¿Robots y logística? Cuatro tendencias clave a tener en cuenta

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En 2017, la compañía de capital de riesgo especializada en inteligencia artificial (IA) Loup Ventures pronosticó que las empresas de robótica industrial habrían crecido hasta alcanzar los 46.400 millones de dólares en el año 2025.

  • En 2019 los analistas de IDC subieron su apuesta inicial y calcularon que el sector tendrá un valor de 73.000 millones de dólares en 2022.
  • Los robots ya son una realidad; ¿qué nos depara el sector de la robótica aplicada a la logística en los próximos 12 meses?

1. Robots que alcancen niveles de manipulación similares a los humanos

Los robots siempre han sido capaces de llevar a cabo manipulaciones básicas, sobre todo acciones repetitivas (recoger objetos de lugares prefijados, ejecutar un movimiento o manipulación y repetir un ciclo).

Con el objetivo de añadir un valor transformador en cuanto a velocidad, eficiencia y sustitución de la labor humana en tareas tediosas, en los próximos 12 meses llegará un punto en el que el precio de los robots con más capacidades similares a las de los humanos será irresistiblemente asequible.

Una tarea tan sencilla como identificar y recoger el objeto correcto de un pallet en el que se hayan caído varias cajas de una pila es algo que un humano comprende instintivamente, pero si hablamos de un brazo robótico el avance en cuanto a capacidades es enorme.

Jim Liefer, que fuera CEO de Kindred Robotics, declaró en una entrevista a Supply Chain Brain: «Sin duda, la tendencia apunta a la manipulación directa del producto físico.

Me refiero a robots que entiendan sistemas sin estructurar, dónde coger un objeto, cómo identificarlo y de qué forma colocarlo.

Creo que este campo avanza en esa dirección… la IA es la clave y ha permitido que los robots trabajen en un mundo lleno de excepciones, un entorno impredecible.

Acción: piensa en aspectos que la robótica esté a punto de conseguir e invierte en ellos en lugar de en tecnologías del pasado. Prioriza la interoperabilidad y la capacidad de actualización continua.

2. Los robots posibilitarán que las personas se centren en tareas más útiles

La experiencia nos demuestra que la cantinela de que los robots nos robarán el trabajo no es tan real. La pandemia de coronavirus (COVID-19) ha dotado de un mayor atractivo a los aspectos económicos relacionados con la robótica. Además, la distancia social ha provocado una reducción en el personal de las líneas de producción. Pero pocos perderán su puesto de trabajo sin más, porque serán necesarios en otros.

«Dado que se espera que los efectos económicos y sociales de la pandemia se prolonguen una vez superadas las preocupaciones sanitarias primordiales, es probable que los fabricantes sigan trasladando fuera sus cadenas de suministro y operaciones», explica Patrick Sobalvarro, CEO de Veo Robotics, a Supply Chain Dive.

La internalización y el reshoring (entre otras tendencias del sector) conseguirán que los humanos sigan teniendo trabajo durante bastante tiempo.

La robótica se centra en lograr que la gente lleve a cabo tareas en las que se suelen cometer errores de una forma más útil y menos repetitiva. Además, el entorno de la logística moderna ya es increíblemente eficiente y el personal se dedica únicamente a las manipulaciones complejas.

En muchos almacenes no cuentan con una plantilla especialmente amplia a la que sustituir.

Melonee Wise, CEO de Fetch Robotics, es probablemente una de las voces de más peso en el sector de la robótica para cadenas de suministro.

Según Wise: «Llegará un día en que los robots sean un recurso habitual en logística; harán el trabajo pesado y recorrerán largas distancias para que la gente pueda centrarse en tareas más importantes.

¿Qué se considerará un éxito?

El hecho de que los robots capaciten a las personas y a quienes no tienen ningún conocimiento sobre informática o robótica para trabajar con ellos».

Así, se contratará a la gente para puestos en los que sean más útiles. El aspecto que se debe mejorar es la relación de humano a robot, sobre todo porque en las líneas de producción del futuro pasaremos bastante más tiempo trabajando con robots que relegados de este entorno por su culpa.

Assembly Magazine calcula que «los fabricantes podrían malgastar cerca de 90.000 dólares al año en operaciones que requieren el uso de robótica colaborativa por la integración inadecuada, insuficiente o incluso inexistente de los robots en sus procesos».

Acción: piensa en los procesos con los que esperas que los robots te ayuden, y en qué pueden aportar a tus resultados, tanto hoy como en una situación ideal.

Analiza las tareas de las que te librarás gracias a la robótica y entiende en qué otras áreas podrían recolocar al personal que antes desempeñaba esas funciones. En la mayoría de los casos, te será más rentable adaptar sus conocimientos y habilidades a otro puesto que prescindir de ellos.

3. De la fragmentación a las plataformas y los grupos

El trabajo de los robots en grupo y sincronizados es bastante más eficaz que el de unidades individuales. Los ecosistemas (estándares abiertos, conectividad en la nube, etc.) que permiten que robots y vehículos funcionen conjuntamente son una de las prioridades para los próximos años.

Según Innotech Today, «la integración empieza a ser una realidad. Los robots no son la excepción. Lo más probable es que cada vez haya más software en la nube disponible para que tus robots trabajen en equipo.

Centralizar todos los procesos en una plataforma permitirá que los robots funcionen con mayor eficiencia y realicen más tareas».

Resulta complicado predecir qué va a pasar

A día de hoy la interoperabilidad en robótica es muy escasa. Los estándares de primer nivel, como el acertadamente llamado O-MI, deberían permitir el intercambio de mensajes entre todo tipo de elementos, desde dispositivos basados en el internet de las cosas (IoT) hasta vehículos autónomos.

Pero a día de hoy los sistemas de los almacenes no sufren presión alguna para interrelacionarse con la competencia ni con otros sistemas. De hecho, es probable que en el transcurso sea la planificación de recursos empresariales (ERP) quien deba asumir el papel de conectar estos nuevos tipos de fuentes de datos.

Acción: como es comprensible, los distribuidores del sector de la robótica quieren vender flotas enteras. En tu caso, tienes muchas opciones entre las que elegir.

Un par de años por detrás están las plataformas que permiten la interoperabilidad y mejoran la forma en la que los robots se pueden personalizar y reconvertir (aumentan, por tanto, el recorrido de la inversión en robótica).

4. Poblar el mercado

En el negocio de la robótica (como sucede en muchos otros) hay un equilibrio entre precio y complejidad. Los robots genéricos son más baratos y fáciles de modificar para desempeñar otros usos, pero pueden ser más complejos de programar y nunca tan efectivos como un dispositivo especializado.

Por el contrario, los robots más sofisticados son caros, aunque más eficientes en tareas específicas.

Esta dualidad será más evidente a medida que otras soluciones robóticas más generalistas y especializadas lleguen al mercado para cubrir una variedad cada vez mayor de necesidades de diferentes nichos.

Un ejemplo de robot que se desenvuelve a la perfección levantando peso (literalmente) es Handle de Boston Dynamics, capaz de apilar pallets de productos con varios códigos de referencia de forma autónoma en un almacén.

Por su parte, el sistema multibot Locus Robotics promete duplicar la productividad en almacenes con bots diseñados para trabajar con y en torno a personas.

Ambos funcionan mejor en condiciones de gran estructuración.

Otro ejemplo es Fizyr. Pese a ser bastante más lento, es capaz de coger objetos en entornos sin ninguna estructura (como un montón de productos en una papelera).

Los casos de uso son completamente diferentes y es probable que nos encontremos con una amplia variedad de startups, desde empresas de materias primas hasta otras completamente personalizadas en el otro extremo.

¿Y por qué ahora? Respuesta corta: Amazon.

En 2012, el gigante del comercio electrónico compró Kiva, la empresa de robótica para logística líder del sector en aquel momento, en una maniobra que dejó una mella considerable en el mercado del talento.

Si avanzamos hasta 2019-20, observaremos que surgieron un puñado de startups emergentes para llenar el hueco que dejó Kiva.

Algunas, como 6 River Systems, adquirida por Shopify en 2019, se han consolidado. En ese proceso se encuentran también especialistas en logística como Geek , Vecna y Clearpath.

Acción: evalúa el mercado. El sector de la robótica para logística exhibe un ímpetu nunca antes visto, pero no podemos olvidar que una inversión fuerte implica riesgos, no solo oportunidades.