solvencia

Solvencia

La solvencia viene determinada por la capacidad de afrontar los futuros pagos de deuda

La solvencia se usa como un indicador dentro de los estados contables de una entidad. Puede ser tanto de una empresa, una persona jurídica o de una persona física. Trata de definir la capacidad económica que se tiene para afrontar las obligaciones económicas. Para saber que capacidad se tiene, se busca una relación que determina cuántos activos se tienen en relación con el pasivo. Dicha relación pasa por dividir los activos totales que se poseen en relación con el activo.

No hay que confundir con el ratio de autonomía financiera o disponer de liquidez. La solvencia persigue la capacidad para afrontar los futuros pagos mientras que el ratio de autonomía financiera persigue la capacidad que tiene una empresa o persona para endeudarse. Por otro lado la liquidez tampoco se trata de un ratio que haya salido de algún sitio, pero popularmente suele confundirse mucho disponer de dinero con ser solvente. Así pues, la solvencia es un buen indicador para analizar patrimonialmente o financieramente una empresa. Para entenderlo más de cerca, este artículo va a girar entorno a la solvencia y a explicar cómo calcularla y de qué manera podemos interpretar este indicador.

Cómo se calcula la solvencia

El ratio de solvencia se obtiene de dividir los activos entre los pasivos

El cálculo que debe hacerse para determinar el nivel de solvencia de una empresa es bastante sencillo. Por un lado hay que sumar todos los activos, y luego dividir dicho valor entre la suma de todos los pasivos. Veámoslo mejor con un ejemplo:

  • Activos: Total de 350.000 euros.
  • Pasivos: Total de 200.000 euros.
  • Activos / Pasivos: 1.75 de nivel de solvencia.

Como podrás observar, obtener este indicador es algo sencillo, sin embargo es importante determinar qué nivel de solvencia es el adecuado. Tanto por si es por tu economía personal, si eres el dueño de una empresa, o eres un inversor interesado en depositar tu confianza y quieres tener una variable fiable y objetiva de análisis.

Cómo interpretar la solvencia para una inversión

Vivimos en un mundo altamente competitivo donde nadie quiere quedarse atrás. Existen empresas que llegan a producir los suficientes beneficios como para no tener que endeudarse o hacerlo mínimamente. Sin embargo el caso de la mayoría de las empresas empuja a realizar nuevas inversiones, muchas veces solicitando nuevos créditos, y es aquí donde el ratio de solvencia puede indicarnos hasta qué nivel puede endeudarse. Cómo dato, siempre puede acompañarse esta información con el ratio de autonomía financiera que anteriormente hemos hablado.

Qué niveles son adecuados

Ser solvente no es lo mismo que disponer de liquidez

Una empresa con un ratio más bajo que el 1.75 que hemos dado en el ejemplo anterior, por ejemplo que tuviera 1.2, significaría que su nivel de solvencia es más bajo. Es decir, que su capacidad de adquirir nuevos créditos, o crear nuevas infraestructuras, pagar más salarios, etc., estaría más limitada. Podemos definir y es algo ampliamente aceptado que un nivel de solvencia adecuado estaría a partir de 1.5. Todo lo que fuera inferior a 1.5 sería una solvencia más débil, y cuanto más baja más lo sería.

Sin embargo, no todas las industrias se mueven del mismo modo, y hay algunas donde los niveles de deuda suelen ser más bajos y otras más altas (cómo el mundo de la construcción, por ejemplo).

Cómo tener en cuenta el histórico del nivel de solvencia de una empresa

Un ratio de solvencia acompañado de los ratios de los años anteriores pueden servir cómo guía para la inversión. Es bastante usado en el análisis fundamental, y un nivel de solvencia determinado y sostenido en el tiempo puede ser interpretado de varias maneras.

En el caso de que la empresa siga creciendo, es decir, su Patrimonio Neto vaya incrementándose de manera sostenida con el tiempo y además mantenga su nivel de solvencia es buena señal. Puede ser, entre otros factores, que el equipo directivo tenga definida una buena estrategia y mantenga un equilibrio en sus estados contables que sean muy estables a lo largo de los años.

Artículo relacionado:

Ratio de Autonomía Financiera

Si por el contrario su solvencia se mantiene sin embargo su Patrimonio Neto desciende, es posible que sus acciones también desciendan. De no ser así, y sus acciones se mantengan, es posible que los inversores o bien no hayan reparado en la pérdida de valor o existen otros planes estratégicos. Este punto hay que investigarlo por cuenta propia, cada empresa un mundo (como suelo decir).

Por otro lado, sobra decir que una continua pérdida del nivel de solvencia en una empresa no es buena señal, sobretodo si es sostenida, o que un incremento constante es algo bueno. Hay que asegurarse de que la empresa hace uso de esos activos, es decir, quiere seguir creciendo. El escenario ideal (o al menos uno de ellos) sería ver una empresa con niveles de solvencia que crecen, y que eventualmente pueden disminuir al hacer ampliaciones, y que continúa luego recuperando el nivel de solvencia, y así sucesivamente también.

La insolvencia Compra reseñas para Google.

Existen dos tipos de insolvencia, la de flujo de efectivo y la de balance

Este terreno pantanoso es al que nadie le gustaría llegar, también conocido como bancarrota o quiebra. La insolvencia es al contrario de la solvencia, la incapacidad de poder afrontar los pagos de dinero adeudado. Existen dos tipos de insolvencia, la de flujo de caja/efectivo y la de balance.

La insolvencia de flujo de caja o efectivo es cuando una empresa o persona no dispone de liquidez para afrontar los futuros pagos, pero sí dispone de suficientes activos. Esta situación normalmente se resuelve negociando con el acreedor las formas de pago. Usualmente el deudor dispone de cosas valiosas, como propiedades, máquinas, algún coche, etc., y el acreedor puede esperar a recibir los pagos. Esa demora suele penalizarse de alguna manera, por lo que puede implicar a parte del pago final de la deuda alguna multa o por el estilo.

La insolvencia de balance se produce cuando todos los activos de una empresa son incluso insuficientes para afrontar el pago final de la deuda. Normalmente, esta situación se contempla antes de que se produzca el siguiente pago, en la que ya se contempla que no habrá forma de poder pagar ni los siguientes pagos ni mantener ningún tipo de actividad. Antes de que esta situación se produzca, suele optarse por mantener la actividad (por los beneficios que reporta). Finalmente, tanto acreedor como deudor pueden negociar esta situación y aceptar una pequeña pérdida, o negociar una nueva deuda o forma de pago que permita mantener la actividad.

Leer más
los-retos-de-biden-despues-de-las-elecciones

Los retos de Biden después de las elecciones

La victoria de Trump, hace cuatro años, cogió a todo mundo por sorpresa. Ahora a nadie les quedaba claro que Trump no volviera a ser presidente, pero no ha sido posible y ha ganado Biden las elecciones en Estados Unidos.

La situación es muy distinta desde cuando ganó Trump y ahora con la victoria de Biden nos tenemos que plantear los retos que tiene después de las elecciones. Pero también que tener en cuenta es que Trump acepte el resultado desfavorable.

Joe Biden consigue quitarle la presidencia a Trump

Joe Biden ha recibido más votos electorales que Trump. Una diferencia suficiente como para hacer desistir a Trump a cualquier intento de impugnación de los resultados.

Asumiendo que después de todo Joe Biden jurara el cargo el 20 de enero del año que viene, el nuevo presidente debe afrontar una serie de retos económicos y políticos a nivel interno como a nivel internacional.

Biden se plantea recuperar la unidad y el sentido de nación de Estados Unidos después del escandalo de leitmotiv de Trump. Biden no lo tendrá fácil, dada la difícil situación que está viviendo Estados Unidos.

La economía en época de COVID

Biden tiene que afrontar en primer termino la pandemia de coronavirus y abordar más medidas para evitar su contagio, como es el caso de la utilización de las mascarillas en público, efectuar pruebas de forma gratuitas a todos los ciudadanos o contratas rastreadores.

Acompañado todo esto está claro que Biden tiene que superar bastantes problemas a nivel económico y a nivel social. La economía de Estados Unidos siempre ha ido de acuerdo con su propia dinámica, es decir, Wall Street no ha mostrado ninguna preocupación para la victoria de Biden.

Bien tiene que llegar a reducir la tasa de desempleo, que ahora está en el 8 por ciento, y recuperar el crecimiento de PIB con el gran descenso sufrido por los efectos negativos de la pandemia del coronavirus, serán objetivos que van a marcar el mandato de Bien.

Otro ámbito de actuación de Biden en la economía de Estados Unidos es la política impositiva, que se deba maximizar si al final se da un aumento de la presión fiscal como se ha dejado entrever en la campaña.

Retos en emigración y el sistema sanitario

La política social de Biden va a ser muy diferente a la que ha realizada Trump en lo relativo a la emigración y la sanidad en Estados Unidos. Biden ha expuesto en su campaña que regularizará a más de 11 millones de sin papeles.

En la campaña se comprometió revertir las políticas de la administración Trump que han separado a los padres de sus hijos en las fronteras de Estados Unidos.

Por otra parte, en cuestión de sanidad, Biden continuará con el sistema de asistencia sanitaria de Obama, denominado Obamacare, que Trump intentó en varias veces derogar. Aunque Trump consiguió esquiliar y maquillar parte del proyecto sistema de asistencia sanitaria.

Recuperar las relaciones internacionales que Trump se dedicó en destruir

Con Trump la diplomacia de Estados Unidos no ha sido una de sus características, ya que se ha dedicado, en su mandato, en convulsionar el mundo entero, pero para Bien no le resultará difícil recuperar las diferentes relaciones.

La política internacional de Estados Unidos siempre se ha caracterizado de no tener muchos cambios en las sucesivas administraciones. Ahora Estados Biden tiene que recuperar las relaciones con Europa, recuperar las medidas de la carrera nuclear de Irán, o recuperar el Acuerdo de París en tema medioambiental, entre muchos otras.

Para la diplomacia de Estados Unidos, Irán es el principal objetivo y más completo que tendrá entre manos, sin que nos olvidemos las relaciones siempre tensas con Rusia, Corea de Norte o China.

Por otra parte, los acuerdos de Trump con Arabia Saudí se debe mantener una senda continuista, ya que es el enemigo tradicional de Irán, y es un factor determinante que no se puede ignorar.

En Latinoamérica, seguramente que se mantendrá las malas relaciones con el gobierno de Venezuela, aunque se podría destensar un poco las relaciones por la urgencia humanitaria que sufre el país.

En El Blog Salmón | La compra ilimitada de la Fed no ha sentado bien a los mercados, te contamos por qué

Imagen | Flickr

Leer más
¿por-que-las-empresas-aumentan-su-presupuesto-en-ciberseguridad?

¿Por qué las empresas aumentan su presupuesto en ciberseguridad?

En este artículo te contamos en detalle por qué las empresas están incrementando su presupuesto en ciberseguridad.

  • El 99% de las compañías reconoce haber sufrido algún ciberataque en el último año.
  • La falta de profesionales propiciará que en el año 2021 queden desiertos 3,5 millones de puestos de trabajo en dicho sector.

Los ataques cibernéticos preocupan, y mucho, a pequeñas, medianas y grandes empresas. Y es que cualquier compañía sabe que su transformación digital no puede ser ajena al concepto de ciberseguridad. El 99% de las empresas reconoce haber sufrido algún ciberataque en el último año. Así se advierte en una encuesta realizada entre marzo y abril por la empresa de investigación Opinion Matters. Es por eso por lo que muchas ya se plantean incrementar su presupuesto en ciberseguridad.

La pandemia ha acelerado los planes de digitalización de muchas empresas. La mayoría ha visto en su transformación digital una vía para superar la crisis y poder continuar trabajando. El teletrabajo o la implementación de programas específicos para poder monitorizar la actividad diaria ha propiciado la búsqueda de herramientas y de estrategias contra los ciberataques.

Estrategias para distribuir el presupuesto en ciberseguridad

Una de las principales estrategias que se plantea es la inversión presupuestaria en sistemas de detección y control ante las amenazas externas. PwC ha elaborado el informe Digital Trust Survey 2021. En él se ha encuestado a 3.249 directivos y responsables de tecnología en compañías de todo el mundo. Entre sus conclusiones destaca que el 55% de los directivos incrementará los presupuestos en ciberseguridad el próximo año.

Pero no solo eso, pues el 51% espera reforzar sus equipos con nuevas contrataciones a tiempo completo. Uno de los principales problemas de las empresas es la falta de personal en el ámbito de la ciberseguridad. Así, el informe estima que en 2021 se quedarán 3,5 millones de puestos de trabajo sin cubrir en ese sector.

Un 55% de los directivos de empresas sí incrementará su presupuesto en ciberseguridad.

Los ciberataques más frecuentes

Una manera de afrontar la ciberseguridad es combatir los ciberataques sabiendo cuáles son los más frecuentes. Los más probables, de acuerdo a los encuestados de PwC, son los dirigidos a los servicios en la nube. Este tipo de ataques son, quizá, los que más han proliferado durante la pandemia. Por ese motivo, más del 50% de los encuestados por PwC han decidido migrar sus servicios durante la pandemia a servidores más seguros.

Además, destacan los ataques ransomware. A través de ellos se cifran los archivos de la empresa y se pide una compensación económica por liberarlos también son frecuentes. A estos le siguen los ataques disruptivos que se producen en áreas críticas del negocio o los que tienen que ver con la información falsa.

Sin embargo, el desarrollo de las tecnologías en el ámbito empresarial permite a las empresas luchar contra estos ataques. De hecho, la tecnología permite también a las pymes acceder a recursos para evitar la ciberdelincuencia y la pérdida de información.

Claves para mejorar la ciberseguridad

¿Cómo combatir los ciberataques?, se preguntan muchos empresarios. La clave está en la prevención. Lo primero que hay que hacer es asegurarse de proteger los datos de la empresa. A continuación, te damos unos consejos para mejorar la ciberseguridad de tu empresa:

1. Realiza una auditoría

  • Con un informe sobre los datos de la compañía se puede conocer qué información es de dominio público y puede aparecer en la red.
  • Aquellos datos corporativos que son privados son los que hay que proteger especialmente de estos ataques.

2. Mejora la seguridad de tus contraseñas

  • Es recomendable emplear claves de seguridad que sean seguras y alternen números, letras y mayúsculas.
  • Existen algunas aplicaciones que permiten crear contraseñas sólidas y que indican dónde poder guardarlas para no olvidarlas.

La prevención y la formación de los empleados sobre los riesgos son dos de las claves para evitar los ciberataques.

3. Protege tus datos internos

  • Se aconseja realizar análisis diarios para evitar posibles ataques internos en el servidor.
  • Y es que podría darse el caso de que alguien externo o incluso interno intente atacar a la empresa para obtener datos privados. 

De esta forma, las empresas deben invertir en ciberseguridad. El hecho de hacerlo no quiere decir que no se sea susceptible de recibir un ataque, pero sí que tiene que ver con que la empresa esté más protegida en el caso de que algún hacker intente obtener información privada.

No es necesario que todos los empleados tengan acceso a toda la información ni equipos de la empresa. Es preferible que los trabajadores tengan solo acceso a aquellos equipos o información que vayan a utilizar durante su trabajo. A su vez, dichos datos tendrán que estar protegidos por contraseñas fuertes.

4. No te olvides de tus dispositivos electrónicos

  • Los dispositivos electrónicos también pueden ser foco de ciberataques.
  • Si los teléfonos móviles, relojes inteligentes, smart-TV o tablets están conectados a la red Wi-Fi de la empresa, deberán contar con protección previa.

En definitiva, la inversión de presupuesto en ciberseguridad es un valor que cualquier compañía debe tener presente, sobre todo debido al auge de la digitalización.

Leer más
¿por-que-el-gobierno-considera-que-ya-no-es-tan-importante-tener-un-plan-de-pensiones-privado?

¿Por qué el Gobierno considera que ya no es tan importante tener un plan de pensiones privado?

El Gobierno de España ha tomado la decisión de disminuir los incentivos fiscales de 8 mil a 2 mil euros en los planes de pensiones privados, lo que afecta a más de 8 millones de ahorradores españoles.

La decisión de disminuir de 8.000 a 2.000 euros el importe máximo que se puede deducir en la renta por aportaciones de planes de pensiones privados ha sido una noticia que ha tenido una mala acogida.

En los planes de pensiones se tiene que mirar más allá de los beneficios fiscales

Los ahorradores les que la duda que va a pasar con el dinero que tienen en sus planes de pensiones y si tras el cambio de normativa se podrá rescatar el dinero o no se podrá rescatar.

Claramente no debe pasar nada, ya que el dinero de los planes de pensiones se va a quedar invertido y se seguirán realizando capitalizaciones hasta el momento de jubilación o hasta que decida rescatarlo.

Aunque se tenga menos beneficios fiscales a la hora de ahorrar por parte de los planes de pensiones, se podrá seguir aportando al plan de pensiones si el futuro pensionista lo considera.

Si hay incentivos fiscales es positivo para el ahorrador de los planes de pensiones, ya que seguir aportando al plan de va a resultar beneficioso en su renta.

Pero también se debe tener en cuenta la rentabilidad del plan de pensiones, ya que no sólo lo que importa son los beneficios fiscales, pues una reducción de rentabilidad puede afectar al ahorrador.

Por tanto, la decisión de continuar aportando al plan de pensiones se debe analizar en base a la situación de cada uno, a la renta que se tenga y al tiempo que le falte para jubilarse.

¿Cuál es el cambio propuesto por el Gobierno para los planes de pensiones?

La propuesta realizada por el Gobierno de España ha sido recogida en el Anteproyecto de los Presupuestos Generales del Estado para el año que viene. Esta medida afecta a más de 8 millones de ahorradores (7,5 millones de planes de pensiones individuales y casi el millón de planes de previsión asegurados).

Muchos de estos ahorradores decidieron invertir en los planes de pensiones por los beneficios fiscales que les ofrecía en el momento de iniciar las aportaciones. Aunque la medida no les afectará a todos los ahorradores en planes de pensiones de la misma manera.

Los ahorradores más perjudicados serán aquellos que aportaban al fondo de pensiones el importe máximo para deducir los 8 mil euros, mientras que para los que realizaban aportaciones de hasta 2 mil euros no les cambiará la situación.

Al mismo tiempo, se quiere aumentar de 8.000 a 10.000 euros los límites de los planes de pensiones de empleo.

Los planes de pensiones se pueden recuperar con nuevas excepciones

El dinero que ha aportado los ahorradores en sus planes de pensiones puede sacar su dinero según las condiciones establecidas cuando lo contraron.

Las circunstancias que se daban, hasta ahora, para rescatar en un plan de pensiones eran la jubilación, incapacidad laboral, tener una gran dependencia, tener una dependencia severa y el fallecimiento de ahorrador, que generaba el derecho al rescate a favor de los herederos.

Ahora se han establecido supuestos de excepción que se aplicarán a partir del 1 enero del 2025 para planes de pensiones con aportaciones al menos durante 10 años cuando se de la liquidez por antigüedad de las aportaciones.

Además, existen las excepciones de tener una enfermedad considerada grave o estar en desempleo de larga duración. Por otra parte, se ha permitido, de manera temporal, la excepción de liquidez por causas derivadas de la crisis del coronavirus.

Los ahorradores que tengan un plan de pensiones que sean trabajadores por cuenta ajena en situación de ERTE, los autónomos que han cesado su actividad o han visto reducidos sus ingresos al menos en un 75 por ciento, y empresarios titulares de establecimientos no pueden abrir, también se les permite rescatar su plan de pensiones.

¿Seguirán siendo atractivos los planes de pensiones para los ahorradores?

Aunque una disminución de los beneficios fiscales de las aportaciones puede disminuir interés a los planes de pensiones, el hecho de que se produzca una disminución de los límites de aportación no implica que el plan de pensiones deje de ser el producto necesario para complementar la pensión pública de jubilación.

No es la primera vez que se reducen los límites de los planes de pensiones. Lo mejore es ahorrar cara a la jubilación lo antes posible, ya que es mejor que cuando antes se tengan ingresos se debería iniciar las aportaciones a los planes de pensiones para ahorrar.

Así nos aseguramos de que cuando nos jubilemos podamos complementar nuestra jubilación pública con nuestra jubilación privada, y así nos afecte tanto que va a pasar con las pensiones.

Además, no solo es importante empezar pronto en aportar al plan de pensiones, sino escoger adecuadamente el plan de pensiones, comprobar en qué activos invierte y adaptar la estrategia a la edad.

En El Blog Salmón | Así va a afectar a la Seguridad Social y las pensiones la crisis del Coronavirus

Imagen | Flickr

Leer más
ahorro-voluntario,-ahorro-del-miedo-y-ahorro-forzoso

Ahorro voluntario, ahorro del miedo y ahorro forzoso

Comparte esta entrada

Al inicio de la anterior crisis económica asistimos a un aumento de la tasa de ahorro de los hogares hasta máximos entonces históricos —un 12% de la renta disponible bruta en el segundo trimestre de 2009—. Dicho ahorro fue denominado “ahorro del miedo”, ya que los hogares decidieron aumentar su ahorro por precaución ante la incertidumbre generada por la caída de la actividad económica y el crecimiento del desempleo.

Aquel máximo histórico ha sido
superado de largo en el segundo trimestre de este año, en el que la tasa se
disparó hasta el 22,5%. Se trata en este caso de un nuevo tipo de ahorro,
desconocido hasta ahora, que podríamos llamar “ahorro forzoso”, ya que es el resultado,
no de una decisión deliberada de los ciudadanos de contener su gasto, sino de
la imposibilidad material de consumir debido al confinamiento y al cierre de
numerosos servicios.

Gráfico 1

Fuente: INE.

Sin duda la tasa de ahorro descenderá en los próximos trimestres, puesto que, aunque sea con restricciones, los negocios han reabierto y los ciudadanos han recuperado la movilidad, lo que les permite volver a gastar. Pero en cualquier caso se mantendrá en niveles más elevados que antes de la pandemia, porque ahora, con lo que nos vamos a encontrar de nuevo, es con el ahorro del miedo, ante la prolongación de la crisis y los daños permanentes al empleo que esta ya está causando. A esto podríamos añadir una nueva modalidad de ahorro del miedo: el que resulta de la restricción voluntaria de las salidas y de las relaciones sociales por miedo a contagiarse del Covid-19.

«En cuanto al ahorro del miedo en el cual nos instalaremos a partir de ahora, su impacto económico será inevitablemente negativo, ya que como sucede en toda crisis económica —especialmente en el caso de España—, a corto plazo este ahorro contribuye a reforzar la dinámica de la crisis».

María Jesús Fernández

Si la crisis fuese de corta duración, ese ahorro forzoso podría tener algún efecto benéfico sobre la economía, ya que ayudaría a los hogares a reducir su endeudamiento y mejoraría su solvencia. No obstante, la prolongación de aquella va a suponer una caída estructural de la actividad económica y del empleo, de modo que ese primer impacto positivo sobre la solvencia será finalmente anulado por el efecto negativo derivado del aumento del desempleo. En cuanto al ahorro del miedo en el cual nos instalaremos a partir de ahora, su impacto económico será inevitablemente negativo, ya que como sucede en toda crisis económica —especialmente en el caso de España—, a corto plazo este ahorro contribuye a reforzar la dinámica de la crisis. Compra reseñas para Google.

No obstante, no hay que confundir el impacto negativo a corto plazo de ese ahorro coyuntural del miedo, con el efecto económico a largo plazo de mantener una tasa de ahorro elevada de forma permanente o estructural. Una economía que presenta de forma estructural una tasa de ahorro elevada es una economía menos dependiente del exterior para su financiación —y por tanto, con menos deuda externa—, y además durante las etapas expansivas genera menos desequilibrios, como inflación, déficit de la balanza de pagos o sobreendeudamiento de los hogares. Gracias a esta menor generación de desequilibrios durante las fases expansivas, la caída de la actividad en las etapas de crisis es más suave, y además, el colchón de ahorro acumulado permite a los consumidores afrontar la fase descendente del ciclo realizando un menor ajuste del gasto. El resultado es un crecimiento más estable macroeconómicamente, lo que a largo plazo supone también mayor inversión y mayor productividad, de modo que el menor peso en la economía de las actividades relacionadas con el consumo es más que compensado con un mayor peso de otras actividades, como las vinculadas a las exportaciones.

Es decir, es perfectamente
sostenible una economía con un ahorro elevado. Es más: no solo es sostenible,
sino que es más sano. De hecho, países con tasas de ahorro muy elevadas, como
Alemania o los países nórdicos, tienen pleno empleo.

En este sentido, España es uno de
los países desarrollados con una tasa de ahorro más reducida. Entre los años
2000 y 2019, nuestra tasa de ahorro media se situó en torno al 8%, frente a,
por ejemplo, un 17% en Alemania, un 12% en Suecia y Noruega y una media del 13%
en el conjunto de la Eurozona. Es cierto que hay factores que pueden ayudar a
explicar este hecho diferencial tan acusado, como la elevada posesión de
vivienda en propiedad en nuestro país, aunque no lo explican en su totalidad.

Esta menor tasa de ahorro
constituye, pues, un factor de gran relevancia a la hora de comprender muchas
de nuestras dinámicas económicas.

Comparte esta entrada

Leer más
el-perimetro-de-las-ayudas

El perímetro de las ayudas

Comparte esta entrada

Pocos dudan que, ante la gravedad de la segunda onda de la
pandemia, los efectos negativos sobre la actividad económica y
empresarial se van a prolongar —al menos, hasta bien entrado 2021—, y
las ayudas a las empresas habrá que mantenerlas y / o reforzarlas.
Proliferan las decisiones de confinamiento de distintos formatos y
cierre de locales de ocio, bares y restaurantes en muchos países de la
UE. Parece lógico alargar los programas de apoyo aprobados desde marzo.
En particular, a las empresas. Compra reseñas para Google.

Fue, sin duda, adecuada la prórroga hasta finales de junio de 2021 del Marco Temporal de ayudas en la UE para apoyar a las empresas que sufran pérdidas significativas en su volumen de negocios. A escala nacional, habrá que redoblar también esfuerzos, desde extensión de avales a ayudas fiscales e, incluso, recapitalización de empresas solventes. En esta segunda ola, como he venido insistiendo, habrá que ser más selectivo para que sean las empresas viables las únicas que reciban el sustento necesario para pasar lo que queda de pandemia. Hay que cerrar el grifo a las actividades que no sobrevivirían en escenario alguno. Aquí surgen dos grandes preocupaciones. La primera es la cantidad de recursos que de los que dispondrá el Estado español para poder mantener las ayudas con la potencia necesaria para aminorar el impacto económico. En la primera ola se comprobó el menor recorrido de las medidas aprobadas en España. Ahora, a pesar de las ayudas europeas —que en todo caso tardarán en llegar y con otros fines, además—, se puede volver a sentir la falta de contundencia de esos apoyos. Ha sido nuestra peor situación en las finanzas públicas —responsabilidad nuestra y solo nuestra— la que explica esa menor fuerza de las ayudas. Sin embargo, es en el contexto comparativo donde surge mi segunda preocupación. Es inquietante que la extensión del Marco Temporal de Ayudas de la UE cree divergencias competitivas aún mayores en la UE. En primavera quedó patente que ese “hacer la vista gorda” sirvió principalmente para que países como Alemania, Holanda o algunos de los nórdicos reforzaran a sus grandes empresas con fondos públicos, otorgando una ventaja competitiva no siempre fundamentada en una mayor productividad sino en el paraguas de papá Estado. España debe ser vigilante para que las ayudas en la UE se aprueben y articulen en torno a la recuperación. Ese y solo ese debe ser perímetro de las ayudas. No deben ser para apoyos artificiales a empresas no viables en países con mejores cuentas públicas.

Entramos
ahora en una nueva fase de economía que, empleando el término escuchado
hasta la saciedad estos días, podríamos denominar “perimetral”. No solo
tendremos la desgracia de una escasa circulación entre países sino
también, en España, de muchas medidas distintas y no sincronizadas. Esos
perímetros heterogéneos en tiempo e intensidades tendrán —según los
expertos sanitarios— impacto limitado en el control de la pandemia y,
desde el punto de vista económico, obligarán a acciones más duras y
retrasarán la recuperación, además de hacerla más desigual si no hacemos
nuestros deberes en la UE.

Comparte esta entrada

Leer más
como-adaptar-tu-web-a-las-nuevas-directrices-del-uso-de-las-cookies

Cómo adaptar tu web a las nuevas directrices del uso de las cookies

La Agencia Española de Protección de Datos ha publicado una guía sobre la adaptación del uso de cookies para cumplir con las nuevas Directrices europeas de mayo de 2020.

  • Las Directrices 5/2020 desarrollan una serie de novedades en política de aceptación de cookies. Así, establecen nuevas obligaciones en la obtención del consentimiento del usuario por parte de las empresas.
  • La información al usuario, clara y accesible, o cómo debe mostrarse esta para cumplir el requisito del consentimiento informado. Estos son algunos de los puntos destacables de la guía, que te resumimos en este post.

Como sabes, las cookies son fragmentos de datos de un sitio web que se almacenan en el dispositivo con el que el usuario (ya sea persona física o jurídica) accede a dicha página. Todas las empresas familiarizadas con el concepto o que funcionen con página web conocen bien el objetivo: ofrecer contenidos afines a los intereses del internauta.

Sin embargo, tras la revisión del texto legal en política de consentimiento realizada por el Comité Europeo de Protección de Datos (CEPD), se ha desarrollado una nueva normativa que todas las empresas deben cumplir: las Directrices 05/2020. Por ello, y para armonizar el uso de las cookies con lo que dicta Europa, la AEPD ha actualizado una guía práctica sobre el consentimiento.

Estos son los cambios en el uso de las cookies que hay que implementar antes del 31 de octubre, para adaptarse a los nuevos criterios establecidos por la CEPD.

¡Comparte! Las empresas tienen tres meses para adaptarse a las Directrices sobre consentimiento, modificadas en mayo de 2020 por Europa.

Normativa uso de las cookies

Sage

- Descarga tu copia gratuita


de la infografía

- Desde el 31 de octubre, las


empresas tendrán 3 meses para adaptarse.

Descarga la infografía

Ley de cookies: ¿a quién afecta?

El artículo 22 de la Ley de servicios de la sociedad de la información y de comercio electrónico (LSSI) deja claro que “los prestadores de servicios podrán utilizar dispositivos de almacenamiento y recuperación de datos en equipos terminales de los destinatarios, a condición de que los mismos hayan dado su consentimiento después de que se les haya facilitado información clara y completa sobre su utilización”. Por lo tanto, serán los internautas quienes acepten las cookies cuando accedan a la web de cualquier empresa.

Además, los usuarios que “consientan” podrán hacerlo desde cualquier dispositivo electrónico desde el que naveguen, ya sea con PC, tablet, smartphone, etc.

Cookies

Objetivo de la nueva guía AEPD

Esta guía pretende orientar a las empresas sobre cómo utilizar las cookies y tecnologías similares (como local shared objects o flash cookies8, web beacons o bugs9, etc.) para almacenar y recuperar datos de un dispositivo electrónico de los usuarios en consonancia con las Directrices 5/2020. Además, estas normas también son de aplicación al empleo de técnicas de fingerprinting (técnicas de toma de la huella digital del dispositivo).

Si el consentimiento solicitado no se ajusta a la normativa, las empresas se enfrentan a multas de hasta 600.000€ en caso de infracciones muy graves.

Novedades en la adaptación del uso de las cookies

La nueva adaptación del uso de las cookies afecta fundamentalmente a tres aspectos: la validez de la opción “seguir navegando”, la forma de prestar el consentimiento y cómo se muestra la información.

1. La opción “seguir navegando”

El CEPD ha establecido que la opción “seguir navegando” no es una forma válida de prestar el consentimiento, ya que resulta difícil determinar a través de esta modalidad que el consentimiento es inequívoco. Por lo tanto, para que sea válido será necesario que el consentimiento haya sido otorgado de forma libre e informada.

Asimismo, al eliminarse la fórmula “seguir navegando”, también se modifica el apartado relativo a la información por capas, donde deben incluirse avisos de privacidad por niveles. Así, el usuario puede acceder fácilmente a aquellos aspectos de la declaración o aviso que sean de mayor interés para él, así como completar la información esencial con una segunda página con información más detallada sobre las cookies. De esta forma, se evita la fatiga informativa, un perjuicio habitual que sufren los usuarios debido a las políticas de cookies que muchas empresas utilizan.

2. Los muros de cookies

Las webs que bloquean el acceso a los usuarios que no aceptan sus cookies y no ofrecen una alternativa a su consentimiento infringen la ley. Estos bloqueos son conocidos como “muros de cookies”.

No obstante, hay supuestos en los que la no aceptación de las cookies puede impedir el acceso a la web, pero deben darse las siguientes condiciones:

  • Siempre debe informarse al usuario de esta situación.
  • La empresa ha de ofrecer una alternativa de acceso al servicio sin necesidad de aceptar las cookies.
  • La alternativa a otro servicio no será válida si lo ofrece una entidad ajena al editor.

3. Cómo se muestra la información

Las empresas deberán mostrar al usuario, además de la definición y función genérica de las cookies, la siguiente información:

  1. Qué tipo de cookies se utilizan y su finalidad, ya sean tratadas por nosotros o por terceros.

Pueden ser:

  • De análisis: aquellas que, siendo tratadas por la empresa o por terceros, miden el uso que hacen los usuarios del servicio. Para ello, se analiza su navegación a fin de mejorar la oferta y visionado de productos o servicios que le ofrecen.
  • Publicitarias comportamentales: Como su propio nombre indica, analizan comportamientos de navegación, para que se le muestre al usuario publicidad relacionada con su perfil de navegación.
  1. Quién utiliza las cookies. Deberá identificarse quien trata la información, ya sea:
  • El propio editor.
  • Terceros con lo que el editor haya contratado la prestación de un servicio para el cual se requiera el uso de cookies.

Cookies

Reglamento ePrivacy, en “stand by

Además del RGPD, en vigor desde mayo de 2018, la forma en la que los sitios web pueden instalar cookies en los navegadores se regula a través de la ePrivacy de 2002, una ley con un desarrollo insuficiente y poco claro en materia de comunicaciones electrónicas.

Más conocida como Ley de Cookies, la directiva europea ePrivacy, cuyo último borrador fue presentado en 2017, preveía la entrada en vigor a lo largo de 2020, pero a día de hoy sigue pendiente de aprobación en el Parlamento Europeo.

¿Cómo afecta a las empresas?

El nuevo Reglamento supondrá un paso más para potenciar la economía digital y la confianza de los usuarios en los servicios digitales, y todas aquellas empresas que tengan negocios online tendrán que cumplirlo.

Objetivo

Internet no conoce fronteras, por lo que se pretende que las empresas no tengan que enfrentarse a limitaciones internacionales en Internet, al menos, a nivel europeo.

Sectores involucrados

Las propuestas se dirigen fundamentalmente a negocios del sector online, entre los que se incluyen los proveedores de software de aplicaciones como Skype, Facebook o WhatsApp, hasta ahora excluidos de la legislación vigente.

¿Qué proponen las autoridades europeas con la Regulación ePrivacy en relación a las cookies?

Uno de los objetivos de la inminente reforma en el Reglamento ePrivacy es simplificar las normas de las cookies, ya que las actuales saturan al usuario al recibir excesivas solicitudes de autorización cuando accede a cualquier web.

Un ejemplo lo encontramos en las llamadas “cookies invasivas”, que son enviadas al dispositivo electrónico por entidades ajenas a la página que se está visitando. Las cookies, en este caso, se usan para rastrear a los usuarios por internet y recopilar información sobre ellos. Una vez recopilada, comienza el contraataque, por ejemplo, mostrando publicidad personalizada de los anunciantes, una práctica que ha generado gran preocupación porque invade la privacidad de las personas.

¿Cómo deben proceder los gestores de las webs para evitar esta “invasión”?

Cuando las propuestas europeas se materialicen en leyes, las empresas deberán dejar de aplicar el opt-out (método por el que las cookies se instalan por defecto, donde los usuarios solo pueden rechazar el almacenamiento con posterioridad al acceso), para adoptar el opt-in (con el que las cookies solo se instalan cuando el usuario lo consiente expresamente).

¿En qué fallan las empresas españolas en el cumplimiento de la Ley de Cookies?

La mayoría de las webs españolas cometen errores muy comunes que deben detectarse a tiempo para evitar sanciones. Para identificar estas deficiencias, existen servicios de auditorías que sirven de gran ayuda a las empresas y que deben contratarse antes de implantar cualquier medida relacionada con la política de cookies.

Instalar cookies sin consentimiento del usuario es una de las conductas empresariales más extendidas.

A continuación, te facilitamos un listado de los errores más habituales que cometen las empresas a la hora de aplicar la ley de cookies.

  • Imposibilitando el acceso al usuario a la página web por no prestar consentimiento.
  • Dando información insuficiente sobre las finalidades en el tratamiento de los datos recabados.
  • En los procedimientos previstos para rechazar la instalación total o parcial de las cookies en los dispositivos de los usuarios.
  • Dificultando al usuario la revocación del consentimiento.
  • No aclarando si las cookies utilizadas son propias o de terceros.
  • Proporcionando información compleja al usuario, cuando ha de ser clara y concisa.

Las normas sobre la privacidad en el entorno online que se están poniendo en marcha pretenden facilitar al usuario el rechazo de las cookies “prescindibles” y permitir su regulación en la configuración del navegador, de forma que solo se utilicen si los usuarios las aceptan expresamente.

Sin embargo, nos encontramos ante un escenario extraordinariamente dinámico en cuanto a cómo se entiende la privacidad de unos internautas cada vez mejor informados y más protegidos. Esta situación nos lleva a plantearnos si, finalmente, habrá un mundo sin cookies de terceros o si será el propio usuario quien, en un futuro no muy lejano, gestione la publicidad e información que recibe en sus dispositivos electrónicos.

Normativa uso de las cookies

Sage

- Descarga tu copia gratuita


de la infografía

- Desde el 31 de octubre, las


empresas tendrán 3 meses para adaptarse.

Descarga la infografía

Leer más
¿esta-garantizado-el-futuro-de-las-pensiones?-deberiamos-estar-mas-cerca-con-el-acuerdo-del-pacto-de-toledo-y-con-los-robots-que-cotizan…-y-no-lo-estamos

¿Está garantizado el futuro de las pensiones? Deberíamos estar más cerca con el acuerdo del Pacto de Toledo y con los robots que cotizan… y no lo estamos

Aquella idea disruptiva que fuimos aquí los primeros en proponer ha recorrido un largo camino de airados debates, aprobaciones, desaprobaciones, síes pero noes, y toda una retahíla de acciones en pro y en contra. En España todo ello ha desembocado en que aquella propuesta de que los robots pagasen cotizaciones sociales haya sido finalmente incluida en el documento de recomendaciones, sólo pendiente de la aprobación final de la comisión del pacto de Toledo, y además lo hacía como una de las medidas estrella para asegurar la sostenibilidad del sistema público de pensiones español.

Pero lejos de refrendar una implementación sistemáticamente por el mero hecho de que la idea sea desde aquí desde donde primero se propuso, nuestro deber y nuestra responsabilidad socioeconómica es mantener el más sano espíritu crítico. Y hemos de hacerlo incluso para con el resultado de nuestras propias propuestas, que estarían siendo catalizadoras de una nueva realidad socioeconómica que, nos guste o no, debe estar en continua evolución para reinventarse y adaptarse a un mundo siempre cambiante.

Así, desde estas líneas que vieron nacer la disruptiva propuesta, lamentablemente hemos de decir que la ejecución está siendo mala, muy muy mala, y la evolución de los acontecimientos ha llegado a amenazar seriamente con poner a España en el furgón de cola de lo que inevitablemente está siendo la disruptiva Cuarta Revolución Industrial.

Una idea disruptiva, novedosa, y sobre todo que potencialmente soluciona un problema que de otro modo es totalmente irresoluble (sin caer en repartir miseria)

 Esta Garantizado El Futuro De Las Pensiones Deberiamos Estar Mas Cerca Con El Acuerdo Del Pacto De Toledo Y Con Los Robots Que Coticen Y No Lo Estamos 2

Sin querer caer para nada en recrearnos en la autoría de la idea, a modo informativo, me voy a limitar a enlazarles algunos de los artículos anteriormente publicados aquí sobre este tema, incluido el de la idea original. La intención es meramente hacer un poco de recapitulación sobre cómo ha evolucionado esta propesta desde sus inicios mediáticos, aunque los lectores más fieles ya conocen perfectamente estos preámbulos.

Les concedo el lógico y cierto beneficio de la duda de que alguien más, aparte de un servidor, pudiese haber tenido la misma idea, solo que no viese la luz en los medios. Pero el hecho objetivo que figura en los múltiples y contrastables anales de internet es que, hace ya cuatro años y medio, cuando nadie había todavía hablado públicamente de este tema, desde estas líneas ya propusimos que una posible solución para la insostenibilidad de las pensiones por el envejecimiento de la población sería que los robots pagasen cotizaciones sociales, siendo trabajadores como son, por mucho que su naturaleza sea sintética.

La idea era de implementación muy compleja, nunca lo hemos negado, pero todo nuevo camino se recorre al andar, y, en todo caso, el camino alternativo es un camino hacia ninguna parte, especialmente para aquellos que acabarán con una pensión de miseria y ya sin capacidades de trabajar para poder llegar a fin de mes. Y el problema es muy serio, y lo es para el conjunto de la Socioeconomía, porque no deben creer que sus consecuencias van a ser sufridas estrictamente por esos pensionistas con unas asignaciones que prometen con acabar siendo exiguas. La realidad es que ya les hemos analizado desde aquí cómo, en una sociedad con una pirámide poblacional casi invertida, hay millones de votantes pensionistas que pueden no ver otra salida que pretender que el Estado siga pagando pensiones sin querer preguntar si es sostenible o no para el conjunto del sistema. Y lo cierto es que se corre el riesgo cierto de que nuestro sistema se transforme en una gerontocracia, que a largo plazo muy probablemente acabaría exactamente en el mismo escenario que pretendía evitar: una economía asolada y unas pensiones cuyo valor real en la calle acabaría siendo igualmente de miseria.

Es lo que tienen las políticas socioeconómicamente insostenibles, que prometen repartir riqueza, y cuando ésta se les acaba, lo que acaban repartiendo es miseria para todos. Nos guste o no, sea justo o injusto, es la realidad de los números lo que siempre se acaba imponiendo en economía, y las promesas efectistas duran un tiempo, sólo hasta que se demuestra que los estómagos no se llenan con discursos anti-económicos. Así por ejemplo, sacar las pensiones del sistema de cotizaciones de la Seguridad Social, y meterlas “por las bravas” en los presupuestos generales del Estado, es la populista solución mágica de los que creen que barrer y ocultar las “pelusas” bajo la alfombra va a evitar que acaben rodando por toda la casa. El hecho es que no hay suficientes cotizantes jóvenes para tanto pensionista, y además sus salarios son comparativamente insuficientes en términos relativos a las pensiones que deben sostener. Y el otro hecho incontestable es que, sea en la Seguridad Social, o sea en los presupuestos generales del Estado, lo cierto es que las pensiones a día de hoy ya suponen un brutal e inconcebible 40% del total de los presupuestos generales de Estado.

No es que sea una barbaridad: es que es directamente insostenible, sobre todo cuando la cosa sólo puede ir a peor a juzgar por la futura evolución de la pirámide poblacional. Como ven, a pesar de esas “fantásticas” ideas mágicas, ni aún “colando” todo el gasto de las pensiones directamente en los presupuestos estatales la cosa tiene solución fácil. Pero claro, algunos sólo se preocupan de los votos que consigan instalados en su cortoplacismo cuatrianual, en vez de coger el toro por los cuernos para que el país no se hunda más allá de ese plazo electoralista. Como ven, aquí hay pensiones para todos, ay, quiero decir, problema de pensiones para todos, para el jubilado que percibirá lo que quede de ellas, y también para el joven que se verá forzosamente obligado a sostenerlas cuando él mismo ya difícilmente llega a fin de mes.

 Esta Garantizado El Futuro De Las Pensiones Deberiamos Estar Mas Cerca Con El Acuerdo Del Pacto De Toledo Y Con Los Robots Que Coticen Y No Lo Estamos 3

Desde las cotizaciones robóticas al Pacto de Toledo: un largo camino recorrido

 Esta Garantizado El Futuro De Las Pensiones Deberiamos Estar Mas Cerca Con El Acuerdo Del Pacto De Toledo Y Con Los Robots Que Coticen Y No Lo Estamos 4

Pero volviendo al recorrido de la disruptiva idea publicada primero desde aquí, unos meses después de la fecha de publicación de nuestros análisis se supo que el propio Parlamento Europeo elevó la propuesta de las cotizaciones robóticas a la Comisión Europea para que fuese valorada. Como pueden leer en el enlace anterior, el texto del Parlamento Europeo era realmente futurista, y sabía ver en todo su alcance la revolución en los medios productivos a la que nos enfrentamos. Así, en el texto se pedía expresamente "la creación de un estatuto jurídico específico para los robots, para que al menos los robots autónomos más sofisticados tengan la condición de personas electrónicas, con derechos y obligaciones específicas, entre ellas la de hacer reparar los daños que puedan causar, y la aplicación de la personalidad electrónica para los casos en que los robots hacen decisiones inteligentes autónomas o de otra manera interactúan con terceros independientemente". La propuesta era realmente esperanzadora, y en la Comisión se analizó seriamente, pero la mala noticia vino cuando la propuesta fue finalmente descartada por la Comisión Europea, al menos por el momento y como directiva o legislación de ámbito comunitario.

Posteriormente fue el mediático Bill Gates el que se unió al debate, y con él y ya llegó el alcance más público. Desde entonces, hemos seguido ejerciendo nuestro deber y tutelando desde aquí el recorrido de la propuesta, incluido un interesante debate con el economista Daniel Lacalle en el análisis “Aunque no lo parezca, aún nos queda la tercera y más disruptiva fase de la Globalización”. Entre algunos escandalosos despropósitos en torno a los robots, pudimos incluso asistir atónitos a cómo desde Londres se recurría desesperadamente a ellos para proponerlos como solución mágica, pero para inevitable desastre del Brexit. Aquello simplemente fue otro sonoro canto de sirenas de un Reino Unido ya sin rumbo, y amenazando con estar entrar en barrena cayendo por el precipicio socioeconómico del salvajemente manipulado divorcio de Europa.

Aunque escandalosamente (y posiblemente de forma muy interesada) en la correspondiente Cumbre de Davos no se quiso abordar un tema tan ineludible como es el impacto de la robotización masiva de nuestras socioeconomías, en realidad ello sólo supone otra escandalosa y cortoplacista doble cara donde, por un lado en Davos se omitió el esencial debate del asunto en el plano más internacional, pero por otro a nivel nacional en todos los países desarrollados no se dejaba de hablar continuamente del impacto de los robots. Aquí es donde el enfoque y el camino de éxito empezó a torcerse, con unos derroteros estrictamente nacionales, que son realmente el camino menos indicado y que ya amenazaba con llevar al fracaso (para todos). Así, en países como España, y a pesar de algunos desplantes políticos iniciales que amenazaron con hacer descarrilar la idea en su momento, finalmente, y junto a otras medidas de calado, el pre-acuerdo del documento de recomendaciones que iba a aprobar la comisión del Pacto de Toledo incluyó hace unos días las cotizaciones sociales robóticas entre sus medidas estrella para salvar el infatuo destino de las pensiones.

Hay que decir que, en general, los acuerdos finalmente alcanzados en el seno de este pacto nacional están en la senda del camino correcto para salvar el sistema, pero lamentablemente son medidas totalmente insuficientes y no llegan a atacar de igual a igual la magnitud del problema al que nos enfrentamos con ese envejecimiento poblacional. Pero centrándonos en concreto en el tema de hoy, las cotizaciones robóticas, hay que decir que aparte del (re)cortante acero toledano, a la hora de abordar nuestra propuesta, por aquí también ha desfilado de todo, empezando por los que (incorrectamente) tacharon sistemáticamente la propuesta como fiscalizadora, cuando en realidad es claramente un win-win-win para el Estado, ciudadanos y empresarios (como ya analizáramos detalladamente).

Y simplemente les recordaremos aquí que ese win-win-win se fundamenta en cómo no se trata de otra fiscalización salvaje como quieren ver algunos, puesto que realmente depende de cómo se diseñe, y también depende del balance final que pondere la carga fiscal, de las cotizaciones, y salarial, pudiendo llegar al escenario de que la presión impositivo-cotizante al empresario pueda incluso bajar en su conjunto. No olviden que se supone que con la robotización los empresarios van a conseguir reducir drásticamente sus costes productivos, porque entre otras muchas diferencias un robot no cobra sueldo, no coge vacaciones, no sufre bajas laborales, etc etc etc. Bien implementado, esto puede ser clarísimamente un win-win-win para los empresarios, para el Estado y para el conjunto de los ciudadanos, porque los empresarios podrían llegar a simplemente dejar de retener algo de ese gran beneficio económico que va a traer la robotización del tejido productivo, y pasarían a ceder un porcentaje a la sostenibilidad del conjunto de un sistema socioeconómico que luego, no lo olvidemos, deberá ser el que deba mantenerse sano y con poder adquisitivo para poder comprarles sus productos manufacturados.

Sin embargo, hay que reconocer que ahora el asunto amenaza con acabar degenerando en un lose-lose-lose para todos, y en concreto para una España pionera donde ser pionera en la más absoluta soledad puede penalizar gravemente. Como ya les expusimos en el pasado, la hoja de ruta para una implementación exitosa pasaba porque inevitablemente alguien tenía que ser el primero en lanzarse a la piscina. Pero ya les decíamos que, si los demás no nos acababan siguiendo, nos veríamos abocados a tener que optar por volver a subir a la embarrada orilla de la insostenibilidad de las pensiones. Pues bien, todo apunta a que ese momento podría haber llegado ahora, y tras la puesta de perfil final de Bruselas, la crisis de la pandemia y su grave impacto sobre un tejido empresarial que está en graves apuros, está no sólo cambiando lógicamente el foco de la emergencia política a nivel internacional, sino además haciendo acuciante el dar colchones de aire a los agonizantes empresarios (y en especial a los españoles).

En esta carrera un líder en solitario en realidad sería en realidad el gran perdedor: aquí sólo se puede ganar en equipo

 Esta Garantizado El Futuro De Las Pensiones Deberiamos Estar Mas Cerca Con El Acuerdo Del Pacto De Toledo Y Con Los Robots Que Coticen Y No Lo Estamos 5

El principal problema que ha traído ahora la sucesión de acontecimientos es que España se había quedado sola en este asunto. Y ésa era ya de por si una gravísima amenaza para nuestra Socioeconomía, tal vez de un calibre comparable al de no abordar correctamente el ineludible tema de la insostenibilidad de nuestro sistema público de pensiones. España no debía quedarse sola en esto. Aquí estar solo no significa llevar la delantera, sino quedarse en el furgón de cola (colísima). Lo cierto es que la propuesta, dependiendo de su implementación, es un asunto totalmente binario: puede o bien ser la solución idónea en conjunto, o bien ser el epitafio del que la adopte en solitario. Las ideas son efectivamente ideas, y para que sean ideas de éxito no sólo hay que tenerlas, sino que además deben ser implementadas de forma eficaz y eficiente. En concreto, la garantía más importante de éxito para este tema es la adopción masiva por parte de la mayoría de las socioeconomías del mundo, y en especial de ese mundo desarrollado que lidera la tecnología robótica y que está liderando su adopción. Y la nueva legislación cotizante debería ser igualmente así de masiva, al igual que ya ocurriera con el sistema de cotizaciones sociales en el siglo pasado (imposible no es la adopción cuasi-global). En España así en (casi) solitario íbamos mal, muy muy mal, y con la pandemia se ha evidenciado que no sólo éramos los primeros en lanzarnos en solitario, sino que casi con total seguridad íbamos a seguir totalmente solos el resto del recorrido. Por eso sólo podemos congratularnos de que en el último momento este punto se haya caído finalmente del documento aprobado, por mucho que la propuesta siga siendo de futuro.

Como les decía, el enfoque de éxito de esta propuesta sólo podía ser global, y como tal debería haber estado necesariamente amparada por algún organismo multilateral y por muchos (muchísimos) más países. En caso contrario, como de hecho ha ocurrido, lo único que se iba a conseguir es que España no viese ni un solo robot cotizando, ya que éstos acabarían directamente por irse a otros países. Porque en el cortoplacista escenario internacional que va tomando forma, la nueva capacidad productiva que será sí o sí robótica obviamente elegirá para asentarse todos los demás países. Y oigan, que “dorados fiscales” uno tiene asumido que de alguna manera existir siempre van a existir, pero lo suyo es que sean meras excepciones a nivel mundial de bajo impacto sobre el conjunto planetario, tal y como por cierto ya ocurre con los censurables paraísos fiscales que a los que más interesan es precisamente a la minoría que tiene la capacidad real de acabar con ellos.

Esto o lo hacemos (casi) todos los países del mundo desarrollado a la vez, o sólo servirá para convertir a países pioneros como la atrevida España en un lugar sin rastro de robots. Haber perdido la dimensión europea en esta propuesta ha sido el gran contratiempo (cuando no fracaso), puesto que una superpotencia como Europa habría tenido mucha más capacidad de tracción sobre el resto del mundo, algo clave a la hora de hacer progresar la implantación más eficaz de una propuesta que soluciona un problema que, no lo olvidemos, en el fondo tienen todos los países. Y es que los robots están llegando sí o sí, y la población envejece también o también, y tal y como se estaban planteando las cosas lo único que podía acabar habiendo eran una inmensa mayoría de paraísos fiscales robóticos, y algún infierno fiscal para robots, del cual éstos huirían como tornillo que lleva el diablo. Porque no olviden que los impuestos, por gustar, no le gustan a nadie (que los pague), y hasta la inteligencia artificial más rudimentaria es capaz de catalogarlos como un pesado lastre a la hora de invertir.

 Esta Garantizado El Futuro De Las Pensiones Deberiamos Estar Mas Cerca Con El Acuerdo Del Pacto De Toledo Y Con Los Robots Que Coticen Y No Lo Estamos 6

Así, bien decida un humano o una inteligencia sintética el futuro emplazamiento de una planta de producción con trabajadores robots, en la ecuación va a computar obviamente dónde el ”lastre” de las cotizaciones sociales de los robots no es tal. Con ello, los países que se lanzasen en solitario a adoptar la propuesta iban acabar convirtiéndose en un auténtico desierto robótico. Y eso en el futuro que viene supone exactamente lo mismo que ser un desierto productivo, donde no habría robots ni que coticen ni que dejen de cotizar, y donde sus habitantes humanos correrán el riesgo cierto de ver derrumbarse su sistema laboral y su Socioeconomía, con el resultado muy probable de acabar precarizados. Lo peor sería que acabasen actuando como auténticos humanos robotizados (en desempeño, pero también en derechos laborales), viéndose abocados a ello como la única vía para poder competir con los propios robots desplegados en otros países. Y eso si esa competencia es remotamente posible, porque es altamente probable que la batalla laboral con los robots sea una batalla laboral totalmente perdida para los humanos, por eso es esencial que al menos podamos competir con ellos y (sobre todo) “por” ellos en igualdad de condiciones. Es momento pues de replegar velas, de esperar a que la tormenta amaine, y también de esperar a que tras ella el mundo siga teniendo como uno de sus principales problemas la insostenibilidad de las futuras pensiones, en vez de otros (todavía) mucho más acuciantes y graves como los que se divisan en el oscuro horizonte. Esperemos también que, para cuando la tempestad escampe, las cotizaciones de los robots puedan tener una nueva segunda oportunidad de entrar la escena más internacional y… sobre todo de que no lleguen demasiado tarde.

Imágenes | Pixabay computerizer | Pixabay geralt | Gráfico de elaboración propia por @DerBlaueMond con las series estadísticas del INE | Pixabay kiquebg | Pixabay janson_g | Pixabay thedigitalartist

Leer más
presupuestos-sin-margen-de-error

Presupuestos sin margen de error

Comparte esta entrada



El país está a punto de tomar una decisión transcendental para su futuro con el debate sobre los Presupuestos Generales del Estado (PGE). La capacidad de control de los impactos económicos y sociales de la pandemia, y el impulso a la recuperación, dependen sobremanera de los presupuestos públicos. Porque el sector privado, inmerso en la segunda ola de contagios que amenaza con provocar una recaída de la economía, no está en condiciones de tirar del crecimiento. Las empresas, algunas ya al borde de la insolvencia, se enfrentan a un entorno sembrado de incertidumbres, mientras que las familias prefieren ahorrar de más ante el miedo a perder buena parte de sus ingresos. Por otro lado, la pandemia, por su naturaleza global, exige soluciones cooperativas que solo se pueden conseguir mediante la política pública. Y esa solo puede ser la fiscal, como lo afirman tanto el BCE como el FMI, conscientes de que la política monetaria no puede dar mucho más de sí.

A primera vista, el proyecto de ley presupuestaria para 2021 cumple con ese objetivo, por su carácter expansivo. El gasto público se incrementaría en nada menos que 62.000 millones, de los cuales 26.600 corresponden a fondos europeos. Por otra parte, el aumento anunciado de impuestos es esencialmente cíclico y en cualquier caso descansa sobre hipótesis optimistas (un crecimiento la economía superior al 10% en términos nominales, poco verosímil, y nuevos impuestos que tardarán en ponerse en marcha). Por tanto, muy probablemente el déficit público se desviará del objetivo del 7,7% incorporado en los PGE.

Gráfico 1

Gráfico 2

Fuentes: Eurostat, BEA y proyecto de PGE 2021.

Sin embargo, la letra pequeña es tan importante, si no más, que las cifras agregadas. Porque tanto dinero público no acertará en impulsar la actividad si no se dan tres condiciones. En primer lugar, la prevención de los contagios pandémicos, algo poco oneroso para el erario público, obviamente beneficioso para la salud, y condición sine qua non para la economía. Los PGE aportan datos sobre la inversión sanitaria, pero no aclaran cómo se coordinará la acción preventiva entre diferentes Administraciones, hoy por hoy disfuncional. Esta cuestión, si bien de índole normativa y no presupuestaria, es determinante para la eficacia de la política económica.

En segundo lugar, conviene amortiguar el impacto de los rebrotes sobre las empresas y el empleo, que persistirán hasta que no exista una vacuna. El anuncio de una moratoria en la devolución de los créditos ICO es un paso en esa dirección, pero se necesita más ambición. Alemania compensa el 75% de las pérdidas de empresas afectadas por los cierres, y Francia ha puesto en marcha un plan contra la insolvencia y otro de reciclaje de trabajadores en paro parcial. Unas medidas que no aparecen en los PGE que, sin embargo, incorporan otras como el incremento a tasas superiores al IPC de los gastos corrientes y de personal, de dudosa efectividad en la actual coyuntura.

Finalmente, estos presupuestos destacan por el incremento sin precedentes de las inversiones en digitalización, transición ecológica y educación, condiciones necesarias para una transformación del modelo productivo, lastrado por bajos niveles de productividad y un déficit de empleos de calidad. Conviene, sin embargo, priorizar los proyectos que encuentren en el tejido empresarial una capacidad inmediata de respuesta a los estímulos. Algunos de los planes presupuestarios, por ejemplo los que atañen al sector industrial o al energético, no aclaran si se trata de ayudas genéricas a la demanda (cuyo multiplicador puede ser muy reducido) o un impulso a la producción de sectores competitivos.

Todo ello aboga por un esfuerzo de realismo del proyecto presupuestario, para una economía expuesta a una volatilidad excepcional. El BCE seguirá actuando como paraguas para la financiación del agujero, mientras que los fondos europeos (aunque aprobados con retraso) entrañan la oportunidad de contener la crisis y evitar un descuelgue frente a los principales socios comunitarios. Pero para que esas promesas se hagan realidad no hay opción que acertar con estos PGE.

Este artículo se publicó originalmente en el diario El País.

Comparte esta entrada



Leer más
la-carrera-contrarreloj-de-londres-por-los-acuerdos-comerciales

La carrera contrarreloj de Londres por los acuerdos comerciales

En Londres, en la calle Whitehall una carrera frenética sucede dentro de los edificios victorianos gubernamentales. El Civil Service y el gobierno de Boris Jonson tienen un objetivo que resulta vital para la industria y el bienestar de la población del Reino Unido. El Reino Unido necesita sustituir los acuerdos comerciales de la UE en pocos días.

La Unión Europea lleva bastantes años negociando y firmando acuerdos comerciales con prácticamente cualquier mercado que se ha interesado en hacerlo, sin importar su tamaño. Los acuerdos se han firmado con mercados grandes como Japón y mercados pequeños como Singapur, con mercados en vías de desarrollo y fuerte potencial como Vietnam y México y con mercados más maduros como Canadá. Con mercados lejanos como Chile o Corea del Sur y con mercados cercanos como Egipto, Suiza y Turquía. Tiene acuerdos finalizados pero no puestos en práctica como el de Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) y además está en negociaciones con mercados como nueva Zelanda, Australia, incluso la India.

Eso ha implicado que el Reino Unido tiene que reconstruir todas estas relaciones comerciales lo antes posible para que sus empresas no se vean muy afectadas por la salida del Reino Unido de la Unión Europea. Eso les supone una fuerte necesidad de compensar la pérdida de los acuerdos comerciales que pone contra las cuerdas la maquinaria comercial y diplomática del Reino Unido. No es poco, en 2018 el 11% del comercio internacional del Reino Unido fue con países con los que la UE tiene acuerdos comerciales. Normalmente cerrar un acuerdo comercial suele ser cuestión de meses, o más habitualmente años. El mundo está dividido en grandes bloques comerciales que han ido surgiendo y a veces se depende de una negociación entre varios jugadores y de la ratificación de estos, lo que complica fuertemente el proceso.

El acuerdo comercial Japón-Reino Unido

20004237478_8a27e73fde_o.jpg

En el pasado mes de septiembre, el Reino Unido firmó un acuerdo comercial con Japón. Este es el primer acuerdo que han firmado y quita las barreras arancelarias al 99% de los productos británicos aparte de reconocimiento mutuo de mercados financieros o denominaciones de origen. Japón es el undécimo socio comercial del Reino Unido. Se estima que debería impulsar el comercio de 15.200 millones de libras al año y será efectivo a partir del 1 de diciembre de 2021.

No obstante, los críticos de este acuerdo concreto afirman que este acuerdo comercial sólo impulsará en un 0,07% la economía del Reino Unido, una fracción mínima de lo que sucedería si salieran de la UE sin acuerdo comercial con Bruselas. Además Japón es el mayor inversor de Inversión Extranjera Directa del mundo, con un 14% en 2018 y el acuerdo comercial no tiene un capítulo directo para dedicarse a las inversiones. Las inversiones japonesas han sido cruciales para el desarrollo del Reino Unido, como han sido la planta de Nissan en Sunderland.

Aunque este acuerdo es muy similar al de la UE con Japón, aunque incluye un capítulo para “el comercio digital”. Además este acuerdo comercial muestra que la actividad que hay en la maquinaria comercial británica está en marcha, intentando compensar los acuerdos comerciales que pierde el Reino Unido al abandonar la UE.

El acuerdo comercial con la UE

8723093834_22d6617e8b_o.jpg

Además tenemos las negociaciones entre el Reino Unido y la UE, que van a mal ritmo (y la prueba es que no han finalizado a día uno de noviembre). Es cierto que siempre pueden acabar aprobando una extensión del statu quo, venderle al electorado británico que el coronavirus va a retrasar el futuro de esa gloriosa vuelta a la Inglaterra imperial. De momento, entre Abril y Junio Reino Unido fue la economía cuyo PIB cayó más de la OCDE, un 20,4%. En España tuvimos una caída del 18,5%.

El acuerdo comercial para la industria británica es esencial, el 49% de su comercio internacional en 2018 fue con países de la UE. Sus cadenas de valor están integradas en la economía de la UE. Un gran ejemplo es el de los asientos de cuero de sus modelos de Jaguar y Land Rover. Los productos químicos para teñirlos se importan desde Alemania e Italia, y en Escocia proceden a teñirlo. Después el cuero se envía a Polonia, donde se montan los asientos. Estos son enviados a la fábrica de Jaguar-Land Rover donde se montan “Just In Time”.

Esto es sólo un ejemplo de la complejidad de las cadenas de valor de la producción europea. Sucedería entonces que este y otras decenas de miles de procesos tendrían que ser replanteados. Básicamente porque si tienen que pasar por inspecciones de aduanas y pagar aranceles, estos cambian completamente. Ocho de cada diez coches fabricados en Reino Unido son destinados a la exportación. Un incremento de los aranceles de las piezas que se necesitan para importarlos supondría un incremento del precio de venta. Algo que en la situación económica. Todo esto en un entorno en el que la pandemia del SARS-Cov-2 y su enfermedad la Covid 19 no para de golpear a los países desarrollados, tanto en su sistema sanitario como en su economía.

Por supuesto la UE de los 27 tampoco se puede permitir no cerrar un acuerdo comercial por este motivo, aunque seguramente las consecuencias serían más leves en proporción. Aunque sería un fracaso para ambos no llegar a un acuerdo como buenos antiguos socios y amigos.

Pregunta a los lectores, ¿Creen que habrá acuerdo comercial entre la UE y el Reino Unido post Brexit? ¿Creen que el Reino Unido será capaz de suplir los acuerdos comerciales perdidos?

En El Blog Salmón | La UE que viene tras el Brexit, algo que puede cambiar más allá de lo obvio y La Comisión Europea plantea eliminar las monedas de uno y dos céntimos de euro

Imagen | tolomea

Imagen | tonnoro

Imagen | EU Naval Force Media and Public Information Office

Leer más

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies