La generalización de los pagos con el móvil ha llevado a la Agencia Tributaria a dar un paso más en el control de las operaciones realizadas a través de Bizum y otros sistemas electrónicos. A partir del 1 de enero de 2026, el fisco dispondrá de mucha más información y con mayor frecuencia sobre cómo se cobran servicios y productos mediante estas plataformas.
Este cambio se apoya en el Real Decreto 253/2025, que adapta la normativa tributaria al auge de los pagos digitales en España y en el resto de Europa. El nuevo marco no solo alcanza a bancos de toda la vida, sino también a entidades de pago y de dinero electrónico, que pasan a ser obligadas a suministrar datos a Hacienda con un nivel de detalle hasta ahora inédito.
Qué cambia con Bizum a partir de 2026

