la-tasa-de-abandono-educativo-en-espana-cae-al-12,8%-en-2025,-pero-persisten-los-retos-para-alcanzar-el-objetivo-europeo-de-2030

La tasa de abandono educativo en España cae al 12,8% en 2025, pero persisten los retos para alcanzar el objetivo europeo de 2030

Comparte esta entrada



El Ministerio de Educación acaba de actualizar el dato de la tasa de abandono escolar temprano en España, que se sitúa en el 12,8% en 2025.


Esta tasa mide el porcentaje de jóvenes de 18 a 24 años que no han completado la educación secundaria superior y no siguen ningún tipo de formación. El Ministerio destaca en su nota «el distinto comportamiento que ha tenido este indicador en año 2025 para los hombres, aumentando ligeramente, 0,2 p.p., mientras que para las mujeres ha continuado su descenso, -0,5 p.p». La evolución media para ambos sexos confirma la tendencia descendente –aunque a un ritmo cada vez más moderado en los últimos años– iniciada tras el máximo histórico del 32,2% en 2004. Aún así, España sigue situándose entre los países con mayor abandono escolar de la Unión Europea, solo por detrás de Rumanía, y aún lejos del objetivo europeo del 9% fijado para 2030.

El abandono escolar continúa siendo un fenómeno profundamente desigual desde el punto de vista social. La probabilidad de abandono es mucho mayor cuando la madre solo ha completado la educación primaria frente a aquellos jóvenes cuyas madres cuentan con estudios superiores. Asimismo, los varones y los jóvenes de origen inmigrante presentan tasas de abandono significativamente más elevadas, lo que refleja la persistencia de brechas educativas asociadas al origen socioeconómico y al género.

Las consecuencias del abandono escolar trascienden el ámbito educativo y tienen un impacto económico y social relevante. Los jóvenes que no completan la educación secundaria superior presentan mayores tasas de desempleo, menor estabilidad laboral, menores ingresos a lo largo de su vida y un mayor riesgo de exclusión social. A nivel agregado, el abandono educativo temprano se asocia con menor crecimiento económico, menor recaudación fiscal y mayor gasto social, además de peores resultados en salud y participación social.

La dificultad para reducir la tasa de abandono por debajo del umbral del 12% sugiere que las políticas aplicadas hasta ahora, aunque efectivas, resultan insuficientes para abordar los factores más persistentes del fenómeno. Por ello, Funcas subraya la necesidad de una estrategia integral, que combine medidas educativas, sociales y laborales. El esfuerzo coordinado entre centros educativos, familias y administraciones públicas será clave para consolidar la tendencia descendente observada en los últimos años y acercar a España al objetivo europeo.

Comparte esta entrada



Leer más
fp-basica-como-dique-frente-al-abandono:-avances-consolidados-y-un-freno-inesperado-en-2020-21

FP Básica como dique frente al abandono: avances consolidados y un freno inesperado en 2020-21

Comparte esta entrada



La
FP Básica se confirma como un itinerario esencial de prolongación educativa,
según los datos actualizados a finales de noviembre por el Ministerio de Educación
en su Estadística de Seguimiento Educativo Posterior de las Personas
Graduadas en Formación Profesional
.

FP Básica

El gráfico 1 recoge el porcentaje de titulados en FP Básica que acceden a un ciclo de Grado Medio en alguno de los tres años siguientes, para todas las comunidades autónomas y para el conjunto de España. Las seis promociones consecutivas permiten observar tanto el nivel como la evolución de la continuidad educativa entre 2015-2016 y 2020-2021. Al pasar el ratón por la fila correspondiente a cada comunidad en el cuadro, se resalta la serie en el gráfico, y viceversa.


A escala nacional, la continuidad desde FP Básica hacia Grado Medio se mantiene en una franja relativamente estrecha: se parte de un 68,3% en la cohorte de 2015-2016, se alcanza un máximo de 69,2% en 2019-2020 y se cierra el periodo con un 65,2% en 2020-2021, con un descenso acumulado respecto al primer curso de algo más de tres puntos porcentuales. La media de España funciona como línea de referencia. Por encima de ese umbral se sitúa un grupo de comunidades con niveles de continuidad sistemáticamente altos: Valencia, Galicia, País Vasco, Navarra, Madrid y, en buena parte del periodo, Castilla y León y La Rioja. La estabilidad en valores elevados sugiere redes de centros de FP bien implantadas y cadenas formativas que facilitan la transición entre FP Básica y Grado Medio. Por debajo de la media de España y por debajo del 60% se sitúan de forma recurrente Extremadura, Canarias e Illes Balears, lo que apunta a barreras estructurales más persistentes en la transición desde FP Básica.

La
comparación temporal permite además identificar dónde se ha producido un
deterioro más acusado que el descenso de España en su conjunto. Aragón reduce
su continuidad con una caída acumulada de más de catorce puntos, tras varios
años de descenso gradual. Pero, en general, el total de España refleja un
sistema de FP Básica que mantiene una continuidad relativamente estable hacia
Grado Medio, con una ligera pérdida de intensidad en la última cohorte.

FP
Media

En la cohorte más reciente, correspondiente al curso 2020-2021, el dato de España se sitúa en 51,9 %. Por encima de este valor se encuentran varias comunidades, entre las que destacan Cataluña, La Rioja y Valencia, que registran los porcentajes más elevados en ese año. También se sitúan por encima del promedio estatal el País Vasco, Navarra y Madrid. En cambio, los valores más reducidos se observan en Canarias, Asturias y Ceuta, que se sitúan claramente por debajo de la media de España en 2020-2021.


En cuanto a la evolución a lo largo del periodo, el dato estatal pasa de 39,8% en 2015-2016 a 51,9% en 2020-2021, lo que supone un incremento de 12,1 puntos porcentuales en seis promociones consecutivas. Varias comunidades muestran avances superiores a este aumento. Entre ellas destaca La Rioja, que pasa de 40,8% a 61,5%, y País Vasco, que asciende desde 45,0% hasta 57,8%. También presentan incrementos destacados Navarra y Madrid. En el extremo opuesto, las comunidades con menor crecimiento dentro del periodo son Asturias, cuyo valor aumenta seis puntos porcentuales, y Ceuta, que permanece prácticamente en el mismo nivel.

Conclusiones

La
información presentada confirma que la Formación Profesional de Grado Básico
desempeña un papel central en la arquitectura del sistema educativo español. En
un contexto en el que la reducción del abandono escolar temprano sigue siendo
un objetivo prioritario, el hecho de que una mayoría de titulados de FP Básica
continúe estudiando convierte a esta etapa en un primer eslabón, una
herramienta clave para retener al alumnado en el sistema y ofrecerle
itinerarios estructurados de progresión académica, lejos de funcionar como
etapa terminal.

Los
datos muestran, además, que esta continuidad no es uniforme. Por un lado, se
observan diferencias importantes entre CC AA, con territorios que de forma
sistemática presentan porcentajes de transición claramente por encima de la
media estatal y otros que se sitúan de manera recurrente por debajo.

Al
mismo tiempo, la evolución de la última cohorte disponible (2020-2021) apunta a
un cambio de signo menos favorable. En todos los tramos analizados —FP básica
hacia grado medio, FP media hacia grado superior y FP superior hacia la universidad
(en el informe del Ministerio, pero no analizado en esta entrada)– el
porcentaje de graduados que continúa estudiando se sitúa por debajo del máximo
alcanzado en años anteriores y, en varios casos, por debajo de los niveles
iniciales de la serie, en un retroceso que interrumpe la tendencia expansiva y
que matiza la lectura de mejora global.

Una
posible explicación, compatible con estos resultados, es que en el curso
correspondiente a la graduación de 2020-21 la mejora del mercado de trabajo
haya reducido parcialmente la proporción de titulados que optan por seguir
estudiando en las distintas transiciones. Sin embargo, incluso teniendo en
cuenta este posible efecto, los datos de la última cohorte no pueden
considerarse buenos: la cadena de continuidad se debilita justo en un momento
en el que la FP está llamada a desempeñar un papel estratégico en la reducción
del abandono y en la mejora de las oportunidades formativas de los jóvenes. El
seguimiento de las próximas promociones será, por tanto, determinante para
saber si estos resultados responden a un episodio puntual o si marcan el inicio
de una inflexión más persistente en los itinerarios de Formación Profesional.

Comparte esta entrada



Leer más
resultados-educativos-y-abandono-escolar-en-espana

Resultados educativos y abandono escolar en España

Comparte esta entrada



Funcas organizó el pasado 26 de junio de 2025 una jornada virtual centrada en el análisis de estrategias eficaces para mejorar el rendimiento académico del alumnado y reducir las tasas de abandono escolar antes de la educación superior, objetivos no excluyentes, sino complementarios, como destacó Alberto Galiana, uno de los ponentes. Él fue uno de los responsables institucionales, investigadores y expertos de primer nivel que debatieron sobre políticas educativas, prácticas docentes, equidad, innovación y uso de la evidencia empírica en esta sesión que tuve la suerte de moderar como director del área de Economía de la Educación en Funcas.

Refuerzo de las competencias clave en La Rioja

Precisamente Alberto Galiana, consejero de Educación y Empleo de La Rioja, fue quien abrió la jornada, explicando algunas de las iniciativas que forman parte de la estrategia educativa, centrada en el refuerzo de las competencias clave, de esta comunidad. Citó primero la próxima creación de un Centro Virtual de Mejora Educativa, que funcionará como un repositorio de estrategias eficaces y artículos de docentes e investigadores y fomentará la transferencia de buenas prácticas entre centros y equipos directivos. El centro se complementará con un programa de observación entre pares que ya se aplica con éxito en varios centros piloto. Galiana también destacó los Programas de Innovación Educativa (PIE), con una participación cercana al 80% de los centros, y que a partir del próximo curso incluirán como requisito explícito la mejora de la competencia lingüística y la prevención del abandono escolar. Otras líneas de acción incluyen el refuerzo de la competencia digital, el plurilingüismo y el fortalecimiento de competencias básicas (lectura y matemáticas). En el ámbito de la inclusión, Galiana resaltó el llamado Proyecto NERES, desarrollado en colaboración con Fundación “La Caixa”, que permite detectar de forma temprana posibles trastornos del neurodesarrollo en alumnado de 5º de Primaria, combinando diagnóstico, tratamiento y seguimiento.

Innovación e inclusión educativa: dos caras de la misma moneda

José Luis Blanco, director general de Calidad y Equidad Educativa en Cantabria, abordó en su intervención la estrecha relación entre innovación e inclusión educativa: “Educación es innovación e inclusión al mismo tiempo”, resumió al final de su intervención. Blanco recordó que la innovación educativa es un proceso deliberado, planificado, basado en evidencia empírica y centrado en la mejora continua del aprendizaje. No se trata de introducir novedades por sí mismas, sino de generar transformaciones profundas y duraderas. A partir de ejemplos como el aprendizaje de la lectura, mostró cómo ciertas metodologías modernas pueden ser menos eficaces que otras más tradicionales cuando no están respaldadas por evidencia sólida. También subrayó la importancia del profesorado como motor del cambio, y citó estudios que demuestran que la calidad docente tiene más impacto en el aprendizaje que otras medidas estructurales como la reducción del tamaño del aula. En el terreno de la inclusión, se mostró partidario de un enfoque integral, que combine presencia, participación y aprendizaje. Insistió en que no basta con que el alumnado vulnerable esté en el aula, sino que debe tener las condiciones para aprender y progresar y reclamó políticas sistémicas que integren formación docente, evaluación rigurosa y acompañamiento sostenido, evitando respuestas parciales o simplistas.

Prácticas docentes y desigualdad por edad de entrada escolar

Gema Zamarro, catedrática de Política Educativa y Economía en la Universidad de Arkansas, presentó una investigación empírica sobre los efectos de la edad de entrada en la escuela y el papel que pueden desempeñar las prácticas docentes para mitigarlos. En sus palabras, “España es uno de los países donde más se acusan las diferencias entre los estudiantes que nacen a principios y a finales de año”. El estudio revela que los estudiantes más jóvenes de su cohorte obtienen peores resultados en matemáticas y lectura, son más propensos a repetir curso y tienen menores expectativas académicas. Estas diferencias, ya significativas en cuarto de primaria, persisten hasta la secundaria. Zamarro mostró el papel amortiguador de las prácticas docentes, que clasificó en dos grandes grupos: las tradicionales (más centradas en el profesor, como clases expositivas) y las modernas (más centradas en el alumno, como el trabajo en equipo).y destacó que una combinación equilibrada de ambas estrategias, adaptadas al contexto del aula, funciona mejor. Su intervención se cerró con una invitación a la reflexión sobre la posible flexibilización de las fechas de entrada escolar y a fortalecer la formación docente para abordar estas desigualdades desde una perspectiva pedagógica informada por la evidencia.

PISA, abandono escolar y equidad educativa

José Saturnino Martínez, profesor de Sociología de la Educación en la Universidad de La Laguna, propuso una mirada crítica y matizada sobre dos de los principales indicadores educativos: los resultados en PISA y el abandono educativo temprano. Respecto al primer asunto, recalcó el hecho de que PISA no evalúa contenidos curriculares, sino literacia: la capacidad de aplicar conocimientos en contextos reales. En este sentido, mostró que muchas de las variaciones en puntuaciones son pequeñas desde un punto de vista práctico y advirtió así contra el “narcisismo apocalíptico” con que a menudo se interpretan caídas mínimas en las medias de PISA.

En relación al abandono educativo temprano, Martínez hizo hincapié en que su definición oficial —jóvenes de 18 a 24 años que no han completado estudios postobligatorios ni participan en formación— mezcla dos realidades distintas:  la no obtención del título de la ESO y la discontinuación del estudio tras titularse. La confusión que –señaló– distorisiona tanto el debate público y la investigación académica. También quiso distinguir entre los efectos primarios (factores previos a la escolarización, como el origen social o el mes de nacimiento) y los secundarios (decisiones racionales sobre si continuar estudiando) del abandono. Su mensaje final fue que una mayor equidad es compatible con la mejora del rendimiento si el sistema educativo es capaz de compensar las dificultades educativas de las familias más vulnerables.

La jornada puso de relieve el ejemplar cruce entre investigación y gestión educativa, con iniciativas concretas en La Rioja y Cantabria, análisis rigurosos sobre prácticas docentes y propuestas para avanzar hacia un sistema más equitativo y eficaz. 

Comparte esta entrada



Leer más
la-tasa-de-repeticion-en-secundaria-continua-reduciendose,-pero-muy-lentamente

La tasa de repetición en secundaria continúa reduciéndose, pero muy lentamente

Comparte esta entrada



La tasa de repetición puede ser un signo temprano de que un estudiante está en riesgo de abandonar los estudios en los años siguientes. La repetición de grado disminuye la motivación de los estudiantes y sus expectativas de resultados, pudiendo conducir al abandono, y tiene implicaciones en el mantenimiento de desigualdades en el sistema educativo y más tarde en el mercado laboral, puesto que los estudiantes de nivel socioeconómico más bajo tienen más probabilidades de no promocionar de curso, lo que a su vez les desmotiva para seguir en los estudios en los años siguientes.  

Tasas heterogéneas en España y altas a escala internacional 

Con los datos recientemente actualizados por el Ministerio de Educación, podemos  observar la evolución del índice de repetición en Educación Secundario Obligatoria (ESO) en España desde el curso 2007-08 hasta el más reciente (2023-24). La tasa se define como el porcentaje de estudiantes de un nivel educativo que repitió el año anterior con respecto al total de matriculados. En el gráfico 1 se comprueba que la tasa sigue una trayectoria descendente, desde el 14,7% en 2007-08 hasta el 6,8% en 2023-24. La serie ha retomado la senda que se hubiera registrado si no hubiera habido la disrupción de la pandemia, de modo que el 6,8% habría que compararlo con el 8,5% del 2019-20. En cualquier caso, y aunque la senda descendente en la repetición se consolida, la reducción entre el curso 2022-23 y el 2023-24 ha sido muy leve, de dos décimas. Sobre los 2.102.756 estudiantes en la ESO supondrían un descenso de cerca de 4.200 estudiantes repetidores.


Las diferencias en las tasas de repetición entre comunidades autónomas, también reflejadas en el gráfico 1, son amplias y persistentes. Mientras que en regiones como Cataluña, Asturias, País Vasco o Cantabria las tasas de repetición en la ESO se sitúan muy por debajo de la media nacional (6,8%), en otras como Castilla-La Mancha, Murcia y la Comunitat Valenciana, esta supera el 8,5%. Especialmente preocupantes son los casos de Ceuta y Melilla, donde más de uno de cada diez estudiantes repite curso, lo que plantea serios desafíos en términos de equidad educativa. Estas diferencias reflejan la coexistencia de 17 sistemas educativos con criterios y prácticas distintas en torno a la promoción del alumnado. 

Es sorprendente la baja tasa de repetición en Cataluña, con sólo un 2,6% de repetidores entre sus estudiantes de la ESO, aun cuando los resultados de esta Comunidad en las últimas evaluaciones internacionales de PISA (o TIMSS y PIRLS) han estado por debajo de lo que cabría esperar por su nivel socio-económico. Es posible que en algunos casos pueda haber un trade-off entre tasa de repetición y exigencia académica, de modo que una menor tasa de repetición lleve aparejada (en algunos casos) un menor resultado académico promedio. Aunque también es cierto que otras comunidades como Asturias, sí logran compatibilidad unos excelentes resultados en PISA 2022 con una baja tasa de repetición.

En términos de comparación internacional, España tenía en 2022, el último año con datos comparables internacionalmente, un 7,8% de estudiantes repetidores en ESO, en comparación con el 2,2% en promedio en la OCDE y el 2,1% de la UE (gráfico 2).


El género y el entorno socioeconómico en la repetición

Los datos disponibles permiten examinar las dimensiones de género y socioeconómica de la repetición de grado. Los chicos siguen representando la mayoría de los repetidores: en 2022, el 57% de quienes repitieron curso en la OCDE eran varones, una proporción similar a la observada en España (57%) y Francia (55%). Esta brecha está vinculada a factores como el menor compromiso escolar, expectativas de comportamiento y diferencias socioemocionales. Por su parte, la cuestión de la equidad sigue siendo clave. Los alumnos de entornos socioeconómicamente desfavorecidos, especialmente aquellos con origen inmigrante, tienen mayor probabilidad de repetir curso incluso cuando obtienen resultados académicos similares a los de sus compañeros más favorecidos. Esta desigualdad estructural perpetúa brechas de aprendizaje y reduce las tasas de titulación en los grupos más vulnerables.

El enfoque de política educativa está evolucionando: cada vez más países están reformando sus marcos normativos para restringir la repetición a situaciones excepcionales o introducir mayor flexibilidad. Francia, por ejemplo, limitó la repetición entre 2013 y 2024 a casos muy puntuales, aunque las reformas más recientes han devuelto cierto margen de decisión a los consejos escolares. Bélgica, por su parte, ha endurecido el criterio en el primer curso de secundaria: los estudiantes que no aprueban los exámenes finales deben repetir o cambiar de itinerario.

En definitiva, la tendencia descendente de la repetición en España se enmarca en un movimiento más amplio dentro de los países de la OCDE, que están replanteando el papel de esta medida y explorando vías más inclusivas para atender las dificultades de aprendizaje. La evidencia acumulada, como se recogió en esta jornada virtual organizada por Funcas sobre las medidas para reducir el abandono, apunta a que la combinación de apoyos personalizados y prevención temprana puede ofrecer soluciones para mejorar los resultados educativos.

Comparte esta entrada



Leer más
entorno-socioeconomico,-formacion-y-abandono-educativo

Entorno socioeconómico, formación y abandono educativo

Comparte esta entrada



Poco después de la celebración en Funcas de una jornada virtual que analizaba los últimos datos de abandono escolar, el Ministerio de Educación publicaba un análisis adicional que profundiza en los distintos factores que inciden en la salida prematura de los estudiantes del sistema educativo. 

Uno de ellos es el nivel educativo de los progenitores; los datos muestran una clara relación entre el nivel de estudios de las madres y la probabilidad de que sus hijos abandonen los estudios. Como destaca el Ministerio, “la tasa de abandono educativo temprano  disminuye a medida que aumenta el nivel educativo alcanzado por las madres” En 2024, la tasa de abandono entre los jóvenes cuyas madres solo alcanzaron la educación primaria o inferior es del 34,0%, mientras que entre aquellos cuyas madres tienen educación superior, la tasa desciende hasta el 2,3%, lo que implica que la primera es 14,7 veces más alta que la segunda (gráfico 1). Estos datos refuerzan las conclusiones sobre la relación entre el entorno socioeconómico y la desigualdad educativa. La evidencia indica que reducir el abandono educativo pasa no solo por mejoras en la enseñanza, sino también por políticas de apoyo a las familias y al contexto social de los estudiantes más vulnerables.


Nivel de formación y abandono educativo

En la última década, el nivel de formación de los jóvenes en España ha experimentado un avance significativo, contribuyendo a la reducción del abandono educativo temprano. Esta evolución se refleja en el aumento del porcentaje de población de 20 a 24 años que ha completado al menos la segunda etapa de secundaria (gráfico 2). En 2024, este porcentaje ha alcanzado el 79,9%, lo que supone un incremento de 14,1 puntos porcentuales en comparación con 2014 (65,8%) y una ligera mejora respecto a 2023 ( 0,9 p.p., desde el 79,0%).


Desde una perspectiva europea, España ha logrado acercarse a la media de la UE. Aunque no se ha establecido un objetivo europeo para este indicador de cara a 2030, su evolución permite evaluar el progreso de España en la mejora del nivel educativo de su juventud y complementar el análisis del abandono escolar temprano. Las diferencias de género siguen siendo notables. En 2024, el 84,3% de las mujeres de entre 20 y 24 años han completado al menos la segunda etapa de secundaria, una cifra 8,5 puntos porcentuales superior a la de los hombres (75,8%). 

Este avance en los niveles educativos está estrechamente relacionado con la disminución del abandono escolar temprano. Las comunidades autónomas con mayor porcentaje de jóvenes que han completado la educación secundaria superior coinciden con aquellas donde el abandono es menor (gráfico 3). En 2024, las tasas más elevadas se registran en el País Vasco y Cantabria (ambas con un 89,6%), junto con otras seis regiones que superan el 80%.

En el otro extremo, las tasas más bajas corresponden a Ceuta y Melilla, Baleares y Murcia que también presentan cifras más altas de abandono escolar. A pesar de ello, todas las comunidades han experimentado una evolución positiva en la última década. Los mayores incrementos desde 2014 se han observado en Andalucía ( 19,4 puntos), Canarias ( 17,4), Illes Balears ( 15,9), Extremadura ( 15,0) y la Comunidad de Madrid ( 14,5). Estos avances reflejan el impacto de las políticas educativas y los esfuerzos de cada territorio por mejorar la continuidad educativa.


En definitiva, los datos muestran una mejora notable en la formación de la juventud española, lo que ha contribuido a la reducción del abandono educativo temprano. Sin embargo, siguen existiendo desafíos importantes, especialmente en la reducción de la brecha de género y en la convergencia con los niveles educativos europeos. Garantizar que más jóvenes completen su educación secundaria no solo es un imperativo educativo, sino también una inversión en el desarrollo económico y social del país.

Comparte esta entrada



Leer más
la-evolucion-del-abandono-educativo-en-espana-y-sus-implicaciones-en-el-mercado-laboral

La evolución del abandono educativo en España y sus implicaciones en el mercado laboral

Comparte esta entrada



La tasa de abandono educativo temprano ha disminuido del 13,7% en 2023 al 13,0% de 2024, marcando un mínimo histórico. No obstante, sigue siendo la segunda más alta de la Unión Europea, solo superada por Rumanía, y aún lejos del objetivo del 9% fijado por la UE para 2030. El 3 de febrero, Funcas celebró una jornada virtual sobre “Análisis de los últimos datos del abandono educativo en España”. El acto contó con la participación de cuatro expertos para abordar el fenómeno del abandono desde diferentes perspectivas. 

El abandono educativo en perspectiva: evolución y situación actual

Jesús Ibáñez, subdirector general de Estadística y Estudios del Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deportes, fue el primero en intervenir, explicando la evolución del abandono educativo en España y su comparación con Europa. Recordó que este indicador surge en el marco de la Estrategia de Lisboa como parte de los objetivos europeos en educación y formación. En los últimos 15 años, la tasa de abandono en España se ha reducido drásticamente, pasando del 31,7% en 2008 al 13% en 2024. La diferencia con la media de la UE se ha reducido a 3,5 puntos, ya que en 2023 se situaba en el 9,5%, debiendo seguir con un último esfuerzo para alcanzarla.

Ibáñez destacó que el abandono educativo temprano no solo depende de la participación escolar, sino también de las estructuras del sistema educativo y las oportunidades de formación. En este sentido, subrayó la importancia de los programas de Formación Profesional Básica y Grado Medio, así como la necesidad de facilitar las vías de acceso a la educación secundaria superior. También apuntó a la persistente brecha de género: la tasa de abandono sigue siendo más alta en hombres que en mujeres, una tendencia que se ha mantenido estable a lo largo del tiempo.

El abandono y la desigualdad educativa

Marisa Hidalgo, profesora titular de Fundamentos del Análisis Económico en la Universidad Pablo de Olavide, abordó el abandono desde una perspectiva de equidad. Hidalgo explicó que el fenómeno no afecta por igual a toda la población, sino que está fuertemente condicionado por el entorno socioeconómico y familiar. En España, los jóvenes de familias con menor nivel educativo o situación financiera desfavorecida tienen una probabilidad mucho mayor de abandonar los estudios antes de finalizar la educación secundaria superior. Marisa Hidalgo; también mostró que, por ejemplo, que la tasa de abandono educativo en nuestro país es 5 veces más elevada si ninguno de tus padres tiene estudios superiores. La Profesora Hidalgo también presentó datos que muestran cómo las tasas de abandono son considerablemente más altas en las comunidades autónomas del Sur y señaló que el abandono educativo temprano perpetúa situaciones de desventaja y pobreza por la baja movilidad social española.

En términos de políticas, destacó la importancia de programas de refuerzo educativo como el PROA, que han demostrado tener efectos positivos en el rendimiento académico y la persistencia en el sistema escolar. También subrayó la relevancia de las intervenciones en edades tempranas, dado que cuanto antes se detecte el riesgo de abandono, mayor será el impacto de las medidas correctivas.

Políticas para reducir el abandono educativo

Jorge Sainz, catedrático de Economía Aplicada de la Universidad Rey Juan Carlos, habló en su intervención en el análisis de medidas efectivas para reducir el abandono. Basándose en la literatura económica reciente, destacó la importancia de tres estrategias clave: incentivos y mentoría; la reducción del tamaño de las clases y el uso de modelos de inteligencia artificial para identificar el riesgo de abandono.

Sainz hizo referencia a estudios internacionales que demuestran que las campañas informativas sobre los beneficios de la educación pueden tener un impacto positivo en la permanencia escolar. Asimismo, subrayó que los programas de mentoría han mostrado efectos significativos en la mejora de la motivación y el rendimiento, especialmente entre los estudiantes con más dificultades. Respecto a la reducción del tamaño de las clases, explicó que la evidencia empírica muestra que su impacto es mayor en etapas tempranas de la educación y que los efectos son más positivos en contextos de mayor vulnerabilidad social. Disminuir la ratio alumnos por clase en un estudiante mejora el aprendizaje en un 1% de la desviación estándar, el equivalente a lo que el alumnado aprende en una semana. Además, un menor tamaño de la clase también mejora el funcionamiento del centro y el bienestar de la comunidad educativa en las aulas en donde hay más estudiantes disruptivos, en centros situados en zonas desfavorecidas y con alumnado rezagados.

Finalmente, presentó un estudio en el que ha trabajado junto con Ismael Sanz y Maite Ballestar, en el que se demuestra que los modelos de inteligencia artificial pueden ser herramientas útiles para predecir el abandono educativo y mejorar la asignación de recursos en programas de refuerzo.

El abandono educativo y el mercado laboral

Por último, Marta Martínez-Matute, profesora del Departamento de Análisis Económico de la Universidad Autónoma de Madrid, analizó el impacto del abandono en la empleabilidad y la calidad del empleo. Explicó que los jóvenes sin educación secundaria superior enfrentan mayores dificultades para acceder a trabajos estables y bien remunerados, lo que contribuye a la precariedad laboral y a una mayor incidencia del desempleo juvenil en España.

Martínez-Matute subrayó que el mercado laboral español es especialmente sensible al ciclo económico, lo que significa que en épocas de crisis el desempleo juvenil aumenta de manera desproporcionada. Además, destacó la existencia de una fuerte polarización en el empleo, donde las personas con baja cualificación se concentran en sectores con tareas rutinarias, lo que las hace más vulnerables a los efectos de la automatización y la digitalización.

Comparte esta entrada



Leer más
datos-de-abandono-educativo-en-espana-en-los-dos-primeros-trimestres-de-2024

Datos de abandono educativo en España en los dos primeros trimestres de 2024

Comparte esta entrada



A nivel agregado de país, el abandono temprano tiene muchos efectos: desde menores tasas de crecimiento económico, menos ingresos fiscales y mayor desempleo, hasta una mayor demanda de prestaciones sociales futuras y mayores gastos en sanidad pública o recualificación profesional del capital humano. La tasa de abandono temprano se calcula como la media del porcentaje de población entre 18-24 años que no ha finalizado bachillerato, FP media o FP básica durante los 4 trimestres del año y que, sin haber titulado en estos tres niveles educativos, no ha realizado un curso de formación en las últimas cuatro semanas. La reducción de esta tasa es crucial, ya que las personas sin al menos bachillerato o FP media pueden tener un menor desarrollo social a lo largo de toda su vida, reflejándose en su participación en labores de voluntariado, salud, participación social, problemas con la justicia, entre otros factores que trascienden la educación formal.

Los datos oficiales del Ministerio de Educación, FP y Deportes muestran que la tasa de abandono en España en 2023 ha disminuido desde el 13,9% de 2022 al 13,7% de 2023. A pesar de este descenso, España continúa siendo el segundo país comunitario con más jóvenes que no continúan sus estudios (gráfico 1), tan solo mejor que Rumanía (16,6%) y seguido de Alemania (12,8%). La media de la UE-27 en 2023 fue del 9,5%. La tasa de abandono del 13,7% en España en 2023 nos sitúa aún lejos del objetivo de la UE en Educación y Formación (Education and Training Monitor Report de la UE) para 2030 de situarse en el 9%.


La evidencia muestra que el estatus socioeconómico de los estudiantes y el entorno familiar, incluyendo el nivel educativo de los padres, el origen inmigratorio, la etnia y el conocimiento del idioma de instrucción influyen en la posibilidad de que un joven abandone tempranamente los estudios. En España, los estudiantes cuyas madres tienen como máximo nivel de educación la educación primaria tenía catorce veces más probabilidades de abandonar los estudios sin finalizar Bachillerato o FP Media, en comparación con los estudiantes cuyas madres habían completado una educación terciaria (Ministerio de Educación, FP y Deportes, 2024). Así el abandono de los jóvenes con madres que tienen educación hasta Primaria es del 35,5%, por el 2,4% de jóvenes con madres con educación superior (gráfico 2)


El gráfico 3 muestra la evolución del abandono temprano de la educación-formación en la Unión Europea (UE) y en España desde 2002 hasta 2023. Se observa una tendencia decreciente, indicando mejoras significativas en la continuación de los estudios de los jóvenes europeos, en general, y españoles en particular. En 2002, la tasa de abandono en la UE era del 16,9%, mientras que en España era considerablemente más alta, con un 30,9%. A lo largo de los años, España ha mostrado una notable mejoría, reduciendo a menos de la mitad su tasa de abandono para 2021, cuando se registró el mínimo histórico del 13,3%. Paralelamente, la tasa en la UE también ha disminuido consistentemente, alcanzando un 9,8% en 2020. Sin embargo, a pesar de la mejora, España sigue mostrando tasas de abandono superiores al promedio de la UE, lo que muestra que aún quedan desafíos por abordar para acercarse al promedio europeo en esta materia. Además, la disminución del abandono en España parece haber encontrado una resistencia importante desde 2021 en la barrera del 13,3%.


El gráfico 4 muestra los datos de abandono educativo de por trimestres entre 2021 y 2024 de España. La tasa de abandono educativo temprano en el primer cuatrimestre de 2024 en España fue del 12,6 % (en comparación con el 13,0% del primer trimestre de 2023) y del 13,3 % en el segundo trimestre (13,7% en 2023). La media móvil, es decir el promedio de los últimos cuatro trimestres (los dos últimos de 2023 y los dos primeros de 2024), es del 13,4 %. Es decir, que la tasa de abandono educativo temprano en España en 2024 está siendo algo más baja que el 13,7% de 2023, pero similar al 13,3% de 2021. La cuestión de si el abandono va a disminuir en 2024 con respecto al mínimo que se alcanzó en 2021 se va a dirimir, en los dos últimos trimestres de 2024 de la Encuesta de Población Activa. En 2022 y 2023, España tuvo un dato muy elevado de tasa de abandono en el tercer trimestre del año, 15,6% y 14,5% respectivamente. Si nuestro país vuelve a tener un abandono tan alto en el tercer trimestre, un dato que se conocerá a finales de octubre, no se podrá reducir el mínimo que se registró en 2021.

Comparte esta entrada



Leer más
el-lento-ritmo-de-descenso-del-abandono-escolar-pone-en-entredicho-el-objetivo-europeo-del-9%-en-2030

El lento ritmo de descenso del abandono escolar pone en entredicho el objetivo europeo del 9% en 2030

Comparte esta entrada



La tasa de abandono es la media de 4 trimestres del año del porcentaje de población entre 18-24 años que no ha finalizado Bachillerato, FP Media o FP Básica y, que, no habiendo titulado en estos tres niveles educativos, no ha realizado un curso de formación en las últimas cuatro semanas. Los datos oficiales del Ministerio de Educación, FP y Deportes hechos públicos el lunes 29 de enero muestran que la tasa de abandono en España en 2023 ha disminuido desde el 13,9% de 2022 al 13,6% de 2023. Aunque aún no se conocen los datos de la UE para este año, si nos basamos en la información de 2022, parece que España va a continuar siendo el segundo país comunitario con más jóvenes que no continúan sus estudios, tan solo mejor que Rumanía y a cierta distancia del antepenúltimo Hungría. La media de la UE-27 en 2022 fue del 9,6%. La tasa de abandono del 13,6% en España en 2023 nos sitúa aún lejos del objetivo de la UE en Educación y Formación (Education and Training Monitor Report de la UE) para 2030 de situarse en el 9%. Con un ritmo de disminución de 3 décimas no parece que nuestro país vaya a poder situarse en ese umbral dentro de 7 años.  


El gráfico 2 muestra las tasas de abandono temprano en la educación por comunidades autónomas. Hay una gran heterogeneidad en el abandono, con Navarra (6,3%), País Vasco (6,4%), Cantabria (7,4%) o Galicia (8,8%) ya con registros por debajo del objetivo de la UE para 2030 del 9,0%. En todas las CC. AA., el abandono temprano de la educación es más bajo entre las mujeres que entre los hombres, en algunos casos incluso la mitad, como en Navarra (3,8% por 9,0%) o La Rioja (3,9% por 14,5%). 


En cualquier caso, es interesante comprobar que la diferencia en la tasa de abandono entre hombres y mujeres se ha reducido considerablemente en los últimos años en España. En 2002 la diferencia entre la tasa masculina (37,2%) y femenina (24,3%) era de 12,9 puntos porcentuales. Ahora, en 2023, después de 3 años consecutivos de mejor comportamiento relativo de los hombres, esa diferencia se ha reducido a 4,5 puntos porcentuales. Incluso en términos porcentuales, los 12,9 puntos de distancia en 2002 eran un 42% de la tasa de abandono en España ese año (30,9%) mientras que los 4,5 puntos porcentuales de diferencia en 2023 son el 33% de la tasa de abandono del 13,6%. Y es que a medida que se baja la tasa de abandono más difícil es lograr reducirla, como muestra el caso de las mujeres que parten de niveles de abandono inferiores a los hombres, por lo que resultado más complicado disminuirla más. Lo mismo ocurre entre las comunidades de Navarra y País Vasco, que tenían tasas de abandono más bajas en 2022 (5,7% y 5,6% respectivamente) que en 2023 (6,3% y 6,4%)

La resistencia a bajar el abandono cuando se van teniendo tasas más bajas va a requerir nuevas medidas educativas. Con la pandemia, los indicadores educativos de promociones mejoraron mucho y esa inercia inicial se ha perdido. Una potente oferta educativa podría evitar que estudiantes que, de no haber sido por la pandemia habrían dejado los estudios, los abandonen un poco más tarde. Es posible que los jóvenes a los que en mayor medida les afecta la tasa de abandono sean ya de colectivos de características singulares a los que sea más difícil llegar y a los que habrá que ayudar con medidas muy bien dirigidas, bien analizadas y evaluadas de forma constante. El miércoles 31 de enero dedicamos una jornada virtual a evaluar posibles medidas educativas que España podría llevar a cabo para disminuir la tasa de abandono. Pueden ver el acto tanto en directo como una vez terminado, en el canal de YouTube de Funcas.

Comparte esta entrada



Leer más

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies