Hábitos de consumo online, cómo han cambiado con la pandemia

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En este post, te contamos cómo ha cambiado la pandemia los hábitos de consumo online de la sociedad española.

  • Un 40% de los internautas realiza sus compras de manera habitual por Internet.
  • La pandemia ha provocado la digitalización del comercio local, la mayoría ya cuenta con página web.

Mayor consumo digital. Ese es uno de los principales efectos de la pandemia. Hoy en día los consumidores no se lo piensan dos veces a la hora de usar Internet para sus compras. La pandemia ha modificado los hábitos de consumo. Y lo que antes era presencial, ahora se ha vuelto online. Cada vez son más las personas que optan por comprar online. 

Ya hay un 40% de internautas que realiza sus compras a través de Internet. La mayoría de estas suelen ser de ropa y productos de ocio. Sin embargo, las compras online de alimentación también han crecido. Un 43% de los cibercompradores opta ya por hacer la compra en el supermercado de manera online.

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Un 43% de los usuarios opta ya por hacer la compra del supermercado de manera online.

Los efectos del confinamiento en los hábitos de consumo online

La COVID-19 ha obligado a la sociedad a vivir de una manera diferente. Como resultado, ha cambiado la manera de disfrutar del ocio y de comprar. El confinamiento ha incrementado la necesidad de comprar online (provocando un cambio en los hábitos de consumo online). Esto ha provocado cambios en el comportamiento habitual del comprador tipo. Un ejemplo es la rapidez con la que la gente se ha adaptado a comprar alimentos en línea. Esta es una categoría de productos que no se compra con frecuencia a través de la web. Los usuarios también están comprando en línea más productos básicos y artículos de limpieza para el hogar.

Fue en marzo de 2020 cuando todo cambió. El confinamiento obligó a la población a quedarse en casa. Solo se podía salir para comprar artículos esenciales. El pánico se apoderó de las compras. Como consecuencia, los minoristas se vieron obligados a limitar la cantidad de compras de artículos de alta demanda. Entre ellos, destacan el desinfectante para manos y papel higiénico.

No solo cambió la forma de hacer negocios, sino que los consumidores también han cambiado sus rutinas de pago. En la actualidad, la mayoría opta por pagar con tarjeta de crédito o a través del móvil en vez de con efectivo. Un estudio elaborado por McKinsey & Company muestra que el 68% de los consumidores afirma que el confinamiento ha cambiado sus rutinas. Además, el 52% de ellos asegura que también lo harán sus finanzas.

El confinamiento ha cambiado la rutina de un 68% de los consumidores y un 52% piensa que esto también ha afectado a sus finanzas.

Apoyo al comercio local

La crisis económica ha provocado un mayor apoyo al comercio local. Con el confinamiento llegó el cierre obligatorio de comercios no esenciales. La población empezó a consumir online. Sin embargo, muchos negocios locales no disponían aún de página web. La COVID-19 ha propiciado un acelerón en la digitalización. Los comerciantes se han modernizado para poder superar la crisis.

Eso ha redundado en un beneficio para ellos. Se ha incrementado el espíritu comunitario. Los usuarios han empezado a comprar más en marcas locales, tanto por conveniencia como para apoyar a su comunidad. Estudios recientes determinan que el 46% compra en tiendas de vecindarios más cercanos. Mientras que el 80% se siente más conectado con sus comunidades. Por su parte, el 88% espera que estas conexiones se mantengan mucho después de que termine la crisis.

Auge del deporte y del ocio en casa

El cambio en los hábitos de consumo también se ha observado en que ahora se compra más en línea, pero para quedarse en casa. Muchos consumidores se han hecho con material deportivo para mantenerse activos en casa. Algunos han recurrido a plataformas de segunda mano, como Milanuncios. Un estudio elaborado por la plataforma muestra que ha aumentado en un 60% la compra de bicicletas estáticas. Aparte de eso, se ha incrementado en un 1.499% la de las mancuernas.

Algo similar ha ocurrido con el ocio. Pese a que ya se puede salir de casa, las actividades siguen estando restringidas. Eso ha hecho que se incremente en un 23% la compra de videoconsolas. Además, cada vez se pasa más tiempo en casa. De ahí que muchos hayan cambiado la habitual salida al cine por la compra de películas a través de plataformas digitales.

Control de los gastos

Pese al incremento de las compras online, los españoles tienden a ahorrar más. Atrás quedó la creencia de que las compras online fomentaban el descontrol del gasto. Un estudio de Aecoc revela que un 50% de los consumidores está haciendo esfuerzos por “controlar el gasto”. 

De igual forma, el estudio muestra que no todos los consumidores han reaccionado igual ante la crisis. Diferencia entre cuatro perfiles de consumidor. El confiado, sin miedo al contagio ni a la crisis. El receloso, que teme el virus, pero económicamente no ha sufrido cambios. El perjudicado, preocupado tanto por motivos de salud como de naturaleza financiera. Y el «sobreexpuesto», con menos dinero en el bolsillo y que no percibe riesgo por el coronavirus.

Sea como fuere si hay algo que la crisis ha dejado en claro es la adopción generalizada de las compras online. En mayor o menor medida, gran parte de los consumidores ha tenido que recurrir a ellas durante el confinamiento.