dólares por euro podrían ser problemáticos para la economía de la eurozona. Si la tendencia actual continuara, muchos analistas creen que el BCE podría considerar más reducciones de tipos para mitigar los efectos negativos sobre la economía. En todo caso, cualquier acción futura del BCE debe ponderarse muy bien para evitar desencadenar tensiones en los mercados de divisas. La hoja de ruta del BCE, por tanto, se ha complicado con lo que acontece al otro lado del Atlántico.

Este artículo se publicó originalmente en el diario Cinco Días

Comparte esta entrada



Leer más
reformas-educativas-ante-los-nuevos-retos:-innovacion,-evidencia-y-el-papel-central-del-profesorado

Reformas educativas ante los nuevos retos: innovación, evidencia y el papel central del profesorado

Comparte esta entrada



Hace unas semanas se publicó en este blog una entrada sobre posibles fórmulas para hacer llegar a las aulas las reformas diseñadas desde los organismos oficiales, un asunto abordado por Beatriz Pont en la jornada virtual titulada “Reformas educativas ante los nuevos retos”, organizada por Funcas en mayo. Hoy nos centramos en las claves expuestas por el resto de ponentes en esa jornada, David CerveraAinhoa Osés y Francisco Venzalá, tres voces expertas que aportaron visiones complementarias sobre cómo deben afrontarse los nuevos retos en materia educativa, en un contexto marcado por el cambio tecnológico, la globalización y la presión para garantizar una formación que prepare a los estudiantes para una sociedad en permanente transformación. 

David Cervera: innovación, bilingüismo y continuidad en las políticas en la Comunidad de Madrid

David Cervera, director general de Bilingüismo y Calidad de la Enseñanza en la Consejería de Educación de la Comunidad de Madrid, defendió la necesidad de una estrategia educativa sostenida, basada en pilares como la continuidad institucional, la innovación metodológica, la digitalización y la formación docente, ante la complejidad de gestionar un sistema educativo como el madrileño, con más de 1.230.000 alumnos y 106.000 docentes distribuidos en más de 1.700 centros. En su argumentación, repasó la evolución del sistema educativo desde los primeros pasos en digitalización (2001-2002) hasta la actual integración de la inteligencia artificial y el pensamiento computacional en etapas tempranas y destacó la importancia de acompañar la tecnología con un cambio metodológico, situando al docente como impulsor clave. Otro hito que mencionó fue el Programa Bilingüe (2004-2005), que revolucionó la enseñanza del inglés, logrando que la mayoría de los alumnos alcancen un nivel B2 o C1 al finalizar la ESO. El programa se basa en la formación docente (nivel C1), auxiliares nativos y proyectos como Global Classrooms o Theatre in English, que promueven la comunicación real.  

En innovación metodológica, el director general citó programas como la asignatura de tecnología en Secundaria y Código Escuela 4.0 Madrid, que introduce robótica desde la etapa de infantil, y otras iniciativas que fomentan el trabajo interdisciplinar y la resolución de problemas reales, destacando también algunos proyectos donde los alumnos aprenden del error como ejemplos de uso de la tecnología para desarrollar pensamiento crítico y soft skills.

Cervera resaltó el valor de las evaluaciones externas (PISA, TIMSS) como herramientas de mejora –no como mecanismo de clasificación– y abogó por una cultura de análisis y aprendizaje a partir de los resultados que permita introducir mejoras progresivas basadas en evidencia. Y, finalmente, subrayó el papel central del profesorado en todo este entramado para el fomento del intercambio de buenas prácticas y el liderazgo pedagógico, adaptándose a las necesidades de cada centro.

Ainhoa Osés: evidencia empírica sobre tecnología y aprendizaje en las aulas

La intervención de Ainhoa Osés, investigadora de ISEAK y coautora de un artículo recientemente publicado con gran repercusión mediática, aportó una visión basada en la evidencia empírica sobre el impacto de la tecnología en el aprendizaje. Osés, doctora por la Universidad del País Vasco y experta en economía de la educación y mercado laboral, expuso los resultados de un análisis de datos PISA en múltiples países para responder a la siguiente pregunta: ¿mejoran las tecnologías de la información y la comunicación (TIC) los resultados de los estudiantes?

El estudio revela que, con medida, el uso de la tecnología en las aulas se relaciona con mejoras en las competencias matemáticas y, al contrario, un uso muy intensivo de las mismas tiene un impacto negativo en el rendimiento matemático, un patrón que se repite en todos los países de la OCDE analizados. En el caso de España, el uso muy intensivo tiene un impacto negativo equivalente a un curso escolar completo en comparación con un uso medio. 

Ante estos resultados, Osés planteó “no un rechazo de la tecnología, sino de preguntarse cómo y para qué se usa”, y también “si ese uso, más allá del acceso, a estas herramientas está logrando los fines deseados”. Igualmente remarcó la necesidad de políticas públicas que garanticen la equidad en el acceso y que acompañen la introducción de tecnología con inversión en formación docente. Además, enfatizó que las reformas deben ser sensibles al contexto y evaluadas sistemáticamente y defendió la importancia de involucrar al profesorado en el diseño y la implementación de las políticas tecnológicas, coincidiendo con Cervera en la necesidad de evitar un enfoque exclusivamente “de arriba a abajo”. 

Francisco Venzalá: el profesorado como agente de cambio y la necesidad de participación

Francisco Venzalá, presidente de ANPE —el sindicato mayoritario de la enseñanza pública no universitaria—, centró su intervención en el rol insustituible del profesorado en cualquier proceso de reforma educativa. A través de la historia inspiradora de una maestra finlandesa que supo revertir la desmotivación de su aula, Venzalá ejemplificó cómo el cambio real parte de la implicación personal y colectiva de los docentes. 

El presidente de ANPE compartió resultados de estudios nacionales e internacionales que coinciden en tres mensajes clave: i) sin implicación docente, ninguna reforma tendrá éxito; ii) el desarrollo profesional, la colaboración y el empoderamiento del profesorado son condiciones indispensables; y iii) existe una desconexión frecuente entre la elaboración de políticas y la realidad del aula. Venzalá señaló cómo, en España, la excesiva rotación normativa y la falta de participación efectiva del profesorado en el diseño de las reformas han generado incertidumbre, desmotivación y sensación de no estar suficientemente reconocidos ni preparados para afrontar los cambios. Como propuesta, defendió la creación de espacios reales de colaboración, la formación de calidad, el liderazgo distribuido y el reconocimiento profesional. Los docentes no son ejecutores pasivos: adaptan, median, innovan y lideran el cambio en las aulas y centros. Cuidar al profesorado es cuidar el presente y el futuro de cualquier reforma educativa.

En definitiva, la jornada puso de relieve que el éxito de las reformas educativas exige continuidad en las políticas, decisiones informadas por la evidencia y, sobre todo, la implicación activa del profesorado como auténtico motor de cambio en el sistema educativo. 

Comparte esta entrada



Leer más
el-futuro-(demografico)-es-el-presente

El futuro (demográfico) es el presente

En las próximas décadas, España, como buena parte del mundo, experimentará una transformación demográfica sin precedentes. La prolongada persistencia de tasas de fecundidad inferiores al nivel de reemplazo repercutirá en una reducción muy sustantiva de la población activa y tensionará la sostenibilidad de los sistemas de pensiones, sanitario y de atención a mayores dependientes. Al mismo tiempo, se puede esperar que el menor tamaño de la población conlleve grandes transformaciones en los mercados de la vivienda y de otros bienes duraderos, así como en la provisión de servicios como los educativos, con las consiguientes consecuencias sobre la actividad y el crecimiento económicos.

No conocemos con precisión el futuro demográfico de cada región del mundo, pero sí lo conocemos con bastante certidumbre en alguno de sus aspectos y para los países con mejores estadísticas demográficas. Por ejemplo, y no es asunto menor, ya disponemos de buena información sobre quienes integrarán el grueso de la población activa europea en unas décadas, puesto que ya han nacido —si excluimos potenciales fluctuaciones de calado en los intercambios migratorios. Al respecto, las tendencias recientes dibujan un panorama inquietante, particularmente en el caso español.

En los quince años trascurridos entre 2008 y 2023 —desde el inicio de la Gran Recesión hasta el último año completo con datos disponibles— la cifra de nacimientos ha caído en 22 de los 27 países de la UE (gráfico 1) y España registró la tercera caída porcentual más intensa en el número de nacidos vivos de los países comunitarios, un 38 %, solo por debajo de las de Letonia (41 %) y Grecia (40 %). Únicamente Alemania, con un crecimiento del 2%, y países pequeños como Luxemburgo, Chipre y Malta han experimentado un aumento de los nacimientos en este periodo. 


La cifra actual de nacimientos en España, de poco más de 300.000 al año, apenas alcanza la mitad de los registrados antes del desplome que se produjo en la segunda mitad de los setenta del siglo pasado (gráfico 2). Hasta entonces, la cifra de nacimientos anuales se había mantenido por encima de los 600.000, con pocas excepciones, desde mediados del siglo XIX Esas cifras se corresponden con índices de fecundidad muy altos, propios de poblaciones con elevadas tasas de mortalidad infantil. Tanto la mortalidad infantil como la fecundidad fueron cayendo a lo largo del siglo XX, hasta los mínimos niveles actuales. Tras la caída en las cifras de nacimientos desde mediados de los setenta hasta finales de los noventa, se alcanzó un nuevo máximo relativo de más de 500.000 nacimientos en 2008. No obstante, la caída iniciada con la Gran Recesión no se detuvo al reactivarse la economía: solo volvió a crecer, levemente, el número de nacimientos en 2014, y las caídas posteriores solo han empezado a reducir su ritmo en tiempos recientes (gráfico 2). Es decir, la cifra de nacimientos no ha vuelto a crecer en los últimos quince años, incluso en un contexto de llegada masiva de población foránea, más fecunda que la local, que incluso consiguió revertir, desde 2022, la caída del volumen de mujeres en edad fértil residentes en España que se registraba desde 2009 (gráfico 3). Está por ver si el parón en la caída de los nacimientos que se observa desde 2023 se va a mantener en los próximos años. Según las estimaciones del INE de nacimientos mensuales, el total registrado en los últimos doce meses, desde mayo de 2024 hasta abril de 2025 (318.840), casi iguala al de 2023 (320.656). Es difícil imaginar que la llegada de nuevos residentes pueda compensar plena e indefinidamente la pérdida de población autóctona, dada la notable caída del número de hijos por mujer que también afecta a la población inmigrante.


A escala nacional —y aún más en la regional y local—, el impacto de la reducción de la natalidad es más inmediato y tangible. Al fin y al cabo, son los mercados de trabajo locales, la organización de la oferta educativa y de servicios públicos, los mercados inmobiliarios e incluso los matrimoniales los que experimentan más directamente los efectos del envejecimiento y la caída poblacional. Se trata de un desafío para la planificación pública, pero también para la inversión privada, que tendrá que adaptarse a una realidad poblacional completamente distinta.

A este respecto, ha de tenerse en cuenta que la caída en las cifras de nacimientos no es uniforme de unas zonas a otras de un mismo país, menos aún en países grandes como España. En el norte, algunas comunidades alcanzan o incluso superan el 45 % de descenso entre 2008 y 2023. Cantabria es la región que registra la mayor caída de todas las regiones de la Unión Europea, con un 49 %. Es decir, la cifra de nacidos vivos en Cantabria en 2023 ascendió, aproximadamente, a la mitad de sus residentes de 15 años. En España siguen a Cantabria por orden de caída Asturias (45 %), La Rioja (43 %), Galicia (40 %), Canarias (42 %) y Castilla y León (41 %) (mapa 1). Baleares y Murcia son las comunidades españolas que experimentaron las caídas más moderadas de los nacimientos en esos quince años, aunque, de todas formas, alcanzan un 31 % y un 34 % respectivamente. En total, quince comunidades autónomas y las dos ciudades autónomas figuran entre las cincuenta regiones europeas (de un total de 220 regiones con datos) con las mayores caídas de la natalidad entre 2008 y 2023. Tal y como pone de relieve el mapa 1, se observa un descenso de magnitud similar en muchas regiones italianas y griegas, pero también en países no mediterráneos como Polonia.


No obstante, la contracción de las cohortes jóvenes no se circunscribirá a los países más avanzados: el notable descenso de la natalidad en Latinoamérica, el África subsahariana, el norte de África y Oriente Próximo anticipa incluso una ralentización o una reversión de los flujos migratorios que hoy tienen como destino las economías desarrolladas. Se prevé, de hecho, que hacia mediados de siglo la población global empiece a descender[1]. Aunque desconocemos hasta qué punto los flujos migratorios, la tecnología o los nuevos modos de organización social mitigarán las consecuencias del cambio demográfico, se puede esperar que este obligue a reorientar las estrategias públicas y privadas en casi todos los ámbitos.

La transformación demográfica no es, en todo caso, un fenómeno abstracto ni un riesgo futuro: sus efectos ya están remodelando los cimientos de la organización social, económica y familiar. El Día Mundial de la Población, que se celebra el próximo 11 de julio, es una ocasión para recordar que el impacto la disminución de los nacimientos se despliega en múltiples escalas —desde la global hasta la local— y requiere respuestas y adaptaciones concretas en todas ellas. 


[1] Marc Novicoff, “The Birth‑Rate Crisis Isn’t as Bad as You’ve Heard—It’s Worse”, The Atlantic, 30 de junio de 2025. En este artículo, Novicoff recopila el trabajo de Jesús Fernández‑Villaverde sobre las tendencias de fecundidad y sus implicaciones así como sobre el exceso de optimismo sobre la evolución de la fecundidad de las proyecciones de Naciones Unidas. 

Leer más
un-ano-economico-de-gobierno-laborista

Un año económico de gobierno laborista

Comparte esta entrada



Se termina de cumplir un año de la victoria del partido laborista de Keir Starmer en el Reino Unido. Pasaban a gobernar un país dividido y que seguía en el diván por las consecuencias del Brexit. Su mayor aislacionismo les ha mandado dos avisos en los últimos años. El primero y más grave financieramente, la crisis de la deuda soberana de octubre de 2022 con el gobierno de Liz Truss, que tuvo que dimitir, al proponer un paquete fiscal inviable en la nueva realidad británica. Y, por otro, su relevancia internacional permanece desdibujada, a pesar del acuerdo comercial con EEUU que tiene escasa relevancia real.

Keir Starmer se ha movido entre promesas de renovación y desafíos estructurales, buena parte derivados del Brexit. Y la realidad a la que se enfrentan ha sido bastante compleja: una economía estancada en un contexto global convulso y una falta de unidad en su partido y en su país. Es cierto que su gobierno heredó un déficit fiscal de 22.000 millones de libras esterlinas y una economía debilitada. Su primer presupuesto, presentado en octubre de 2024, incluyó aumentos de impuestos y tijeretazos al gasto público. Sin embargo, una rebelión de diputados laboristas obligó al gobierno a suavizar los recortes sociales, generando un agujero fiscal adicional. Algo parecido ha vuelto a ocurrir esta semana con otra rebelión en su partido, al final aplacada con menores recortes y, por tanto, menores ahorros fiscales, pero con una ministra de Hacienda, Rachel Reeves, caída en desgracia y con notables tensiones de nuevo en los mercados de deuda soberana británica (Gilts). Constantes rectificaciones e incertidumbre creciente no parecen ser un buen augurio.

Ha habido intentos de luces largas bienintencionados también. Como la ambiciosa estrategia industrial centrada en sectores estratégicos clave manufacturas, energía limpia y tecnologías digitales. Sin embargo, hace falta tiempo y aún no se aprecian resultados significativos. De hecho, la inversión empresarial –la extranjera también– ha caído notablemente. En el plano internacional, Starmer ha buscado restablecer parte de relaciones con la UE, participando en algunas cumbres. Aunque se ha logrado algún avance, persisten los grandes obstáculos como las barreras burocráticas y la negativa a reingresar en la unión aduanera. Su país está en “terreno de nadie” en su relación futura con la UE. Afecta también el temor a un partido como Reform UK, liderado por Nigel Farage, que ha capitalizado nuevamente el descontento popular ante el aumento de la inmigración irregular.  

En suma, hasta ahora buenas intenciones y mucho ruido, pero pocas nueces. La economía británica continua sin revitalizarse. A menos que la actividad económica repunte pronto, el Reino Unido corre el riesgo de caer en una espiral de desequilibrios fiscales combinado con un débil crecimiento y tensiones financieras, que sería un panorama retador para lo que queda de mandato laborista.

Este artículo se publicó originalmente en el diario La Vanguardia.

Comparte esta entrada



Leer más

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies