transformacion-digital-en-corredurias-de-seguros:-claves-y-retos

Transformación digital en corredurías de seguros: claves y retos


transformación digital en corredurías

La transformación digital en las corredurías de seguros ya no es un proyecto que se pueda dejar para “cuando haya tiempo”: el mercado, los clientes y la competencia han acelerado el ritmo hasta un punto en el que parar o ir despacio implica, casi siempre, quedarse atrás. Cada día aparecen nuevas herramientas, nuevos canales y nuevas exigencias de los usuarios que obligan a replantear cómo se trabaja en las corredurías, desde la captación de clientes hasta la gestión de siniestros.

Al mismo tiempo, muchas empresas del sector siguen preguntándose si es mejor bajar la velocidad de la digitalización para no poner en riesgo la ciberseguridad ni desbordar a los equipos. La realidad es que la tecnología no espera: el reto no es frenar, sino aprender a combinar innovación, seguridad y gestión del cambio de forma inteligente. Y eso afecta especialmente a las corredurías, donde conviven grandes organizaciones muy avanzadas y pequeñas oficinas que todavía están dando sus primeros pasos digitales.

Transformación digital en corredurías: contexto y retos reales

Cuando se habla de transformación digital en seguros, muchas veces se piensa solo en “tener una web moderna” o “poner un chatbot”, pero en una correduría el impacto es mucho más profundo: cambia la forma de trabajar, la relación con el cliente y la propia propuesta de valor. No se trata solo de comprar tecnología, sino de integrar procesos, datos y personas en un modelo de negocio más ágil y orientado al cliente.

En los últimos años, numerosos estudios señalan que alrededor de un 70% de las corredurías ha mejorado sus sistemas de gestión internos, incorporando software más potente para controlar pólizas, recibos, vencimientos o siniestros. Más de la mitad cuenta ya con canales digitales de comunicación con sus clientes (correo, área privada, mensajería instantánea, etc.). Sin embargo, cuando miramos soluciones más avanzadas, como atención automatizada, chatbots o asistentes virtuales, los porcentajes se desploman: menos de la mitad dispone de sistemas de este tipo y, en el caso de chatbots basados en IA, apenas llega a una minoría del sector.

Esa brecha es todavía mayor en tecnologías como el Big Data, el análisis predictivo o la inteligencia artificial aplicada a la cartera. Muchas corredurías aún trabajan con datos fragmentados y procesos muy manuales, lo que limita la capacidad para anticiparse a bajas de clientes, detectar oportunidades de venta cruzada o ajustar precios y coberturas a perfiles de riesgo muy concretos.

Conviene recordar, además, que el sector de las corredurías es muy heterogéneo: las grandes firmas suelen ir en cabeza, con departamentos de sistemas y proyectos transversales, mientras que la mayoría del tejido está formado por corredurías pequeñas o medianas, con recursos más ajustados, que sufren más para seguir el ritmo tecnológico. Esta diferencia crea un riesgo evidente de pérdida de competitividad, pero también abre la puerta a modelos de digitalización colaborativa y escalable, donde varias corredurías comparten plataformas, conocimiento o servicios.

En este contexto, cobra todo el sentido que muchos profesionales del sector busquen materiales formativos y guías prácticas. Un ejemplo es el eBook sobre transformación digital en corredurías de seguros, cuyo acceso suele seguir un proceso sencillo: seleccionar el ebook en la página, añadirlo al carrito, completar los datos básicos (nombre, apellidos, correo electrónico) y confirmar la descarga gratuita, recibiendo después un enlace de descarga directo y otro por email. Este tipo de recursos pretende acompañar a las corredurías desde el inicio hasta el final del proceso de transformación, explicando qué pasos dar y en qué orden.

Más allá de los materiales, muchas empresas del sector fomentan el intercambio de experiencias a través de newsletters y grupos de debate, especialmente en redes profesionales como LinkedIn. Suscribirse a boletines especializados, participar en grupos de discusión o seguir a referentes del sector se está convirtiendo en una forma eficaz de mantenerse al día en un entorno donde las reglas cambian con rapidez.

El ritmo del cambio: ¿avanzar más despacio o no levantar el pie?

En foros y mesas redondas sobre transformación digital segura en el sector financiero, surge a menudo una cuestión incómoda: ¿habría que reducir la velocidad de la digitalización para no dejar atrás a las organizaciones y reforzar la ciberseguridad? La respuesta que cada vez comparten más directivos de TI es que podría hacerse… pero sería una mala idea. El entorno, la competencia y sobre todo las expectativas de los clientes no se ralentizan porque una correduría no se sienta preparada.

Las nuevas tecnologías —asistentes virtuales, automatización robótica de procesos (RPA), inteligencia artificial, plataformas en la nube— están redefiniendo la relación con el cliente y la operativa interna. Hoy ya no basta con trabajar de forma eficiente; hay que ser relevantes, rápidos y capaces de ofrecer servicios personalizados en distintos canales (teléfono, email, web, app, redes sociales). Cuando una correduría no ofrece esa experiencia, el cliente compara y se marcha a otra que sí lo hace.

Esto significa que las corredurías de seguros se encuentran, prácticamente, en el epicentro de esta transformación. Por un lado, manejan información crítica de clientes, pólizas y siniestros; por otro, actúan como intermediarias entre aseguradoras y asegurados, lo que las obliga a coordinar múltiples sistemas y procesos. Esta posición las hace especialmente sensibles a cualquier cambio tecnológico, tanto para bien (mayor productividad, nuevos servicios) como para mal (mayor exposición a ciberataques o errores operativos).

La clave, por tanto, no está en intentar parar el tsunami digital, sino en dotarse de una visión clara, un plan realista y una gestión del cambio bien pensada. Reducir el ritmo suele traducirse en pérdida de competitividad, mientras que avanzar sin orden ni prioridades termina generando frustración, sobrecostes y proyectos que nunca llegan a consolidarse. El equilibrio pasa por priorizar iniciativas de alto impacto, acompañarlas de formación y medir de forma continua los resultados.

En paralelo, las corredurías deben asumir que la transformación digital es un proceso continuo, sin fecha de caducidad. No se trata de un proyecto que se ejecuta un año y se olvida; requiere revisión permanente, ajustes y nuevas inversiones. La mentalidad más útil no es “cuando terminemos la digitalización”, sino “cómo seguimos mejorando nuestra forma de trabajar apoyándonos en la tecnología”.

Tecnologías que están cambiando el trabajo en las corredurías

Entre las herramientas que más están impulsando la transformación digital en corredurías, la inteligencia artificial (IA) ocupa un lugar protagonista. La IA permite automatizar tareas tradicionalmente manuales, como la preclasificación de riesgos (underwriting básico), la priorización de oportunidades comerciales o el primer filtrado de reclamaciones y siniestros. Gracias a modelos entrenados con datos históricos, es posible detectar patrones, proponer coberturas o incluso .

La automatización robótica de procesos (RPA) es otra pieza clave. Estos “robots de software” replican acciones que las personas realizan de forma repetitiva en distintas aplicaciones: descarga de ficheros, conciliación de recibos, alta de pólizas en varias plataformas, generación de informes periódicos, etc. Al delegar estas tareas mecánicas en robots, los equipos humanos pueden centrarse en labores de mayor valor añadido, como el asesoramiento personalizado o la negociación con aseguradoras, y estudiar el impacto en el empleo.

En el ámbito de la seguridad y la confianza, empieza a ganar terreno el blockchain como tecnología para registrar transacciones de forma inmutable y transparente. Aunque su adopción en corredurías todavía es limitada, tiene potencial para simplificar la trazabilidad de operaciones complejas, agilizar acuerdos entre varias partes y reducir disputas sobre quién hizo qué y cuándo.

El Internet de las Cosas (IoT) también está alterando la forma en que se diseñan y se ofrecen productos de seguros. Dispositivos conectados —sensores en vehículos, hogares, comercios o maquinaria— generan datos constantes que permiten valorar riesgos en tiempo real y ofrecer pólizas más personalizadas: primas que se ajustan a la conducción de cada individuo, coberturas que se activan solo cuando se usa un determinado bien, alertas preventivas de siniestro, etc. Para las corredurías, esto implica aprender a trabajar con flujos de datos continuos y ofrecer asesoramiento sobre productos mucho más dinámicos.

A nivel de relación con el cliente, las plataformas CRM avanzadas (como Salesforce y soluciones verticales específicas del sector asegurador tipo Applied Systems) concentran la información clave en un solo lugar: historial de contactos, pólizas contratadas, oportunidades abiertas, comunicaciones enviadas, incidencias, etc. Estas herramientas ayudan a orquestar campañas de marketing, a evitar duplicidades en el trabajo comercial y a mejorar la continuidad del servicio aunque cambie la persona que atiende al cliente.

Herramientas y plataformas específicas para corredurías

Más allá de la tecnología genérica, han surgido plataformas diseñadas específicamente para corredurías de seguros que integran todo el ciclo de vida del cliente: desde la cotización inicial hasta la renovación y la gestión de siniestros. Estas soluciones suelen ofrecer conectores con aseguradoras, tarificadores, módulos de facturación, reporting avanzado y portales de cliente.

Un ejemplo lo encontramos en los sistemas de gestión sectoriales, que permiten a la correduría administrar en un único entorno sus distintas carteras, registrar las comunicaciones con clientes, controlar vencimientos y automatizar notificaciones. Estas plataformas, además, se integran cada vez más con CRMs generalistas o herramientas de marketing digital, lo que facilita campañas segmentadas y acciones de fidelización más precisas.

En el campo de la atención al cliente, ganan peso las soluciones de chatbots y asistentes virtuales que atienden 24/7. Pueden responder dudas frecuentes sobre coberturas, plazos o documentación necesaria; guiar al usuario durante un proceso de contratación; o recoger datos iniciales para la apertura de un siniestro. De este modo, la correduría consigue dar servicio fuera del horario de oficina y liberar tiempo de los equipos humanos para consultas más complejas.

También están emergiendo proveedores insurtech que ofrecen módulos de IA para ajustar pólizas y procesar reclamaciones casi en tiempo real. Estos sistemas analizan grandes volúmenes de información para decidir en segundos si una reclamación puede aceptarse automáticamente, si requiere revisión manual o si presenta indicios de fraude. El resultado es una mejora clara en la velocidad de respuesta y en la satisfacción del cliente, acostumbrado ya a experiencias rápidas en otros sectores.

Todo este ecosistema de herramientas implica, sin embargo, tomar decisiones estratégicas: no se trata de contratar todo lo que hay en el mercado, sino de elegir la combinación que mejor encaje con el tamaño, el modelo de negocio y los recursos de la correduría. Una mala elección, o una integración deficiente entre sistemas, puede generar más problemas que soluciones.

Ventajas de la digitalización para corredurías grandes y pequeñas

La digitalización ofrece beneficios claros que van mucho más allá de “trabajar con menos papel”. En primer lugar, está la eficiencia operativa: automatizar tareas como el seguimiento de vencimientos, el envío de recordatorios al cliente o la preparación de comparativas de productos libera un volumen enorme de tiempo para actividades comerciales y de asesoramiento.

En segundo lugar, la mejora de la experiencia del cliente es una de las grandes palancas competitivas. Herramientas digitales bien implantadas permiten ofrecer un servicio más rápido, profesional y transparente: áreas privadas para clientes, acceso a documentación en cualquier momento, comunicación multicanal, información clara sobre el estado de un siniestro o una contratación, etc. El cliente percibe que su corredor está “a mano” y que le facilitan la vida, algo que se traduce en mayor fidelidad.

En tercer lugar, la digitalización aumenta la capacidad de competir frente a grandes corredurías y bancos. Una correduría pequeña que utiliza plataformas potentes, automatiza procesos y cuida su presencia online puede ofrecer un servicio muy similar, e incluso más cercano y personalizado, que las grandes estructuras. La tecnología se convierte así en una especie de “igualador” que permite a los despachos pequeños jugar en una liga superior sin multiplicar su plantilla.

La analítica de datos es otro de los grandes beneficios. Al centralizar la información de clientes, pólizas, siniestros y comunicaciones, la correduría puede identificar patrones de comportamiento, anticipar bajas de cartera o detectar oportunidades de venta cruzada y upselling. Esto la convierte en una organización mucho más proactiva, capaz de adelantarse a las necesidades del cliente y minimizar la pérdida de negocio.

Finalmente, una transformación digital bien planteada contribuye a mejorar la imagen de marca y la visibilidad online. Webs actualizadas, contenidos de valor (como ebooks, artículos o webinars), presencia activa en redes profesionales y buen posicionamiento en buscadores ayudan a captar nuevos clientes y a reforzar la reputación ante los ya existentes.

Los obstáculos: costes, conocimientos y miedo al cambio

A pesar de todas estas ventajas, muchos corredores independientes perciben la digitalización como una amenaza. Uno de los principales frenos son los costes de implantación de plataformas tecnológicas: licencias de software, desarrollo de integraciones, mantenimiento, formación de los equipos, ciberseguridad… Todo ello supone una inversión relevante, especialmente para despachos con márgenes ajustados.

El segundo gran obstáculo es la brecha de conocimiento. No todas las corredurías disponen de personal dedicado a tecnología o a gestión del cambio, ni tienen claro por dónde empezar. La cantidad de opciones disponibles —CRMs, ERPs, comparadores, RPA, IA, soluciones cloud, etc.— puede resultar abrumadora, y el riesgo de tomar decisiones erróneas genera parálisis.

A esto se suma el miedo cultural al cambio. En muchas organizaciones, los equipos llevan años trabajando con los mismos procesos y herramientas; introducir sistemas nuevos implica cambiar rutinas, aprender competencias digitales y, a veces, cuestionar formas de hacer muy arraigadas. Sin un buen plan de acompañamiento, la resistencia interna puede boicotear cualquier proyecto, por muy buena que sea la tecnología elegida.

Otro riesgo real es el de quedarse atrás respecto a otras corredurías que sí invierten en digitalización. Los clientes comparan experiencias: si un corredor tarda días en dar una respuesta o exige procesos presenciales, mientras otro ofrece respuesta casi inmediata y firma digital, la decisión del asegurado es obvia. En un mercado cada vez más saturado, la falta de inversión digital puede traducirse en pérdida de cartera a medio plazo.

Finalmente, no se puede ignorar la dimensión de la ciberseguridad. Cuanto más integradas y conectadas están las herramientas (sistemas de gestión, canales de atención, plataformas de análisis de datos), mayor es también la superficie de ataque. No basta con instalar un antivirus o un firewall; hay que evaluar vulnerabilidades, aplicar buenas prácticas, formar a los empleados y contar con planes de respuesta ante incidentes para evitar daños económicos y reputacionales severos.

Digitalizarse en grupo: una vía para los corredores independientes

Ante estos obstáculos, una solución cada vez más extendida es que los corredores independientes se integren en grupos o redes de corredurías. De este modo, se reparten los costes tecnológicos, se accede a plataformas avanzadas sin tener que asumir toda la inversión y se dispone de soporte especializado para la implantación y el mantenimiento.

Formar parte de un grupo permite aprovechar plataformas tecnológicas de alto nivel a un coste asumible, con módulos de gestión de cartera, conectividad con aseguradoras, portales de clientes y herramientas de análisis de datos. El grupo negocia con proveedores de software y servicios, obteniendo mejores condiciones que las que conseguiría una correduría aislada.

Además, estos modelos suelen incluir servicios de soporte técnico y formación continua, lo que reduce mucho la barrera de entrada para corredurías con poca experiencia digital. Los equipos reciben acompañamiento en la adopción de nuevas herramientas, acceso a manuales, sesiones formativas y buenas prácticas contrastadas con otros miembros del grupo.

Otro beneficio importante es la mayor visibilidad online y mejor posicionamiento en buscadores que proporciona la pertenencia a una marca o red con más peso. Campañas de marketing conjuntas, sitios web bien optimizados y contenidos compartidos ayudan al corredor local a llegar más lejos sin perder su cercanía y su conocimiento del territorio.

Por si fuera poco, la fuerza del grupo suele traducirse en mejores condiciones con las aseguradoras, tanto en comisiones como en acceso a productos, coberturas especiales o campañas promocionales. De esta manera, el corredor independiente mantiene su autonomía en la gestión diaria de su negocio, pero se beneficia de la potencia operativa, tecnológica y negociadora de una estructura mucho mayor.

Todo ello refuerza una idea clave: la digitalización no tiene por qué suponer una pérdida de independencia; puede convertirse en la gran oportunidad de crecimiento y consolidación para el corredor que sepa apoyarse en alianzas adecuadas y modelos de colaboración bien diseñados.

El panorama que se dibuja para las corredurías de seguros es el de un sector en plena ebullición, donde la transformación digital, la ciberseguridad y la colaboración marcan la diferencia entre quienes lideran el cambio y quienes lo sufren. Contar con una estrategia clara, apoyarse en la tecnología adecuada, formar a los equipos y aprovechar recursos como ebooks especializados, newsletters o grupos profesionales puede marcar el futuro de cada correduría, desde la más grande hasta el despacho más pequeño.


Leer más
banco-sabadell-y-zurich-refuerzan-su-alianza-con-la-nueva-gama-de-seguros-zenit

Banco Sabadell y Zurich refuerzan su alianza con la nueva gama de seguros Zenit


Alianza Banco Sabadell y Zurich

La colaboración entre Banco Sabadell y Zurich da un nuevo salto adelante con el lanzamiento de una oferta renovada de seguros de Vida y Hogar, articulada en torno a la nueva gama Zenit. Esta actualización del acuerdo de bancaseguros persigue reforzar el peso del negocio asegurador dentro del grupo, potenciar la vinculación con los clientes y consolidar a la alianza como uno de los actores más relevantes del mercado español.

El movimiento se produce en un momento en el que BanSabadell Vida, Seguros Generales y Pensiones, la joint venture que comparten ambas entidades, mantiene una trayectoria claramente ascendente tanto en crecimiento de primas como en cuota de mercado. La nueva estrategia conjunta apuesta por productos de mayor valor añadido, contratos más estables y un enfoque muy centrado en la protección integral y el acompañamiento al cliente a lo largo del tiempo.

Una relación estratégica que se afianza

Banco Sabadell y Zurich mantienen desde hace casi dos décadas una alianza de bancaseguros que se canaliza a través de BanSabadell Vida, Seguros Generales y Pensiones, la sociedad conjunta creada en 2008 para comercializar seguros en la red del banco. Esta estructura permite a la entidad financiera ofrecer una gama amplia de pólizas aprovechando la especialización técnica y de gestión de riesgos del grupo asegurador.

En los últimos años, la aseguradora ha ido ganando peso dentro del capital del banco, hasta situarse alrededor del 4,9% de participación accionarial, lo que la convierte en uno de sus principales socios financieros. Además de su papel industrial como socio en la joint venture, Zurich ha sido un aliado clave en momentos de tensión corporativa, como la opa lanzada por BBVA, en la que manifestó abiertamente su rechazo a la operación.

La nueva etapa del acuerdo no modifica la estructura societaria existente, pero sí actualiza las prioridades estratégicas y comerciales. El foco pasa a situarse en soluciones de protección más completas, un asesoramiento más especializado y relaciones de mayor recorrido con los clientes, tanto particulares como empresas.

Para Banco Sabadell, este refuerzo encaja de lleno en su hoja de ruta, ya que el negocio asegurador se ha identificado como una de las palancas de crecimiento para el periodo 2025-2027. El banco busca incrementar los ingresos por comisiones recurrentes y mejorar la rentabilidad ajustada al riesgo a través de productos aseguradores vinculados a sus servicios financieros tradicionales.

Seguros de vida y hogar de Banco Sabadell y Zurich

Resultados en fuerte crecimiento para la joint venture

La evolución reciente de la actividad aseguradora conjunta respalda la decisión de profundizar en la alianza. BanSabadell Vida se mantiene en el segundo puesto del ranking del sector en España y ha experimentado un notable avance de cuota de mercado, pasando de aproximadamente un 11% en el segundo trimestre a cerca del 12,7% en el tercer trimestre.

En términos de volumen, BanSabadell Vida ha alcanzado alrededor de 3.471 millones de euros en primas, lo que supone un incremento superior al 170% respecto al mismo periodo del año anterior. Este crecimiento, muy por encima del mercado, refleja tanto el tirón comercial de la red de Banco Sabadell como el reposicionamiento de la oferta aseguradora.

En paralelo, BanSabadell Seguros Generales también presenta una evolución positiva. Su negocio crece alrededor de un 11,6%, frente a un mercado que avanza en torno al 7,3%. Dentro de esta cartera, destacan especialmente los seguros multirriesgo de Hogar, con una subida en primas cercana al 14%, y el ramo de Salud, que ronda incrementos del 27%. Este desempeño consolida a la alianza como uno de los actores más dinámicos en el mercado asegurador español.

El contexto de mercado también resulta favorable para esta estrategia: el modelo de bancaseguros gana peso en España gracias a la amplia base de clientes de las entidades financieras y a la demanda creciente de soluciones integradas de banca y seguros. La colaboración con Zurich permite a Banco Sabadell apoyarse en un socio especializado en diseño de producto, suscripción y gestión de siniestros, al tiempo que explota la capilaridad de su red comercial.

Nueva gama Zenit: prima garantizada tres años y más valor añadido


Gama Zenit de seguros de Banco Sabadell y Zurich

El eje visible de este refuerzo de la alianza es la presentación de la gama Zenit, una línea de productos que se aplica tanto a los seguros de Vida como a los de Hogar. La principal seña de identidad de esta propuesta es la contratación trianual con prima garantizada durante tres años, sin incrementos por edad, siniestralidad o inflación (IPC) durante ese periodo.

Esta configuración supone una novedad relevante en el mercado, ya que ofrece a los clientes una mayor estabilidad en el coste de su póliza en un entorno de incertidumbre económica y de repuntes de precios. Además, en la modalidad Zenit se permite el pago mensual sin recargo, lo que facilita la planificación financiera de los hogares al repartir el gasto a lo largo del año.

La gama Zenit no se limita a congelar la prima, sino que se complementa con servicios adicionales orientados a aumentar el valor percibido por el cliente. En Hogar, por ejemplo, se incorporan servicios como asistencia informática, apoyo en eficiencia energética y compromisos de rapidez en la gestión de siniestros, con posibles compensaciones económicas si no se cumplen determinados plazos.

En Vida, la modalidad Zenit añade ventajas como asesoría legal continua y acceso a una segunda opinión médica internacional, prestaciones que pretenden responder a situaciones complejas en las que el asegurado puede necesitar acompañamiento profesional más allá de la mera indemnización económica tradicional.

Estas novedades se integran en la estrategia general de Sabadell Seguros, que se ha fijado como objetivo diferenciarse mediante productos “para usar en vida”, con coberturas y servicios que resulten útiles en el día a día y no solo en casos extremos, fomentando así una relación más estrecha y recurrente con los clientes.

Seguros de Hogar: más coberturas, servicios y soluciones específicas

Dentro del ramo de Hogar, Banco Sabadell y Zurich han renovado por completo su oferta con Sabadell Seguros Hogar en tres niveles de cobertura: Estándar, Plus y Premium. Se trata de una gama diseñada a partir de entrevistas con más de 6.000 clientes, lo que ha permitido ajustar las garantías a las necesidades reales detectadas en diferentes perfiles.

La propuesta incluye coberturas clásicas como incendios, robos, daños eléctricos, humedades o responsabilidad civil familiar y de animales domésticos, a las que se añaden ampliaciones pensadas para propietarios, arrendadores e inquilinos. Entre estas últimas figuran la reclamación de rentas y desahucios, la reconstrucción de jardines, la protección frente a robos en exteriores o la reclamación jurídica frente a arrendadores.

Además, la póliza incorpora una serie de servicios de valor añadido que han ido ganando peso en la demanda de los usuarios: asistencia 24 horas los siete días de la semana, atención urgente en menos de tres horas en determinados supuestos, servicios de “manitas” para pequeñas reparaciones en el hogar, soporte para reparación de electrodomésticos o consulta veterinaria digital.

En la modalidad Zenit de Hogar, estas coberturas se mantienen pero con contrato trianual y prima congelada, añadiendo la posibilidad de pago mensual sin recargo y ventajas adicionales como asistencia informática y servicios de eficiencia energética. La compañía se compromete, en ciertos productos, a enviar un perito en menos de 24 horas, iniciar reparaciones en plazos reducidos y abonar indemnizaciones con rapidez, contemplando incluso reembolsos de hasta 200 euros si no se alcanzan los tiempos comprometidos.

La compañía ya venía introduciendo innovaciones en este campo, como la inclusión de una cobertura específica frente a la ocupación ilegal de la vivienda, que va más allá de la protección jurídica habitual. Esta garantía ofrece respaldo económico para gastos de recuperación de la propiedad, posibles daños ocasionados, costes de suministros y compensaciones por pérdida de ingresos de alquiler o alojamiento alternativo.

Seguros de Vida: protección integral y enfoque en el bienestar

En el ámbito de Vida, la alianza ha lanzado Sabadell Seguros Vida también en tres modalidades (Estándar, Plus y Premium), con una estructura pensada para distintos segmentos de edad y situaciones familiares: familias con hijos, adultos en plena etapa laboral y personas mayores de 50 años con necesidades específicas de protección.

Las pólizas incluyen coberturas cada vez más demandadas, como la protección frente a enfermedades graves (por ejemplo, cáncer o infarto), la asistencia domiciliaria tras una hospitalización o garantías para casos de gran invalidez y situaciones que puedan afectar seriamente a la calidad de vida del asegurado.

Uno de los elementos diferenciales de esta gama es la voluntad declarada de diseñar seguros de vida “para usar en vida”. Esto se traduce en la incorporación de prestaciones pensadas para acompañar al asegurado en distintas etapas vitales, como ayudas familiares para los estudios de los hijos, cobertura por rotura de huesos o servicios de apoyo psicológico en momentos delicados.

Para reforzar este enfoque, las soluciones de Vida integran un catálogo de servicios de prevención y bienestar: orientación médica 24 horas, asesoramiento en nutrición, pediatría, entrenamiento deportivo y alergias, así como atención especializada en salud mental a través de psicólogos que ayudan a gestionar el estrés, la ansiedad u otras situaciones similares.

La versión Zenit de estos seguros mantiene la prima sin cambios durante los tres años de contrato y permite el pago mensual sin recargo, incorporando además ventajas como asesoría legal disponible las 24 horas y el acceso a una segunda opinión médica internacional, dos recursos especialmente valorados por los clientes en las encuestas realizadas por la compañía.

Más asesoramiento y mayor integración en la red comercial

El refuerzo de la alianza entre Banco Sabadell y Zurich no se limita a los productos. También implica una mayor integración de los seguros en los procesos comerciales del banco, con un papel destacado del asesoramiento personalizado y el uso de herramientas digitales para detectar necesidades de protección.

La entidad financiera trabaja en intensificar la formación específica de sus equipos para que puedan ofrecer recomendaciones ajustadas al perfil y situación de cada cliente, tanto en particular como en empresas y autónomos. El objetivo es evolucionar desde un modelo más transaccional, centrado en la simple distribución de pólizas, hacia otro basado en la planificación financiera y patrimonial a largo plazo.

En el segmento de particulares, la oferta se orienta a la protección familiar, la planificación del ahorro y la cobertura de imprevistos que puedan alterar la estabilidad económica del hogar. En el ámbito empresarial, el énfasis se pone en soluciones adaptadas a los riesgos propios de cada actividad, incluyendo seguros patrimoniales, de responsabilidad civil y de protección de personas clave dentro de las organizaciones.

Desde Zurich, la alianza refuerza su apuesta por el canal bancaseguros en España, un mercado que la compañía considera estratégico dentro de Europa. La aseguradora aporta su capacidad de diseño de producto, experiencia en suscripción y gestión de siniestros, así como su conocimiento en soluciones avanzadas de protección y previsión, mientras que Banco Sabadell pone a disposición su base de clientes y su red de oficinas.

El acuerdo descansa sobre un modelo de gobernanza compartido, que permite alinear objetivos comerciales y de calidad de servicio, cumpliendo con los estándares regulatorios del sector financiero y asegurador. Esta estructura busca garantizar un crecimiento sostenible y equilibrado para ambas partes, evitando depender únicamente de picos de venta puntuales.

Con estos cambios, la alianza entre Banco Sabadell y Zurich se posiciona como una de las referencias del negocio de bancaseguros en España, apoyada en una combinación de innovación en productos (como la gama Zenit con prima garantizada), buenos resultados en términos de crecimiento de primas y cuota de mercado, y una estrategia orientada a ofrecer más protección, estabilidad y servicios de valor añadido a los clientes de Vida y Hogar.


Leer más

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies