la-electricidad,-las-subastas-y-las-sardinas

La electricidad, las subastas y las sardinas

Comparte esta entrada



Sardinas a precio de besugo: con tan suculenta alegoría se describía hace unas fechas en los medios la subasta “marginalista” con la que se determina en nuestro país el precio de la electricidad cada día. La metáfora —un símil tan incorrecto como potente— triunfó, fijando en la opinión pública la idea de que este sistema constituye un fraude al consumidor. Sin embargo, como en tantas ocasiones, lo expresivo de la imagen no arroja luz sobre el funcionamiento de las subastas eléctricas e impide valorar las razones por las que usamos este mecanismo para determinar el precio de algo tan esencial como la energía eléctrica. Subsanemos, pues, ambas lagunas en las siguientes líneas.

El precio de la electricidad que estamos consumiendo ahora se determinó en una subasta ayer. A la misma acudieron las empresas generadoras  y presentaron ofertas en las que especificaban cuanta energía producirían en caso de obtener la adjudicación y a qué precio. La gran virtud que tiene este tipo de subasta —dejando a un lado efectos estratégicos de segundo orden— es que las empresas tienen incentivos a pujar por lo que verdaderamente les cuesta producir la electricidad. Las pujas se van aceptando de manera ordenada, desde las ofertas más bajas (es decir, las de empresas con tecnologías menos costosas: las más eficientes) a las más altas, hasta que se alcanza la demanda estimada de electricidad. Ahora viene la sardina: si, efectivamente, el precio queda fijado por la última oferta aceptada y todas las empresas reciben ese mismo precio, ¿es esto un “chollo” para las empresas inframarginales que han pujado por debajo de ese precio? No necesariamente. Pensemos que esta compañía puede ser, por ejemplo, una generadora eólica, a la que le cuesta poco producir electricidad pero que necesita de esos beneficios para amortizar el coste de los molinos de viento. 

Esta subasta no es una anomalía española, no es el  “ancho de vía ibérico” de la electricidad. Todo lo contrario: su diseño se basa en contribuciones de varios premios Nobel de Economía (entre ellos, los de la edición de 2020, Milgrom y Winson) y es el mecanismo estandarizado por el que gran parte de los países de nuestro entorno —y muchos más en todo el globo— fijan el precio de la luz. La razón de su éxito es que tiene dos importantes ventajas.  La primera es que selecciona las fuentes de energía más eficientes en cada momento. La segunda ventaja consiste en que, si una fuente de energía —por ejemplo, la fotovoltaica— obtiene altos beneficios, incentiva la inversión en esta tecnología y eso, a medio plazo, hace que el precio baje. 

“Si cambiamos la subasta (si hacemos, por ejemplo, que las empresas paguen según sus pujas, o incluso que reciban un precio igual al coste medio como se ha sugerido revolucionariamente desde alguna tertulia), ¿arreglaría eso el problema? La respuesta es que no”.

Juan José Ganuza

Esta “bella” subasta, a pesar de haber funcionado exitosamente durante décadas, no ha podido evitar que el aumento desorbitado del precio de gas natural, producto de los problemas de suministro y de los derechos de emisión, haya disparado el precio de la electricidad. Pero si cambiamos la subasta (si hacemos, por ejemplo, que las empresas paguen según sus pujas, o incluso que reciban un precio igual al coste medio como se ha sugerido revolucionariamente desde alguna tertulia), ¿arreglaría eso el problema? La respuesta es que no. Al cambiar las reglas, las empresas cambiarán la forma de pujar, y lo que nos dice la teoría de subastas es que el resultado no variará significativamente. Si las empresas pagan según sus pujas (subasta discriminatoria, porque el mismo kW/h se paga a diferentes precios ), podemos suponer que los precios, de media, serán ligeramente más bajos pero habría que asumir un coste de eficiencia, puesto que no siempre utilizaríamos las tecnologías con menores costes. Nos iría mucho peor si pretendemos seguir la estrategia de igualar el precio a la puja media. Las pujas se dispararían y los costes de eficiencia también. La subasta se convertiría en la lotería de navidad, porque a las empresas les costaría mucho calcular sus pujas y habría errores de asignación, de modo que en muchas ocasiones las empresas con altos costes de producción desplazarían a las más eficientes. Las subastas no hacen milagros; simplemente reflejan la competencia que existe en el mercado. Imaginemos que a una de estas empresas les cuesta cero producir un kW/h, pero sabe que el consumidor lo necesita para no tener un apagón y que su mejor alternativa es comprarlo a un precio de 200 euros, ¿a qué precio venderá?

Para reducir el precio, por tanto, el único camino es cambiar la estructura del mercado. Por ejemplo, excluyendo de la subasta a determinadas tecnologías que sabemos que tienen costes de producción muy por debajo del precio actual de mercado y fijándolas un precio regulado. Pero si nos adentramos en ese camino, debemos poner un ojo en la seguridad jurídica y otro en diferenciar entre la empresa que invirtió en el molino de viento anteayer, exponiéndose al riesgo y ventura,  y aquellos que amortizaron hace décadas sus inversiones, cuando la palabra derechos de emisión no figuraba siquiera en nuestro vocabulario. Las subastas no son el problema, pero pueden ser gran parte de la solución. Recordemos que también se utilizan subastas para comprar energía en el largo plazo. En las últimas subastas de energías renovables que se realizaron en España, se fijaron precios de entre 25 y 30 euros por kW/h para períodos de varios años. ¿Por qué? Primero, porque las empresas de energías renovables tienen que hacer inversiones de largo plazo, y el mercado diario es pan para hoy y hambre para mañana. Los altos precios de la electricidad están acelerando la inversión en fuentes de energía renovables que paulatinamente irán cubriendo la demanda, reduciendo con ello el precio. Los actuales agentes ya anticipan ese futuro. Pero, además, las subastas hacen que la competencia funcione. Este es un mercado sin grandes barreras a la entrada, en el que por ejemplo, Forestalia, una empresa que provenía del sector cárnico, ha ganado importantes concesiones de energía eólica. Cuando el mercado es tan competitivo, el precio de la subasta se acerca al coste medio de la tecnología, evitando a los consumidores (y a las empresas), los riesgos y los sustos que estamos viviendo ahora.

Comparte esta entrada



Leer más
whole-foods,-zappos,-twitch,-mgm:-amazon-se-esta-convirtiendo-en-un-conglomerado-disperso-y-la-experiencia-dice-que-eso-es-una-mala-idea

Whole foods, Zappos, Twitch, MGM: Amazon se está convirtiendo en un conglomerado disperso y la experiencia dice que eso es una mala idea

Amazon se está convirtiendo en un conglomerado de diferentes empresas y cada una de ellas en actuando en diferentes sectores diferenciados. Según la experiencia que se tiene con otras empresas es mala decisión por parte de Amazon.

Dentro de los conglomerados dispersos se crean conflictos de intereses, aunque la estrategia se hace para buscar maximizar el valor de cada una de ellas. La experiencia de General Electric, Johnson & Johnson y Toshiba lo demuestra.

La última adquisición de Amazon ha sido MGM

Amazon empezó como una pequeña librería a principios de la década de los 90 ha acabado convirtiéndose en un gigante que tiene puestas sus manos en diferentes sectores.

La última adquisición que realizó en mayo de este es la compra de MGM por más de 8,4 mil millones de dólares. Esta empresa ha sido la gran competidora de Netflix y de los competidores del mercado.

MGM no fue la mayor adquisición de Amazon que ha invertido más de 30 mil millones de dólares en un centenar de compras de empresas durante su historia. Que han movido a la empresa ha realizar movimientos estratégicos de su empresa.

Amazon ha ido creciendo hasta convertirse en el gigante con presencia en diferentes sectores y también en sectores bien variados, como sería el caso de medios de comunicación, contenidos, comercio electrónico, servicios en la nube, robótica, supermercados, etc.

Las compras de Amazon: Whole Foods, Zappos, Quidsi, Zook, Ring, Kiva Sytems y Souq.com

Le costó a Amazon 13,7 mil millones de dólares la compra de Whole Foods y fue el movimiento estratégico de mayor envergadura de 2013, von uno de los mayores impactos dentro el sector de la alimentación.

La compra de Zappos en 2009 por parte de amazon fue por 1,2 mil millones de dólares. Entro directamente en el sector de ecommerce de comercialización de zapataods, con la compra un año después de Quidsi.

Quidsi (porpietaria de tiendas online diapers.com, soap.com o wag.com) fue comprado por Amazon en 2010 por 545 millones de dólares y fue una compra puramente estratégica, pero en 2017 Amazon vendió el negocio.

Zoox es la empresa de vehículos autónomos que fue comprado por Amazon por 1 mil millones durante el 2020. Twitch Interactive fue un paso más en convertir Amazon en uno de los grandes de Internet durante el 2014 y costó a Amazon 970 millones de dólares.

Ring fue comprado por Amazon en 2018 por 839 millones de dólares y esta empresa fabrica timbre conectados a la wifi para transmitir vídeo en vivo desde la puerta de la casa del cliente hasta su Smartphone o Tablet. Esto ayudo a fortalecer las ofertas de hogares inteligentes de Amazon.

Kiva Systems fue el salto de la robótica de Amazon durante el año 2012 y fue comprada por 775 millones de dólares. PillPack es una cadena de farmacias, distribuidores de medicamentos, etc. que fue comprada por Amazon en 2018 por 753 millones de dólares.

Souq.com es un minorista en línea de Oriente Medio y tenía presencia en los mercados emergentes, y fue compra por 580 millones de dólares en el 2017.

Las malas decisiones ponen en jaque a los conglomerados empresariales

En estas últimas semanas tres conglomerados empresariales se han dividido. General Electric, Johnson & Johnson y Toshiba se han roto en diferentes empresas, una estrategia que tiene el objetivo de maximizar su valor.

No es la primera vez que tras una noticia de este calibre se declara la muerte de los conglomerados, pero no parece que vayan a desaparecer. Aunque General Electric anunció que para sobrevivir se tiene que separar en tres empresas diferentes.

Después Toshiba comunicó sus planes de hacer una ruptura de conglomerado. Poco después Johnson & Johnson hizo lo mismo tomando la decisión en público que se va a dividir la empresa.

Las valoraciones que existen de algunos activos son exigentes y en la parte de los conglomerados con distintas empresas en diferentes sectores tienen un peso fuerte la valoración y esta puede ser mucho mayor si se separan las empresas. El mercado tiende a valorar las empresas diversificadas por debajo de la suma de todas sus partes, lo que se denomina ‘descuento de conglomerado’.

En el caso de General Electric se ha centrado en el sector de la salud, energías renovables, digitales, aviación, etc. Que si se gestionan de forma separada tendrá un mayor crecimiento.

Johnson & Johnson va a dedicar una parte del segmento del consumo, con una facturación de 15 mil millones de dólares y otra de medicamentos y maquinaria sanitaria con ingresos de 77 mil millones, y la división médica emprende su camino empresarial siendo un segmento maduro y con márgenes reducidos.

La separación de Johnson & Johnson se produce por las demandas en los tribunales, ya que su farmacéutica se enfrenta a demanda multimillonarias por el tema de la crisis de los opiáceos en Estados Unidos y por las acusaciones que el polvo de talco que se vendía producía cáncer.

Por otra parte, Toshiba tiene apuros financieros y diferentes escándalos desde hace algunos años, en 2015 inflaron beneficios durante 6 años, en 2017, su filial nuclear de Estados Unidos quebró y, en 2021, el Gobierno neutralizó las propuestas de los accionistas extranjeros.

La percepción de los conglomerados empresariales es negativa

A veces el mercado premia la diversificación y a veces se empuja a la especialización. El mercado actual castiga a los conglomerados de empresas. Porque existe una percepción de poca innovación.

O se puede percibir que la innovación que en algún momento ya está saturada, que es una industria ya madura. No encaja en las tendencias. Son empresas que han tenido mucho éxito, pero que ahora mismo, si no cambian, no consiguen competir.

Se puede decir que el error inicial es hacerlos, ya que en ocasiones los gestores apuestan por crear imperios que resultan en gigantes inconexos y conglomerados que después se ven que el nivel a medio largo plazo suele ser muy malo.

Aunque no es la primera vez que se presagia la muerto para los conglomerados y, sin embargo, el modelo sobrevive.

Imagen | Eddie

Leer más
el-precio-de-la-vivienda,-a-observacion

El precio de la vivienda, a observación

Comparte esta entrada



A medida que se avanza en la espinosa salida de la crisis de la COVID-19, el precio de la vivienda comienza a concitar la atención de los bancos centrales y del sector financiero en general. La mayor parte de los países desarrollados registran un alza progresiva, más aguda en unos casos que en otros; y, si bien el proceso no parece dar motivos de alarma, sí experimenta una ligera aceleración que hace conveniente examinar las causas del mismo y también los posibles riesgos.

La intensificación del aumento de precios que se observa desde el comienzo de la pandemia debe mucho al dilatado escenario de bajos tipos de interés, ya presente antes de la misma, pero forzosamente prolongado por los efectos del virus sobre la economía. A este factor se han unido otros derivados directamente de la crisis, como el aumento del excedente de ahorro, ante la imposibilidad de consumir por las restricciones, o, al otro lado del Atlántico, las compras masivas de valores respaldados por hipotecas por parte de la Reserva Federal.

La progresiva subida de precios se ha acentuado en muchos Estados integrantes de la OCDE (Gráfico 1) desde el arranque de 2020; de ese incremento —y de su probable continuidad en el tiempo— dan constancia firmas como UBS, que previene de potenciales correcciones de precios en muchas de las ciudades que escruta a través de su Global Real Estate Bubble Index, o Goldman Sachs, que asegura que los precios seguirán al alza durante los próximos años, sobre todo teniendo en cuenta las restricciones en la nueva construcción y las posibilidades de que la alta demanda perdure. En EE. UU. se observa, además, un progresivo aumento de compras por parte de inversores.

Aunque el aumento gradual de precios no parece alarmante en el contexto de la recuperación, el caso de Evergrande en China ha alimentado la incertidumbre sobre los riesgos de contagio de una burbuja desde aquel país. Pero existe una confianza generalizada en que dicho contagio presentaría una escala mucho menos preocupante que el que, en su momento, supuso la caída de Lehman Brothers, ya que la exposición de los bancos mundiales es mínima y manejable.

En cuanto al riesgo de sobrecalentamiento de los mercados inmobiliarios occidentales, las entidades especializadas y las autoridades monetarias coinciden en dar señales tranquilizadoras: el proceso se afronta con adecuadas ratios de capital, con suficientes provisiones para una morosidad que, en todo caso, aún no ha llegado a su pico y, en general, con tasas de crecimiento del apalancamiento y de la deuda muy por debajo de sus máximos históricos en muchos países. 

En España, los niveles de precios, que han evolucionado mínimamente al alza en 2021, son calificados de adecuados —se señala que Madrid fue una de las ciudades más afectadas en este terreno por la pandemia— y los analistas afirman que los bancos están bien situados para hacer frente a los préstamos problemáticos en caso de que surjan.

No obstante, también algunas voces entre los bancos centrales y el sector insisten en los probables impactos, tanto de las subidas de precios como de las posibles medidas para contrarrestarlas o de procesos colaterales. Por ejemplo, se hace ver que un potencial colapso como el del caso antes citado de Evergrande podría dejar una huella indirecta en la economía internacional por la desaceleración china. Se podrían afrontar consecuencias similares de endurecerse la política monetaria de unos bancos centrales que, sin embargo, afrontarían una caída del consumo si se diera un rebote a la baja de los precios inmobiliarios. El sector financiero, particularmente las entidades de pequeño y mediano tamaño, se enfrenta por su parte al riesgo de los efectos de una recesión persistente por su exposición relativamente alta a inmuebles comerciales.

Por tanto, aunque de momento no existen motivos para el nerviosismo, la evolución de los precios de la vivienda sí merece el interés que el sector financiero y las autoridades monetarias empiezan a mostrar.

Comparte esta entrada



Leer más
cuenta-atras-para-apuntalar-la-recuperacion

Cuenta atrás para apuntalar la recuperación

Comparte esta entrada



Uno de los resultados más inesperados de esta crisis es el cambio de paradigma de la política económica europea. Frente al dogma del retorno al equilibrio presupuestario en 2011-12, sin miramiento por las consecuencias económicas ni sociales, en esta ocasión Bruselas se ha decantado por un apoyo inteligente a la coyuntura. Las reglas fiscales hubieran encorsetado la respuesta a la pandemia, de ahí la decisión de ponerlas en suspenso. 

El BCE, por su parte, ha jugado un papel crucial facilitando la compra de deuda pública en condiciones excepcionalmente favorables. Desde el inicio de la pandemia, la deuda del Estado se ha incrementado en 170.000 millones de euros (casi 3.600 euros por persona), y prácticamente todo ese pasivo nuevo se encuentra en el balance del banco central. Una política muy distinta de la restricción financiera y del incremento de tipos de interés de la época Trichet. El resultado es un abaratamiento del coste de financiación del Estado y una reducción providencial de la prima de riesgo.

Fuentes: Tesoro Público, Banco de España, BCE y Funcas.

Ese alineamiento de las planetas fiscales y monetarias es todavía necesario: la coyuntura interna parece estar padeciendo un nuevo ataque de debilidad, fruto de los cuellos de botella, la merma de poder adquisitivo producida por la inflación de precios energéticos y ahora Ómicron. El índice de producción industrial encadena 5 meses de caídas y las perspectivas de recuperación del turismo se ven empañadas por las restricciones que se extienden por toda Europa. 

Si bien las administraciones parecen estar acelerando la ejecución de los fondos europeos (sobre todo con la reciente aprobación del plan del vehículo eléctrico), el empuje llega tarde en relación al enfriamiento en marcha. Es probable, por tanto, que España no alcance los niveles de actividad prepandemia hasta finales de 2022 o inicios del siguiente ejercicio. 

¿Podremos seguir contando con una política económica europea tan benevolente? En parte sí, pero se vislumbran importantes cambios para los que convendría prepararse.  

Del lado amable, el argumento más contundente viene de Draghi. El primer ministro italiano nos ha acostumbrado a expresarse con parsimonia, y cuando lo hace suena como la llamada de un oráculo: “la reforma de las reglas fiscales es inevitable”. Y lo es, en primer lugar, porque la UE tiene que afrontar una transición energética más complicada de lo previsto, y que por tanto se requiere de un volumen ingente de inversiones para cambiar el modelo energético. Esto no es posible en el marco de la senda de consolidación establecido en el siglo pasado.  

El próximo gobierno alemán lo ha entendido, y podría estar dispuesto a aceptar que la inversión verde no se contabilice a efecto de los objetivos de déficit público. En segundo lugar, Francia e Italia comparten con nuestro país una situación presupuestaria y de deuda deteriorada —la consecuencia del reciente empujón a la inversión pública es un crecimiento más elevado que el nuestro, de momento—. Una vuelta de tuerca abrupta a partir de 2023, que es cuando las reglas fiscales se reactivarán hipotéticamente, provocaría un seísmo de consecuencias impredecibles. Por las mismas razones, el BCE solo puede normalizar su política monetaria gradualmente, so pena de tensar las primas de riesgo. 

No obstante, los planetas tienen su lado oscuro: todo apunta a que, el nuevo paradigma necesariamente incorpora condiciones. Los países “frugales” no han renunciado al manual, y exigirán una corrección de los desequilibrios presupuestarios a cambio de una eventual relajación de las reglas que se aplican a la inversión. Y la compra de deuda por razones de pandemia del BCE podría tocar a su fin a partir de la primavera, ante una inflación más persistente de lo anticipado, lo que nos abocará a recurrir más a los mercados. La política económica española dispone por tanto de un tiempo acotado para apuntalar la expansión, impulsando la inversión y la ejecución del plan de recuperación. Cuando giren los astros, el margen de actuación se estrechará irremediablemente. 

INDUSTRIA | El índice de producción industrial descendió un 0,4% en octubre, y más del 3% desde mayo. Según las encuestas cualitativas, la falta de suministros es la principal causa. Los cuellos de botella están impidiendo la realización de una abultada cartera de pedidos. Destaca la caída de la producción de bienes de equipo, en consonancia con el enfriamiento de la inversión y el retraso en la ejecución de los fondos europeos. Según la IGAE, el gasto total hasta octubre a cuenta de los fondos asciende a poco más de 6.000 millones. 

Este artículo se publicó originalmente en el diario El País.

Comparte esta entrada



Leer más
invertir-en-viviendas-cuando-hay-inflacion,-hipotecas-a-tipo-fijo-al-1%-pero-a-la-vez-precios-disparados

Invertir en viviendas cuando hay inflación, hipotecas a tipo fijo al 1% pero a la vez precios disparados

El inicio de la pandemia puso al mercado inmobiliario en graves apuros ya que se frenaron las firmas de hipotecas durante el año pasado. Durante este año el mercado ha recuperado la firma de las hipotecas.

Incluso, las entidades bancarias quieren buscar la rentabilidad con tipos de interés negativos con tipos fijos entre 1 y el 2 por ciento, y en estas últimas semanas del año varias entidades han rebajado aún más los precios de las hipotecas.

Openbank y MyInvestor las hipotecas tienen los tipos fijos más atractivos

La competencia existente entre las entidades bancarias por ofrecer la mejor hipoteca ha empujado a las firmas hacia un crecimiento palpable, sobre todo en aquellas hipotecas de tipos fijos, que están dando un mayor margen que los tipos de interés situados en mínimos.

Openbank y MyInvestor son las entidades bancarias que ofrecen las hipotecas con un tipo de interés fijo. Openbank ofrece un tipo de interés fijo a 1,35% a 15 años, 1,45% de 16 a 20 años y el 1,54% de 25 a 30 años. Por otra parte, el neobanco MyInvestor ofrece un 1,49% a 15 años, 1,58% a 20 años y 1,78% a 30 años.

En las siguientes gráficas podemos ver la evolución las hipotecas de tipo fijo que ofrecen las entidades bancarias españolas:

Hipotecas Tipo Fijo Bancos En Espana 2021 Parte 1

Hipotecas Tipo Fijo Bancos En Espana 2021 Parte 2

Openbank para ofrecer este tipo de interés fijo para firmar sus hipotecas pide que se domicilie una nómina y contratar un seguro de hogar. En cambio, MyInvestor pide que los ingresos del solicitante de la hipoteca sean superiores a los 4.000 euros al mes.

Los intereses fijos en las entidades bancarias están más bajas que nunca y desde ya hace unos meses se ha convertido en el tipo de hipotecas que se firman más, ya que se ofrecen cada vez más productos más atractivos. Los tipos de interés fijos ofrecen la ventaja de no estar vinculado a los cambios que sufran los tipos de interés.

Invertir en viviendas cuando hay inflación

Invertir en vivienda cuando hay inflación se ve como una buena oportunidad de inversión. La inversión en el sector inmobiliario es una gran oportunidad de tener beneficios para los ahorros que podamos tener.

La inversión en una vivienda permite ahorrar, mejorar los ingresos que podamos tener, y protegemos nuestro dinero por lo que pueda pasar. Según datos del Banco de España se obtiene una rentabilidad en la vivienda del 7 por ciento y por el alquiler una de vivienda de un 3,7 por ciento.

La principal ventaja por la compra de una vivienda que se destina al alquiler es que cada mes se recibe una mensualidad y, por tanto, existen un aumento en la economía de la familia que invierte. Y esto provoca que las familias puedan ahorrar por tener un ingreso fijo cada mes.

El objetivo de cualquier inversor es que sus ahorros aumenten por encima de la inflación de cada año, es decir, que su dinero pueda mantener su poder adquisitivo. A largo plazo, siempre existe una tendencia del que las viviendas aumenten su precio.

Si se transforma nuestros ahorros en una vivienda, su revaloración se puede producir, siempre debemos contar también la zona de la vivienda y las características que tiene.

Ahora conviene contratar hipotecas a tipo variable pero no a 30 años

Aunque los tipos de interés están en mínimos, algunos inversores o comprados, no quieren tener alzas inesperadas en el tipo de interés que pagan cada mes por su hipoteca.

Se espera que los tipos de interés en la zona euro se mantengan en valores negativos algunos años más, aunque con una tendencia en aumentar su valor. Pero mientras no aumenten las tasas que aplica el Banco Central Europeo (BCE), algo que no se prevé hasta el año que viene, las entidades bancarias ofrecerán productos hipotecarios interesantes con tipos fijos o mixtos.

Elegir una hipoteca fija o variable depende de quién contrata la hipoteca, ya que las entidades bancarias estén potenciando las hipotecas a tipo fijo, en la actual situación lo más recomendado son las hipotecas a tipo variable.

Las hipotecas que ofrecen las entidades bancarias online o los neobancos son, a nivel general, los más atractivos a la hora de contratar, ya que ha sido clave para aumentar la competitividad, al contar con un menor nivel de costes, pueden hacer hipotecas más atractivas.

Imagen | Daniel Lobo

Leer más
el-estado-esta-recaudando-tantos-impuestos-que-incluso-cancela-emisiones-de-deuda:-otro-factor-que-apunta-a-la-fuerte-recuperacion

El Estado está recaudando tantos impuestos que incluso cancela emisiones de deuda: otro factor que apunta a la fuerte recuperación

El Estado ha cancelado la última subasta de deuda que tenía programada para este 2021 que ya se acaba. Después de que la UE inyectara en nuestra economía 10.000 millones de euros procedentes de los fondos 'Next Generation', la vicepresidenta Calviño anunció que con lo que ha habido es suficiente.

Así, España ha obtenido este año 75.000 millones procedentes de los mercados en concepto de deuda, un 25% menos de lo estimado a principios de 2021. Algo que el Ejecutivo celebra como "signo de fortaleza" de nuestra economía. Si bien, los datos de PIB no van por los mismos derroteros, al menos sobre el papel.

¿Esto qué significa? Pues que el país se está financiando por otro lado o que está logrando llenar sus arcas de otro modo. Pero también nos deja otra incógnita...¿va el PIB creciendo tan lentamente como lo pintan?

Los impuestos, al alza

Si el Ejecutivo ha decidido prescindir de la última subasta del año debe tener sus motivos. Como decíamos, debe estar obteniendo dinero para el sistema por otras vías. Y la fiscalidad parece ser una de las claves.

Según los últimos datos disponibles, correspondientes al periodo de enero a octubre de este año, se ha recaudado más impuestos que en el mismo periodo de 2019, el ejercicio que nos sirve de espejo para la recuperación, pues en 2020 ya sabemos todos lo que había.

Los ingresos tributarios son superiores en estos tres trimestres en un 3,6% al mismo periodo de 2019, es decir, unos 26.000 millones más. Un dato muy positivo, porque ese año se logró récord de recaudación.

Pero esto no se debe a que hayan subido de una forma muy fuerte los impuestos. Es cierto que se han aumentado algunos tramos del IRPF (los más elevados), pero por otro lado se ha suspendido temporalmente el IVA de la electricidad, justo cuando más se podía recaudar de ahí por el alza de los precios.

Por lo tanto, el Ejecutivo estaría recaudando más por una mejor marcha económica, sumado a un mejor cumplimiento ciudadanos, ya que el año pasado se concedieron muchos aplazamientos por la pandemia. Es decir, que los ciudadanos están en mejor disposición de pagar los tributos. Y esto no puede ser por otra causa que por la buena marcha económica.

¿Entonces qué pasa con el PIB?

Todo esto contrasta con la pobre marcha del PIB. En el tercer trimestre creció un 2%, por debajo de la media de la Eurozona, que fue del 2,2%, según Eurostat.

Este dato se suma al jarro de agua fría de la OCDE de recortar dos puntos el crecimiento de España en 2021, del 6,8% estimado en principio al 4,5% último. En 2022 también enfrió las expectativas, pasando del 6,6% al 5,5% de crecimiento.

Pero lo más chocante es que somos el segundo país de la UE que más empleo crea, con una subida de la tasa de empleo del 2,6% en el tercer trimestre, frente el 0,9% de la zona Euro.

Entonces, ¿qué está pasando? ¿Se está midiendo algo mal? ¿Se está contando toda la verdad? Los expertos económicos ya se están haciendo estas preguntas, porque con los datos en la mano, las cuentas no cuadran.

Por lo tanto, estaremos atentos a los próximos datos, los cuales pueden darnos la explicación que buscamos al flojo PIB de España. Al menos sobre el papel.

Leer más
flexibilidad-interna-en-el-ajuste-de-las-empresas-espanolas-a-la-crisis-de-la-covid-19

Flexibilidad interna en el ajuste de las empresas españolas a la crisis de la COVID-19

Comparte esta entrada

Las ayudas laborales y financieras a las empresas para hacer frente a los efectos de la pandemia han tenido como objetivo preservar la capacidad operativa de las empresas viables durante los peores momentos de la crisis sanitaria para, así, cuando las señales de mejora de la actividad cambiasen, poder recuperar los niveles prepandémicos de producción lo antes posible. A través de los programas ERTE, el estado ayuda financieramente a las empresas a mantener en situación de empleados a trabajadores desocupados por falta de carga de trabajo, y mediante los créditos con aval ICO, se proporciona la liquidez necesaria para hacer frente a la parte no subsidiada del coste laboral y a otros gastos fijos de la actividad empresarial.

Las medidas de política económica dirigidas a mantener la capacidad productiva de las empresas —incluido el número de trabajadores en nómina— en momentos de fuerte contracción de la demanda son inéditas en España. En crisis anteriores, cuando se contrae la demanda, las empresas españolas reducen capacidad productiva con cierres, desinversión en capacidad productiva y despidos. Utilizan el mercado de trabajo para ajustar su nivel de ocupación (lo que se conoce como flexibilidad externa) y hacer frente a las contingencias de la demanda. Ahora, en cambio, se han ensayado medidas de flexibilidad interna —utilizar la organización y mantener el empleo— y, a cambio, recibir ayudas del gobierno para compensar la falta de ingresos por la reducción de las ventas de bienes y servicios.

El gráfico 1 ofrece una aproximación de la evolución trimestral de la productividad aparente del trabajo, medida a través de la ratio VAB/gastos de personal, durante la Gran Recesión y la crisis de la COVID-19, bajo el supuesto de un coste laboral real estable.

Nota: El valor de las variables utilizadas en el cálculo de la productividad aparente (valor añadido bruto en el numerador y gastos de personal en el denominador) se han transformado, previamente al cálculo del cociente, en medias móviles de cuatro trimestres, terminando en el trimestre de referencia. Los costes de personal no incluyen la parte de coste laboral que cubren las ayudas de los ERTE.

Fuente: Elaboración propia a partir de Contabilidad Nacional: Cuentas trimestrales del sector institucional de las sociedades no financieras.

Las tendencias de signo opuesto de las líneas representadas en el gráfico ponen de manifiesto el contraste entre la respuesta a la crisis financiera y la respuesta a la crisis de la COVID-19 por parte de las empresas en España. Se observan dos trayectorias diferenciadas con efectos de signo distinto sobre la productividad aparente del trabajo en un periodo y en otro. Durante la crisis financiera y económica de 2009, en el periodo de mayor descenso en la actividad, la productividad aparente del trabajo sigue una tendencia creciente, que prolonga una trayectoria del mismo signo en los trimestres precedentes. Por el contrario, durante la crisis de la COVID-19, en los trimestres de contracción de la actividad, la productividad aparente del trabajo muestra un marcado retroceso, continuación de un periodo de notable estabilidad en la evolución de la variable en los trimestres anteriores. En la crisis financiera, la productividad aparente del trabajo se estabiliza a partir del trimestre cinco contando a partir del trimestre de referencia; durante la crisis por la pandemia de la COVID-19, el primer signo de cambio en la tendencia en la evolución de la productividad aparente del trabajo se produce a partir del segundo trimestre de 2021, cuando las tasas de crecimiento interanual por trimestres de actividad vuelven a valores positivos, después de varios trimestres en negativo.

El comportamiento procíclico de la productividad aparente del trabajo en las empresas españolas durante la crisis de la COVID-19 rompe con el rasgo diferencial de una productividad laboral contracíclica, y homologa el comportamiento de la productividad laboral con el que se observa entre las empresas de otros países del entorno como Alemania. Esta similitud del comportamiento de la productividad laboral es el resultado de adoptar unas respuestas similares de flexibilidad interna a las que se venían aplicando en los países de nuestro entorno. La flexibilidad interna significa también un aumento en la parte fija del coste laboral que soportan las empresas. Esto se traduce en un mayor (menor) peso de los gastos de personal (beneficio bruto de explotación) en el valor añadido bruto y, por tanto, en una mayor absorción de los riesgos por la volatilidad del ciclo económico por parte de los accionistas de las empresas y menor por parte de los trabajadores y del sistema público de protección del empleo.

Desde una perspectiva microeconómica, surge una cuestión de interés: ¿podemos reconocer en esta evolución de la productividad un cambio en el comportamiento de las empresas españolas que han comenzado a valorar con más interés el papel de los recursos humanos en la organización? Es pronto para interpretarlo de esta manera. Sin duda los programas de ayuda pública puestos en marcha —ERTE y créditos ICO— han contribuido a desarrollar un aprendizaje sobre cómo transitar por la crisis con mayor flexibilidad interna y menos despidos y pérdidas de capital humano. Pero para avanzar en esta dirección de forma más robusta, las empresas españolas, en sus estrategias y organización, deben ser capaces de reconocer la importancia del factor humano, su educación, compromiso y experiencia como activo estratégico fundamental para transitar con éxito en mercados cada vez más competitivos. Además, las ayudas públicas al mantenimiento del empleo deberán complementarse con programas de formación en las empresas que ayuden a impulsar el despliegue e incorporación de nuevas tecnologías y modelos organizativos avanzados, de los que tan necesitadas se encuentran muchas empresas españolas.Comprar Reseñas google

Desde un enfoque macroeconómico, la estabilización del empleo tiene como objetivo final suavizar la evolución de los ingresos y la demanda agregada, para favorecer un rápido crecimiento de la actividad con el cambio de fase. Esperemos que, efectivamente, sea así y que la recuperación de la actividad de las empresas en España siga la estela de la del resto de empresas de su entorno.

Esta entrada procede de un análisis más amplio sobre la evolución comparada de la actividad de los sectores institucionales de la economía española en la crisis de la COVID-19, disponible aquí.

Comparte esta entrada

Leer más
estos-son-los-pasos-para-montar-un-e-commerce:-eleccion-del-producto-(1)

Estos son los pasos para montar un e-commerce: Elección del producto (1)

Si estás pensando en lanzar una tienda online por primera vez, en esta serie de artículos tienes cuáles son los pasos para montar un e-commerce.

  • El primero de ellos será decidir cuál es el producto elegido para vender online.
  • Una vez tomada la decisión, no olvides tener en cuenta factores como el diseño o el precio del producto.

¿Preparado para montar tu propio negocio de comercio electrónico o e-commerce por primera vez? Y es que crearlo desde cero puede resultar abrumador. Sobre todo, por la cantidad de información y consejos (muchos de ellos contradictorios) que circulan por ahí, con lo que puede ser fácil perderse.

Pero todas las flechas apuntan hacia arriba por lo que, si tenemos esto en cuenta, emprender en este ámbito puede resultar muy gratificante.

Nunca ha habido un momento mejor que éste para vender un producto de modo online.

En 2020 se gastaron en torno a 660.000 millones de euros online, lo cual supuso un aumento del 43% con respecto al año anterior. ¿Has comprado algo este último Black Friday online?

El Adobe´s Digital Economy Index, que mostró estas cifras analizando billones de transacciones online, también predijo que este año se observaría un crecimiento similar hasta alcanzar el récord del billón de dólares para el comercio electrónico en 2022.

Pero como nuevo propietario de un negocio de comercio electrónico o e-commerce por primera vez, ¿cómo acceder a una parte de esta inmensa cuota de mercado? Aquí tienes resumido en cinco sencillos pasos cómo montar un e-commerce (lo podrás ir desvelando en esta serie de artículos): elección del producto, investigación y preparación de cara al negocio, creación del sitio web de tu e-commerce, preparación del lanzamiento y tareas poslanzamiento.

1. Qué producto elegir

LA CLAVE: Encontrar un producto para vender

Si estás leyendo este contenido es muy probable que ya tengas un producto o concepto que te apasione o que cubra una necesidad determinada y añada valor a tu base de clientes potenciales. Muchos dicen que será esta pasión la que te ayude a sortear los obstáculos en el camino que estás a punto de emprender (y a echar las horas que haga falta, muchas veces fuera de tu jornada laboral).

Algunas historias de éxito

Uno de ellos es Andy Dunn, quien fundó la marca de ropa masculina Bonobos tras ver unos pantalones de pana turquesas.

Este es uno de los comentarios que hizo en Business of Fashion: «En ese producto había mucho más interés de lo que nunca pensé que podría haber en un par de pantalones para hombre».

Dunn se adentró en un mercado saturado (el de la ropa masculina), pero empezó a operar totalmente online en un momento en el que la mayoría de los distribuidores tenían presencia física y a ofrecer ubicaciones minoristas que actuaban únicamente como muestrarios.

Michael Dubin, mientras tanto, montó un servicio de maquinillas de afeitar por suscripción llamado Dollar Shave Club (que después vendería a Unilever por 1.000 millones de dólares) tras ver un montón de maquinillas en el almacén de un amigo a las que había que dar salida.

Plantéate si tú también puedes triunfar en un sector tan concurrido como este diferenciándote por otros factores en lugar de por innovar en el producto.

Quizás puedas ofrecer un servicio de suscripción como el de Dollar Shave Club en el sector de las maquinillas o el de VetBox en el de los tratamientos antipulgas.

Puede que tengas un formato de presentación fascinante en mente: Tea Drops, por ejemplo, vende té en pastillas para evitar los residuos y la suciedad que generan las bolsitas.

Si te planteas algo así, necesitarás un diseñador de producto para crear una muestra, así como una hoja de ruta para encontrar un fabricante y comercializarlo.

2. Cómo elegir el producto

¿Aún no tienes ningún producto en mente?

En ese caso, investiga tus áreas generales de interés empleando informes de consultoría, webs de previsiones de tendencias y listas de superventas de webs de comercio electrónico que ya existan. No te olvides de los periódicos y revistas sectoriales de prestigio, ya que pueden ofrecerte una visión de primera calidad de algunos sectores.

Aquí tienes algunos enlaces útiles a la hora de estudiar qué productos vender:

  • Informe de tendencias de Amazon. Recientemente, el gigante del comercio electrónico destacó un juego de dados y unas gomas de resistencia como algunos de los productos más vendidos en la sección de bienestar.
  • Informes de consultoría. Las perspectivas sobre el mercado de la distribución de grandes consultoras como Deloitte y Bain & Company te darán una idea de sectores fuertes.
  • Google Trends. Puedes ver el nivel de interés de un término de búsqueda a lo largo del tiempo, además de búsquedas relacionadas. Por ejemplo, si pones «correa para perro» en Google Trends podrás observar que el interés en este término ha aumentado de forma constante en los últimos cinco años, y entre los términos relacionados encontramos «correa antirrobo para perro» y «correa extralarga para perro», ambas ideas de productos potenciales. Además, puedes usar su sistema de alertas para estar al día de tus intereses.
  • Statista. Genera informes, previsiones, dosieres y estadísticas que pueden filtrarse por sector.

Infografía: ¿Cuánto factura el comercio electrónico en el mundo? | StatistaEl imparable acceso del e-commerce en el mundo / Imagen: Statista

3. Evaluación de la idea

Ahora que ya tienes una idea clara, es hora de evaluar la viabilidad del desarrollo, el almacenamiento y el envío de tu producto. Ten en cuenta los siguientes factores:

Diseño

¿Vas a fabricar tu propio producto, dar instrucciones a un fabricante, comprar a un proveedor o decantarte por el dropshipping?

  • Piensa en los paint points de cada una de estas opciones y en cuál de ellas será mejor para tu producto, tanto ahora como en el futuro.

Dimensiones del producto

¿Cuál será el peso y el tamaño de tu producto?

  • Tradicionalmente, las compras más grandes (como por ejemplo de muebles) solían hacerse en tienda.
  • Pero algunos distribuidores online como Wayfair están demostrando que los clientes se sienten cada vez más cómodos a la hora de hacer este tipo de compras por Internet.
  • No obstante, ten en cuenta que el almacenamiento y el envío costarán más… y piensa qué proporción de ese coste adicional deberías repercutir al cliente.

Tipo de compra

¿Es probable que tu producto se convierta en una compra recurrente o se trata de algo puntual? ¿Es un producto estacional, como por ejemplo crema solar o equipamiento para barbacoas?

  • Esto te ayudará a decidir cómo almacenar, enviar y reponer tu producto.

Envío y almacenamiento

  • Las dimensiones del producto influirán mucho en los costes de envío y almacenamiento, pero también merece la pena plantearse si tu producto potencial presenta algún otro factor único que debas tener en cuenta.
  • Puede que tu producto necesite ser refrigerado o sea especialmente frágil. No pases por alto estos detalles para poder planificar los costes en consecuencia.

Precio

Estudia a tus competidores y piensa cuál debería ser tu precio.

  • Si el mercado está saturado o tu artículo es bastante común, podrías plantearte bajar el precio para atraer más clientes.
  • También podría ocurrir lo contrario: pongamos que vendes bolsos hechos con un «cuero» derivado de los champiñones. Como este material será escaso y difícil de conseguir, los clientes esperarán un precio más alto.
  • En esta fase, es buena idea empezar a hacer cálculos aproximados de tus márgenes de beneficio teniendo en cuenta los costes de diseño, envío y almacenamiento para tu producto. No olvides los costes generales.
  • Plantéate si dispones de medios suficientes para la inversión inicial o si tendrás que recurrir a un préstamo o alguna otra fuente de financiación. Si los beneficios son escasos o inexistentes después de tener en cuenta los costes corrientes, puede que tengas que replantearte tu producto o tu precio.

Validación del mercado objetivo

  • Tras evaluar tu idea, deberías haber elaborado una lista a grandes rasgos de los factores que debes tener en cuenta sobre tu producto, desde su diseño hasta el envío.
  • Ahora es el momento de pensar en uno de los factores más importantes: tu mercado objetivo. Ten en cuenta los siguientes puntos cuando pienses en el potencial comercial de tu producto.

Viabilidad de los clientes

¿Quiénes son tus clientes?

  • Cuanto más concreto sea el perfil de tus consumidores, más posibilidades tendrás de garantizar el éxito de tu producto.
  • La edad, sexo, ubicación y renta disponible serán datos cruciales a la hora de marcar el precio de tu producto y de promocionarlo, pero no te olvides de los factores menos tangibles.
  • La emoción, por ejemplo, desempeñará un importante papel a la hora de comprar a una marca pequeña, así cómo saber qué piensan, sienten, escuchan o dicen.
  • Puedes hacer encuestas que te ayuden a definir tu cliente potencial.

Viabilidad del sector

Estas son algunas de las preguntas que tendrás que responder sobre el sector o el mercado en el que se inserta tu producto:

  • ¿Se trata de un sector fuerte?
  • ¿Cuál es el volumen de mercado?
  • ¿Quiénes son mis principales competidores y qué tal les va?
  • ¿Llevan más de 10 años o se trata de un sector relativamente nuevo?
  • ¿Mi sector es naturalmente competitivo (con lo cual podría necesitar un presupuesto publicitario mayor para destacar) o existe un vacío?
  • ¿Cómo puedo garantizar la demanda?

CONSEJO DE EXPERTO: Hacerlo te llevará tiempo, pero los expertos recomiendan crear distintas páginas de aterrizaje para medir el interés en tu producto. Siempre puedes instalar un botón en tu web para reservas y ponerte en contacto con los clientes potenciales una vez salgas al mercado. Comprar Reseñas google

4. Cómo obtener el producto

Ya has ultimado tu idea de producto y validado tu mercado objetivo. Ahora llega una de las partes más apasionantes del proceso: convertir esa idea en realidad.

Existen tres opciones básicas para obtener tu producto:

1. Recurrir a un fabricante

Si has decidido crear un producto que sea totalmente tuyo, necesitarás un fabricante capaz de producirlo a gran escala.

Una de las mayores decisiones es si optar por algo local o no.

Los fabricantes locales suelen ser más caros, pero el impacto de la pandemia en las cadenas de suministro, así como la demanda de una mayor transparencia en torno a las condiciones laborales, han aumentado considerablemente su atractivo.

No tengas reparos en pedir recomendaciones a la hora de buscar fabricante ni de consultar directorios y preparar una lista de preguntas.

2. Trabajar con un proveedor

Puede que decidas comprar directamente a un proveedor, lo cual implica adquirir un producto existente de un mayorista (que también puede ser fabricante).

Si decides trabajar con un proveedor en el extranjero, suele ser buena idea contratar a un gerente local que pueda garantizar una cadena de abastecimiento fluida y resolver cualquier problema in situ.

3. Optar por el dropshipping

Puede que la opción más fácil y barata de todas sea el dropshipping, lo cual significa que no posees, almacenas ni envías los productos de tu web.

Si estás más interesado en comercializar productos y adelantarte a las tendencias que en la creación en sí, el dropshipping de sitios como Alibaba u Oberlo podría ser lo tuyo.

Esta modalidad tiene sus inconvenientes, como por ejemplo márgenes bajos y ningún control sobre el stock. Si vendes un artículo en tu tienda online pero tu proveedor va con seis semanas de retraso en los envíos, tendrás que enfrentarte a clientes muy insatisfechos.

En resumen, el primer paso antes de montar tu tienda online o e-commerce por primera vez será tener claro cuál es el producto que quieres vender. Una vez elegido deberás evaluar tu idea de producto, así como su mercado objetivo. Y, por último, tendrás que convertir esa idea-producto en realidad.

¿Quieres saber más? No te pierdas nuestra el próximo artículo mensual de nuestra serie sobre cómo montar un e-commerce por primera vez.

Leer más

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies