El grupo financiero británico Barclays está analizando seriamente el lanzamiento de una plataforma basada en blockchain para gestionar pagos y depósitos tokenizados, en una jugada que lo situaría en la misma liga que otros grandes bancos globales que ya han dado pasos en ese terreno. La entidad con sede en Londres quiere explorar a fondo cómo incorporar esta tecnología a sus servicios centrales de banca.
Según fuentes conocedoras de las conversaciones, el banco ha empezado a sondear a distintos proveedores tecnológicos para evaluar soluciones que permitan operar con stablecoins y depósitos representados como tokens en un registro distribuido. El objetivo es modernizar su infraestructura de pagos y no quedarse atrás frente a competidores como JPMorgan o HSBC, que ya están probando o utilizando sistemas similares.
Barclays tantea una plataforma blockchain para pagos y depósitos
Personas familiarizadas con el proceso explican que Barclays ha enviado solicitudes de información (RFI) a un conjunto de empresas especializadas en tecnología blockchain y activos digitales. A través de estas RFI, el banco busca conocer de primera mano qué capacidades ofrecen los potenciales socios, qué volumen de transacciones pueden asumir y cómo se integrarían sus soluciones con la infraestructura bancaria existente.
La entidad estaría interesada en una plataforma que permita procesar pagos, depósitos y posibles servicios de liquidación utilizando redes blockchain, con la idea de habilitar operaciones casi instantáneas y con menos intermediarios. Aunque el proyecto se encuentra en una fase exploratoria, el banco se habría marcado como referencia la selección de un grupo reducido de candidatos tecnológicos en los próximos meses, con vistas a definir un diseño más concreto de la plataforma.
Dentro de este marco, las stablecoins ocupan un lugar central en las conversaciones internas. Estos criptoactivos, que suelen estar vinculados a monedas fiat como el dólar o el euro, permiten enviar y recibir valor a cualquier hora del día y con liquidación rápida. Para un banco de la dimensión de Barclays, la clave estaría en combinar esa agilidad con los requisitos regulatorios y de gestión de riesgo propios de la banca tradicional.
La entidad también analiza el uso de depósitos tokenizados, es decir, saldos bancarios tradicionales representados como tokens digitales en una red blockchain. Estos tokens seguirían respaldados por depósitos custodiados por el propio banco, pero podrían moverse de forma más eficiente entre clientes e instituciones financieras, facilitando pagos mayoristas, tesorería corporativa y liquidación de operaciones.
En paralelo, se estudia que la futura plataforma pueda ampliarse a servicios de transferencias transfronterizas y liquidaciones entre entidades, áreas donde la tecnología de libro mayor distribuido promete reducir tiempos y costes frente a los sistemas de mensajería y compensación actuales.

Las redes blockchain y los activos tokenizados se plantean como una vía para ofrecer pagos casi instantáneos, reducir costes operativos y facilitar la conciliación y el seguimiento de las transacciones. Aunque no son la única alternativa en el mercado, sí concentran gran parte del interés cuando se habla de rediseñar la infraestructura financiera para las próximas décadas.
La estrategia de entidades como Barclays pasa por combinar su experiencia en gestión del riesgo, cumplimiento normativo y relación con el cliente con nuevas capas tecnológicas que les permitan seguir siendo relevantes frente a competidores más ágiles. La clave estará en que estas soluciones no se queden en pruebas aisladas, sino que se integren de forma real en los productos de uso diario para empresas y particulares.
En el corto plazo, no se espera que la banca europea abandone los sistemas de pago tradicionales, que seguirán siendo el eje central de la operativa financiera. Sin embargo, el impulso de proyectos de depósitos tokenizados y pagos en blockchain abre la puerta a una convivencia entre ambos modelos, donde los clientes puedan elegir canales en función de sus necesidades de rapidez, coste y horario.
La posible plataforma blockchain de Barclays se enmarca precisamente en esa transición. Si el banco logra articular un sistema robusto y compatible con las exigencias regulatorias, podría ofrecer a sus clientes corporativos y, a futuro, minoristas, nuevas formas de mover y gestionar su dinero sobre infraestructuras más flexibles y adaptadas a la economía digital.
Con todo ello, el interés de Barclays en una plataforma blockchain para pagos y depósitos tokenizados refleja cómo la banca europea empieza a mover ficha para no perder protagonismo en la próxima fase de evolución del sistema financiero, en la que estabilidad regulada y tecnología descentralizada tendrán que aprender a convivir bajo el mismo techo.