Qué es el TIN y la TAE

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Qué es el TIN y la TAE

Qué es el TIN

Qué es el TINCómo calcular el TIN

Calcular el TIN es bastante fácil y no entraña ningún problema. Por eso, te lo explicamos con un ejemplo. Imagina que vas a pedir 100 euros (por ponerlo fácil) y el banco te dice que, por eso, te va a cobrar el 25% del TIN (sin especificar periodo de tiempo). Esto significa que, ese 25% será anual. Es decir, que tendrás que devolverle 100 25%, que serían 125 euros.

Sin embargo, al mes tú no le vas a pagar lo que te corresponda (8,33 euros) más el 25% del TIN, sino que este hay que dividirlo en 12 mensualidades (el año), lo que te deja una cifra de 8,33 euros (préstamo) 2,08 (TIN).

En realidad, el TIN los bancos lo calculan con una fórmula, a fin de después ponerlo a los productos que ellos ofrecen. Esta es:

TIN= Euribor diferencial (este es el que aplica el banco). Esto es lo que dará lugar al «coste efectivo del producto», es decir, a lo que tienes que poner «de más» aparte de lo que pides.

Qué es la TAE

Qué es la TAECómo se calcula la TAE

En cuanto a la fórmula matemática para calcular la TAE, esta es algo más compleja que con el TIN. Pero si quieres probar, aquí te la dejamos:

TAE=(1 r/f)f-1

En esta fórmula, r sería el tipo de interés nominal (pero expresado en tanto por uno), mientras que f es la frecuencia (periodo), si es anual, trimestral, mensual…

Qué diferencias hay entre TIN y TAE

Qué diferencias hay entre TIN y TAELa forma de calcularlo

Como has podido ver, la forma de calcular el TIN y la TAE son totalmente diferentes. Ya no solo por la fórmula matemática que pueda ser más o menos compleja, sino porque en la TAE hay reflejados más conceptos que en el TIN. Por eso, todo se debe reflejar en el cálculo de esta, aportando al mismo tiempo, más datos (y dando una visión global).

Información

El TIN, por su concepto tan «simple» en realidad es un índice informativo, ya que no refleja la realidad del producto bancario en sí. Este solo expresa un indicador, pero no todo lo demás que influye en el resultado final, como los gastos y comisiones, algo que sí hace la TAE. De ahí que, a la hora de productos bancarios, sea el que realmente nos importe.