
La filial estadounidense de Iberdrola, Avangrid, ha cerrado un contrato de compraventa de energía (PPA) con la compañía SmartestEnergy para la adquisición de la electricidad procedente de dos parques eólicos situados en New Hampshire. El acuerdo contempla que SmartestEnergy compre la totalidad de la producción de los activos Lempster y Groton.
La operación compromete el 100% del output de 72 MW (24 MW en Lempster y 48 MW en Groton) y se enmarca en los contratos a largo plazo habituales del sector. Más allá del volumen, es una decisión con calado estratégico para fortalecer la presencia de Iberdrola en el mercado norteamericano.
El nuevo PPA de Avangrid con SmartestEnergy
Este PPA fija las condiciones comerciales para la venta de electricidad entre ambas partes, incluyendo el calendario de entrega, los procedimientos de liquidación y las cláusulas de desempeño. Aunque no se han difundido términos financieros, el esquema responde al estándar del mercado para energía renovable en EE. UU.
Para el comprador, un contrato de esta naturaleza garantiza la seguridad de suministro y previsibilidad de costes a lo largo del periodo pactado. Para el generador, asegura un flujo de ingresos estable, lo que mejora la bancabilidad y la valoración de los proyectos implicados.
En conjunto, se trata de una operación de tamaño contenido, pero con una relevancia notable por consolidar la comercialización de la producción en un estado donde el despliegue eólico ha sido progresivo y pionero.
Detalles de los parques eólicos Lempster y Groton
Lempster es una instalación de 24 MW ubicada en el condado de Sullivan que comenzó a operar en 2008 y se considera el primer parque eólico comercial moderno del estado. Groton, por su parte, aporta 48 MW en el condado de Grafton y arrancó en 2012, duplicando la potencia del primero.
Ambos activos han contribuido a la economía local con la creación de 10 empleos permanentes dedicados a operación y mantenimiento, reforzando el arraigo industrial de estas instalaciones en su entorno.
En el último ejercicio, los dos parques generaron en conjunto 1,8 millones de dólares en impuestos estatales y locales. Desde su puesta en marcha, su aportación fiscal acumulada se sitúa cerca de 30 millones de dólares, según los datos comunicados.
Además de su peso económico, estos parques sustentan la descarbonización del mix eléctrico regional, aportando energía libre de emisiones que se integra al sistema bajo contratos que priorizan la certidumbre y la planificación.

Huella de Iberdrola en EE. UU. y estrategia de PPAs
Iberdrola, a través de Avangrid, opera en 23 estados de Estados Unidos con una capacidad instalada de 10,5 GW repartida en 80 proyectos. Esta presencia le permite articular una cartera diversificada que abarca eólica terrestre, eólica marina y fotovoltaica.
El grupo cuenta con amplia experiencia en contratos de compra de energía, con PPAs firmados en España, Portugal, Alemania, Italia, Reino Unido, Estados Unidos, Brasil, México y Australia, entre otros mercados. Esta práctica favorece la financiación de nuevos proyectos y da visibilidad a largo plazo a su pipeline renovable.
En el ámbito corporativo, la compañía ha formalizado acuerdos con actores globales como Amazon, Google, Bayer, BP o Telefónica, además de clientes locales. En Europa, por ejemplo, su estrategia incluye contratos vinculados a desarrollos como el parque eólico marino East Anglia Three, coherente con su expansión en offshore.
La preferencia por PPAs refuerza un modelo en el que el cliente asegura cobertura energética y el productor gana certidumbre de ingresos, contribuyendo a acelerar la implantación de nueva capacidad limpia en mercados clave como EE. UU.

Con este acuerdo, Avangrid e Iberdrola apuntalan su comercialización renovable en Estados Unidos al asegurar la salida de energía de Lempster y Groton, impulsando al mismo tiempo el empleo local, la recaudación fiscal y la estabilidad contractual que demandan tanto compradores como desarrolladores.