CNTR, IVT 2025
Según cifras provisionales
avanzadas por el INE, el PIB creció un 0,8% intertrimestral en el cuarto
trimestre de 2025, siendo el mayor crecimiento de todo el año. Los resultados
de los dos primeros trimestres se han revisado una décima a la baja cada uno de
ellos.
En el último trimestre, el
consumo privado y la FBCF mantuvieron el elevado ritmo de crecimiento del
trimestre anterior, mientras que el consumo público frenó su avance hasta un
0,1%. Esto, unido a la variación de existencias, dio lugar a una reducción de
la aportación de la demanda nacional al crecimiento en cinco décimas
porcentuales, hasta 0,9 puntos, mientras que la contribución del sector
exterior aumentó desde -0,7 hasta -0,2 puntos.
Dentro de la FBCF, destacó la
aceleración de la materializada en vivienda, que avanzó un 2,9%
intertrimestral, así como en productos de la propiedad intelectual, con un
2,5%. Otros componentes desaceleraron su
crecimiento, concretamente, la FBCF en bienes de equipo se ralentizó hasta un
1,2%.
Las exportaciones avanzaron un
0,8% intertrimestral, impulsadas por los servicios no turísticos, y, en menor
medida, los servicios turísticos, ambos en aceleración con respecto al
trimestre precedente. Las de bienes prolongaron su debilidad, con un avance
nulo, tras la caída registrada el trimestre anterior. En cuanto a las
importaciones, mantuvieron la tónica de elevado crecimiento observado durante
todo el año, con un ascenso del 1,4%, distribuido por todos sus componentes.
Resultados anuales
El crecimiento del PIB en el
conjunto de 2025 fue del 2,8%, lo que supone una desaceleración de siete
décimas con respecto al crecimiento observado en 2024.
Destacó la aceleración del
consumo privado y, especialmente, de la inversión, tanto en construcción como,
sobre todo, en bienes de equipo, mientras que el consumo público moderó su
crecimiento. Así, la demanda nacional incrementó su contribución al crecimiento
del PIB hasta 3,6 puntos porcentuales.
Las exportaciones totales
aceleraron su crecimiento en dos décimas hasta el 3,4%, como consecuencia
fundamentalmente del fuerte impulso de las de servicios no turísticos, que
registraron un extraordinario ascenso del 10,9%. Las de servicios turísticos se
ralentizaron notablemente hasta el 4,6%, mientras que las de bienes continuaron
mostrando una gran debilidad. Uno de los elementos más destacables del
ejercicio fue la intensa aceleración de las importaciones, que registraron un avance
del 6,3%, dando lugar a una aportación negativa del sector exterior al
crecimiento del PIB de -0,8 puntos porcentuales, que más que compensó la mayor
aportación de la demanda nacional.
En suma, en 2025 las exportaciones de servicios turísticos y el consumo público aminoraron su papel como motores del PIB en comparación con ejercicios anteriores, mientras que la FBC y las exportaciones de servicios no turísticos acrecentaron su aportación, al tiempo que las importaciones detraían más crecimiento (gráfico 1).
Por el lado de la oferta, el mayor crecimiento se registró en el sector de la construcción, con un 5,6% anual, por encima del observado el año anterior. Los servicios de las AA.PP., así como los servicios de mercado, se desaceleraron, excepto la rama de actividades profesionales.
Empleo, productividad y costes
laborales unitarios
El número de personas ocupadas en
términos de la Contabilidad Nacional aceleró su crecimiento en 2025 hasta un
2,7% anual, aunque el número total de horas trabajadas creció solo un 2,1%,
como consecuencia de la caída de las horas trabajadas por ocupado, que se
redujeron un 0,7%, en descenso por tercer año consecutivo.
El crecimiento de la productividad por ocupado fue prácticamente nulo, y aún se encuentra ligeramente por debajo del nivel prepandemia, mientras que la productividad por hora trabajada avanzó un 0,7%, situándose un 2,4% por encima del nivel de 2019.
Los Costes Laborales Unitarios crecieron un 4,1% en 2025, continuando la senda de intensos crecimientos observados en los últimos años. Por su parte, el Excedente bruto de Explotación por unidad producida aumentó un 0,9%. Las aportaciones de cada uno de estos componentes al deflactor del PIB –cuyo crecimiento anual fue del 2,9%– fueron de 2,1 y 0,4 puntos, respectivamente, a lo que se suman 0,4 puntos de contribución de los impuestos netos unitarios (gráfico 2).